Inocencia interrumpida 22

Inocencia interrumpida 22

Fic Slash de lyra

Capítulo 22

Había pasado toda la noche en vela, deseando ir a hablar con Bill y saber de una vez que era eso que estaba haciendo a su espalda. Las palabras del productor solo le hacían pensar cosas raras y sin sentido, y por su cabeza pasaban imágenes de Bill acostándose con personas de su mismo sexo y encima mucho mayor que él.

¿Le estaban obligando a ello? ¿Y quién? Porque solo hallaba esa explicación, no se imaginaba a Bill haciendo eso solo por placer, se merecía a alguien mejor.

Amaneció y seguía en la cama, tumbado de espalda y mirando al techo. Alargó una mano y cogió el móvil para ver la hora que era. Las 9 de la mañana, muy temprano para las horas que se solía levantar cuando al día siguiente no tenía nada que hacer.

Pero ese día si lo tenía, descubrir de una vez que demonios le pasaba a su hermano pequeño.

Se levantó de la cama con esa idea en mente y se vistió con rapidez. Salió de la habitación y recorrió el pasillo con paso rápido. La habitación de Bill estaba varias puertas a la derecha de la suya, estaba llegando a ella cuando se frenó en seco al ver que abría la puerta.

Por un momento pensó que Bill estaba acompañado, pero vio salir a David de la habitación, no le había visto y siguió pasillo arriba hacia la suya. Esperó hasta verle torcer la esquina y entonces se movió. Se plantó delante de la habitación de Bill y llamó a la puerta.

— ¿Te has dejado algo?—preguntó Bill abriendo sin mirar.

Arrugó la frente al ver quien era, llevándose una mano a los labios y maldiciendo tras ella.

— ¿Podemos hablar?—preguntó Tom, no pasando por alto el nerviosismo de Bill.

—Ahora no es un buen momento Tom, no me siento bien—musitó Bill retrocediendo un paso.

Tom se le quedó estudiando, llevaba la misma ropa que el día anterior, arrugada y su pelo estaba revuelto. Era como si se hubiera acabado de levantar de la cama, o hubiera estado retozando por ella.

Miró por encima de su hombro, vio una maleta ya hecha a punto de ser cerrada.

— ¿Te vas a algún lado?—preguntó mirándole fijamente.

—Me voy con David—contestó Bill sin pensar.

— ¿Cómo?—casi gritó Tom.

—Todos, quiero decir—se corrigió Bill—David nos da unos días libres y estaba haciendo las maletas. Ya sabes lo que tardo.

Tom le miraba con la frente arrugada, le sonreía pero con esfuerzo como si esperase que terminara su interrogatorio y le dejara a solas de nuevo. Pero no iba a cesar en su empeño, más cuando en su mente se estaba formando una idea que no le gustaba nada.

— ¿Te lo ha dicho esta mañana?—preguntó en voz baja.

—No, ayer por la noche—contestó Bill.

Por la noche, eso quería decir que había estado con Bill todo el rato. ¿Qué podían haber hecho aparte de hablar? No le gustaba nada lo que estaba pensando, más al ver el miedo en los ojos de Bill.

— ¿Te…te ha tocado?—preguntó dando un paso en su dirección.

— ¿Qué?—dijo Bill sin entender.

—Que si David te ha puesto la mano encima—aclaró Tom tratando de mantener la calma.

—No, ¿por qué piensas eso?—preguntó Bill poniéndose a temblar.

—Bill, dejémonos de secretitos—estalló Tom—Ayer se me acercó uno de los productores del programa, me dijo que te le habías insinuado.

—Es mentira—susurró Bill.

—No lo es—dijo Tom con firmeza—Y que sepa que has pasado la noche con David, es lo que me lo ha confirmado.

—Tom, no sabes lo que dices—murmuró Bill retrocediendo un paso—David es muy bueno conmigo, solo quiere ayudarme.

— ¿Qué pasa? ¿Qué yo no puedo?—preguntó Tom dando un paso en su dirección—Lo he intentado Bill, te he preguntado miles de veces que te pasaba y tú solo me dabas largas, y de repente aparece un extraño y le cuentas todo con pelos y señales.

—Créeme, me ha costado. No es fácil hablar contigo de…de lo que me ha pasado—susurró Bill.

—Soy tu familia, creía que podías confiar en mí, o en mamá—dijo Tom resoplando—Siempre te has llevado bien con ella, tal vez si la llamo en estos días podamos averiguar qué te pasa de una vez.

No esperó su respuesta, se volvió y sacó el móvil que llevaba en el bolsillo de su sudadera, pero antes de que pudiera al menos desbloquearlo fue retenido del brazo.

—No la llames—gritó Bill fuera de sí.

No podía dejarle que lo hiciera, si sus padres o Gordon se enterase de lo que le había pasado, o lo que había estado haciendo después a sus espaldas, se le caería la cara de vergüenza. Tenía que hacer todo lo que estuviera de su mano para que ese secreto suyo no viera la luz nunca jamás, sin importarle lo duro o cruel que fuera.

—Suelta el móvil—exigió apretándole el brazo.

—Suéltame tú, me clavas las uñas—dijo Tom tratando de soltarse.

—Lo que pasa es que estás celoso—atacó Bill sin soltarle.

— ¿Celoso? ¿De qué?—preguntó Tom sin entender.

—De que sea más bueno que tú en la cama—susurró Bill ya desvariando—De que mucha gente goce estando conmigo, de lo bien que me llevo con David…

— ¿Con…con David?—preguntó Tom atragantándose—Entonces, ¿es verdad?

—Lo es—afirmó Bill—Ayer nos acostamos juntos, y estás celoso por eso. Pero, no tiene por qué ser así, me puedes compartir.

Antes de que Tom pudiera reaccionar, Bill le cogió de los dos brazos con firmeza y tiró en su dirección, haciendo que sus labios se fundieran en un profundo beso.

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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