Personal Maid 5

Personal Maid 5

Personal Maid” Fic Twc / Toll escrito por Park Min Yeon

Capítulo 5: Problemas

– Qué se creen ustedes dos?

– Eh? – Bill confundido miro al trenzado.

– Tom, ya devolvió el bolso regresemos – dijo el rubio.

– No Strify, te vi… crees que no lo haría? – le hablo serio a Bill – le hiciste señas a ese otro … que pasa? Te salió mal el plan? Que quieres? Dinero? No me sorprendería eso de alguien como tú – dijo notablemente molesto el de trenzas.

– Tom, no te pases… – le calmó Strify.

– Alguien como yo? A que se refiere con eso? – inquirió Bill.

– Y encima tienes el descaro de preguntar… con esas ropas se puede deducir a la perfección lo que eres.

– Tom basta

– Que insinúa? – hablo Bill con rabia – yo no quiero nada de ustedes! Ni de nadie! Y usted no sabe nada sobre mí… así que no tiene derecho a opinar sobre como luzco o no… se cree que todos tenemos la vida fácil como usted?!

Y no soy una ladrona!

Bill camino de regreso a la motoneta pero esta no encendía para su mala suerte.

– Ugh! Mika me va a asesinar! – grito pateando la rueda con el taco.

– Oye .. – se acercó el rubio – no necesitas ayuda? Lamento lo que paso con Tom, no tiene buen carácter.

– Ya lo noté, créame, y no gracias, no necesito su ayuda, puedo sola.

– Strify déjalo, que no te das cuenta de que todo esto es parte de su espectáculo?

– Tom puedes parar?

– Ya le dije… no soy una ladrona! Y no estoy montando ningún numero señor perfecto!

Bill miro su casco y camino hacia él para recogerlo y regresar a su moto.

– Estúpida motoneta de nenas! – grito Bill intentando encender la motoneta.

– En serio no necesitas ayuda? – habló el rubio antes de entrar al auto.

– Ugh… no finjas que no han hecho esto por dinero, si te dignas a llamar después de esto – el trenzado le puso una papel en el vestido y se metió a su auto arrancando lejos del lugar, dejando a Bill mirando cómo se iba con rostro de asombro.

– Pero que idiota! – grito cogiendo el papel.

Era una tarjeta de presentación, tenía su nombre y 4 direcciones de teléfono.

– Porque tiene tantos números? Idiota … acaso cree que voy a llamar? Después de llamarme ladrona? Sí que es un idiota!

Volvió a tratar de encender la motoneta y esta vez sí lo hizo.

– Al fin! Mika me asesinaría…

Regresó a su casa y pasó de frente a buscar a su hermano.

– Gustav! Gustav! – gritaba mientras subía las escaleras ignorando a su madre.

– Qué te pasa? Porque gritas? – se quejó el rubio en su cama.

– Que qué me pasa? Pasa que tu amiguito me metió en problemas!

– Mi amiguito? Que amigo hablas?

– El castaño ese… el tonto de la pastelería

– Mi amigo? Ese tarado no es mi amigo y que te ha hecho ahora?

– Casi me mata! E hizo que un tío raro me llamara ladrona! Te das cuenta de lo grave de la situación? Incluso me dio una tarjeta con sus números para que le llamara por dinero… – exclamó lanzándole la tarjetita a su hermano.

Gustav atrapó la tarjetita y se quedó viéndola.

– Kaulitz?! Te ofreció dinero?! Anda! Llámalo y dile que aceptas el dinero!

– Qué? Se puede saber qué es lo que estás hablando?!

– Es Tom Kaulitz! Me vas a decir que no lo conoces?

– Pues no! Y no me interesa conocerlo!! Encima de que me llama ladrona, me critica por el puto vestido… Gustav realmente si no hubiese estado con un maldito vestido te juro que mataba a ese amigo tuyo por haberme hecho esto.

– Tranquilízate, estas rojo, literalmente … – dijo ocultando una risa.

Bill miró su vestido rojo y se enrojeció aún más por la ira que estaba sintiendo, fulminando a su hermano con la mirada.

– Te dejas de bromas?

– Lo siento – su hermano se calmó.

– Detesto a ese tipo, quien se cree él para llamarme ladrona, ni siquiera le robé!

Idiota…

– Solo olvídalo de acuerdo.. pero… no pedirás ese dinero en serio?

– Gustav – Bill miró a su hermano con rabia.

– Ok, ok, lo siento.

– Necesito darme una ducha

– Mona está en el baño…

– Ugh! – se tiro en su cama.

Puso su cabeza bajo la almohada y comenzó a gritar mientras agitaba los pies y golpeaba la cama con sus manos. Luego se quedó absolutamente quieto, esperando a que su hermana desocupara el baño.

– Oye, mamá hará verduras con carne, vas a cenar? – preguntó Gustav sentándose junto a su hermano.

– Coman ustedes, y me guardas un poco, lo comeré en el desayuno de mañana – dijo parándose de su cama.

Se dirigió a su armario y saco un pantalón holgado. Camino hacia el baño y tocó la puerta.

– Mona? Quiero bañarme – dijo al mismo tiempo que tocaba.

– Ya salgo Billy~ – la voz cantarina de su pequeña hermana se escuchó a través de la puerta.

– Ok, ya van a cenar.

En eso su hermana abrió la puerta dejando salir una nube de vapor.

– Lo siento si demoré mucho, me estaba secando el cabello

– Te has bañado con agua hirviendo? Porque sale tanto vapor? – exclamó Gustav mirando la puerta del baño.

– Había hecho tina

– Voy a bañarme, vayan a cenar.

– No cenarás? – pregunto Mona

– No vayan ustedes.

Bill entró al baño y cerró la puerta. Mona se quedó mirando a su hermano, quien seguía parado en la puerta mirando a la nada.

– Le pasa algo a Bill? – pregunto Mona mirando a la puerta del baño – nunca se queda sin cenar.

– Ha pasado una mala racha, ya se le pasará, bajemos y dejémosle solo un momento, que se despeje.

– Oye espera – le detuvo su hermana.

– Que quieres?

– Hoy te vieron con Louis cerca de mi instituto en la mañana, que hacías afuera a esas horas?

– No te importa

– Te has escapado

– Eso no te incumbe Lisa y más te vale no decirle a nadie de eso Gustav se marchó de la habitación y Mona hizo un puchero. No le gustaba que su hermano le tratase así siempre, pero se conformaba con el cariño que le demostraba Bill y su madre, así que solo ignoró a su tonto hermano y bajo a cenar.

&

A la mañana siguiente Gustav veía como su hermano se cambiaba rápidamente, se había quedado dormido y tenía que salir a entregar la leche.

– Vendrás temprano? – le pregunto despacio para no despertar a Mona.

– No lo creo, tal vez regrese para el almuerzo o al medio día.

– Porque tan tarde?

– Debo… hablar con alguien.

– Ok

Vio que su hermano terminase de vestirse para luego salir por la puerta de emergencia para no despertar a su madre con el ruido de la puerta de la habitación. Pasado unos minutos se levantó el a cambiarse, se vistió rápidamente y salió de casa dejando una nota en el velador de la habitación para que Mona la viese cuando despertara.

De su móvil le marcó a su amigo Louis y siguió su camino.

< Hola? >

– Acabo de salir de casa, ya estas yendo?

< Sí, estoy llevando las cosas con un amigo >

– De acuerdo, ahí te veo.

Colgó la llamada y siguió su camino, espero en la parada de autobuses a que llegara el suyo. Nadie lo sabía, su madre pensaba que estaba haciendo bien las cosas, y no podía decirle a su hermano aún que quería dejar el instituto para ir a la academia de música. Eso haría que su hermano se preocupase más por él, y se decepcionaría porque a pesar de que su hermano se reventase el lomo trabajando como una mujer para pagarle el instituto, él no quería ir.

Pero acaso no decepcionaba más al no decirle? No quería pensar en nada en esos momentos, solo que no les volvieran a descubrir como lo hizo su hermana.

Llegó a su destino y vio a su amigo con otro chico.

– Y las cosas?

– Ya están adentro.

– Quién es?

– Malcome, toca la guitarra y es genial.

– Genial, ya estamos casi completos.

– Nos falta vocalista y la hacemos.

– Claro, vayamos adentro.

Él se juntaba con su amigo para practicar para la audición para ganar una beca en la academia de música. Por eso siempre se escapaba de clases, para las prácticas.

Después de tres horas practicando regresó junto con Louis al instituto. Como las puertas se cierran a determinada hora, tuvieron que saltar la reja como siempre, pero no contaron con que esta vez, alguien los vería.

Entraron al instituto e intentaron colarse a las clases pero la voz aterradora de su entrenadora de deportes los petrificó.

– A donde creen que van mocosos insolentes?! – la voz resonó por todo el pasillo.

Louis volteo lentamente y miró con terror a su entrenadora.

– En.. entrenadora Kang… no… nosotros – comenzó a tartamudear el chico.

– Al campo de baseball, AHORA! – grito señalando la dirección al campo.

Los dos corrieron hacia el campo de baseball sabiendo lo que les esperaba nuevamente, pues esa entrenadora estaba autorizada de poder “golpear” por así decirlo a sus alumnos. Y esa vez, no sería la excepción.

– Mi trasero va a doler – dijo Louis agachándose en el suelo del campo

– A mí me dolerá más, a ti no te golpea tanto- dijo Gustav imitando la acción de su amigo.

La entrenadora entro detrás de ellos con un bate de baseball en la mano mientras los miraba con ira.

– Esta vez llegaron al límite… – la entrenadora se acercaba a ellos con lentitud –que son ustedes dos? Estudiantes o delincuentes? mocosos malnacidos!

La mujer dio el primer golpe que cayó en Gustav, por suerte de ellos, “ese” bate no era el de los más dolorosos, pues era de prácticas de novatos y no uno de un juego verdadero.

– Escapando de clases, llegando a la hora que les de la regalada gana, saltando las rejas del instituto tal cual par de pandilleros! Y no solo eso, sino que cuando están aquí presentes se la pasan haciendo tontería y media! – dio otro golpe que cayó en Louis.

– Lo sentimos entrenadora Kang, pero por favor ya pare de golpearnos – pidió Louis tratando se sobarse el trasero.

– Lo sienten? Lo sienten! Lo van a sentir más cuando vuelvan a hacerlo mocosos! Si esto se vuelve a repetir olvídense de volver a venir a clases!

La entrenadora lanzó lejos el bate y los miró, habían tenido esas “charlas” ya más de 20 veces y aun así nada cambiaba.

– Quiero a sus tutores aquí en la tarde, son órdenes del director. Así que los llamaré yo misma, y más les vale no escapar esta vez.

Una vez la entrenadora se marchó, los dos se quedaron en el suelo.

– Porque siento que cada vez duelen más sus golpes? Habrá estado haciendo más ejercicio esa mujer? – habló Louis sobándose el trasero.

– Como es que está permitido maltratar a los estudiantes de esa manera? Va contra los derechos humanos!

– Algún día terminaré con el trasero morado.

– Ni te quejes, a ti no te golpea tanto

– Que voy a hacer? Si mi padre se entera de esto me arrancará los huevos con sus propias manos.

– No sé qué le voy a decir a Bill de esto, se enojará demasiado

– Aún no se lo has dicho? Creí que ya lo habías hecho…

– No pude… simplemente no pude…

&

– Cómo dice?

Bill estaba al teléfono con el dueño de la casa, el alquiler había subido a una cantidad no muy bonita que digamos, y Bill estaba que se trepaba por las paredes pensando de donde sacaría cierto dinero que tanto le exigía el dueño antes de que los echara a la calle sin compasión alguna.

Al terminar la llamada regreso a casa mientras sacaba las cuentas para ver de dónde podría apartar dinero y pagar el alquiler.

Al llegar, vio a su madre pelando castañas y se sentó a su lado posando la cabeza en su hombro.

– Mami~…

– Que ocurre precioso? Ya comiste?

– Si, comí algo en el camino, te ayudo con las castañas?

– No hace falta ya estoy terminando

– Cuando termines me avisas para cargarlas en la bici y regresarlas.

– De acuerdo.

Bill regresó a su habitación y siguió pensando en cómo conseguir el dinero. Como no tenía nada que hacer en ese momento, salió un rato y pasó a dejarle la motoneta a Mika.

– Ya te subieron el alquiler? – preguntó Mika.

– Si, lamentablemente.

– Sabes? Ayer quise darte algo, pero no tuve una buena ocasión y creo que en este momento sería muy favorable Mika comenzó a buscar algo en su maleta, y Bill con curiosidad comenzó a tratar de ver que era lo que Mika quería darle.

– Qué es?…

– Espera.

– Dime que es

– Espera digo

Mika saco un sobre blanco de su maleta y se lo tendió a Bill, quien lo recibió extrañado.

– Que es esto?

– Ábrelo

Bill abrió el sobre y vio que era dinero.

– No es mucho… pero puede ayudar con el alquiler… – dijo Mika mirando con un poco de pena el sobre que le había dado a Bill.

– Mika… te he dicho ya lo mucho que te quiero? – dijo indicándole el sobre con dinero.

– Ya lo sé, y sabes que yo también los quiero a ustedes… es por eso que lo hago.

– Me da curiosidad saber cuánto hay – dijo comenzando a contar el dinero.

– No lo cuentes! Me da pena… hazlo cuando estés solo

– Hahaha, tranquilo… Gracias Mika, en serio… Gracias. Te debo mucho

– Solo mantén bien a tu familia, y no me deberás nada.

Bill le sonrió a Mika e iba a decir algo cuando su celular interrumpió.

– Un momento – dijo Bill buscando su móvil.

Arrugó el ceño cuando vio que era del instituto de Gustav.

– Hola?

< Buenos días, usted es familiar del estudiante Schäfer? >

– Emm.. sí, soy su hermano mayor, sucedió algo con Gustav?

El rostro de Bill cambió radicalmente cuando empezó a escuchar al profesor de su hermano hablarle por una citación. Se despidió de Mika y fue hacia el instituto de Gustav.

Le hicieron guía hasta llegar a la oficina del director en donde encontró a Louis y a Gustav sentados en una banca de afuera.

– Se puede saber qué fue lo que paso? – pregunto a su hermano.

– Te lo dirán adentro

– Y no puedes decírmelo tú mismo?

Gustav no tuvo tiempo de responder ya que la puerta de la oficina se abrió dejando salir a un hombre vestido elegantemente.

– Usted es el tutor del estudiante Schäfer? – preguntó el hombre.

– Si… soy yo.

– Pasen por favor

Ambos pasaron a la oficina, y Bill solo quería saber el porqué de la llamada.

Cuando el director comenzó a hablar de lo que había sucedido, Bill no sabía que pensar en esos momentos. Miraba a su hermano con disgusto y un poco de culpa.

– Lo lamento tanto señor director… yo, trataré de que estos acontecimientos no se vuelvan a repetir – dijo Bill disculpándose por su hermano.

– Eso espero, ya pueden retirase… Gustav por hoy será suspendido internamente, mañana volverá a sus clases normales – Entiendo, disculpe las molestias que ha pasado señor

– No tiene por qué disculparse, pueden retirarse.

– Está bien, tenga buen día

Ambos salieron de la oficina, y Gustav solo camino hacia la salida.

– Gustav!… Gustav! Detente! – le llamó su hermano.

– Qué?

– Porque?

– Porque qué?

– A dónde es que te vas siempre que te escapas? Y porque nunca me has mencionado nada?

– Y que querías que hiciera? Que te dijera “oh si hermano mira, me escape del colegio hoy, que te parece?” acaso realmente quieres que te diga eso?

– Dime porque lo haces? Se supone que deberías estar estudiando, sabes lo que cuesta pagar tu educación… y la de Mona también?

– Pues no quiero seguir en el instituto!

– Que dices?

– Que no quiero seguir viniendo aquí! es molesto!

– Y que harás? No terminarás tus estudios?!

– Al menos no seré el único… no tienes que reclamarme nada Bill

– Qué demonios te sucede!?! Te crees que deje mis estudios porque quise?

Porque me dio la gana de escaparme? Ven aquí!

– Que harás? Que me harás? Golpearme? Quien eres tú para tratar de hacer eso? mi padre? Pues te diré que no lo eres! Así que solo has lo que debes hacer, cada quien a lo suyo

– Y tú qué? Tú no deberías estar estudiando?

– Ya te he dicho que no quiero seguir aquí

– Y en donde diablos quieres estar?!

– En la academia de música!!

– … que dices?

– Así es… como oíste, están haciendo audiciones para una beca… y puedo tomar el puesto de baterista…

– Es por eso que te escapas de clases? Para audiciones?

– Si! Es lo que quiero! Y no lo impedirás… me volveré una persona talentosa, y ganaré mucho dinero… saldré de esa miseria en la que vivimos…

– Como puedes hablar así Gustav?

– Quién? Lo dice el que me obligó a cambiarme el apellido? No puedo ser un Trümper más porque si no no tendría buenas oportunidades de trabajo… Mika tiene talento para hacer papeles de identificación. De no ser por él seguiría siendo un Trümper… el hermano del estafador.. como suena eso hermano?

– No sé qué ocurre contigo hoy Gustav… pero realmente… cuando entres en razón, y te des cuenta de las tonterías de las que hablas… entonces te darás cuenta de que eres una persona muy afortunada de tenerme como hermano, porque no cualquier hermano se la pasaría vestido de mujer solo para poder pagar tu maldita educación.

Sin decir más Bill tomó el camino de regreso a la pastelería. Pero antes se pasó por un parque… miró su reloj de muñeca marcaba las 10 am … sacó su móvil y cayo un papelito al suelo, lo recogió y vio que era el número que le había dado el chico de la noche anterior.

– Dijo que le llamara para eso del dinero… me dará realmente dinero?

&   Continuará   &

por Park Min Yeon

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!