Sin tu conocimiento 10

Sin tu conocimiento 10

Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena

Capítulo 10

Tom miró fijamente a Warren en total confusión. ¿Warren estaba bromeando? ¿Qué demonios estaba pasando?

—Por supuesto que lo tienes —Tom insistió —Lo vi esa noche ¿en las Maldivas…? — ¿qué tipo de juego estaba jugando Warren ahora?

—Me estás confundiendo con alguien más —Warren dijo con un tono frío, mirándolo ligeramente.

—No. No, no lo estoy —Tom no estaba seguro si estaba intentando convencerse a sí mismo o a Warren a tal punto —Tuvimos sexo en mi búngalo esa noche —dijo firmemente, necesitando oír esas palabras, cuál sea que fuera el juego, a Tom no le gustaba.

—No, no lo hicimos. Estuvimos en mi habitación, pero luego nos fuimos porque mis amigos estaban ahí. Entonces olvidaste tu chaqueta y me dijiste que esperara en tu habitación, pero cuando llegué, tu hermano estaba durmiendo ahí. Creí que me dijiste la habitación equivocada, así que intenté con la otra, pero estaba toda desordenada, con la cama en todo el suelo, entonces esperé afuera, pero nunca regresaste…—Warren finalizó su molesta extendida explicación mientras Tom lo miraba en completo shock e incredibilidad.

Fuera de lo que Warren dijo, una frase quemaba en sus oídos “tu hermano estaba durmiendo ahí”.

—Creo que me has confundido con alguien más —Warren suspiró triste, pero Tom apenas pudo notarlo a ese punto. “Tu hermano estaba durmiendo ahí” Tom se repitió la oración una y otra vez.

No, eso no podía ser verdad.

—Debo irme —Tom murmuró y corrió fuera de la habitación, dejando a Warren mirándolo con una mirada triste.

Casi tropezándose en sus propios pies, Tom bajó las escaleras, no molestándose en esperar por el elevador. Salió por la puerta frontal y comenzó a correr por la calle sin rumbo; solo tenía que correr.

Casi chocándose con diversas personas, Tom corrió por la calle, intentando ignorar los gritos en su cabeza que le seguían repitiendo esa maldita oración una y otra vez.

Ahora todo tenía sentido. El comportamiento perturbado de Bill esa mañana y las siguientes semanas. La manera en como evadía a Tom. El red bull derramado. El tatuaje. El arrepentimiento de Bill sobre “sexo con Tom”. Las últimas piezas del rompecabezas finalmente cayeron juntas. Finalmente sabía que le había pasado a Bill.

Tropezándose contra un molesto transeúnte, Tom se giró a un callejón y vomitó el poco contenido que había tenido de almuerzo en su estómago; esto no podía ser verdad, él era el cruel Tom que había lastimado a Bill. Había sido él todo el tiempo, y ni siquiera lo había considerado, ni siquiera una vez. ¿Cómo pudo haber sucedido? ¿Cómo no pudo haber pensado en ello? Recordaba esa noche tan claramente, atando y amordazando a Warren…no, a Bill. Tom apenas podía respirar por el shock. Bill había intentado decirle, luchar, pero él lo había visto como un juego y forzó a su pequeño hermano.

Escupiendo el sabor desagradable, Tom sintió las lágrimas arder en sus ojos; no podía creer lo que le había hecho a su dulce, inocente hermano menor. Siempre había sido tan protector con él, y ahora él era a quien debían culpar la peor noche en la vida de Bill. Todos los tormentos de Bill en los pasados meses eran su culpa.

No podía creer que no había notado que era Bill. Recordaba las cosas que le había dicho y se estremeció. Bill debió haber estado horrorizado. Quería morir de culpabilidad y vergüenza.

Aun así, todo este tiempo Bill se lo había guardado, sin ni siquiera culpar a Tom ni una sola palabra. Eso es lo que había estado comiendo vivo a Bill, tener que vivir con tal carga. Una carga con la que Bill ni siquiera debería cargar, sino Tom.

Encorvado en el suelo, Tom quería gritar y llorar de agonía; no podía creer que accidentalmente le había robado la virginidad a su gemelo, quién había sido tan cuidadoso de mantenérselo para alguien especial. El alguien especial que Bill había estado esperando en toda su vida, y que él le había arrebatado. En secreto, siempre había admirado a Bill por hacer eso, no era algo que alguna vez haría, pero aún pensaba que era bastante dulce y noble de Bill que lo hiciera. Pero ahora lo había arruinado.

Por un largo momento, Tom se sentó en el sucio callejón, no sintiéndose mejor que un charco de vómito cerca a sus pies, y lloró desconsoladamente. Había pasado años desde que Tom había llorado y era la primera vez que lloraba por el dolor de alguien. En ese momento, hubiera dado su vida para enmendar esa noche.

Eventualmente, perdió el paso del tiempo mientras estaba sentado en el callejón, lamentándose la pérdida de inocencia de su hermano, pero a tal altura finalmente ganó las fuerzas para levantarse en medio de la noche. Los carros y las personas habían desaparecido de la calle en su mayoría, dejándola fría y vacía, a mano con su estado de ánimo.

Lentamente, caminó de regreso a la calle por donde había corrido más temprano, y pronto pudo ver el hotel otra vez. Tom se detuvo y miró; Warren estaba ahí. Warren. Esa noche había sido la noche que se enamoró de Warren. Excepto que no había sido Warren, sino Bill. Tom solo miró el hotel con confusión. ¿Eso significaba que accidentalmente se había enamorado de su hermano sin saber que era él?

Su estómago dio un vuelco al pensamiento, pero no había nada dentro que pudiera devolver, así que Tom solo hizo una arcada de disgusto, apoyándose sobre la pared del edificio al lado de él.

Por supuesto que no estaba enamorado de su hermano, eso era una locura. Estaba enamorado de Warren. Esa noche cuando había creído que había estado con Warren…no, no estaba enamorado de Bill. Bill solo le había allanado el camino a Warren. Tom tenía que pensar en todas las otras asombrosas noches que había estado con Warren, definitivamente estaba enamorado de él. No de Bill. Esto era una locura. Bill era su hermano. Warren era la persona con la que Tom quería estar, e incluso después de lo que hizo, su amable, indulgente hermano aún bendecía su retorcida relación que tenía con el otro hombre. Tom quería abrazarlo y llorar; nunca había amado a su hermano más que ahora mismo, aunque siempre había amado a su hermano más de lo que había amado a alguien en el mundo. Bill era una persona tan increíble, y Tom le había causado tanto dolor; ¿Cómo pudo? Tom se odiaba.

Incapaz de encarar a Warren ahora mismo, se adentró a su auto y manejó sin tener idea a dónde se dirigía. No podía ir a casa porque Bill estaría ahí y no estaba seguro de si podría encararlo ahora; no antes de que haya solucionado las cosas. Necesitaba un plan; necesitaba saber qué decir, cómo disculparse, o al menos necesitaba saber cómo se sentía sobre todo esto.

Eventualmente, Tom se encontró a sí mismo en frente del apartamento de Gustav, aunque no sabía si Gustav estaba en casa o no. Aparcó su auto y después de unos profundos respiros salió y tocó el timbre.

Gustav abrió la puerta y sus ojos se abrieron de sorpresa —Tom ¿Qué sucedió? ¿Estás bien? ¿Estás lastimado? ¿Qué sucede, compañero? —Gustav lo jaló dentro, mirando alrededor por alguna señal sospechosa de alguna próxima amenaza antes de cerrar la puerta.

Sin saber qué decir, Tom solo envolvió sus brazos alrededor de su amigo y comenzó a llorar otra vez. Gustav estaba más que estupefacto; nunca había sido testigo de ver llorar a Tom antes. Con duda, lo abrazó de regreso y comenzó a acariciar la espalda de Tom en círculos mientras este empezó a sollozar silenciosamente en el hombro de Gustav.

Después de la inicial descarga de Tom estuviera terminada, Gustav, gentilmente, lo guio a la sala y lo sentó en el sofá.

— ¿Qué sucedió, Tom? ¿Bill, está bien? —Gustav lo miró con profunda preocupación; obviamente la única razón por la que alguna vez podría llorar era si algo le sucediera a Bill.

Tom tragó duramente a la mención del nombre de su gemelo, pero no dijo nada. ¿Podría decirle a Gustav? Gustav era uno de sus mejores amigos y estaba desesperado por hablar con alguien, seguramente Gustav no le diría a nadie ¿cierto?

—Accidentalmente abusé de Bill —Susurró con voz ronca; en realidad, decir las palabras lo hacían sentir más enfermo y sentía una ola de lágrimas aproximarse, la cual rápidamente las ahogó de regreso.

Estaba esperando que Gustav comience a gritar y golpearlo, pero solo lo miró confundido.

— ¿Qué Bill? —dijo lentamente, claramente sin seguirlo.

Tom quería gritarle, pero —Mi hermano —fue todo lo que logró susurrar.

Gustav aún no parecía entender — ¿A qué te refieres con que accidentalmente abusaste de él? ¿Cómo puedes abusar accidentalmente de alguien…?

Tom se hundió en el sofá miserablemente —Pensé que era alguien más. No estaba violándolo realmente. Es complicado ¿de acuerdo? —finalizó desesperadamente.

Gustav aún estaba confundido —Entonces…tú… ¿accidentalmente tuviste sexo con alguien que no sabías que era tu hermano gemelo?

—Sí —Tom dijo rotundamente.

Gustav solo lo miró fijamente —Entonces…tú no…como…no lo sé… ¿viste el hecho de que estabas metiendo la pata?

Tom no estaba seguro si Gustav estaba molesto, o sorprendido, o disgustado, o solo confundido; probablemente todas ellas. —No, no vi su rostro realmente —Tom dijo rendido, ni siquiera tenía una excusa válida.

—De acuerdo…y ¿Bill no intentó detenerte o algo? —Gustav estaba preguntando pacientemente. Tom quiso vomitar a la pregunta.

—Sí lo hizo, pero estaba atado y amordazado —murmuró, cubriendo su rostro con sus manos.

Gustav aclaró su garganta a la nueva pieza de información. Tom no sabía exactamente qué pensaban sus amigos de banda qué él disfrutaba en la cama, pero claramente el sadomasoquismo no era algo que tenían en mente.

—Ya veo —Gustav finalmente asintió calmado — ¿Cuándo sucedió?

—Hace dos meses, durante nuestras vacaciones en las Maldivas, pero acabo de enterarme —Tom gruñó miserablemente.

— ¿Entonces cuál es la historia completa? —Gustav quería saber todo, hasta el último detalle.

Y así Tom confesó todo a Gustav, comenzando por el hecho de que a veces tenía sexo con hombres, y finalizando con su relación con Warren. Dejó de lado las cosas horribles, sucias que le había dicho a Bill porque eso era algo que no lograría decir en voz alta.

Durante la historia entera, Gustav no dijo ni una sola palabra, solo se sentó ahí en silencio y estudió a Tom cuidadosamente.

Cuando Tom había terminado, Gustav suspiró y asintió —Bueno, esto ciertamente explica el comportamiento de Bill en los pasados meses.

Tom asintió desgraciadamente, aunque ya se sentía mucho mejor que cuando había llegado. Al menos Gustav no lo estaba juzgando por acostarse con hombres. O incluso por la espantosa forma en la que su relación con Warren había empezado. O algo más, Gustav parecía muy paciente y comprensivo.

—No sé qué hacer. ¿Debería hablar con él? ¿O solo pretender que no sé? Bill obviamente no quiere que sepa de lo contrario me lo hubiera dicho en la primera mañana ¿cierto? —Tom se sintió desesperanzado; quería hacer algo, pero no tenía una pista de qué, si tan solo hubiera algo que alguien pudiera hacer para hacer la situación mejor.

—No lo sé realmente, todo esto está un tanto desastroso…—Gustav suspiró una vez más. Tom solo asintió pesadamente. Ambos estaban sin palabras por las acciones.

—Creo que deberías decirle. Probablemente desea que supieras y solo no se atreve a decírtelo. —Gustav pensó en voz alta.

Aunque asintió, Tom no quería decirle a Bill realmente porque si hablaban de ello con Bill sería toda una realidad. Su relación con Bill finalmente había regresado a la normalidad después de ser tan rara en todas estas semanas, y ahora no quería arruinarlo otra vez. Quizá Bill ya lo había superado y no quería hablar de ello tampoco.

En algún lugar profundo, Tom sabía que era una excusa barata, sin embargo intentó convencerse a sí mismo de todos modos.

Un poco más tarde, Gustav hizo algo de pasta y Tom comió algo de ello, aunque no tenía los ánimos para comer, y su estómago estaba protestando en cada mordida que tomaba.

— ¿Puedo dormir en tu sofá esta noche? —Tom no quería ir a casa porque tenía miedo de ver a Bill, así que Gustav acomodó el sofá para él. Tom se quitó la chaqueta y colocó su teléfono al lado del sofá; lo había apagado antes así nadie lo perturbaría a él y a Warren. Cuando lo encendió, vio un mensaje de Bill.

¿Dónde estás? ¿Está todo bien? ¿Vienes a casa esta noche?

Pronto, tenía cinco llamadas perdidas de Bill; quizá debería ir a casa después de todo. Le envió un mensaje a Bill diciendo que estaría en casa dentro de poco, pero Bill no respondió.

Después de agradecer a Gustav, salió para ir a casa; tenía que hablar con Bill. Tenía que disculparse con Bill. Pero una vez que llegó a casa, la puerta de Bill estaba cerrada y no hubo respuesta cuando tocó.

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Bill se ahogó en lágrimas calientes; Tom no había pasado una noche lejos de casa desde que todo el fiasco de relación había iniciado, ahora había una sola cosa que Tom podría estar haciendo. La única cosa que siempre hizo cuando no venía a casa por la noche.

Bill sabía que tarde o temprano, Tom le engañaría, ni siquiera debería estar sorprendido. “¿Por qué debería ser algo diferente para él?” pensó amargamente. Nunca había estado así de decepcionado y lastimado por su hermano antes. Se sintió tan tonto por creer verdaderamente que era especial para Tom, debió saberlo mejor; después de todo conocía a Tom mejor que cualquiera y sabía que su gemelo nunca estaría dispuesto a darse por vencido al sexo con extraños para estar fijo con una sola persona, no importa qué tanto la persona pudiera amarlo.

La única vez que el teléfono de Tom estaba apagado era durante el trabajo o cuando estaba con alguien más; obviamente no estaba en el trabajo, así que no quedaba duda en la mente de Bill en donde su gemelo habría estado toda la noche.

Desde que su hermano había salido del estudio, Bill se había vuelto loco de celos, pero no se atrevería a llamar a Tom tan seguido así que solo envió un mensaje desesperado de texto en su lugar. A tal punto en medio de la noche, Tom decidió responder de que estaba llegando a casa pronto, lo cual Bill ce encerró en su cuarto, así Tom no lo vería llorar e ignoró su silencioso toque cuando Tom finalmente llegó a casa.

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La mayoría de las noche de Tom fue pasar el rato pensando en cómo podría hacer las cosas bien. ¿Cómo podría compensarlo con su hermano? Solo había una sola respuesta: no podía. Nada de lo que podría hacer o decir traería la virginidad de su hermano de vuelta, así podría tener esa noche especial que siempre había soñado. Nada de lo que podría hacer compensaría la noche desastrosa para su pequeño hermano.

Todo lo que podría hacer era decirle a Bill qué tan apenado estaba verdaderamente, y lo mataba no tener otro confort que ofrecer.

Eso también lo dejaba con el dilema de cómo traer el tema. ¿Qué podría decir? ¿cómo debería actuar? ¿Debería estar serio o intentar dejarlo pasar casualmente como si nada? ¿qué haría a Bill más cómodo? ¿estaba Bill molesto con él? ¿o solo lastimado? ¿qué tipo de disculpa calificaba por abusar de tu gemelo? ¿Bill lo odiaría por sacar el tema? ¿Bill lo había odiado en los pasados meses es por ello que había estado tan distante? ¿Podrían verdaderamente regresar a ser hermanos después de eventos tan desastrosos?

Esas y diez preguntas más invadían a Tom hasta que finalmente cayó en un sueño ligero.

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La siguiente mañana, Bill despertó temprano y decidió, silenciosamente, dejar el apartamento en orden para evadir toparse con Tom; no quería que su hermano sepa que estaba molesto con él, ya que no tenía una excusa válida para estarlo, pero hoy solo no podía pretender que eran solo hermanos.

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Cuando Tom despertó, se sintió casi tan cansado que cuando había ido a dormir; realmente necesitaba hablar con Bill porque su secreto lo estaba matando. No entendía como Bill logró estar cuerdo todo este tiempo.

Después de una rápida rutina matutina, encontró la cocina desierta, no platos sucios o ninguna señal de que Bill había estado ahí recientemente. Se dirigió a la puerta de la habitación de Bill y tocó, pero tampoco hubo respuesta.

Tocó un poco más fuerte, nada aún.

—¿Bill? ¿Ya estás despierto? —Tom llamó suavemente. Quizá debería hacer algo de café para el desayuno, solo para hacérselo más fácil en el tema.

Determinado en hacer esto lo más soportable posible para su hermano, Tom procedió en hacer café y panqueques, que siempre ponían a Bill en buen ánimo.

Cuando todo estuvo listo, tocó la puerta de la habitación de su gemelo una vez más, pero aún no hubo respuesta. Tom cuidadosamente giró la perilla y miró dentro.

— ¿Bill? —susurró y miró alrededor, pero la habitación estaba vacía. — ¿Bill? —Llamó más fuerte; quizá Bill estaba en el baño o algo. No estaba.

Tom vagó de regreso a la cocina sintiéndose un poco perdido. ¿Bill se había ido sin dejar una nota?

Desanimado, miró los panqueques y el café que comenzaban a enfriarse; no tenía hambre. Se sentía extrañamente lastimado de que Bill se fuera así; ¿Bill estaba molesto con él o algo? Bill siempre dejaba notas cuando iba a algún lado. Bill amaba las notas; a menudo dejaba notas solo por el bien de dejar una nota. Pero una vez más, eso había sido antes de que Tom abusara de él. Quizá Bill no creía que Tom merecía más de sus notas.

Pronto, Tom intentó llamarlo, pero Bill no contestó. Le envió un mensaje preguntándole dónde estaba y esperó, pero Bill nunca respondió.

Se acercaba la hora de almuerzo y Tom sabía que había otra sesión de práctica en la tarde; estaba comenzando a preocuparse por Bill. No era de Bill desaparecer así.

Nerviosamente llamó a Georg y Gustav, pero ninguno de ellos había oído algo de Bill, así que decidió llamar a David también, aunque dudaba que David supiera algo, pero se le acababan las ideas.

—Sí, Bill ha estado aquí en el estudio por horas —David dijo casualmente y Tom sintió como si un montón de ladrillos se hubieran descargado de sus hombros.

Un segundo más tarde, tomó su auto y manejó calle abajo, llamando a Georg y Gustav en el proceso para decirles que se encontrarían ahí.

Ahora que sabía que Bill estaba bien, Tom estaba furioso con él; cómo se atrevía a irse así sin ninguno mensaje de a dónde iba.

Cuando entró al estudio, vio a Bill sentado en el sofá, garabateando algo en una libreta.

—Gracias por decirme que te ibas —Tom dijo de golpe y Bill lo ignoró. —Lo mínimo que puedes hacer es contestar el maldito teléfono —Tom se ponía más molesto porque Bill seguía ignorándolo.

En ese momento Georg ingresó, hacienda que Bill lo mirara y sonriera, Tom quería golpearle en el rostro.

—Te estoy hablando, Bill —Siseó en voz baja. Bill lo miró con una expresión fría y luego caminó lejos hacia el cuarto de grabación, sin decir una sola palabra.

Georg levantó una ceja, pero Tom solo se encogió de hombros con impotencia, así que Georg siguió a Bill en una distancia prudente; todos sabían que Bill no era una persona con quien meterse cuando estaba en uno esos ánimos.

Confundido y molesto, Tom se quedó de pie ahí por un momento hasta que Gustav ingresó, dándole una mirada extraña.

— ¿Ya hablaste con él? —Le susurró a Tom mientras lentamente seguían a los otros dos miembros de la banda. Tom meneó la cabeza.

Llegaron al cuarto de grabación mientras Bill estaba probando el micrófono y Georg buscaba por su bajo.

—Oye ¿Qué pasa contigo? —Tom preguntó en voz baja, aproximándose furioso a su hermano.

—Nada ¿Qué pasa contigo? —Bill respondió mónotamente.

Antes de que Tom pudiera decir algo, David ingresó y Tom fue por su guitarra. Su sesión de práctica fue terrible; no importa lo que Tom hiciera, Bill no estaba de acuerdo con ello. Él estaba siempre yendo muy rápido, muy alto, muy bajo, mal acorde o simplemente ‘fuera’, como Bill lo ponía. Después de dos horas, Tom estaba listo para explotar, cuando David finalmente dijo que necesitaban un descanso.

Gustav le alzó una ceja a Tom, pero no tenía una respuesta realmente; no tenía idea qué le sucedía de pronto a Bill, quién salió molesto de la habitación, golpeando a puerta con fuerza. Con duda, Tom lo siguió a la habitación de descanso, Bill estaba obteniendo una bebida de la máquina expendedora cuando Tom lo alcanzó.

—Bill ¿Qué te sucede? —Intentó estar calmado y comprensible, aunque estaba teniendo un mal momento.

Bill solo se encogió de hombros sin importancia —Nada ¿Qué te sucede a ti? —fue una repetición de la conversación anterior.

Tom se sintió frustrado una vez más — ¡No soy el que sale malhumorado sin decirle a nadie a dónde estaba yendo y no responder el teléfono por horas! —Tom siseó.

Bill le dio una mirada seca —En realidad, es exactamente lo que hiciste —Le recordó.

Oh, es una paga por lo de ayer” Tom suspiró rendido; cuando Bill estaba en modo “quisquilloso y dificultoso” no había mucha razón para seguir argumentando.

—Ok, ciento mucho lo de ayer…algo ocurrió —Tom intentó disculparse; no era muy bueno en esto.

—Más como “alguien” —Bill dijo altanero.

Tom lo miró, inseguro si había oído bien — ¿Qué demonios se supone que significa?

Bill solo se encogió de hombros y bebió su soda.

—Estaba con Warren —Tom susurró, mirando alrededor para asegurarse que nadie pudiera oírlo. Bill se ahogó con la bebida.

—¡Mientes! —Gruñó molesto, lucía furioso y confundió a Tom más que siempre; ¿Bill no estaba de acuerdo con que viera a Warren después de todo…?

—No, él me llamó finalmente y me dijo que se estaba quedando en el hotel Concorde, así que fui a verlo…—Tom se interrumpió, recordando cómo había ido. Bill parecía palidecer.

Por un momento se miraron el uno al otro mientras Tom se preguntaba si Bill sospechaba lo que Warren le había dicho que no había sido él esa noche, aparentemente era eso, porque Bill lucía más pálido que lo usual y a punto de sentirme enfermo.

Tom se sintió inútil; quería decir algo para confortar a Bill, pero antes de que se le pudiera ocurrir algo, David los llamó de regreso.

&

En algún lugar a la distancia, Bill oyó a David llamarlos, pero no podía moverse, sus pies estaban arraigados a la tierra. Tom había ido a ver a Warren, el verdadero Warren, y ahora lo estaba mirando de forma extraña. Lo sabía. Bill estaba seguro de eso. Tom lo sabía todo.

— ¡Bill, vamos! —David lo llamó nuevamente; lentamente Bill se puso en movimiento, apenas consciente de ellos. Miró a Tom, pero no podía leer su expresión; era una mezcla de… ¿tristeza y decepción? ¿ira? ¿disgusto? Bill no lo sabía, nunca había sido tan malo leyendo las emociones de otros antes.

Una vez todos ellos estaban en su lugar otra vez, Gustav comenzó a tocar, y Tom y Georg se unieron; en su turno, Bill abrió su boca para cantar pero solo logró vomitar el sándwich y la soda que había tenido más temprano. La música se detuvo abruptamente y David se apresuró dentro; Gustav estuvo a su lado inmediatamente también.

—¿Estás bien? ¿qué sucede? ¿Comiste algo malo? ¿Tienes infección estomacal? —David sonaba preocupado, aunque Bill no estaba seguro si su preocupación era por Bill o por otro miembro de banda.

Fuera del rabillo de su ojo, Bill vio a Tom de pie ahí, aun sosteniendo su guitarra con una expresión dura en su rostro. Esta era toda la prueba que necesitaba; Tom lo odiaba.

Georg llegó con un vaso de agua, pero Bill no lo quería; quería salir corriendo. La expresión en el rostro de Tom era insoportable. Sus lágrimas amenazaban en mostrarse y escapó de la habitación antes de que alguien pudiera notarlo.

&

Tom miró en horror como Bill vomitó: quería apresurarse a su lado pero sus pies no se movieron. Su pecho estaba dolorosamente apretado mientras veía los ojos horrorizados de Bill; lucía perdido y lastimado. “esta es mi culpa” su mente continuó repitiendo una y otra vez. “yo le hice esto”.

Continúa…

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por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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