
«Estrella fugaz» Fic de lyra
Capítulo 3. Sensaciones
Ian besó esos labios que se encontraban sedientos. Pudo notar que nunca antes habían vuelto a besar a otra persona, que se habían guardado solo para él esperando que regresara algún día.
Pues ese día había llegado y él los iba a dejar saciados.
Le besó con furia haciendo que gimiera en su boca y hasta sollozase contra ella. Bajó una mano y enseguida le rozó la entrepierna, arrancando de sus labios un grito de negación.
—Para—suplicó Bill jadeando.
—¿No es lo que buscas?—preguntó Ian en un susurro.
Siguió acariciándole sobre la tela del pantalón, haciendo que la mente de Bill se le nublase.
—No lo sé—susurró Bill suspirando.
—Yo sí lo sé—dijo Ian con firmeza.
Bajó la otra mano y le desabrochó el pantalón dejando en sus labios un breve beso. Se deslizó por su cuerpo hasta quedar de rodillas ante él. Abrió los pantalones y le bajó los boxers, sintiendo que su cuerpo se ponía tenso y le tiraba del pelo.
Sonrió y besó esa erección que poco a poco se había ido formando. Pasó la lengua por toda su longitud y un gemido escapó de los labios de Bill sin poder evitarlo.
Se la introdujo en la boca y comenzó a succionar con fuerza, quería hacerle ver lo mucho que sentía haberle dejado, no poder disfrutar de su sabor de la misma manera que lo estaba haciendo.
Bill jadeó y cerró los ojos. Se apoyó con fuerza en la pared del baño antes de que se fuera a caer. Sus manos no paraban quietas, de pronto tiraban del pelo de Ian como se cerraban en un puño contra su boca.
Intentaba que cesasen los gemidos, procuraba atrapar los gritos, pero las sensaciones eran muy fuertes y no podía contenerse.
Ian seguía succionando con su boca mientras que con las manos acariciaba sus muslos, haciendo que los escalofríos subieran con más rapidez. Sentía como la respiración de Bill se entrecortaba, como estaba a punto de derramarse en su boca, y antes de que eso sucediera separó los labios y sus manos terminaron el trabajo.
Los labios de Bill se separaron al máximo cuando de ellos salió un grito desgarrado. Se dejó caer en los brazos de Ian, que le sostuvieron con fuerza y le acunaron entre ellos mientras le sentía derramarse entre sus dedos.
—Ya pasó—murmuró Ian besando su sudorosa frente.
Bill rió por lo bajo y le besó en el cuello despacio. Recuperó la respiración y abrió los ojos que no recordaba haberlos cerrado.
Ian le levantó la cara y miró esos ojos tan brillantes. Sonrió al recordar esa misma expresión aquella lejana vez que hicieron el amor. Solo fue una noche, pero fue más que suficiente.
—¿Te arrepientes de que haya regresado?—preguntó Ian suspirando.
Bill negó con la cabeza sin dejar de sonreír. Recibió otro beso en los labios y fue ayudado a incorporase.
Ian le puso de pie y le subió la ropa que en un momento de pasión terminó en sus tobillos. Le cerró los pantalones tras dar una última caricia a ese miembro tembloroso.
—Lo repetiremos más adelante, ¿si?—preguntó Ian suplicándole con los ojos.
—No sé cuando te podré ver—contestó Bill suspirando.
—Estáis de vacaciones, ¿no lo recuerdas? Puedo pasarme por tu casa esta noche si quieres—dijo Ian alzando una ceja.
—Vivo en el apartamento con mi hermano y el grupo—explicó Bill.
—¿Y no te puedes escapar un rato?—insistió Ian.
—¿Un rato? Sería toda la noche, y no se que excusa podría dar—murmuró Bill resoplando.
—Ya pensaremos en algo—dijo Ian sonriendo.
Le retiró un mechón de la cara y le dio un último beso. Abrió la puerta del baño y salió él primero.
—Llámame esta noche—susurró Ian entregándole su tarjeta.
Bill la cogió con dedos temblorosos y volvió a cerrar la puerta. Necesitaba tiempo para calmar su corazón, para que pudiera reunirse con Tom sin que este viera en su cara que casi había hecho el amor en el baño.
Respiró hondo y se pasó un poco de agua fría por las sonrosadas mejillas. Se miró en le espejo y sonrió ante lo que veía. En sus ojos brillaba de nuevo el amor. En sus labios había restos de pasión.
Su cuerpo estaba saciado, las sensaciones habían regresado…
Continuará…