Rookie Bill 19

Rookie Bill 19

Fic TOLL de lyra

Capítulo 19

Los días pasaron y Bill fue poco a poco recuperando el ritmo, tras 2 semanas ausentes y encerrado en la que fuera su casa de la infancia junto con sus recuerdos, se sentía algo confuso, pero tras el primer intenso día en que estuvo de nuevo a cargo de David, volvía a ser el de siempre.

Por suerte el resto de sus compañeros pronto empezaron a olvidar el error que cometió al poner en peligro la vida de uno de los suyos, y ya apenas hablaban de lo pasado. Solo se podía escuchar un leve cuchicheo cuando veían que el inspector Kaulitz coincidía en la misma habitación que el agente Trümper, todos callaban atentos a cada una de sus palabras o movimientos, pero entre los dos agentes no pasaba nada, solo se dirigían una leve mirada y seguían cada uno a lo suyo como si no existiera el otro. Y una vez abandonaban ambos la estancias todos comentaban lo raro que era que tras lo pasado actuaran como si no se conocieran de nada, o como si entre ellos jamás hubiera pasado algo tan fuerte como para poner en peligro la carrera de ambos.

Nadie sabía que fue Bill quien decidió poner fin a esa relación, ni que Tom por más que intentara mostrarse fuerte, por dentro se rompía cada vez que sus caminos se cruzabas, que se moría por estrecharle en sus brazos y besarle como si no hubiera un maldito mañana… pero tenía que respetar la decisión de Bill, rezando para que con el tiempo se diera cuenta que su destino era estar juntos.

.

Y eso era lo que estaba pasando. Bill no podía soportar más ver a Tom y no tener el valor de mirarle, o hablar con él. Además que le tenía que dar las gracias por haberle defendido en la vista, quizás gracias a él había conservado su trabajo.

Esa noche en el Penny´s no estaba de humor para tomar nada, pero se había visto llevado a rastras por Georg y Gustav. Sentado en la barra bebía un sorbo de su cerveza viendo como Georg bailaba con Julie mientras se besaban apasionadamente, lo que le trajo unos recuerdos dolorosos… hacía mucho que nadie le besaba…hacía mucho del último beso que Tom le había dado, tanto que ya ni se acordaba.

Pensar en él le hizo buscarle con la mirada. Recorrió el bar hasta dar con él, sentado a solas en una mesa al fondo. No se lo pensó más y se levantó del taburete en el que estaba.

—Yo…voy al baño—murmuró carraspeando.

— ¿Te pido otra?—preguntó Gustav apurando de un trago su cerveza.

Pero no obtuvo respuesta alguna, Bill ya se abría paso entre la gente y Gustav le siguió con la mirada, sonriendo al ver como pasaba de largo los baños y se dirigía a una mesa que había al fondo y donde Tom parecía esperarle.

Y así era, nada más verle levantarse Tom se levantó también y esperó en pie a que llegara a su mesa. Entonces se miraron el uno al otro sin saber que hacer, ni ser el primero en hablar por miedo de decir algo que no debiera.

—Yo… ¿ya te vas?—preguntó Bill tras unos minutos en silencio.

—Ha sido un día largo—contestó Tom suspirando—Pero no puedo irme sin hablar contigo. No puedo esperar más Bill.

—Ni yo tampoco—dijo Bill con firmeza—Pero no hablemos aquí, vayamos fuera.

Tom asintió y sacando la cartera dejó unos billetes sobre la mesa, pagando la consumición y dejando una generosa propina. Se pusieron en marcha y salieron del bar, ajenos a las miradas que se intercambiaron Georg y Gustav al verlos salir.

—Tengo el coche ahí aparcado—dijo Tom señalándolo con la mano.

Bill asintió y subió al auto. Empezaba a hacer frío y no podía evitar temblar. Tom lo notó y poniendo el coche en marcha encendió la calefacción.

— ¿Qué has hecho esos días?—preguntó Tom tratando de mantener una conversación.

Bill sabía que se refería a las dos semanas que había estado suspendido. Cogió aire y lo expulsó en un suspiro.

—Fui a ver a mi padre—empezó a decir—Ha puesto la casa en venta y tengo que ir a recoger el resto de mis cosas y…bueno, algún recuerdo que me quiera quedar.

—Vaya, si mis padres vendieran la casa, se me partiría el alma—dijo Tom sin pensar—Crecí en ella, aunque ya no viva allí cuando siento algo de nostalgia voy a hacerles una visita larga y paso mucho tiempo recorriéndola, recordando los buenos tiempos que viví en ella.

—Me enfadé cuando supe que mi padre la ponía en venta—siguió diciendo Bill arrugando la frente con dolor—Por un lado me enoja que la venda, más sin haberlo consultado conmigo. Pero por otro, creo que es lo mejor que puede hacer. No hay nada en esa casa que me traiga buenos recuerdos de mi infancia.

— ¿Por qué?—preguntó Tom con mucho interés.

—Mi madre se suicidó cuando yo tenía 7 años—contestó Bill con un hilo de voz.

— ¡Bill! No sabía nada, cuanto lo siento—dijo Tom cogiéndole una mano.

Se la apretó con cariño, sintiendo como temblaba y ya no sabía si era porque aún tenía frío.

—Jamás podré olvidar esa noche—susurró Bill sintiendo que le caía una lágrima—Como me arropó como una noche cualquiera y se despidió de mí hasta la mañana siguiente. Era sábado y yo quería ir al parque, mi madre me prometió que iríamos y luego hablamos de hacer un viaje, los dos juntos. Mi padre trabajaba esa noche, y no fue hasta que llegó por la mañana que se dio cuenta que estaba en el garaje, dentro de su coche muerta.

Calló para coger aliento, sintiendo sus mejillas bañadas en lágrimas y como Tom le pasaba un pañuelo, con el que se limpió.

—Murió mientras yo dormía plácidamente, ajeno a su sufrimiento—sollozó Bill sin poderse contener.

Tom maldijo por lo bajo y pasando un brazo por sus hombros le atrajo, sintiendo como escondía la cara en la curva de su cuello y dejaba en el sus lágrimas amargas. El mismo sentía los ojos llenos de lágrimas.

—No lo entiendo—susurró Bill entre hipos—Mi madre era feliz, me quería. ¿Por qué se suicidó entonces? Teníamos planes, toda una vida por delante….

—No, no es lógico—murmuró Tom con la voz ronca.

Bill alzó la mirada y se separó un poco. Se le quedó mirando fijamente, sintiendo que Tom tenía los ojos llenos de lágrimas como él.

—Yo…siempre sospeché que no lo hizo—confesó Bill—Era un niño entonces y no lograba buscarle otra explicación y siempre lo he creído así. Mi madre no se suicidaría jamas.

—Entonces…¿crees que la mataron?—preguntó Tom en un susurro, viéndole asentir con la cabeza— ¿Quién pudo ser?

—No lo sé, pero lo averiguaré—contestó Bill con firmeza.

Se quedaron mirando en silencio, sintiendo sus respiraciones agitadas. Poco a poco fueron acortando las distancias, sus labios apenas se estaban rozando cuando el sonido de unos cristales rotos les hizo separarse de golpe. No se habían dado cuenta que cerca del coche se había desatado una pelea y maldiciendo por lo bajo Tom le soltó y bajó del coche a tratar de poner algo de orden.

No estaba solo, al haber más compañeros en el bar pronto lograron separar a los implicados y fue entonces cuando Bill aprovechó para salir del coche una vez se hubo limpiado mejor la cara. Se sentía tonto por haber llorado en el hombro de Tom de esa manera, pero una vez que los recuerdos afloraron en su mente no supo detenerlos y se rompió delante de él.

— ¡Bill!

Se volvió al escuchar a Georg llamarle, Julie y Gustav iban con él y pronto se reunieron donde él estaba.

—Te has perdido una buena—explicó Georg silbando—De repente han empezado a volar vasos y hemos escapado de milagro.

—Hay gente que no sabe beber—comentó Gustav.

— ¿Estás bien?—intervino Julie.

Bill asintió procurando no mirar a sus amigos. Solo Julie se había dado cuenta que tenía el maquillaje que se había aplicado esa noche algo corrido, y seguro que sus ojos estaban rojos e hinchados después del llanto. No estaba en condiciones de dar explicaciones a su amigos.

—Creo que la fiesta se acabó por hoy—murmuró Gustav al ver llegar dos coches patrullas— ¿Nos vamos a casa?

—Yo voy a acompañar a Julie, nos vemos luego—dijo Georg cogiendo a su novia por la cintura.

Se despidieron de ellos y se dirigieron al coche de Gustav. Por el camino vieron a Tom esposando a unos de los chicos implicado en el altercado. Por un momento la mirada de Bill se cruzó con la suya, aún sin estar de servicio, Tom tenía que hacerse cargo de la situación por ser el agente de mayor graduación que estaba presente.

— ¿Quieres que esperemos a que termine?—preguntó Gustav.

—No, tendrá que ir luego a comisaria y no quiero entorpecer su trabajo—contestó Bill negando con la cabeza.

Siguieron su camino y entraron en el coche. Minutos después Bill descansaba en la cama tras haberse tomado un par de aspirinas, la cabeza le mataba tras tantas lágrimas derramadas. Escuchó que llamaban a la puerta y como esta se abría lo justo para que Georg asomara la cabeza.

— ¿Estás despierto?

Bill asintió al tiempo que encendía la tenue luz de la mesilla. Georg entró del todo y se sentó en el borde de la cama, preocupado por la cara de su amigo.

— ¿Tan mal han ido las cosas con Tom?—preguntó yendo directo al grano.

—No tuve ocasión de hablar con él—contestó Bill suspirando—Me preguntó que había hecho en esas 2 semanas que estuve suspendido, y no sé cómo acabé hablándole del suicidio de mi madre.

Georg se mordió el labio, sabía toda la historia pues él y Bill eran muy buenos amigos, y siempre que lo necesitaba ahí estaba él para escucharle y consolarle.

—Tuve la oportunidad de arreglar las cosas con Tom, y la dejé escapar—se lamentó Bill—Va a pensar que soy idiota, me eché a llorar delante de él sin motivo alguno.

—Para nada va a pensar eso Tom de ti—dijo Georg con firmeza—Lo que va a pensar es que eres muy frágil, y has pasado por un mal momento en tu infancia. Verás como mañana en cuanto te vea querrá saber que tal estás, y entonces podréis hablar.

Bill asintió con la cabeza suspirando. Se recostó mejor en la cama y viendo que necesitaba descansar Georg le dejó. Cerró los ojos de nuevo suspirando, no pudiendo evitar pensar en aquella lejana vez que él y Tom se acostaron por primera vez, sonriendo recordar como las manos de Tom recorrieron su desnudo cuerpo, como le hizo estremecer….y cuanto lo echando de menos…

Continúa…

este cap salió de la nada 😀 no sabía que contar, me puse a escribir pensando en avanzar el fic y me salió la escena de Bill y Tom hablando en el coche, al final el fic no avanzó más que unos milímetros, pero el cap me gustó como quedó al final. Gracias por leer.

por lyra

Escritora del Fandom

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