En negación 3

En negación 3

Fic TOLL de Sheerac50. Traducido por lunallena

Capítulo 3

Bill estuvo en lo correcto en creer que sería despedido de su trabajo. Había bebido excesivamente y estaba tarde, solo para sobrevivir de una noche aburrida, no había excusa para eso. Los hombres también se habían quejado con Charlotte, quién quería mantener su reputación estable y la de sus empleados actuando profesionalmente, sobre la desaparición de Bill. La mención de drogas nunca fue mencionada y ya que no había ni la más mínima evidencia que los hombres habían intentado aprovecharse de él, Bill no tuvo mucho que añadir al tema.

Tom habló con Andreas y logró que el muchacho obtuviera un trabajo como barman en el club. No recibiría mucha paga, como Bill estaba acostumbrado, pero parecía feliz con el trabajo y Andreas cayó rendido con el encanto de Bill, agradeció a Tom por la sugerencia.

Un par de noches más tarde, Tom fue a ver a Andreas y para ser honestos, su amigo de toda la vida no el único al que quería ver. Se sentía un tanto responsable por Bill después de salvarlo de quién sabe qué la otra noche. Ambos chicos descubrieron que tenían diecinueve, aunque Tom creyó que Bill era menor.

Tom estaba de pie al lado de Andreas, observando como Bill limpiaba los vasos de la barra.

—Sé que has causado una impresión en él, considerando lo que dijo sobre ti —Andreas sonrió secretamente.

— ¿Qué dijo sobre mí? —Tom preguntó, de pronto preguntándose porqué sonaba tan interesado.

—Que tú eras el chico más guapo con el que se ha topado —Andreas no pudo evitar sonreír disimuladamente al ver la mirada que obtenía de su amigo.

— ¿Dijo eso? —Tom alzó ambas cejas.

—No habla muy bien de sus gustos ¿verdad? —Andreas molestó —Como sea, le dije que no esté muy esperanzado ya que eres hétero.

—Oh…—Los ojos de Tom siguieron al pelinegro quien recogía los vasos y los miraba de cerca para localizar alguna suciedad que faltaba limpiar.

—Aún lo eres ¿no? —Andreas miró divertido como Tom observaba los movimientos de Bill.

El de rastas desvió su mirada de Bill para encontrarse con los de Andreas quién lo observaba medio sonriente.

— ¿Ah?

Andreas rio — ¿Aún eres hetero?

—Por supuesto que lo soy —Tom resopló con una sonrisa de medio lado en su rostro.

Una hermosa morena caminó hacia ellos, meneando sus caderas y sonriendo a Tom. La reconoció como la chica que lo había ayudado con su corbata aquella vez que conoció a Bill.

—Mónica —Andreas dijo sonriente — ¿Ya conoces a Tom?

La muchacha sonrió guiñando un ojo.

—Por supuesto que sí ¿Vienes para más trabajo?

Tom negó con la cabeza sonriéndole de vuelta.

—Nop, solo de visita.

—Estoy libre a medianoche ¿Quieres hacer algo entonces o a esa hora ya vas a dormir? —Ella preguntó y Andreas rio alto.

—Esa es Mónica, no pierde el tiempo con tanto rodeo —Le dijo a su amigo.

Tom rio y se encogió de hombros, lanzando una mirada hacia la dirección de Bill.

—De acuerdo ¿por qué no?

&

La cita no fue lo más grandioso que alguna vez haya tenido y Mónica era un tanto persistente, pronto lo descubriría. Esa fue la razón por la que no estuvo sorprendido cuando ella logró convencerlo de que follarla en la primera cita realmente era una buena idea.

La muchacha era divertida y Tom no había salido con nadie en un tiempo, así que estaba en todo su comportamiento de pillo. Como cuando ella en su tercera cita hizo que la llevara contra el mostrador de la cocina del club, después de la hora de cierre, gritando su nombre entre palabras sucias mientras la follaba.

De pronto la puerta de la cocina se abrió y Bill los había visto con ojos enormes, antes de murmurar algunas disculpas y cerrar la puerta de golpe tan rápido como pudo.

Tom se sintió completamente avergonzado por hacer algo tan vulgar, en la cocina de su amigo nada menos, sin ni siquiera revisar si el lugar estaba vacío. Por alguna razón deseaba que la persona que los había atrapado hubiera sido cualquier otro excepto Bill.

&

Una semana más tarde los empleados tenían una fiesta y, como amigo de Andreas, Tom estaba invitado por supuesto. Ya que Andreas nunca mencionó el incidente, Tom sabía que Bill se lo había reservado, estaba agradecido por eso. Había sido tan estúpido, impulsivo y Tom odiaba pensar sobre qué diría Andreas si lo supiera.

Tom se sentó en el lado opuesto de la mesa de Bill y observó como el hermoso muchacho hablaba con los otros, atrapando la mirada de Tom de vez en cuando y luego sonriéndole. Tom sentía algo cálido en su estómago cada vez que sus miradas conectaban. ¿Qué tenía ese chico que hacía que Tom estuviese tan consciente de su presencia? no lo sabía, pero por alguna razón sus ojos estuvieron atraídos a Bill como un imán. Mónica, por otro lado, apenas veía a Tom, estaba molesta por la falta de atención de este. De hecho, ahora se había enfocado en un hombre muscular que Tom sabía era uno de los tipos de seguridad que trabajaba en el lugar.

Bill se puso de pie desde su asiento y desapareció hacia el baño. Tom observó sus pequeñas caderas y largas piernas caminar entre las personas y se levantó para seguirlo. Desesperadamente quería disculparse por la última vez que se encontraron en tan no placenteras circunstancias.

Encontró al muchacho arreglando su maquillaje y caminó detrás de él para verlo a través del espejo.

—Difícilmente necesitas hacer eso —Dijo y Bill se giró.

— ¿tú crees? —Bill ladeó su cabeza un poco y observó a Tom.

Tom pudo reconocer cierto flirteo y se sonrojó un poco al darse cuenta que había, de alguna manera, lanzado un cumplido.

—No lo sé —Dijo y desvió su mirada a los labios gruesos de Bill. Lucían increíblemente suaves y listos para ser besados. Arrugó el rostro por sus propios pensamientos, de pronto consciente de que estaba flirteando con un chico. Bill lo observó atentamente antes de añadir algo más de polvo en su nariz y frente.

Tom se movió de un pie a otro varias veces.

—Lo siento por…uhm, lo de Mónica —dijo avergonzado —Pensábamos que el lugar estaba vacío.

Bill sonrió y se alzó de hombros.

—No necesitas disculparte conmigo —Dijo guardando su maquillaje —Pero personalmente pienso que podrías estar con alguien mejor que Mónica.

Tom alzó ambas cejas — ¿Oh?

Bill se giró dándole toda su atención.

—Si me preguntas, parece puta — declaró y Tom sonrió de lado aunque no era nada divertido.

—Sí, note eso, pero es historia, no me importa.

— ¿En serio? Qué rápido —Bill dijo haciendo que Tom se sintiera barato de algún modo. Quizá había sido un pendejo, pero no veía la relación ir a ninguna parte, así que terminó con Mónica días después del incidente en la cocina.

—Sí, bueno, no éramos compatibles realmente —Tom se encogió de hombros.

—Lucían bastante compatibles para mí —Bill sonrió alzando una ceja e hizo que Tom se sonrojara más, recordando que Bill lo había visto con los pantalones abajo y con las piernas de Mónica en el aire mientras esta gritaba que la follaran más fuerte. Totalmente incómodo. ¿Qué debe pensar Bill de él? No lo sabía, pero realmente quería que Bill tuviera una mejor imagen de su persona en lugar de un pendejo que folla chicas al azar y luego las deja.

Tom no era así. Su única excusa era de que había estado solo por un tiempo y que había experimentado esas sensaciones extrañas en su vientre cada vez que veía a Bill sonreír o tocarle su hombro cuando hablaba. Lo asustaba un poco, porque no tenía idea de lo que significaba.

—Sabes, normalmente…no hago esas cosas —Dijo no muy convincente.

— ¿no tienes sexo? —Bill preguntó alzando sus cejas sorprendido.

—No eso. Me refiero a estar con una chica que apenas conozco y no estar seguro si me gusta —Tom dijo avergonzado, ahora definitivamente se sintió barato.

—Oh…—Bill observó sus mejillas sonrojadas y sonrió —Sí, supongo que no es la cosa más higiénica hacerlo en la cocina.

—Probablemente no. —Tom asintió.

Bill dio unos pasos más hacia adelante, sus hombros casi rozándose y se inclinó para susurrar en el oído de Tom.

—No te preocupes, no diré ni una sola palabra.

El cálido aliento contra la piel de Tom hizo que se estremeciera y sintiera la piel de gallina. Bill sonrió dulcemente antes de salir del baño, dejando a Tom solo mirando su reflejo en el espejo. ¿Qué rayos estaba pasándole? ¿Por qué reaccionaba a algo tan simple como un ligero toque y algunas palabras suaves en su oído? ¿Y Por qué sentía el aroma de Bill como si fuera el aroma de la flor más maravillosa?

Continúa…

Gracias por la visita y no olvides dejar un comentario.

por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

2 comentario en “En negación 3”

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