Mentes Criminales 27

Mentes Criminales 27

Fic Toll de Nathaly Kaulitz

Capítulo 27

By: Tom Kaulitz

Baje lentamente las escaleras, aún seguía un poco adormilado, mentiría si dijera que no fue la mejor siesta que pude haber tenido en mi vida, después de días de no haber dormido bien, de moverme por toda la cama y no tener una buena posición, después de tanto…. Pude dormir como un niño con su mami alado.

Fruncí el seño al mirar a mi hermano en la sala, estaba tranquilo sentado en uno de los sillones, sus manos juntas sobre sus piernas, su mirada perdida en algún punto perdido, pero mi atención se perdón sobre las maletas alado de el.

-Andreas….- Le hablé con voz firme, me tuve que obligar a quitar aquella sonrisa de idiota que llevaba, y relajar mi rostro completamente. El levanto la mirada, y me dedico una pequeña sonrisa.

Tommy… Hermanito, te estaba esperando.- Rodé mis ojos al escuchar ese apodo, Parecía que llamaba aún perro, ¡Estoy seguro que lo había escuchado en algún chucho!

¿Por qué esas maletas?.- Pregunte sin rodeos.

Me dolía ver a mi hermanito de esa manera, realmente llegaba en lo más fondo de mi, su piel pálida y aquellas ojeras moradas en sus ojos, su cabello alborotado.

Tengo que irme.-Respondió de la misma forma en la que yo le respondí.- No me siento bien estando aquí, yo no quiero estar aquí, todo esté lugar lleno de recuerdos me está matando, lo veo en cada rincón de la casa, en mi habitación, en todas partes.- La campanilla de su garganta se movía al tragar saliva, podía mirar como trataba de retener las lágrimas.

No… No dejaré que te vayas, no así, no en ese estado en el que te encuentras.

Yo estoy bien.

Acabas de decir lo contrario, Andreas.

Voy a estar bien.

No lo creo.

Escucha.. Georg y Gustav, me han llamado.- Supe que eso era importante.- Están teniendo problemas con algunos negocios, de todas formas tenía que irme.

Entonces déjalo, abandona el negocio, no importa.

No me estás entendiendo, me iré, y no te estoy pidiendo permiso, solamente quería despedirme, de ti y de Bill.

Eran tan malditamente terco, Bill también lo es, ambos se parecían demasiado, ¡Por eso no me extraña que se lleven bien!

Tom…- Camino a paso lente hacia mi.- Voy a estar bien, lo mejor será que me aleje un tiempo, volveré a visitarte, pero ahora necesito alejarme, necesito superar esto.

Andreas….

No voy hacer tan idiota para pegarme un tiro en la frente, y pensar que todo esté dolor se irá, aunque en algún momento lo pensé.- Se encogió de hombros.- Hazme un favor, despídeme de Bill, y deja de ser tan idiota con el, no lo merece.

Asentí levemente, asiendo de lado que me había insultado, tomo sus maletas y comenzó a caminar en dirección a la puerta, pero antes de llegar se detuvo, para voltear a miraré y sonreírme una ves más.

Nos veremos pronto, Tommy.- El sabía lo mucho que me jodía ese apodo, así que antes que yo pudiera replicar salió apresuradamente.

Pude escuchar el sonido de las camionetas en marcha, el sonido de los neumáticos derrapando por el pavimento, me quedé congelado en mi lugar, mi hermano pequeño nuevamente se había ido, y lo peor que una vez más fue por culpa de Aaron, de nuevo por ese estúpido rubio.

Negué, sacando aquellos pensamientos de mi cabeza, Bryan sería quien me informará del estado de mi hermanito, claramente siempre lo seguirá haciendo, me encamine hacia el sofá, y deja caer mi cuerpo sobre el, perdí mi vista en el techo.

Una idea comenzó a rondar por mi cabeza, Bill el también corría peligro en esta casa, realmente no quería tenerlo aquí, no me sentía seguro, solo quería irme lejos con el.

Y tengo el terreno perfecto para nosotros.

.

By: Bill Trümper

Me removí en mi asiento, me sentía confundido y aturdido, hace algunos minutos Tom comenzó a comportarse de una forma tan…. Extraña, no dejaba de mirarme, su sonrisa parecía de un psicópata, me decía cosas…¿Bill? Y toda la lejanía que el había plantado, la rompía con facilidad.

Llevaba al menos unos diez minutos sentado en ese vehículo, ocupando el asiento de copiloto, mientras no dejaba de observar mi rostro por el espejo que me brindaba arriba del asiento, me sentía tan asqueado con migo mismo, me sentía tan sucio, por más que me pasará el jabón, por más agua que usará, siempre seguía ahí, la suciedad por todo mi cuerpo.

Aún sentía sus manos pasearse por mi cuerpo, aún podía escuchar sus gritos, las pesadillas no han parado en todos estos días, yo no quería decirlo, y cuando dormí con Tom…. Todo fue tan diferente, no tiene explicación, por solo una noche, tan solo por una, pude dormir en paz…. Sin pesadillas en mi sueños, solamente el acariciando con sus manos mi cabello, mi rostro, pensando que yo dormía.

Escuche el sonido de la puerta siendo abierta, y lo ví entrando con una sonrisa, mientras negaba lentamente, arque una ceja, sus comportamientos eran cada vez más extraños.

Lamente por dejarte aquí solo, estaba resolviendo unos asuntos.- Dijo, girando su mirada hacia mi, yo solo asentí.

Me recosté sobre mi asiento, observando como el auto avanzaba, el crujido de las llantas pasando por encima de algunas piedras, o talvez algunas ramas

-¿Adónde vamos?- Pregunte, con el riesgo de recibir una mala cara o una respuesta sarcástica, pero la curiosidad me estaba comiendo.

Lejos….- Respondió, con un tono de voz opuesto a lo que esperaba.- Muy lejos donde estarás a salvo y dónde no estemos rodeados de tantas personas.

Arrugue mis cejas, ¿Acaso escuché mal? ¿”Estemos”?¿Los dos? Era mejor no preguntar, la verdad no me molestaba la idea de estar con el, no… Me sentía cómodo.

Deja de hacer eso.- Su voz me sorprendió, levanté mi vista para mirarlo, y seguí su mirada hasta llegar a mi brazo, donde con mi mano no dejaba de rascar de el, con tanta agresividad, pase saliva duro, y detuve aquel incómodo movimiento.

Lo siento….- Susurré.

No contesto, un silencio invadía el auto, ninguno de los dos dijo ni una sola palabra, el se dedico a conducir, y yo observé por la ventana el paisaje, hundido en mis pensamientos destructivos.

Tom… las cosas que el me hace sentir no deben ser normales, cuando regresamos a casa yo comencé a temerle, me asustaba la idea que el pudiera hacerme lo mimo que David, pero eso era algo estúpido de pensar, ni siquiera cuando me tenía en la palma de su mano lo hizo, el prometio nunca tocarme, y lo ha cumplido, hasta el momento que yo decidí entregarme un poco a el, solo asta entonces el no había puesto ni una sola mano en mi cuerpo.

Es extraño temer a la persona que está arriesgado su vida para cuidarte, quien perdió a sus mejores amigos por mi culpa, me dolía mucho…. En especial Daniel, había comenzado a agradarme…. Tom me había dicho que le importaba y ahora me tiene aquí sentado llevándome a quien sabe dónde para que esté a salvo, con el…

La primera semana en su casa fue un infierno, no quería hablar con nadie, los doctores tenían que sedarme para poder acercarse a mi, Tom se había encargado de buscarme un psicólogo…. ¡Un maldito psicólogo! Y poco a poco me fui convenciendo de algo…. Si, realmente le importo.

El ni siquiera se me acercaba, solo se mantenía en el marco de la puerta observando, nuestras conversaciones no pasaban de los diez minutos, intentaba aferrarme a la idea que merecía aquello, había dejado a mi padre morir, de alguna forma la vida se hacía cargo de cobrarme mis malas acciones. ¿Verdad?

Andreas se ha ido….-Soltó de repente, para llevarse toda mi atención.- Regreso a Rusia.

Sentí mi pecho oprimirse un poco, Andy estaba en ese estado por mi culpa, Aaron había muerto por mi culpa, de eso estaba seguro.

¿Volverá?

Talvez…. – Mordí de mi labio inferior inconscientemente.- No es tu culpa…- Soltó, sabiendo y descubriendo mis pensamientos.- Aaron murió por idiota no debió bajar la guardia.

-Tom… Ya no sigas queriendo hacerte el duro, basta de eso, a ti también te dolió, aún más que a todos nosotros, Daniel y Aaron fueron lo más cercano a ti, fueron tus amigos, con ellos reíste asta pegar carcajadas, con ellos nunca te importo mostrar si estabas asustado o preocupado…. Y con migo tampoco será necesario que lo hagas.

Apretó la mandíbula, al igual que sus manos al volante, se había puesto total mente rígido.

.Por que tú también me importas…- Volví a hablar.- Me importa lo que sientas, el como estás sobrellevando tus sentimientos.

No necesito ayuda de nadie, siempre he podido solo.

No quiero que estés solo, yo puedo y quiero ayudarte, se que me rechazaras Miles de veces, pero jamás dejaré de insistir, hasta que sepas que ahora tienes a alguien en quien confiar, y con quién puedas expresar tus miedos, me tienes a mi… Solo es tiempo para que lo aceptes.- Le sonreí, y pude ver cómo su cuerpo se relajaba, yo también lo hice, regrese mi vista a la ventana.

Continúa…

Gracias por la visita. Te invitamos a dejar un comentario.

por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!