Mi hermano 3

Mi hermano 3

Fic TWC de lyra

Capítulo 3

Llegaron a la orilla del mar y se quedaron quietos, dejando que las olas rompieran en la orilla y les mojara los pies.

— ¿Hasta cuándo me vas a coger de la mano?—preguntó Tom carraspeando.

No era que le molestara, pero una vez parados en al orilla le parecía ridículo. Sintió como Bill le soltaba y se llevaba las manos a la cadera suspirando.

—El agua está fresquita—comentó Bill sonriendo.

Tom le imitó. Sentía mucho calor y no era por el buen día que hacía, sino por haber caminado unos escasos metros firmemente aferrado a su mano, que caminaba orgulloso a su lado.

—Venga, te echo una carrera—dijo Tom picándole.

Empezó a correr antes de escuchar su respuesta, entrando del todo en el mar y saltando sobre las olas hasta que se zambulló ante la risa escandalosa de Bill. Cuando salió le vio reírse a carcajadas mientras que él entraba poco a poco en el agua.

No lo sabía…pero fue verle echar a correr y Bill aprovechó para echar una mirada a su espalda. Como ya se imaginaba, Luke estaba mirándole ajeno al juego de cartas que compartía con sus amigos. Se volvió y se echó a reír todo lo alto que pudo para que le escuchara. Y cuando vio a Tom salir del agua donde se había zambullido, entonces empezó a meterse él en el mar.

Caminaba con lentitud, dejando que las olas rompieran en su cuerpo y le refrescaran. Por le camino llevó las manos a la coleta que se había hecho y se la deshizo, guardándose la goma en su muñeca derecha. Llegó a la altura de Tom y se zambulló, apareciendo de nuevo entre risas y jadeos.

—El agua está buenísima—casi gritó para que Luke le escuchara.

Se puso de espaldas y flotó unos segundos con los ojos cerrados mientras pensaba en su próximo paso. Pero, como si le hubiera leído la mente…sintió a Tom tras su cabeza y abrió los ojos sonriéndole.

Se puso en pie y sin importarle que la gente les viera, se le acercó y dio un fuerte abrazo ante sus ojos desorbitados.

— ¿Qué haces?—murmuró Tom con un hilo de voz.

—Solo te abrazo—contestó Bill quitándole importancia.

Pero era más que eso…Tom sentía como se frotaba contra él sin querer, mecido por las olas le sentía demasiado cerca de su entrepierna que no pudo evitar reaccionar al sentir otra «compañera» frotándose contra ella.

Trató de soltarle pero Bill se aferró a él con más fuerza al tiempo que apoyaba la cabeza en su hombro y suspiraba. No pudo controlarse y puso las manos en su cintura, acariciándole la piel con suavidad al tiempo que gemía por lo bajo.

Pero Bill no lo escuchaba…sus ojos estaban fijos en Luke. Se había puesto en pie y sus amigos le imitaron. Al parecer iban al agua a darse un baño y entonces se abrazó con mas fuerza a Tom apoyando la cabeza en el hombro y suspirando. Se quedó en esa postura hasta que le vio cerca de la orilla, entonces dio el baño por finalizado.

— ¿Volvemos a la toalla?—preguntó alzando la cara.

Tom asintió con la cabeza, le era imposible decir palabra alguna. Sentía la garganta reseca…y algo que no debiera por allí abajo…

Entonces Bill hizo algo que lo descolocó aún más. Se inclinó hacia él y le besó con suavidad en la mejilla. Luego se separó y cogiéndole de la mano de nuevo echaron a andar hacia la orilla del mar. Pasaron entre la gente que entraba en esos momentos al agua, incluido un grupo de chicos a los que Bill sonrió y saludó inclinando la cabeza sin soltar su mano en ningún momento.

—Adiós, Bill—escuchó que le decían.

Arrugó la frente y miró al chico que había hablado, pensando de qué podía conocer a Bill. Estaban en una isla alejada de la mano de Dios, habían comprobado que hasta allí no llegaba su fama y podían pasar como 4 amigos que estaban de vacaciones sin que nadie les molestara. Y de repente había un chico que miraba a Bill y le saludaba llamándole por su propio nombre…

—Adiós, Luke—contestó Bill sonriendo.

Eso le descolocó aún más, ¿cuándo había tenido tiempo Bill de conocerle? Llevaban menos de una hora en la isla y ya se sabía el nombre de un chico, y no uno cualquiera. Le había estudiado con atención, era un chico atractivo no podía negarlo. Debía tener unos 23 años y no quitaba los ojos de encima a Bill.

Sintió unos celos incontrolables y dando un fuerte tirón de Bill le hizo dejar de sonreír y mirarle con una expresión de sorpresa en la cara. Pero no le dijo nada, siguió andando llevándole de la mano y pensando que si ese chico se le acercaba demasiado a su hermano le partía la cara y se quedaba tan ancho…

.

Sentado en su toalla, Georg pensaba que le había dado un golpe de calor y estaba viendo visiones. Se había cansado de estar tumbado y se incorporó quedándose sentado. Buscó a sus amigos con la mirada y los descubrió en el agua… ¡abrazados!

Pestañeó pensando que se lo estaba imaginando, pero no allí estaban. Tom estrechando a Bill, que con la cabeza apoyada en su hombro suspiraba.

—Me estoy volviendo loco—comentó en voz alta.

—¿Qué?—preguntó un adormilado Gustav a su lado.

—O he tomado mucho el sol—siguió diciendo Georg—Sino, no me explico porque estoy viendo a Bill y a Tom demasiado juntos.

Intrigado por las palabras de su amigo, Gustav se incorporó y miró donde le señalaba. Llegó a tiempo de ver como Bill besaba a Tom en la mejilla y se separaban, caminando por el agua cogidos den la mano.

—Dime que es tan raro como me lo parece—dijo Georg mirando a su amigo.

—Ya sabes que entre ellos hay una relación muy especial—empezó a decir Gustav tumbándose en la toalla de nuevo—Y a Bill le gusta mucho besar y abrazar… ¿o qué te piensas? ¿Qué esos dos están liados en nuestras narices y no nos enteramos?

Rompió a reír y Georg le imitó sin apartar la mirada de sus amigos. Estaban saliendo del agua y había un grupo de chicos entrando en esos momentos, al parecer uno de ellos le había dicho algo a Bill y él le había respondido.

—Será un fan—murmuró tumbándose en la toalla él también.

Se encogió de hombros y cerró los ojos resoplando, quedándose dormido en el acto…

.

— ¿De qué le conoces?—preguntó Tom sin soltarle.

— ¿Quién? ¿Luke?—preguntó en voz alta Bill a su vez viéndole asentir—Oh, del hotel.

—Te dejo un minuto a solas y ya estás ligando—saltó Tom sin poderse contener.

— ¿Ahora te da un ataque de celos?—gritó Bill a su vez.

Todo salía a pedir de boca, no sabía como pero Tom se había picado por algo y eso le dio la excusa perfecta para montar una escena ante Luke, que dos pasos tras él no perdía hilo de la conversación que mantenían.

—Lo hago por tu bien—se defendió Tom—Eres muy inocente y no puedes caer ante el primero que te hace ojitos.

—Eso hice contigo, ¿no?—gritó Bill soltándose.

Echó a andar pero no hacia donde habían dejado las toallas. Necesitaba pasear y se dirigió de nuevo hacia la orilla pasándose una mano por la mejilla…como si estuviera llorando.

Ajeno a su gesto, Tom se encogió de hombros y se fue a su toalla donde se dejó caer resoplando.

—¿Dónde has dejado a Bill?—preguntó Gustav al ver que volvía solo.

—Está raro, deja que se le pase la tontería—murmuró Tom con los ojos cerrados.

.

Pero Bill no estaba solo…tras ser testigo de la discusión mantenida, Luke se disculpó con sus amigos y fue tras él al verle secarse una lágrima. Paseaba por la orilla y se puso a su lado sin decir nada.

—Le odio—murmuró Bill al sentirle a su lado.

— ¿A tu novio?—murmuró Luke.

— ¿Le has oído?—preguntó Bill mirándole con los ojos llenos de lágrimas—Me saluda un chico y ya piensa que estoy ligando. Es un controlador, no me deja dar ni dos pasos seguidos sin preguntarme que estoy haciendo y con quien.

— ¿Y si tan mal os van las cosas, por qué sigues con él?—preguntó Luke con mucho interés.

—Porque…porque le pertenezco—contestó Bill con lo primero que le vino a la cabeza.

— ¿Le perteneces?—repitió Luke sin entender.

—Yo…soy huérfano y al morir mis padres dejaron muchas deudas—mintió Bill con todo descaro—Tom es hijo de unos amigos de mis padres y se apiadó de mí. Su familia es muy rica y él en persona se encargó de pagar las deudas con una sola condición…

— ¡Qué cabrón!—estalló Luke sin poder controlarse.

—No sabía que hacer y accedí porque…estoy solo y no tengo a nadie…—susurró Bill sintiendo como le caía una lágrima—No tengo otro remedio que hacer lo que él me diga, acostándome con él siempre que me lo pida…llegándome a sentirme violado…

No pudo seguir hablando, las lágrimas le caían por sus mejillas como si tuvieran vida propia. Pero si lloraba era por lo rastrero que se sentía, diciendo todas esas cosas feas de su propio hermano para que un atractivo chico se fijase en él. Esperaba que nunca se enterara, y si lo hacía le pudiera perdonar.

—Bill, lo siento mucho—susurró Luke cogiéndole una mano y apretándosela con suavidad—Me tienes aquí, para lo que haga falta.

—Gracias—murmuró carraspeando Bill.

—Y a mis amigos también, y si quieres huir de él te puedes quedar con nosotros—dijo con firmeza Luke—Regresamos a Francia en unos días y si quieres te puedes venir con nosotros, te buscaremos alojamiento y trabajo, te esconderemos y ese tío no podrá dar contigo.

—Eres muy amable pero….no puedo—susurró Bill suspirando—Hay algo en Tom…ha cambiado, pero al principio era muy cariñoso conmigo y le debo tanto…

—No le debes nada—cortó con firmeza Luke—Si pagó las deudas de tus padres fue solo para llevarte a la cama.

—Y aún no has escuchado lo peor…—siguió diciendo Bill.

—¿Hay más?—preguntó Luke alzando una ceja.

—Está enfermo—susurró mirándole con los ojos llenos de miedo—Ha dicho en el hotel que somos hermanos, no quiere que nadie sepa que somos pareja y usa esa tapadera.

—En serio Bill, tienes que dejarle—dijo Luke con firmeza.

—No os quisiera meter en ningún problema, Tom es muy celoso y…

Dejó de hablar, había vuelto la mirada y vio como Tom estaba en pie viendo como hablaba con Luke.

—Nos está mirando—susurró Bill soltando su mano.

—Que ganas de partirle la cara me están entrando—comentó Luke—Es un cerdo, no sé que has visto en él…mírale, con esas rastas asquerosas que no habrán visto un peine en años…

—Tampoco te pases—saltó Bill sin poder evitarlo.

Una cosa era mentirle sobre su supuesto pasado y otra quedarse de brazos cruzados mientras insultaban a Tom, ajeno a la mentira en la que le había involucrado.

Vio que Luke le miraba sin entender y desvió la mirada suspirando.

—Lo sé, no puedes evitar sentir algo por él—dijo Luke también suspirando.

—Si…eso es—musitó Bill—Por mucho daño que me haga…hay momentos en que es muy cariñoso y dulce y pienso que es lo mejor que me ha pasado…

Luke asintió, le daba mucha pena Bill. No le conocía de nada, pero desde que le había visto le había llamado mucho la atención y al conocer su triste vida sintió mucha lástima por él…porque era lástima, ¿verdad?

No podía estar seguro, mientras Bill hablaba no había podido evitar fijarse en él…en sus tristes ojos, sus labios jugosos… Recordaba que la primera vez que le vio le confundió con una chica porque iba maquillado pero en esos momentos estaba al natural y eso no le restaba belleza.

—Tengo que irme—murmuró Bill de repente.

—Esta noche hay una fiesta en el hotel—dijo Luke sin poderse contener—Nos vemos allí, ¿vale?

—Si—contestó Bill sin titubear.

Se despidió de Luke con una amplia sonrisa y volvió al lado de Tom, que le miraba sintiendo hervir la sangre en sus venas…

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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