
Fic original de JasonPeace. Traducido por lunallena
Capítulo 3
— ¡Pumbaaaa!—Bill se agachó hacia el pequeño perro que inmediatamente saltó hacia él, intentando lamer su rostro. Sabía que ese tenía que ser Pumba. No había mejor nombre para el perro gordo. Era tan lindo, Bill quería morderlo. El perro era sorprendentemente pesado para un animal tan pequeño y Bill terminó cayendo en su trasero cuando el perro se abalanzó hacia él.
—Vaya, no es así de amigable con extraños —La chica rio asombrada.
—Hola —Saludó contento con Pumba encima —Soy el primo de Bill y Tom —Sí, con eso estaba a salvo.
— ¡Oh! ¡Hola! —Se levantó ella del sofá y caminó hacia él para saludarlo —Wow, luces bastante como ellos —Rio — ¡Tom! Nunca me dijiste que tenías un primo.
—Oh uh…sí —Tom murmuró extraño.
— ¿Cuál es tu nombre? —Ria le sonrió mientras Bill caminaba hacia el sofá cargando a Pumba.
¿Nombre? Genial, Bill no había pensado en eso todavía.
— ¡Arthur! Su nombre es Arthur —Su yo-mayor le dio un golpecito en el hombre al sentarse a su lado, Pumba ahora estaba entre ambos Bills.
—Oh, un gusto de conocerte, Arthur —Ria sonrió y Bill le retornó el saludo… ¿Quién rayos era Arthur?
Mientras conversaban, Ria se acurrucaba contra Tom quién tenía un brazo envuelto alrededor de ella y Bill tenía un difícil momento para no mirar la extraña escena mientras ella hablaba sobre su carrera de modelaje. Bill pensó que eso era genial, amaría poder hacer algo de modelaje algún día.
Estaba un poco distraído del tema de conversación por el acurrucamiento entre ella y su gemelo, nunca había visto a Tom acurrucarse con alguien antes, y el hecho de haber encontrado a una chica tan asombrosa mientras él aún estaba solo, le entristecía un poco. Su yo-mayor parecía no estar fastidiado por esto, al menos tanto como hablaba y reía junto a Tom y Ria, lo cual le molestaba a Bill incluso más. ¿Qué le había pasado en el futuro? Había estado tan determinado en encontrar el amor en algún momento, preferiblemente pronto, pero aquí estaba él, diez años más tarde, aun completamente solo. ¿Por qué su futuro yo no había encontrado a una chica como Ria?
Ria se quedó por media hora más, hasta que Bill del futuro decidió que Bill necesitaba ropa nueva porque la ropa del rubio no era del todo adecuadas. E irían de compras juntos. Tom dijo que se quedaría y trabajaría en su música porque no quería desperdiciar el tiempo despilfarrando en basura. El Bill del futuro le propinó un pequeño golpe en la cabeza por ese comentario.
—Entonces… ¿Quién es Arthur? —Bill le preguntó a su versión mayor mientras se probaba la ropa en la tienda.
—Es un chico a quién doble su voz en una película —El rubio rio desde la caseta a su lado.
— ¿En serio? —Bill preguntó emocionado. ¿Iba a doblar la voz de alguien?
—Sí, en la película Arthur und die Minimoys. Yo doblé la voz en alemán —Dijo el mayor emocionado —Y la mejor parte fue la voz femenina de la protagonista ¿adivina quién? ¡Nena! —Dijo contento y Bill casi chilla emocionado.
— ¡De ninguna manera! ¡Aaaaah! ¿Cuándo va a suceder? —Dijo estaba prácticamente retorciéndose emocionado en los pantalones ajustados y abrió la cortina para mostrarle a su yo-mayor.
—En dos años, y se suponía que comprarías ropa que te haría lucir menos tu —El rubio colocó sus manos en su cadera, dándole una mirada desaprobatoria.
—Ugh. De acuerdo —Bill murmuró y cerró la cortina para cambiarse una vez más —Entonces ¿Nena es tan asombrosa como pienso que es?
—Oh sí —Su yo-mayor contó emocionado.
La tarde voló en un abrir y cerrar de ojos tanto como su futuro yo lo llevaba a una tienda costosa a otra, L.A era increíble.
Para la cena, Bill del futuro y Tom fueron a un restaurante de la plaza de Santa Mónica.
— ¿En serio? ¿No podemos ir a un restaurante normal y dejar de pedir solo ensalada? —Bill gruñó bajo su aliento cuando entraron a un establecimiento vegetariano.
—Ya habíamos superado eso, olvídalo —El rubio negó con la cabeza.
—Sí, Bill, pero aún no veo porqué tengo que comer comida de vaca todo el tiempo —Bill respondió educado.
—Juro que si ustedes dos comienzan esto otra vez, me voy a casa y los dejo aquí. Sé que tan paranoicos son si están solos en algún lugar, así que no empecemos. —Tom interrumpió severamente.
Los Bills resoplaron, pero no dijeron nada hasta que fueron llevados a la mesa y tenían los menús en sus manos.
— ¡Oooh, quiero una hamburguesa vegetariana con una porción de papas y ensalada! —El rubio señaló en el menú.
— ¡Oooh, quiero pollo frito con una porción de papas y ensalada! Oh esperen, no hay tal cosa —Bill miró molesto a su yo-mayor.
— ¡Por el amor de Dios! —Tom gruñó molesto, soltando el menú en su mesa — ¡Ninguno de los dos tendrá postre hoy día!
— ¿Queeeé? —Ambos Bills lloriquearon al unísono.
— ¡Eso no es justo, él comenzó! —El rubio señaló acusando con su dedo a su yo-menor.
— ¡No! ¡Tú empezaste por venir aquí! —Bill acusó a su yo-mayor.
—No conozco a estas personas —Tom le dijo al mesero quién de pronto estaba de pie en su mesa, mirándolos extrañamente.
—Como sea —Bill dijo mientras masticaba su…lo que sea que estuviera comiendo ahora mismo. No estaba seguro — ¿Cómo están Georg y Gustav?
—Bien. Se mudaron durante la producción del nuevo álbum —El Bill del futuro informó.
—Hombre, eso es genial… ¿cómo va con todo eso? ¿Están yendo de gira pronto? —Bill quería saber todo.
—Acabamos de terminar con el último hace poco pero estamos planeando con otro… ¿quizá Asia? No sabemos todavía, ya sabes, los planes de mierda de David —Tom rio.
— ¿De verdad lo es? —Bill preguntó sorprendido.
—Oh, no sabes eso todavía…sí, tenemos el peor manager de todos —El Bill del futuro rio mientras Tom asintió rodando los ojos —Pero no te preocupes por eso.
Genial, Bill pensó. El futuro era bastante revelador. Se preguntó qué otras cosas descubriría estando aquí.
En los próximos días, Tom y Bill del futuro le mostraron a Bill los alrededores de L.A. Fueron de paseo, de compras, comieron en asombrosos restaurants (vegetarianos) y pasearon a los perros en las colinas de Hollywood. El futuro era más sorprendente de lo que Bill alguna vez había pensado.
Comenzaba a sentirse como en casa, y Bill y Tom del futuro se habían convertido como sus nuevos, o viejos, hermanos. Era como tener dos gemelos en lugar de uno. Lo cual los convertían en…trillizos. Como sea.
Su yo-mayor era casi exactamente como él y Bill se dio cuenta que eso era un tanto agradable, no había nada mejor que tener a alguien que compartiera absolutamente toda su opinión, excepto cuando se trataba de carne, por supuesto. Tom, por otro lado, era completamente diferente al que Bill conocía. Su gemelo se había convertido más…emocionalmente maduro. Usualmente Bill siempre había sido el más sensible, comprensible, tolerante, etc. Uno de ellos, pero más llegaba a conocer su gemelo del futuro, más se daba cuenta que Tom había crecido en todos los aspectos. Seguro, él aún era una total cabra inmadura cuando se trataba de su comportamiento, como ambos Bills. Pero cuando se trataba de cosas significativas, había cambiado mucho. En el pasado, casi dos semanas desde que Bill había llegado al futuro, no había oído ni una sola palabra obscena sobre chicas de su muy usual boca grosera de su hermano. No. Tom ni siquiera se giraba a mirarlas. Esa Ria lo había cambiado. Bill se dio cuenta que le agradaba, no es que haya estado fastidiado por el comportamiento de Tom antes, pero había considerado que, de algún modo, era grosero e irrespetuoso hacia las chicas a veces, sin mencionar completamente inmaduro. Por supuesto, aún tenía la opinión de que la cosa entre Tom y Ria no duraría por siempre ya que no importa qué tanto podría amar a su hermano, estaba convencido que muy en el fondo, Tom era un mujeriego y engañaría a la pobre chica tarde o temprano. Tarde o temprano el verdadero yo de Tom saldría a la superficie y se aburriría de ella. Tarde o temprano la chica tendría un corazón roto.
—Sabes…estoy realmente impresionado en como resultaste ser. Siempre pensé que crecerías en algún momento, pero esto es una agradable sorpresa —Bill le sonrió a su gemelo mientras limpiaba la mesa después de la cena. El rubio se había ido a tomar una ducha, dándole a Bill algo de tiempo a solas con su hermano cambiado.
Tom sonrió —Sí, las cosas son un poco diferentes ahora —Otra vez Bill notó esa extraña, suave sonrisa del que no estaba acostumbrado, pero que lo veía en su hermano cada vez que hablaban de algo relacionado a su vida amorosa.
—Ria es realmente asombrosa. Estoy feliz de que la hayas encontrado ¿fue tu primera novia? —Bill casi se sintió extraño preguntando. Era aún más extraño hablar de la novia de Tom. Y un poco más extraño hablar a solas con Tom sin su yo-mayor ahí. No estaba acostumbrado a este nuevo Tom todavía.
—Sí. La primera persona que tomo en serio —Tom sonrió otra vez.
— ¡Awh! ¿Qué hay de mí…? ¿Alguna vez tuve una novia así…? —Bill preguntó queriendo ser lo más casual posible. Había estado intentando preguntar pero siempre se sentía incómodo y de algún modo asustado de lo que su yo-mayor podría decirle.
— ¿No se lo has preguntado a tu “yo” todavía? —Tom alzó una ceja sorprendido mientras dejaba los platos en el lavabo y Bill lo ayudaba.
—No, lo olvidé —Bill mintió.
—Oh —Tom sonrió suave, obviamente sabiendo que estaba mintiendo. Demonios, Tom lo conocía muy bien —No, nunca tuviste una novia.
—Oh —Bill se alzó de hombros, intentando parecer casual — ¿Por qué no? —Tom sabía que siempre había querido una novia, así que no importaba de todos modos.
—Hm…supongo que encontraste la felicidad en algún otro lado —Sonrió con una sonrisa extraña una vez más. De alguna manera Bill lo encontró reconfortante. Por supuesto que lo que dijo Tom no tenía sentido en lo absoluto, pero antes de que pudiera preguntar, su versión mayor entró a la habitación, usando nada más que una toalla alrededor de su cintura.
—Aaah, eso estuvo tan bien —El mayor se estiró y Bill pudo admirar sus tatuajes. Los había visto antes, pero no importa que tan a menudo los veía, aún tenía la urgencia de seguir mirándolo con asombro.
— ¿Eso va a doler mucho? —Bill preguntó cauteloso, señalando sus tatuajes.
El rubio agarró una bebida del refrigerador y asintió —No tienes idea, vas a querer morir. —Sonrió.
—Genial…eso es…asombroso —Bill asintió con el rostro arrugado mientras el otro Bill reía y le daba un golpecito en el hombro.
—Pero va a valer la pena —Sonrió, dando un sorbo a su bebida.
Bill ya tenía un tatuaje, recordaba muy bien lo doloroso que había sido pero, aparentemente, aún quería más. Era adictivo. Los tatuajes eran como los Pringles. No puedes tener solo uno.
Una vez acostado en la cama esa noche, Bill le susurró a su yo-mayor —Oye, Bill.
— ¿Hmm? —Respondió el otro con pereza, casi medio dormido. Había estado acostado en su cama por lo menos media hora. Pero Bill aún no podía dormirse. Su mente estaba atrapada en la conversación con Tom.
— ¿Cómo es que no tienes una novia? —Finalmente preguntó la pregunta que había estado molestándolo desde el primer día que llegó aquí.
—Oh…—El rubio parecía estar despierto ahora —Bueno…es complicado.
—Dímelo, soy bastante comprensible cuando se trata de ti —Rio en voz baja y su yo-mayor siguió su ejemplo.
—Realmente no quiero decirte porque podría alterarte —Admitió en un susurro.
— ¿¡Y crees que eso calma mis nervios!? —Bill intentó mantener su voz baja, sabiendo que Tom estaba durmiendo al cuarto continuo.
—Lo siento —El Bill del futuro soltó una risita —Estoy en una relación, si eso te hace sentir mejor —Continuó —Sé lo mucho que quieres una, Bill…no te preocupes. Sucederá. Y será millones de veces mejor de lo que pensaste que sería.
— ¿Qué? Pensé que no lo estabas —Bill estaba completamente confundido ahora.
—En realidad…solo dije que no tenía una novia —Se encogió de hombros, solo confundiendo más a Bill.
—Eso no tiene sentido. Ni siquiera para mí. O como tú. Si no tiene sentido para ti mismo, hay algo malo contigo entonces —Bill hincó el costado de su yo sabiendo lo cosquilloso que era. No falló que su yo empezara a reír.
— ¡Ya, para! —Rio histéricamente, intentando alejar a Bill.
—Entonces ¿Qué significa eso? ¿Estás en una relación pero no tienes una novia? —Bill insistió, comenzando a sentirse mareado por la sola plausible explicación que empezaba a vagar en su mente.
—Uhm…—El mayor murmuró una vez se calmó de tanto reír —Tengo un novio —Finalmente susurro al oído de Bill, haciendo que los bellos de su cuello se erizaran.
—Oh Dios —Bill murmuró en voz baja ¿en serio? ¿Cómo no pudo saber esto? —Pero soy hétero, sé que todos creen que soy gay, pero no lo soy. No lo somos —Intentó racionalizar con su yo.
—Es verdad, no somos gays, pero tampoco héteros —Su yo-mayor explicó calmado, Bill estuvo punto de tener un derrame.
— ¡Pero no me gustan los chicos! —Intentó defenderse así mismo, ¿Por qué estaba intentando defenderse así mismo de sí mismo?
—Lo sé, pero te gustará este chico. Es solo él. Es diferente. —El rubio intentó otra vez, pero Bill no se permitía a aceptar eso.
— ¿Estás bromeando? ¿Por qué? ¿Cómo puede ser tan diferente? ¡Me gustan las chicas! —Bill confirmó alzando su voz un poco.
—Sé eso, Bill, pero-
—No no no no, nunca van a gustarme los chicos —Bill interrumpió a su yo, negando con la cabeza vehementemente.
—En general, así será, pero te va a gustar este chico —Su yo-mayor insistió firmemente.
— ¿Qué chico? ¿Qué es tan especial en él? —Bill no podía imaginar a ningún chico ser tan asombroso para que lo volviera gay. No es que Bill tuviera algún problema con los homosexuales, solo que no se consideraba uno. Nunca había alguna vez estado atraído por otro chico.
—Él es…no puedo explicarlo. Es el amor de mi vida…nuestras vidas —Se encogió de hombros.
—Pero…—Bill intentó entender a su yo pero le fue difícil. Era imposible para él imaginarlo.
—No te preocupes por ello, lo descubrirás muy pronto —le pellizcó gentilmente.
— ¿Qué tan pronto? ¿Cuánto tiempo has estado con él? —Bill preguntó con recelo, no podía ser tan pronto porque estaba lejos de estar listo de estar con un chico.
—Casi diez años…—Pudo oír la sonrisa de su yo entre las palabras.
— ¿¡Diez años!? …eso es como ¿muy pronto? —Bill preguntó con total pánico.
—Sí, estuvimos juntos unas semanas después de cumplir dieciséis —El mayor recordó con cariño.
— ¿¡Qué!? ¡Eso es muy pronto! ¡Cumplo dieciséis en menos de una semana! —exclamó horrorizado.
Bill del futuro rio emocionado —Lo sé. Y cuando desperté del coma…las cosas van a ser…diferentes a lo que eran antes. —Dijo misteriosamente.
— ¿Qué? —Bill chilló completamente asustado — ¿¡Qué demonios significa!?
—Significa que descubrirás a las persona que con suerte pasarás el resto de tu vida. —Dijo emocionado.
—Genial… ¿cuál es su nombre? Quiero conocerlo. Aquí, quiero decir —Bill dijo secamente.
—No puedo decirte y no puedes conocerlo aquí ahora mismo —Su yo-mayor negó con la cabeza.
— ¿¡Por qué no!? —Bill se quejó ruidosamente.
— ¡ShhShhhh! ¡Vas a despertar a Tom! —Rio en voz baja —No puedes conocerlo ahora mismo porque te reconocería como yo y…tú lo reconocerías como…él…por el cual no puedo decirte su nombre tampoco. Ya lo conoces —Finalizó con más risitas.
—Oh Dios ¿¡qué!? ¿Quién? —Bill no podía creer esto. Nada de esto. Pronto se suponía que estaría con un chico que ya conocía y con el que pasaría más de diez años de su vida… ¿con él?
Su yo-mayor siguió riendo a su lado —No voy a decirte.
— ¡Ugh! ¡Bill! ¡Esto es serio! ¡Haznos un favor aquí! —Bill gruñó de mal humor.
—No estás listo para saber esto todavía —Su futuro yo negó con la cabeza.
— ¿Y de verdad crees que estaré listo en algunas semanas? —Preguntó dubitativo.
—Aparentemente —Bill del futuro se encogió de hombros una vez más.
—Ungh…—Bill murmuró. No había persona que pudiera considerar ser lo suficiente cercano para que sea su novio. La única persona en la que podía pensar o tener una conexión como novio era Georg. No es que Bill pensara en él como algo así, pero…era la opción más probable. Oh Dios.
— ¿Es Georg? Oh Dios mio. Es Georg ¿no? ¡Bill! ¿Cómo puedes salir con Georg? ¿¡Qué te sucede!? —Bill golpeó el brazo del mayor unas cuántas veces bajo las sábanas mientras que el mayor reía incontrolablemente.
— ¡No es Georg! —Dijo entre risas —Aunque él tiene algo…—Rio con consideración.
— ¿Verdad que sí? Creo que es el cabello —Bill asintió.
—Se lo cortó —El mayor dijo con lamento.
—Oh cierto, vi eso…maldito Georg. Cómo se atreve —Soltó una risita en voz baja junto con su yo.
—Sí, además Georg tiene una novia, Valerie —El rubio continuó. Bill ya había oído el nombre.
— ¿En serio? ¿Por cuánto tiempo han estado saliendo? —Vaya, todos parecían haber crecido. Todos tenían licencia para conducir, apartamentos y novias. O novios. Ugh.
—Alrededor de seis años —Su futuro yo dijo divertido.
—Cielos, eso es bastante —Bill murmuró —Aunque no tanto como tú y cual-sea-su-nombre. —Dejando de lado que Bill estaba sorprendido de descubrir lo que era…no hétero, el hecho de que estaría con alguien por más de diez años de relación era genial —Entonces…uhm…este novio…—continuó extrañamente — ¿Algún dato?
—Oh sí, debes ser de mente abierta —Su yo sonrió
— ¿¡Qué demonios significa eso!? —Bill preguntó de golpe. Eso no podía significar nada bueno.
—Nada, solo…no lo juzgues basándose en quién es o que hizo en el pasado —Bill del futuro se encogió de hombros, lejos del escalofriante tema, según Bill.
— ¿Por qué? ¿Es un asesino en serie? —Bill preguntó secamente, mientras que su yo-mayor rio una vez más.
—No, no ha hecho nada malo, solo…no es la persona con la que esperabas estar. Eso es todo —Intentó calmar a Bill.
—Por supuesto que no, yo estaba estar con una chica —Bill murmuró débilmente.
—No va a suceder —Su yo-mayor rio una vez más antes de volverse un poco más serio —Solo no lo juzgues ¿de acuerdo? Él ha estado enamorado de ti…de nosotros por mucho tiempo, desde que éramos muy jóvenes. Por favor no olvides eso —El rubio finalizó suavemente. Su bajo y serio tono intranquilizó a Bill, y ¿qué rayos tenía que ver que se hayan conocido por mucho tiempo y que no era Georg? ¿A quién más había conocido por tanto tiempo para enamorarse? Quizá ¿Andreas? Andreas siempre había sido no muy hétero ¿estaba enamorado de Bill? Pero nunca había fantaseado con Andreas…o cualquier otro chico en realidad.
—Bien…de acuerdo…entonces ¿voy a tener sexo con él? —El pensamiento lo intranquilizó más. Realmente no quería tener sexo con un chico.
—Nooo, hemos estado juntos por diez años y no hemos tenido sexo todavía —Resopló sarcástico y Bill le dio un golpecito en el brazo. — ¡Ow! Bien, bien, Sí, por supuesto que tendrás sexo con él…muy pronto, en realidad —Rio ante el recuerdo.
—Fantástico —Bill gruñó — ¿Activo o pasivo? —preguntó avergonzado, sintiendo ruborizarse. Estaba agradecido que la habitación estaba oscura y que su futuro yo no podía verlo mientras soltaba una carcajada.
—Eres versátil y disfrutas ambos. Igual él. Lo suficiente sorprendente…—Añadió pensativo.
— ¿Por qué sorprendente? —Bill estaba realmente curioso quién podría ser este chico ¿cómo podía el amor de su vida estar ya en su vida y no lo haya notado antes?
—No lo sé…solo que nunca me pareció como un tipo pasivo —dijo divertido con una sonrisa, así que probablemente no era Andreas. Ok, estaba estereotipando.
—Uh-huh… ¿y yo te parezco así porque soy bonito o qué? —Bill resopló indignado. Odiaba que la gente lo juzgara basándose en su estilo. Incluso si el juzgamiento venía de su yo.
—No, pero…—Obviamente su yo no tenía una buena respuesta para eso tampoco —No lo sé. Supongo que es más fácil para mí imaginarme en…esa posición, que él. O al menos hace diez años era más fácil de imaginarlo. Ahora soy bueno de ambas maneras —Sonrió.
Bill rio aunque no estaba del todo cómodo con el pensamiento de ser pasivo con un chico al azar, la entera idea del sexo con otro hombre lo asustaba mucho en realidad y el hecho de que se suponía que era pasivo era incluso peor. No quería tener sexo con algún chico, especialmente no tan pronto con alguien que no significaba nada para él todavía.
—No te asustes. —Su yo-mayor colocó un brazo por sobre sus hombros, trayéndolo en un abrazo —Va a ser bastante bueno, lo prometo. Este chico es asombroso en la cama —Añadió con una sonrisa haciendo que Bill se sonrojara una vez más.
—Maravilloso, Al menos uno de nosotros lo es…—murmuró avergonzado haciendo que su yo riera de nuevo.
—No te preocupes por ello, puedes confiar en él. No le importa si eres bueno en la cama…de hecho, le va a encantar —Susurró, gentilmente besando el tope de su cabeza.
Bill gruñó avergonzado, intentando alejar su rubor y acurrucarse contra su yo. Eso era raro. Al menos no tenía que sentirse incomodo acurrucándose con su yo-mayor ya que sabía que el futuro Bill amaba acurrucarse tanto como él. Así que se sintió bastante cómodo. Lástima que no pudiera perder su virginidad con él mismo, eso sería mucho más fácil…espera ¿¡Qué!?
Continúa…
Gracias por leer, y ahora, cuéntanos qué te pareció en los comentarios.
El último párrafo RAJRAJJA ay …. necesito un fic asi