
“Personal Maid”Fic Twc / Toll escrito por Park Min Yeon
Capítulo 14: Amigos
– Dónde habías ido?
Tom preguntó apenas vio a Strify cruzar el umbral de la puerta de la pastelería. Había pasado exactamente una hora y quince minutos desde que Bill había abandonado el lugar por culpa de Samuel, y este se había quedado “masajeando” a Tom en contra de su voluntad.
– Tenía hambre y fui por un emparedado a alguna tienda cercana … pero me distraje un poco – respondió el rubio levantando en su mano derecha la mitad de un emparedado con queso.
– Has visto a Hilly de casualidad? – habló Tom bajando un poco el tono de su voz.
– A Hilly? No… la última vez que la vi fue aquí… por cierto, por qué le haces cargar todas esas cajas? Es una mujer… no una mula de carga
– Eh, que es mi sirvienta y hago con ella lo que yo quiera y déjame decirte que de fuerza no carece esa especie de imitación de mujer adorable así que no te me pongas a defenderla.
– Wuu… por qué tanto palabreo para decir eso? es linda
– Te gusta?
– Qué? No! … ya sabes mis gustos Tom, pero debes admitir que tiene su atractivo… a ti no te gusta Hilly? – preguntó Strify con un tono pícaro.
– Que dices? Gustarme Hilly? La música romántica te está afectando el cerebro Strify, deberías de darte un descanso
Strify rió y se acercó hacia Tom para sentarse en la silla libre donde estaba Samuel anteriormente.
– Donde está Samuel?
– En el baño, se golpeó con el muro de afuera por despistado y ahora tiene una marca en la frente.
– Que tonto… no ha cambiado nada, sigue igual de torpe que en la secundaria.
– Lo sé… se ha quedado igual que en la secundaria.
– Te das cuenta que tú si has cambiado bastante Tom? Ya no eres el Tom irresponsable de las rastas sucias de la secundaria … – decía Strify cogiendo una de sus trenzas entre los dedos.
– Que no eran sucias… las lavaba cada dos días y no sobre lo otro… creo que me volví así por mi abuela.
– Oh sí! La abuela Kaulitz es la persona más correcta que he conocido en mi vida… recuerdo cuando estuve en tu casa por primera vez cuando estaba en la secundaria…
Tom soltó una carcajada al recordar ese día. Lo recordaba a la perfección. El estilo de Strify era muy peculiar desde ese entonces… ya le gustaba andar con el cabello decolorado y las ropas que parecían salidas de una revista de modas. Su abuela al inicio le había confundido con una chica…
Flashback
Estaban Yu, Tom y Strify junto a la familia Kaulitz en la mesa del comedor para el almuerzo. Estaban comiendo cuando a Strify de casualidad se le cayó el cuchillo al suelo, pero eso nadie lo había notado. Cuando Strify se agachó para recogerlo, la abuela habló mirándole.
– Qué haces niña? – preguntó la abuela al verle agacharse.
– Eh? …
– Niña? – Yu miró a Strify.
Tom quiso reír pero se aguantó.
– Soy un chico, señora – habló suavemente Strify.
– Un chico? – la abuela le miró con los ojos abiertos – pero… qué manera son esas de vestir a un chico?
– Emm.. abuela – intervino Yu – no te has fijado en las últimas revistas? Es la nueva moda…
– Que dices?
– Son ropas de hombre abuela – habló esta vez Tom.
– Ah… ya veo… siéntate bien niño…
– Esque – Strify intentó decirle lo del cuchillo.
– Que te sientes bien digo.
– Si señora…
Tom se tapó la boca para no reír en frente de todos. Mientras Strify intentaba recoger el cuchillo con los pies.
End Flashback
– Fue vergonzoso! – exclamó Strify tapándose la cara con las manos.
– Pero al menos te acepto con tus ropas de revista
– Solo porque Yu lo dijo… sino pensaría que era chica
– Pero ahora te llevas bien con ella
– Lo sé…
– Sobornaste a mi abuela con un bolso
– No la soborne!
– Claro que sí… lo hiciste para que aceptara tu homosexualidad y que estabas con Yu
– Lo recuerdo… pero no le soborné!
– Claro.. como tú digas niña – habló Tom imitando el tono de voz de su abuela.
– Hey! Eso suena raro de tu boca! No hagas eso! – dijo el rubio riendo.
– De que tanto se ríen?
Apareció Samuel con la mano en la frente.
– De cómo sigues siendo tan torpe que tropiezas con postes sin siquiera estar ebrio …
Samuel frunció el ceño y les sacó la lengua a ambos.
&
– Por qué todo tiene que pasar así de repente?
Bill estaba sentado apoyado en sus tacones mientras se llevaba las manos a la cabeza desordenando su cabello debido a la desesperación.
– Ni siquiera nos pagó antes de fugarse – se quejaba mientras se desordenaba más el cabello.
– Arruinarás tu cabello si sigues haciendo eso – Yu le atrapó las manos y le jalo para ponerle de pie.
– Mi cabello es lo último que me importa en estos momentos, el dinero que ganaba aquí era mi salario más grande y ahora no lo tengo y debo pagar un montón de cosas…
– Eh… te parece si lo hablamos en el auto?
Yu llevó a Bill al auto para poder hablar mejor.
– Todo se arreglará – intentó Yu tranquilizar a Bill.
– La mayor parte de mi dinero se fue con esa mujer Yu, Mona tiene una presentación dentro de una semana y le prometí comprarle un nuevo traje y Gustav… Gustav… pensaba en ayudarle con la academia de música, la renta del departamento… el dinero que le debo al señor del mercado… Yu, qué voy a hacer ahora? Ya no me queda más dinero para estirar… y si le pido a mi nuevo jefe que me dé un adelanto más pensará peor de mí y todo se irá a la mierda
– Eh… tranquilo, estás estresándote mucho, pensaremos mejor con la cabeza tranquila…
– Dios, todo esto es tan penoso… incluso has visto el bar en donde trabajo de noche… o al menos, donde trabajaba… por qué Meryl tuvo que irse así sin decir nada?
– Debe tener sus razones… ahora… cuánto dinero es el que necesitas en este momento?
– Por lo menos unos … 2000€ por el momento, con eso cubro el traje de Mona, la renta y la deuda del mercado… y solo tengo 100€ que es lo que queda que me dio Mika…ush, esto es un lío tremendo
– Qué dirías si te digo que te puedo facilitar ese dinero?
Bill abrió los ojos grandemente y miró a Yu con sorpresa e incredulidad.
– Debes estar bromeando… no me ilusiones Yu
– No te ilusiono, te estoy tratando de ayudar…
– Hablas en serio?
Yu asintió con la cabeza y miró por la ventana el local en donde trabajaba Bill.
No se había esperado algo así por parte de Bill, pero conocía como estaba la situación de Bill, así que pudo entender el porqué de la elección de ese trabajo. Al parecer pagaban bien por la noche, y eso le convenía a Bill. Y ahora la desaparición de la dueña había caído como una bomba a todos los trabajadores, ya que se había ido a pocos días de la fecha de pago de los empleados, y eso a Bill le había afectado bastante.
Pero Yu estaba dispuesto a ayudarle si era necesario.
– Puedo darte el dinero ahora que volvamos para mi casa
– Yu…
Bill estaba anonado por la propuesta. No se imaginaba ni en un millón de años siendo ayudado por Yu, quien apenas conocía desde algunos días. Pero Yu quería ayudarle… y Bill estaba dispuesto a aceptar su ayuda.
– Gracias… de verdad, no sé qué decirte
– No digas nada… solo déjame ayudarte
– Realmente eres un gran amigo…
Amigo. Esa palabra se instaló en los pensamientos de Yu.
Por qué me siento como si hubiese entrado a la maldita Friendzone? Bill… él es solo un amigo, sí, un amigo que acabo de conocer… y… quiero ayudarle. Sí. No es más que eso. Él ya tiene a una persona que le agrada. No debería sentirme así de afligido… o sí? No. No debería. Pero… por qué hago todo esto? Claro. Porque Bill es mi amigo y quiero ayudarle. Vamos Yu… no te comas la cabeza con este tipo de cosas… tu corazón, tu corazón sigue latiendo por otra persona… o al menos eso quiero pensar.
&
La campana sonó indicando el fin de clases. Gustav cogió sus cosas y salió del aula.
– Eh, Gustav – Louis le detuvo del brazo.
– Qué ocurre?
– Esta tarde no podemos ensayar… tengo que hacerle unos recados a mi padre, pero mañana sin falta si?
– Está bien, suerte con los recados.
– Gracias.
Gustav se acercó a la puerta de salida y deseó no hacerlo.
– Gustav!
El castaño se acercó a Gustav corriendo con un peluche en la mano.
– Maldita suerte – murmuró Gustav tratando de alejarse.
– Espérame! Vamos juntos
Georg llegó a su lado y se abrazó del brazo de Gustav mientras sonreía como tonto.
– Suéltame
– No quiero… mira te he traído un regalo – Georg le puso el peluche en frente de la cara de Gustav.
Gustav cogió el peluche y lo miró atentamente. Era un monito blanco que tenía los brazos largos que se enrollaban en tu cuello.
– Cuando lo vi me recordó a ti – dijo el castaño sonriendo.
– Así que me ves como un mono
– No, no… no en ese sentido… sino que este monito era tan adorable que me recordó a ti.
– No me parezco en nada a esta cosa – Gustav le puso el mono en la cara a Georg mientras se soltaba del agarre y comenzaba a caminar más rápido alejándose del castaño.
– Entonces quieres un osito? Un conejito? Un gatito? Puedo comprar el que tú quieras – habló el castaño alzando la voz para que le escuchase por la distancia.
Gustav se detuvo al procesar esas palabras:“Puedo comprar el que tú quieras”. El rubio hizo una mueca maliciosa con el rostro y rió bajito. Luego, se volteó para ver mejor al castaño, quien le miraba con el monito en la mano.
A paso lento se acercó al castaño. Y este retrocedió un poco bajo la intimidante mirada del rubio.
– El que yo quiera? – cuestionó el rubio sonriendo.
Georg solo asintió con la cabeza mirándole confundido y sorprendido. Es que Gustav le estaba aceptando por fin?
– Bien… quiero un oso gigante… con un lazo azul en el cuello formando un perfecto moño, y un conejo blanco con un lazo rosado… quiero eso, lo comprarás para mí?
– SI! Lo compraré para ti, y te daré todo lo que quieras.
Gustav arqueó una ceja y sonrió.
– Así que todo lo que yo quiera… lo pensaré, pero quiero los peluches por ahora, si no los consigues para esta noche…olvídate de mí y no me molestes nunca más! Entendiste?
El castaño solo asintió con la cabeza.
– Me voy a casa, no te aparezcas sin los peluches…
Georg vio como Gustav se marchaba y echo a correr hacia la tienda de peluches. Estaba dispuesto a conseguir lo que sea para Gustav.
&
Estaba anocheciendo, y Bill se encontraba en su cama mirando el sobre que tenía al lado.
Flashback
– Ten
Yu le extendió un sobre apenas cruzo la puerta de su habitación.
– Yu…
– 2000€ … ten
Bill cogió el sobre sin poder creerlo aún. Se acercó y abrazó a Yu fuertemente con un nudo en la garganta.
– Gracias…gracias Yu, gracias – habló sin dejar de abrazarle.
Yu correspondió el abrazo y le acarició la cabeza.
– Te estoy ayudando
– Te devolveré el dinero lo más pronto posible, te lo prometo.
– No te apresures… tómalo como un regalo de mi parte… el regalo de un amigo que quiere ayudarte.
– Pero es mucho dinero, tengo que devolvértelo
– No es necesario
Bill deshizo el abrazo y miró a Yu. Se acercó y dejo un beso en su mejilla.
– Yu… gracias
Yu se había quedado con los ojos muy abiertos. Pero volvió a la realidad rápidamente y le sonrió a Bill.
– Debo regresar a casa y gracias de nuevo Yu… la verdad, no sé cómo agradecértelo
– Si me traes una botellita extra de leche por esta semana creo que estará bien – habló Yu riendo.
– Si es así te traeré dos botellitas extra, gracias de nuevo.
– No hay de que Bill, ahora quieres que te lleve a casa?
– Oh no hace falta… iré caminando, gracias. Te veré mañana?
– Claro… quiero mis botellitas de leche – bromeó Yu.
– Tenlo por seguro.
End Flashback
– Yu realmente es una persona especial
Bill cogió el sobre con dinero y lo guardó en su maleta para luego volver a echarse en la cama. Andar con los tacones le estaba empezando a hacer doler los pies. Y ese vestido realmente daba calor. No podía quitarle las mangas y luego volver a ponerlas por la noche? Hablaría con Tom respecto a eso.
Estaba a punto de caer dormido cuando apareció su hermano riendo con dos peluches en los brazos.
– Y eso? – preguntó Bill sentándose en la cama.
– Mira… toma, este es para ti
Gustav le paso el peluche de conejo blanco con un listón rosa amarrado a su cuello. Bill lo miró con cara interrogativa. Mientras veía a su hermano tirarse en la cama y empezar a jugar con el oso gigante de peluche.
– De donde los has sacado?
– Georg los ha comprado
– Georg?
– Sip…
Bill le lanzó el conejo a la cara a Gustav quien se quejó.
– No quiero nada viniendo de ese tonto – dijo Bill acomodándose en la cama nuevamente.
– Como quieras…
Gustav cogió al conejo y comenzó a jugar con ambos peluches.
– Y por qué estás tan emocionado con eso? acaso no eras tú el que quería que ese tonto se alejara de ti?
– Lo se… pero… creo que puedo sacarle provecho a la situación
– Como dices?
– El tonto dice que me comprara todo lo que quiera… no crees que es genial?
– No… creo que eso es algo estúpido y que tú eres un materialista! Utilizar a gente como ese para conseguir lo que quieres…
– Ush… estas de mal humor?
– Mal humor? Claro que no… estaba de buen humor hasta que mencionaste a ese tonto… pff… quien dice que soy fea? – murmuró esa última frase para que no le oyese su hermano.
– Wuu… te escuché… así que le has visto antes eh?
Bill fulminó a su hermano con la mirada.
– Que te importa?!
Gustav estalló en carcajadas mientras miraba la cara de Bill.
– Realmente ha pasado algo entre el tonto y tú… venga, cuenta, le has visto hoy?
– Pero que… ush! No me hables de ese tipo!
– Por qué? Que te ha dicho para que estés así?
– Nada…
Bill se levantó de su cama y se encaminó a su tocador. Se sentó frente al espejo y comenzó a arreglar su cabello.
– Soy linda – dijo mirándose en el espejo.
– Jah! Te tomas muy en serio el papel de mujer eh… – Gustav sonrió maliciosamente – acaso… Georg te dijo que eres una chica fea?
Bill miró a su hermano a través del espejo y emitió una especie de gruñido.
– Soy una chica bonita!
– Tch! Y luego dices que soy yo el que anda con sus días de mujer – Gustav chasqueó la lengua y siguió jugando con sus peluches.
El pelinegro sonrió ampliamente y brincó hacia la cama de su hermano quedando encima de él.
– Dime que soy bella
– Ugh! Bill bájate de encima! – Gustav se removió en la cama tratando de sacar a su hermano de encima – bájate!
– Primero dime que soy bella!
– No empieces con tus cabronadas Bill! Mamá!! – Gustav empezó a gritar.
– Mamá no está, ha salido con Mona… ahora dime que soy bella!
– Joder Bill ya!! Eres bella, maldición! Tienes que hacer todo esto solo para eso?
Bill se bajó de encima de su hermano y rió mientras se tiraba a su cama.
– Soy bella…
– Estas demente?!
Bill estaba por responder cuando el sonido de su móvil le interrumpió. Y contestó sin ver la pantalla.
– Hola?
< Hilly? >
– Tom?
& Continuará &