6: Recordando

6: Recordando

Notas: Mmmm.. Lean no especulen nada.

Fic TWC de VaneK

Capítulo 6: Recordando

Se queda frente a la casa observando cada recoveco de ésta, muy en su interior puede sentir que ha vivido ahí toda su vida.

— ¡Vamos Tom!, no te quedes ahí parado, entra a la casa, te mostrare tu habitación.

Asiente con la cabeza y entra a la casa acompañado de su hermano menor su Madre ya está en casa, está preparando algo para comer, tiene mucha hambre tres días sin comer, y solo había una sopa en su estomago, era obvio que tenía mucha hambre.

Su Madre está muy alegre de que haya regresado a la casa, sano y salvo, y él lo está también, a pesar de no recordar nada, una alegría embarga su corazón, ve una división, llena de fotos, ve su rostro plasmado en cada una de ella, con su hermano al lado y una gran sonrisa en sus labios, cierra sus ojos apretándolos fuertemente, quiere recordar algo de esos días de infancia.

Ve a su hermano en la sala, admirando cada una de las retrateras que hay, ve que cierra los ojos, quiere ir donde él, pero un sentimiento extraño se lo impide, es mejor que pase por eso solo — le dice una vocecilla en su cabeza.

Vienen recuerdos borrosos, pero solo puede ver el patio de la casa y unas bicicletas, siente que le punza la cabeza, ya no puede seguir recordando, el dolor se lo impide, deja la retratera en su lugar y va donde su hermano menor.

— Y dime ¿dónde está mi habitación?

Trata de sonar sereno, aunque su corazón late muy rápido, todas aquellas sensaciones eran nuevas para él.

— Ven yo te llevo el maletín, de todos modos aquí va ropa mía.—le dice mientras sube los escalones rumbo a las habitaciones.

Pasan por la primera puerta pero no es allí donde van.

— Y ¿ahí quien duerme?

— Es mi habitación. —Le responde con una gran sonrisa.

Recuerda la última vez que estuvieron juntos, en esa habitación, como sus labios se fundieron en un beso lleno de pasión, como casi, se demuestran ese gran amor que se tienen, como por primera vez iban a ser sinceros uno al otro entregándose por amor.

Pero ya no más, tiene que olvidarse de eso.

Abre la puerta y coloca la maleta en un sillón que está en la habitación, está un poco desordenado así que decide tenderle la cama a su hermano para que se acueste un rato, por mientras su Madre termina de preparar la comida, levanta una ropa que está en el suelo, y unas zapatillas.

— Ahí está tu armario, aquí está tu ropa interior, aquí tus zapatos, y este es el baño. — le dice abriendo la puerta.

Se sienta en la cama y vuelve a cerrar los ojos tratando de recordar algo, pero todo el esfuerzo es en vano, su mente sigue en blanco.

— Me iré a dar un baño, cualquier cosa me llamas estoy en la habitación de al lado, y por favor no te vuelvas a ir. — le dice con tristeza dibujada en sus ojos.

Cierra la puerta y se encamina a su habitación.

Piensa en lo que su hermano le acaba de pedir, que no se vuelva a ir, ¿qué había pasado antes de ese accidente?, será que le había hecho algo malo a su hermano, porque de lo poco que lo “conoce”. Siempre le ve sus ojos tristes.

Se da vuelta en la cama tratando de dormirse, poco a poco su respiración se hace más pesada, consiguiendo un sueño profundo.

Esta besando a alguien pero no ve su cara, siente unas manos en su trasero, y otra entrelazándose con su cabello, una lengua que recorre cada centímetro de su boca, un sabor tan dulce que empalaga, pero quiere más, pero las sombras se apoderan de él, y no puede ver con quien estaba. Lo alejan más de esa persona, pero él quiere estar con esa persona.

Llora en sueños, se siente inútil, las sensaciones de esa boca quedaron clavadas en él, quiere más, pero entre mas quiere acercase a esa persona, mas se aleja, mas obscuridad lo atrapa…

— Tom, vamos levántate cariño tienes que comer, —le dice su Madre, dándole golpecitos en los brazos.

Tom abre los ojos y ve a su madre ahí, siente una paz enorme, después de la pesadilla que tuvo esa sonrisa angelical había calmado un poco sus nervios.

— Solo deja que me quite esta ropa, ya que está muy grande para mí.

Se levanta y se dirige al ropero donde le dijo su hermano que estaba su ropa, ve que toda es igual a la que anda, demasiado grande para él, voltea a ver su madre.

— Siempre te dije que era muy grande pero tú nunca me hiciste caso, siempre me decías que era tu estilo.—le dice antes de que diga algo.

— No hay nada aquí, solo estos shorts, tendré que ponérmelos.

Los saca de la bolsa en que están, era lo único ahí que era de su talla, no le quedaba más remedio que ponérselo, se dirige al baño a cambiarse, pero Simone sale de la habitación para darle privacidad.

Se pasa los dedos por el cabello, y se lo tira hacia atrás, se ha maquillado y se alisó el cabello, quiere verse guapo, para su hermano, aunque de nada sirve le ve solo como un hermano, pero recuerda que se prometió a si mismo hacerle recordar lo vivido, y el amor que se profesaban.

Baja a cenar y se encuentra con su hermano en las gradas.

— Oh Tomi!… y esa ropa. —le dice mientras se tapa la boca con una mano.

— No tengo nada que ponerme, esa ropa es muy grande y no la voy a usar más.

Se le queda mirando de pies a cabeza,

— ¿Que me vez?, — le dice Bill—, ¿tengo algo en la cara?, o ¿me falta algo?…

— No, solo es que… olvídalo, mejor vamos a cenar.

— Tienes que acostumbrarte, así soy yo, me maquillo me gusta mucho, y mi cabello también.

— Te vez bien sabes. — le dice mientras baja.

Siente que sus mejillas le quemaban, como le iba a decir eso a su hermano, aunque era cierto que lo pensó, ese rostro es muy lindo, y ese cabello hermoso, sensaciones extrañas llenaban su cuerpo, otra vez, esas descargas.

Entran a la cocina y ven que la mesa esta puesta, y una bandeja llena de comida, huele muy bien, Simone y Gordon, ya están esperándolos, les prepararon la cena, para que olvidaran la tragedia de esos días.

Terminan de comer, y cada uno lava su plato, Bill ve la cocina y recuerda todo lo que pasó ahí también, cuando se cortó su dedo, y Tom lo hizo sentir mal.

— ¿Que pasa Bill?

— Nada solo estaba recordando unas cosas, — le dice dando la vuelta para salir de ahí.

— Ojala recordara,

— Lo harás Tomi, yo me encargo de eso.

Lo jala de la camisa y se lo lleva para la sala, Simone y Gordon están ya están sentados ahí.

— No tiene sueño cariño, —le dice a su hijo mayor.

— No Madre, creo que he dormido mucho, ahora lo que quiero es que me Bill me enseñe los videos de la banda.

— Bueno nosotros si tenemos sueño, nos iremos a dormir.

— Buenas noches chicos, —les dice Gordon—, no se queden muy tarde, aunque sé que lo harán.

Sube con Simone a su habitación después de darles las buenas noches.

— Ahora espera aquí y traigo los videos, veras que tocas muy bien la guitarra.

Se va a una pequeña habitación y vuelve con algunos Dvd´s y unos álbumes con fotos.

— aquí está el material necesario para tu primera sesión, las vamos a llamar recordando… con Bill. —Le dice sonriendo mientras le da el primer álbum.

Lo abre y en la primer foto se pueden apreciar dos bebes en una cuna, sonríe al ver la foto.

— ¿Somos nosotros?…

— Si, el más bonito soy yo. — le dice Bill.

— No me digas, pero si los dos somos iguales ahí, me va a decir ¿cuál de los dos eres?

— mmmm…

Se queda pensando, claro, Bill no sabe cuál de los dos es, eso le causa gracia al de rastas, pasa a la siguiente foto, aquí están más grandes, es de la escuela, y así sucesivamente iban viendo cada una de las fotos, ya eran más de las 2 de la mañana y ellos reían con cada cosa que encontraban en sus fotos del recuerdo.

— Creo que es hora de irnos a dormir. —le dice Bill muy triste

— Bueno si, este…

Tom titubea un poco, le da pena decirle lo que siente en esos momentos.

— Gracias por querer ayudarme

Se le acerca y le da un abrazo fuerte, Bill queda estático no sabe qué hacer, pero se siente tan bien, es como antes, antes que pasara el accidente.

Siente algo en su pecho, es su corazón que salta de gozo al sentir aquella piel tan cerca de él, aquel mismo sentimiento del sueño lo invadió, le da un beso en la mejilla muy cerca de sus labios, no sabe por qué lo ha hecho, pero el impulso muy mayor que su razonamiento.

— Te quiero.— dice Bill antes de separarse de esos brazos cálidos, de los cuales no quiere apartarse.

— Lo sé, lo he sentido—, este… mañana recuerda bueno más tarde me acompañas a comprar alguna ropa.

— Si, lo haremos.—le dice muy triste

A pesar de que siempre le decía que no le gustaba su ropa, todo era mentira, le encantaba ver a Tom con esas camisas tan grandes, y esos pantalones inmensos, sus gorras, ya no tenía el percing, esperaba que no quisiera quitarse las rastas, eso sí que lo haría morir.

Recoge los álbumes y los DVD´s que ese día no vieron pero mañana lo harán en su segunda sesión, como las llamaba Bill.

Tom sube a su habitación, se lava la cara y los dientes antes de dormir, se siente bien estar ahí.

Se acuesta en su cama tratando de conciliar el sueño, pero está inquieto, al fin se tranquiliza y empieza a caer en un sueño profundo como siempre los tenia.

Esta en un escenario, con una guitarra, su hermano cantando, y los otros dos chicos que conoció estaban con ellos, veía a su alrededor, y habían muchas chicas, llorando gritando, le gustaba esa sensación.

Está tocando la guitarra, pero en si no sabe hacerlo, o ¿no lo recuerda?, es ¿un sueño o es realidad?, ya no sabe, que hacer si salir corriendo o seguir en esas, ve a su hermano que se dirige a él con una gran sonrisa y cantándole, llega donde él y se apoya en su hombro, sonríe al escucharlo cerca de su oreja y el aliento rozar le hace cosquillas.

Ya no está en el escenario, está en un apartamento, hay una fiesta, todos están riendo, y su hermano con una chica del otro lado, esto le hace enfadar, se dirige donde el esta, para reclamarle…

¿Pero reclamarle qué?… ese sentimiento extraño otra vez, ve que Bill se aleja con la chica, le da la espalda, pero el quiere alcanzarlo y entre mas corre más lejos esta de él, BILL BILL…. Georg, Gustav. Gritaba con desesperación.

Lo habían dejado solo en una habitación lúgubre.

— Tom ¿qué te pasa?, abre los ojos.

Escucho unos gritos provenientes del cuarto de su hermano y se dirigió corriendo hacia él, lo encontró gritando sus nombres, un sudor helado perlaba su cuerpo, estaba nervioso y respiraba con dificultad, los latidos de su corazón sonaban como tambores.

Abrazo muy fuerte a Bill, y él le devolvió el abrazo.

— no te vayas, no sé qué me pasa, tengo miedo, solo quédate conmigo esta noche.

Le pide a su hermano, casi suplicando, se aferra a su cuerpo, como un niño al que le han contado un cuento del coco.

— Yo me quedo no te preocupes, hazme campo, para dormir contigo.

Hizo un hueco, y se costaron juntos, Bill pensaba que esas cosas pasaron antes pero el que gritaba de miedo era él, y Tom llegaba a rescatarlo siempre. Ahora era él el que había ido a rescatarle.

Huele su cabello, y suspira profundamente, “Que bien se siente estar con mi hermano”

Bill escucha ese suspiro, y él sonríe, porque sabe que pronto llegara el día en que lo recuerde, que recuerde su amor por él..

Continúa…

Gracias por la visita. no te vayas sin comentar 😉

por VaneK

Escritora del Fandom

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