
Fic TOLL de lunallena
Capítulo 20: De viaje a Acos
Cuando Tom ingresó al taller del padre de Derbus, no se imaginó ver una sala inmensa llena de pequeñas naves por doquier, además de equipos que parecían ser armas, no sabría decirlo, eran aparatos que nunca antes había visto en su vida. Mientras estaba maravillado viendo su alrededor, frente a él estaba Bill siguiendo algunas instrucciones del padre de Derbus, quien luego supo se llamaba Talnor. Tom creyó que el hombre también podría hablar su idioma, pero descubrió después que no era así. Caminando a su lado, estaba Derbus, quién parecía estar listo para responder cualquier pregunta que Tom pudiera tener. Gracioso, porque Tom tenía varias.
— ¿Tu padre hizo todo esto? —Fue una de las preguntas que logró articular.
Derbus asintió sin quitar su mirada de al frente, siguiendo los pasos de su padre y Bill —Sí, es uno de los mejores en construir este tipo de naves y armas.
—Increíble.
Finalmente se detuvieron frente a una nave medianamente grande, blanca y plateada, tenía un ventanal frontal polarizada y dos alas traseras. Además, estaba a unos escasos centímetros sobre el suelo, flotando.
Tom oyó a Talnor, al parecer, dándole indicaciones a Bill sobre la nave y realmente le frustraba no poder entender nada de lo que decían. Bill tenía sus brazos cruzados sobre su pecho, sus cejas fruncidas en concentración asintiendo todo lo que el otro alienígena le decía.
Derbus notó el rostro de curiosidad del humano por querer saber lo que hablaban, así que decidió traducir lo importante.
—Esta nave la construyó mi padre hace un tiempo, de hecho, solo era un prototipo. —Inició Derbus y Tom giró su cabeza para prestarle toda la atención, al menos él sí sabía su idioma. —Cuando nos enteramos de la guerra en Karnak y ya que mi padre es un buen amigo del padre de Bill, decidió hacer esta nave como un apoyo, pensó que lo necesitarían. Eventualmente, no se equivocó.
—Totalmente —Tom respondió asintiendo.
—La nave ya ha sido evaluada y su funcionamiento es cabal. Eso es básicamente lo que mi padre le está comentando a Bill, además de explicarle algunas otras funciones que esta nave tiene. Como sabrás, nuestro planeta no es fácil de localizar por su invisibilidad, lleva un manto natural especial que cubre el planeta para camuflarnos en el universo, ¿por qué crees que los humanos aún no nos encuentran? —Sonrió —ya sabes, para ser un planeta que se encuentra en tu galaxia, entre Urano y Saturno…—Dijo sarcástico, Tom solo sonrió y rodó los ojos. Sabía que la tecnología humana era muy inferior a la alienígena, pero no había razón para restregárselo todo el tiempo.
— ¿Qué tiene que ver todo esto con la nave?
—La nave está cubierta con la tecnología de esa manta, sus piezas están hechas a base de ese material pero artificial. Como dije, esta es una nave en la que mi padre ha trabajado por mucho tiempo, única y, posiblemente, la mejor de todas.
— ¿¡Quieres decir que puede ser invisible!? —Tom casi grito atrayendo la atención de todos, incluso de Talnor quien fue abruptamente interrumpido por el humano. Bill soltó una risita y golpeó suavemente el brazo de Tom para que se callara. —Lo siento —Respondió. El alienígena rodó los ojos y caminó con Talnor en otra dirección, rodeando la nave, continuando con su conversación.
—Sí, digamos que sí —Derbus asintió a la pregunta de Tom —Lo cual, lo hace perfecto para el viaje hacia Karnak, no poder ser visto mientras ingresamos a la galaxia y nos aproximamos al planeta.
—Un segundo… ¿Ingresamos? ¿Aproximamos? ¿Acaso vienes con nosotros? —Tom preguntó alzando una ceja.
—Yo conduciré la nave, sé cómo hacerlo y no hay tiempo suficiente para que Bill o tú pudieran aprender.
—Entiendo.
—Ven, te enseñaré las armas que lleváramos.
Tom asintió rápidamente y siguió a Derbus en los alrededores del taller. Por otro lado, Talnor había terminado de explicarle lo necesario a Bill. El alienígena no podía estar más que agradecido con el kleine, sin duda, un buen individuo.
—No sé cómo agradecer todo esto, Talnor.
—Yo sé cómo. Recuperando tu planeta, Bill.
El alienígena asintió y se mordió el labio, realmente deseaba poder hacerlo, daría su vida en esta guerra, todo por salvar su planeta, la paz en ella.
—Así será.
—El humano que va contigo ¿está determinado a acompañarte?
Bill alzó la mirada y rápidamente miró hacia la dirección de Derbus y Tom, quienes estaban revisando y guardando algunas armas en las mochilas que llevarían consigo. Tom. Bill sonrió y asintió, la verdad no sabía qué pasaba por la mente de ese humano tan terco para querer seguirlo y arriesgar su propia vida, pero lo apreciaba demasiado.
—Sí. No importa cuántas veces se lo pregunte, su respuesta siempre es la misma. Talvez sea el indicado.
Talnor frunció el ceño y miró a Bill con sorpresa — ¿Un humano? ¿Estás seguro?
—Totalmente. Puedo casi sentirlo. Algo que no sentí cuando mis padres insistieron que Karian era el elegido, con la persona que debía gobernar Karnak. Con Tom es…diferente, en todos los sentidos.
Talnor asintió —Siempre y cuando así lo sientas, espero que no estés equivocado. A veces no se sabe qué esperar de los humanos.
—No podemos generalizar a todos, Talnor. Hay personas buenas en la tierra, no todos son malos y Tom es solo una pequeña muestra. —Bill habló con firmeza, confiando y defendiendo su postura respecto a los terrícolas. —A pesar de que estuve poco tiempo en la tierra, pude relacionarme con alguno de ellos, no pude sentir maldad, todo fue muy confuso y cálido. —Dijo al recordar cómo había sido conocer al abuelo de Tom y a su madre, como también a los amigos de este.
—Ya veo. Sé lo responsable que eres con tu toma de decisiones, no voy a cuestionarte. Te deseo todo lo mejor en este viaje y que la fuerza del universo este de tu lado en la guerra.
—Muchas gracias, Talnor —Bill abrazó al pequeño hombre y continuaron su camino hacia la nave.
— ¡Derbus! Ven aquí, muchacho —Talnor llamó a su hijo —Es hora del viaje.
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La despedida con Talnor había sido muy breve, Derbus recibió unas últimas instrucciones de su padre y también se despidieron de Vanil, quién les deseó la mejor de las suertes. Por supuesto, no perdió la oportunidad de decirle a Tom que cuando toda la guerra termine en Karnak, la visitara nuevamente, había mucho de qué mostrarle en su planeta y ella estaba dispuesta a darle un paseo. Tom asintió y le prometió que así sería. Finalmente, todos subieron a la nave, listos para irse.
Cuando Tom entró a la nave, todo era tan blanco que sintió marearse, pronto, ajustó su vista lo suficiente. Bill, por otro lado, estaba de pie al lado de Derbus frente al panel.
—Comunícate con Andreas a través del intercomunicador, mi padre lo configuró a la señal que pediste, así que debe funcionar. Dile que llegaremos a Acos pronto y que nos diga el lugar de aterrizaje.
Bill asintió e hizo lo indicado, mientras Derbus manipulaba los botones del panel. No pasó mucho tiempo para que pudiera oírse perfectamente la voz de Andreas a través del intercomunicador.
— ¡Bill! Pensé que ya no podría comunicarme contigo ¿estás en camino?
—Sí, estoy en camino. ¿Alguna noticia?
—Nada bueno, hay Karnianos siendo manipulados y eliminados por no querer decir tu paradero, ¡ni siquiera tienen la culpa de ello, no lo saben!
—Karian va a pagar todo lo que está haciendo. Cada una de ellas. —Bill apretó el intercomunicador en sus manos, sintiendo su sangre hervir en sus venas. No podía esperar en tener a Karian frente a frente y finalmente hacerlo pagar por toda la miseria que su planeta estaba pasando.
—Bill, el aterrizaje de tu nave aquí será complicado. Acos, está comenzando a ser invadida por Parkos, hay muchos en todos lados. Debes aterrizar en el campo B600, quizá encuentres algunos por ahí, ve armado. Cuando los hayas destruido a todos, dirígete hacia el oeste, cerca de la señal de la estrella Tora, nos encontraremos ahí para llevarte al escondite.
—Lo entiendo.
—Sé cuidadoso.
—Andreas, ¿estás dudando de mis técnicas de combate?
— ¡Por supuesto que no!…Sé que eres muy bueno. Pero no puedes confiarte, los Parkos van armados, quieren capturarte. Es normal que sienta preocupación.
—Estaré bien, lo prometo.
Bill cortó la comunicación y se dirigió a Derbus para indicarle la dirección en dónde debía aterrizar. Derbus asintió y comenzó a manipular los botones de la nave una vez más, Bill había intentado quedarse a su costado en caso necesitara ayuda con ello, pero luego supo que sería en vano. La nave que había construido Talnor era de tecnología especial y poder controlar sus comandos debía ser un dolor de cabeza o al menos eso parecía, no para Derbus, pero sí para él.
—Creo que necesitas ir a dar un descanso, te avisaré cuando pasemos por el túnel.
—Eso haré, sí. Tengo mucho en la cabeza ahora mismo.
Derbus le dirigió una sonrisa y continuó con lo suyo, al alienígena solo le quedó girarse y caminar por el pasillo de la nave que llevaba al cuarto de descanso. No se sorprendió cuando descubrió que Tom ya estaba ahí, de hecho, estaba dormido en una de las cápsulas de descanso; acostado de un lado y uno de sus brazos colgando suavemente fuera de la cápsula, Bill pudo notar un aparato que brillaba en la mano del humano así que decidió acercarse para descubrir lo que era.
Bill reconoció el objeto como “celular”. Recordó como Tom le había hablado de ello una vez cuando estaban en la tierra, también, había notado que Tom lo usaba muy a menudo, muchas veces apuntando el aparato hacia Bill. En su momento, el alienígena no sabía lo que el humano estaba intentando hacer, pero luego descubrió que lo que el humano estaba haciendo era tomar fotos. Bill luego comprendió que era como “paralizar” o “capturar” un momento en la vida en una imagen. Los humanos siempre inventando cosas raras.
Cuidadosamente de no despertar al humano de su profundo sueño, Bill quitó el celular de sus manos. Tom se movió un poco, pero no lo suficiente para despertar, su respiración era baja y calmada, seguía dormido.
Ya con el aparato en sus manos, Bill observó lo que había en la pantalla; en ella se podía ver a la madre de Tom, un hombre, quien Bill no reconoció pero que pensó Tom tenía rasgos bastantes similares, probablemente su padre, y Tom. El rostro de Tom estaba muy cerca a la pantalla por lo que posiblemente fue él quien tomó la imagen. Su madre muy sonriente y el otro hombre ligeramente con una sonrisa.
La simple imagen hizo que el estómago del alienígena diera un vuelco. ¿Qué era este sentimiento? No lo entendía, pero sabía que tenía que ver con el humano. Ese bello humano que últimamente le había provocado diferentes sensaciones indescriptibles. Bill pasó su dedo por la imagen del Tom sonriente en la foto e inmediatamente la imagen cambio a una donde aparecía él mismo revisando una pieza de su nave. Bill pestañó un par de veces, recordaba que ese momento fue en el cobertizo. Pasó su dedo nuevamente y otra imagen de él mismo volvió a salir, esta vez estaba con Lulú. Otra imagen de él haciendo una de sus entrenamientos y otra donde estaba sonriendo. Recordaba ese momento, Tom lo había llamado, Bill había alzado la mirada curioso y luego el humano le pidió que sonriera para él. Bill lo hizo sin saber que eventualmente se convertiría en una imagen dentro de ese aparato.
El alienígena dejó el objeto a un lado y dio un bostezo, sí, definitivamente necesitaba un descanso como Derbus le había dicho que haga. Antes de acostarse en su propia cápsula, se acercó al humano que dormía tranquilamente y besó su frente.
—Nak dae, Tom —Susurró y después caminó a su propia cápsula para descansar. Lo que no notó, fue la sonrisa que se formó en los labios de Tom mientras dormía.
Continuará…