Sin tu conocimiento 18

Sin tu conocimiento 18

Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena

Capítulo 18

— ¿Qué quieres? —Tom preguntó tranquilamente y Bill intentó determinar si estaba molesto o no, pero su rostro y su voz no revelaban nada de lo que su gemelo podría estar pensando y sintiendo en ese momento.

Por supuesto Bill no tenía idea qué responder porque no quería nada en lo absoluto; su madre lo había abandonado ahí — ¿Puedo entrar? —Preguntó.

Tom solo asintió, retirándose dentro de la casa y dejando la puerta abierta para que Bill siguiera.

Lentamente, Bill siguió a su gemelo dentro de la pequeña casa que estaba llena de cajas desempacadas; ¿Tom había estado viviendo aquí por casi un mes y aún no había desempacado nada en lo absoluto?

Se detuvieron en la pequeña sala-comedor dónde Tom cruzó sus brazos y le dio una mirada expectante.

—Mamá vino a visitarme —Bill comenzó extrañamente, no sabiendo que más decir.

—Sí, también estuvo aquí —Tom asintió inexpresivamente.

—Sí, me dijo que ya habían almorzado o algo —Bill recordó.

—Sí —Tom asintió una vez más, obviamente no sintiéndose más cómodo que Bill.

—Sí —Bill asintió de la misma manera, sintiéndose como un idiota total ¿¡Qué demonios estaba haciendo aquí!?

Unos cuántos momentos pasaron en un incómodo silencio mientras se quedaron de pie ahí, Bill moviendo nerviosamente su brazalete mientras Tom enredaba una de sus rastas en su dedo.

—Es una casa agradable —Bill dijo finalmente mirando alrededor.

—Sí —Tom dijo otra vez, asintiendo como antes.

&

Nunca había habido una conversación más incómoda en toda la vida de Tom; quería salir corriendo y esconderse, pero en su lugar, solo permaneció ahí de pie, mirando fijamente al chico del que se había enamorado locamente pero que a la vez odiaba con pasión. ¿Por qué rayos estaba aquí? Probablemente por nada…probablemente fue la idea de su madre; conociéndola, probablemente lo había conducido hasta aquí bajo alguna falsa pretensión y luego lo abandonó ahí… y tan ingenuo como era Bill, probablemente no había notado nada. Bueno, quién era él para comentar, quien no había reconocido a su propio hermano un año entero.

— ¿Necesitas ayuda para desempacar? —Bill preguntó con una débil sonrisa que hizo que Tom quisiera golpearle las entrañas.

Cómo Bill se atrevía aparecerse aquí y pretender que todo estaba bien entre ellos —No de ti —Dijo frío.

No le tomó dos segundos para luego arrepentirse de sus palabras; Bill lo miró como si hubiera sido abofeteado en el rostro y agachó la cabeza, así todo los mechones cayeron a los lados, cortando la vista de Tom. ¿Por qué se estaba sintiendo mal por esto? Bill era el malo, no él. No debería sentirse culpable, ¡Bill debería! A veces su hermano era tan irritante.

Bill se giró para irse con un suave asentimiento, su cabeza aún gacha; Tom sabía que Bill solo tenía su cabeza baja por una razón: cubrir su llanto. ¿Por qué estaba triste por esto? ¿Qué rayos estaba esperando de todo esto si no destruir lo que tenían?

Furioso y miserable, siguió a Bill quien ya había abierto la puerta para irse, pero dudó, aun agarrando el pomo de la puerta tan fuerte que sus nudillos se tornaron blancos.

—Lo siento, Tom —Murmuró con esa voz que rompía el corazón que Bill siempre tenía cada vez que lloraba, o estaba cerca a ello —Sé que me odias y lo entiendo totalmente, pero…si alguna vez cambias de opinión y quieres regresar…de verdad te extraño mucho —la oración terminó tan silenciosa que Tom apenas pudo oírlo aunque estaba de pie justo detrás de él.

Cada ápice de su mente quería acurrucar a su hermanito en sus brazos y decirle que todo estaría bien, pero su doliente corazón se negaba a dejarlo, indispuesto de hacerlo por sí mismo; no quería estar cerca de Bill, quería odiarlo. Si no lo odiaba, regresaría a amarlo más allá de las razones y eso dolía incluso más.


En total silenció observó a Bill caminar abajó en la calle dónde el carro de su madre se había aparcado, entró y se alejó con ella. ¿Por qué no se había detenido? Lo extrañaba tanto y quería ir casa más que nada…pero si lo hacía, ¿en qué se convertirían? Era mejor que estuvieran separados ¿no?

Por supuesto que no, ¿Qué carajos estaba pensando? ¡Eran gemelos! Estaban destinados a estar juntos. Si no es como amantes, al menos como hermanos.

Determinado, cerró la puerta y buscó por su celular.

&

—Lo siento tanto, cariño —Simone dijo en voz baja mientras manejaban de regreso al apartamento de Bill. Bill solo se encogió de hombros, no queriendo que su madre sepa qué tan devastado estaba verdaderamente.

—Estoy segura que regresara eventualmente —Intentó animarlo, y aunque Bill asintió, no le creía. Si Tom no había aceptado sus disculpas hasta ahora, probablemente nunca lo haría.

Simone lo dejó en casa y regresó al hotel dónde se estaba quedando; no quería ser una carga para Bill quedándose ahí aunque se había ofrecido; la verdad es que él estaba bastante contento de que su madre se haya ido porque quería estar solo. Quería sentarse en el sofá otra vez por el resto de la eternidad y hundirse en su miseria y pena.

Esta vez, sin embargo, el hundimiento de Bill no duró mucho tiempo porque la noche siguiente fue sacado de su miseria por alguien ruidoso abriendo la puerta y entrando en su apartamento. Bill se paró del sofá, desparramando algunas gomitas de oso, papas fritas y soda sobre todo el sofá sin importarle mientras se apresuraba a la sala.

Como era de esperarse, ahí estaba Tom. Luciendo fastidiado y sombrío, e inmediatamente arruinando la poca felicidad que Bill había acumulado al llegar a la puerta.

—Ni siquiera quiero hablar de esto. Nunca. Solo llamémoslo empate ¿de acuerdo? Tom dijo duramente después de cerrar la puerta.

Aunque Bill quería hablar de esto, asintió inmediatamente; si Tom no quería hablar de esto, no lo harían, lo importante era que Tom estaba aquí otra vez. —De acuerdo —acordó.

—Bien —Tom asintió, arrastrando su maleta hacia su antigua habitación sin tanto como otra mirada de Bill.

Tan pronto como su gemelo había cerrado la puerta de su habitación, Bill se apresuró a la sala de estar para limpiar el horrible desastre que había hecho más temprano antes de que su hermano lo viera.

Resultó que no había necesidad de apresurarse porque Tom permaneció en su habitación hasta la mañana siguiente cuando Bill estaba comiendo cereales; hoy en realidad había encontrado la fuerza para levantarse antes del almuerzo, por primera vez en varias semanas.

Aunque la cosa con Tom estaba lejos de ser solucionada, al menos estaba aquí y eso era un comienzo.


—Buenos días —Bill dijo cuidadosamente, evaluando el estado de ánimo de su hermano.

—Buenos días —Tom respondió en voz baja, preparándose una taza de café y agarrando un tazón antes de unirse con Bill a la mesa.
Cautelosamente Bill le alcanzó la leche, haciéndose extra seguro de no tocarlo en el proceso.
—Gracias —Dijo educadamente, añadiéndolo en su cereal.

.

En las siguientes semanas, su relación no había mejorado, nunca hablaban de lo que sucedía y se trataban como extraños. Tom permanecía encerrado en su habitación cada vez que estaban solos en casa, negándose cualquier tipo de conversación que fuera más allá que el clima.

Bill había intentado unas cuantas veces comenzar una conversación con él, pero su hermano inmediatamente tenía algo muy importante que hacer y se alejaba.

Al menos las cosas con Tokio Hotel estaban progresando; los rumores de un rompimiento se habían ido, y el mundo creía que las cosas eran perfectas otra vez, especialmente gracias a las maravillosas habilidades de actuación de Tom. A veces era tan bueno que incluso Bill creía su animosa actitud, al menos hasta que llegaban a casa, donde Tom se retiraba a su habitación sin otra palabra.

Bill empezó a sentir la sensación que la única razón por la que Tom estaba de regreso era por Tokio Hotel, pero que en realidad no quería tener nada que ver con Bill.

Su madrea hace mucho había regresado a Alemania otra vez, creyendo que Bill estaba superando a Tom y que su vida pronto volvería a la normalidad, pero nada podría estar más lejos de la verdad.

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Cansado, Tom cerró su habitación antes de caer sin fuerzas en la cama con un silencioso gemido “odio mi vida”.

Ya era su segundo día aquí, se había arrepentido de regresar; vivir con Bill era imposible. La relación fraternal que una vez habían tenido se había ido por siempre porque Tom era incapaz de verlo como un hermano; de pronto tenía que pensar de más todo lo que su gemelo hacía, cada palabra, gesto y movimiento, todo estaba de pronto tan presente para él. Todas esas cosas que nunca había notado en su hermano antes. Más tiempo se quedaba con él, peor se volvía y comenzaba a volverlo loco.

Las peores partes eran cuando Bill intentaba hablar con él, con esa estúpida, adorable y perfecta sonrisa que tenía y hacía que Tom quisiera lanzarlo sobre la mesa de la cocina y hacer su camino hacia él. Muy bien, estaría totalmente de acuerdo por un beso también, pero por supuesto eso estaba fuera de la cuestión.

Los cuidadosos aproximamientos de Bill le rompían el corazón porque quería hablar con él, especialmente por lo que había sucedido, pero sabía que si se metía en eso, solo terminaría diciéndole a Bill cuánto lo amaba y entonces…bueno, luego algo malo sucedería por supuesto.

En las pasadas semanas, había incluso considerado unos cuantos días, decirle cómo se sentía, para al menos dejarle saber cuánto lo había lastimado, pero su maldito orgullo siempre se metía en el camino; muy en el fondo, aún temía que Bill se riera y le dijera que finalmente tuvo lo que se merecía por haber sido un pendejo en todos estos años.
Si no hubiera sido un jugador despreocupado, nunca hubiera tenido, accidentalmente, sexo con Bill y nada de esto hubiera sucedido, y estaba bastante seguro que si intentaba decirle a su hermano cómo se sentía verdaderamente, Bill le restregaría en su rostro y su burlaría de él.

Y así, Tom se estaba sintiendo intimidado al día siguiente. Era su cumpleaños y tenía que pasar la noche entera en alguna gran fiesta que alguien estaba preparando para ellos. Con Bill, por supuesto.

Tenía mitad de su mente pretender que estaba enfermo y solo pasar el día entero en cama, pero temía que podría causar sospecha sobre su relación con Bill, y estaba desesperado para que la gente sepa que ellos estaban normal. Incluso si estaba lejos de la verdad. La verdad era que ellos no estaban haciendo ni el más mínimo progreso con las nuevas canciones, porque ambos, él y Bill eran incapaces de crear un solo sonido decente.

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Intentando y actuar normal, Bill escuchó la canción de cumpleaños, su mente perdida en el día exacto de hace un año; en ese entonces no había cometido el peor error de su vida y Tom aún había sido si hermano.

Mientras la noche continuaba, Bill se volvió más y más desesperado por una excusa e irse a casa; estaba miserable y un poco ebrio, haciéndole difícil para él concentrarse en pretender que estaba feliz. Eso, y Tom se estaba besando con una chica en medio de la pista de baile para que todo el mundo lo vea. Bill se quería morir.

Observar a su hermano con otra chica lo hacía querer quebrarse en llanto; era la primera vez desde…desde su último cumpleaños, que había visto a su hermano con alguien más; ok, también había estado Warren de quien estuvo insanamente celoso por un tiempo, aunque eso fue un tanto diferente porque Tom no lo sabía, pero esto era insoportable para él.

— ¿Estás bien, Bill? —Gustav preguntó de repente, y alejó su vista de su hermano y la chica.

—¿Ah? Oh sí….bien. Solo bastante cansado. —Murmuró intentando mantener su voz a la misma altura.

— ¿Estás seguro que eso es todo? —Gustav preguntó en voz baja, dándole una mirada extraña, ¿acaso Gustav sabía algo que Bill no?

—Sí, solo quiero ir a casa —Su voz sonaba patética y desesperada incluso para él mismo que casi arrugó el rostro.

Gustav pareció entender y lentamente comenzó a guiarlo lejos de la multitud —Te buscaré un taxi y les dejaré saber a los demás que fuiste a casa ¿de acuerdo? —Ofreció gentilmente y Bill quiso abrazarlo pero pensó que sería raro, así que dejó que Gustav llamara al taxi que finalmente lo llevara a casa donde podría llorar hasta dormir en paz, mientras su hermano follaba una estúpida barata.

Continúa…

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por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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