My bad boy 29

«My bad boy» Fic Toll de Nathaly Kaulitz

Capítulo 29

Camine hasta su casa hecho una furia está mierda no se iba a quedar así, no le basto con haber abusado de mi si no también manda a qué me golpeen.

Llegué hasta la puerta de su casa y toque lo más fuerte que pude importandome un carajo los vecinos, luego de unos segundos el abrió la puerta mirándome sorprendió.

-Devuelta a qui.- Dijo con una sonrisa burlona, puse ambas manos sobre su pecho empujándolo dentro de la casa y cerrar la puerta de un portazo.

-Tu pedazo de mierda, me vas a escuchar.- Escupí furioso, hasta que una tercera voz llamo mi atención.

-¿Bill?.- Pregunto algo confundido Georg desde la cocina.

-Tranquilo Geo, solo es un estúpido asunto por resolver.- Trato de quitarle importancia, pero solo me dio una idea de como desquitarme de el, lo pagaría y muy caro aún que eso me perjudicara a mi también.

-Tu mejor amigo no lo sabe, ¿Verdad?.- Dije en un tono arrogante, borrando por completo la sonrisa burlona de su rostro ganandome una mirada asesina y hostil.

-¿Saber que?.- Pregunto confundido su castaño amigo acercándose a nosotros.

-No se te ocurra abrir la puta boca, Bill.- Amenazó con los puños cerrados y una de las peores miradas que tenía.

-Creo que no sabes que tú amigo no es para nada lo que aparenta ser.- Dije mirando a Georg con el entrecejo fruncido.

-De que estás hablando, ¿Tom…. Te drogas?.- Dijo su amigo enojado mirando a Tom.

-Creo que es aún peor que eso.- Estaba apunto de soltar la bomba.

-En serio Bill, dices una palabra más y te juro que te arruinare esa linda carita.- Dijo serio.

-Tom es……- No pude terminar la frase porque enseguida sentí un golpe en mi cara haciéndome girar la cara bruscamente.

-¡¡Cállate de una puta vez!!.- Grito furioso parándose frente a mi.

-Es mejor que me valla, es tema tuyo, nos veremos mañana.- Dijo Georg pasando por mi lado para salir por la puerta.

-¡¿Qué carajos tenías pensado decirle?!.- Grito al ver a su amigo desaparecer por la puerta, yo tome mejilla y escupí la poca sangre que salía por mi boca.

-Nada….- Respondí sin mirarlo.

-¿Qué le paso a tu rostro?.- Pregunto confundido mirando mi otra mejilla morada.

-Dímelo tú, tu estúpida mierda de cobarde te funcionó.- Lo mire serio quitando el pelo de mi cara para que viera mejor, el seguía confundido frunciendo el ceño.

-No entiendo de lo que hablas.

-Del imbécil que enviaste para que me golpeara.- Abrió los ojos de par en par, sorprendió para después comenzar a reír.

-¿En serio me crees capaz de mandarte a hacer esa estupidez?.- Solto entre risas.

-Si fuiste capaz de abusar de mi, no me sorprende que me hicieras esto.- Dije serio parando por completo sus risas.

-Si hubiera querido golpearte lo haría yo mismo. – Dijo serio.

-Eres tan hijo de puta que no dudaría que mandaras a alguien a golpearme, para no sentir culpa después.- Dije desafiante.

-Entiende Bill, no se que mierda es el arrepentimiento, nunca lo he sentido.- Dijo riendo por lo que negué con la cabeza repetidas veces.

-Pobre alma muerta, que nunca conoció lo que era el afecto.- Dije sin dejar de mirarlo.

-¿Ahora sientes pena por mi?.- Pregunto riendo.

-No confundas la pena con la lastima, por qué lo único que puedo sentir por ti es lastima por todo lo podrido que tienes por dentro.- Dije firme ante el sin titubear viendo como mi comentario lo había hecho enojar.

-Vete a la mierda.- Escupió enojado asercandose amenazante a mi.

Y entonces entendí todo, no tenia sentido astar frente una persona sin escrúpulos tratando de hacerle pagar por algo que ya estaba pagado, en definitiva esto ya se había acabado, y con ese último pensamiento di media vuelta para salir de ahí.

-Jamás volveré a caer en tu mierda.- Dije antes de salir.

-En serio crees que vas a irte, diciendo toda esa mierda que dijiste como si nada.- Me tomo del brazo para darme vuelta acorralandome contra la puerta.

-Alejate de mi.- Dije empujándolo del pecho haciéndolo retroceder unos pasos.

-¿Qué? ¿Ahora vas a ir a llorarle a Black? Seguro ya se la chupaste, ¿Verdad?.- Reclamo furioso haciéndome reír en su cara.

-Por lo menos el si tiene sentimientos.- Me burle, en un movimiento rápido me tomo del cuello y me volvió a estampar contra la puerta cortándome el aire.

-Ya le abriste las piernas, ¿No es asi? ¿Así de regalada eres Bill?.- Dijo muy cerca de mis labios haciendo que su aliento chocara contra los míos, antes de que intentará besarme levanté la rodilla golpeando sus pelotas y se doblara del dolor cayendo al suelo.

-Lamento decirte que yo no soy como las putas de una noche a las que estás acostumbrado.- Dije inclinandome a su nivel con tono de superioridad, para después enderezarme y salir de su departamento con la frente en alto.

Al subir al ascensor me desplome por completo sobre una de las paredes resbalando por esta y cayendo al piso, se había acabado está mierda y no iba a ocurrir nunca más

«¿Pero por qué me duele tanto?»

.

By:Tom

Maldito imbécil, quien carajos se cree que es para venir a gritarme de esa forma en mi propia casa.

-Mocoso estupido.- Gruñi sentado en el sillón con una cerveza en la mano.

Nunca había conocido a alguien que se atreviera a tratarme de esa manera, ese maldito gilipollas si que tenía pelotas….. Hablando de eso todavía me dolían las mías ese imbécil si que golpeaba fuerte.

Tome otro trago de mi cerveza e Ise mi cabeza hacia atrás recargandola en el sillón mirando un punto fijo en la pared, perdido en mis pensamientos sin ningún motivo o razón.

Estuve así un tiempo en total silencio sumergido en mi propio mundo hasta que el sonido de la puerta siendo tocada me saco de golpe de ellos, me pare con pesadez, caminando hacia la puerta y abrirla deseando no haberlo hecho al verla de nuevo frente a mi puerta con una gran sonrisa.

-Hola Tom, me extrañaste.- Sonrió coqueta entrando a la casa como si fuera suya.

«¿Acaso todos creen que está casa es de ellos?»

-Que haces aquí, Reichel.- Dije cansado.

-Vine a hacerte compañía.- Se quitó su larga gabardina mostrando sus grandes sueños sobresalientes de su escote.

-Lárgate entonces.- Dije sin una pizca de amabilidad, después de la estúpida discusión con Bill lo último que quería era lidiar con esta zorra.

-No seas aguafiestas Tom, sabes que podemos pasarla bien.- Dijo Sercas de mi pasando sus manos por todo mi pecho.

-No, no e tenido un buen día.- Dije empujando un poco su cuerpo.

-Yo lo puedo mejorar cariño.- Y sin más me beso enredando sus manos en mi cuello restregandome sus grandes senos.

Al principio me negué a seguir el beso, por cierta persona que aún seguía en mi cabeza, pero pensándolo bien solo era follarmela como lo hacía siempre y punto.

La tome de los muslos casi tocando su culo y la alce para que ella enredará sus piernas en mi cintura, tornado el beso más húmedo devorando sus labios con ese estúpido labial carmesí que tanto me asqueaba.

La lleve a la habitación acostandola sobre la cama, le quite su blusa dejando su pecho desnudo solo con el sujetador y comenzar a lamer su cuellos dejando marcas rojas sobre este mientras ella se deshacía en gemidos rasguñando mi abdomen.

Me separe de su cuello para enderezarme y sacar mi playera pero al mirarla por un momento mi mente me jugó una mala pasada dejandome ver un cuerpo delgado, lechoso y pelo negro con rastas bicolor sonriéndome ampliamente con los ojos llenos de deseo y lujuria que me hacía estremecer por sentir su hipnotizante mirada sobre mi.

-Bill…- Susurre para mí mismo al verlo tan condenada mente sexy en todo su esplendor mordiendo su labio inferior, paseando sus manos por su plano pecho soltando suspiros que me enloquecían.

-¿Qué has dicho?.- Una vos irritante se escuchó haciéndome parpadear varias veces, cambiando mi visión de una Bill erótico a una maldita puta que para nada me satisfacía tocar.

Salí de encima de ella sentándome el borde de la cama tapando mi cara como ambas manos reprimiendome a mi mismo por tenerlo tan dentro de mi cabeza.

-Lárgate.- Solté en una vos apenas audible.

-¿Qué pero…..- Teatro de decir antes de que yo la cortará.

-¡¡Que te largues mierda!!.- Grite perdiendo toda mi maldita paciencia.

Se levantó más que furiosa tomando su blusa quedando frente a mi.

-Vete a la mierda.- Soltó con coraje para salir de la puerta, pero antes de que saliera la tomé del cuello y la acorrale contra la pared con violencia.

-¡Acaso no sabes con quién estás hablando!.- Grite apretando mi agarre de su cuello.

-¿Qué me golpearas?.- Dijo desafiante.

-Y Cres que me tiembla el pulso para hacerlo….- Apreté aún más mi agarre viendo sus labios tornándose morados por la falta de oxígeno y el como intentaba soltarse desesperadamente.

La solté al ver cómo sus ojos se ponían en blanco, callo al piso tosiendo sin control y sin esperar más la tomé del brazo fuertemente arrastrándola asta la puerta de entrada y sacarla de un empujón.

Maldito puta quien carajos se creía para hablarme de esa manera. Estoy harto de esta situación de mierda ya tenía suficiente con el estúpido de Bill que se aparecía por todas partes.

Me metí a bañar para bajar la dolorosa erección que tenía por ver al cuerpo desnudo de Bill y llenarme d frustración por no poder poseer su cuerpo a mi antojo, me salí de bañar solo con los boxers puestos y me acosté a dormir esperando que todo esto pasará sin más.

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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