Just another face 13

Just another face 13

Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducción de lunallena

Capítulo 13

Estacionamiento A6, zona 4 23:02

Tom caminó rápidamente a través de los pasillos oscuros del hospital con Bill colgando sobre su hombro. El ambiente de los corredores eran oscuros y la pequeña linterna que Tom llevaba iluminaba su camino, sin embargo, Tom no necesitaba la luz. Por semanas se había memorizado cada piso planeando su ruta de escape. De hecho, Tom se sentía completamente como en casa, en total oscuridad. Sonrió acomodando a Bill sobre su hombro, el lugar era muy similar al edificio mental abandonado. Al pensamiento Tom soltó un grave gruñido. No había camino de regreso ahora y su precioso Bill nunca sería capaz de volver a su vida normal, pero no era algo que a Tom le importase. Sus zapatillas friccionaba suavemente el piso encerado y Tom frunció el ceño maldiciendo haber olvidado usar zapatillas menos ruidosas. Su primer error. Esta misión tenía que ser perfecta, no había espacio para los errores. Tom se enfocó en su camino y con un rápido trote, tenía que salir de ahí.

—Te extrañé —Tom sonrió al cuerpo inconsciente de Bill, prácticamente vibrando al pensamiento de que le haría a Bill cuando llegaran a casa. Un ruidoso sonido proveniente de su radio hizo que Tom frunciera el ceño y buscara el equipo en sus bolsillos.

¡Tom! ¿Estás ahí?

—B —Tom gruñó hacia el aparato agarrando con fuerza el cuerpo de Bill — ¡Te dije que no me menciones! ¡Recuerda algo por una vez, maldita sea!

Cierto, lo siento. T ¿Tienes lo que necesitas?

—Sí —Tom sonriendo viendo a Bill —Tengo lo que necesito, trae el auto en la zona sur de la entrada, estaré esperando ahí.

Entendido, cambio y fuera.

Tom guardó la radio en sus bolsillos y caminó rápidamente para girar la esquina del pasillo, visualizando el mapa del hospital en su cabeza. Treinta pasos de frente y luego vendría una intersección dónde tenía que tomar el camino de la derecha para tomar las escaleras de emergencia. Luego iría al segundo piso y se dirigiría a la salida de la zona sur dónde las ambulancias aparcaban. Brauni debía estar esperando con el auto y si llega ahí en menos de diez minutos, estarían en casa…libres.

—Creo que escuché algo aquí abajo —Un a voz seguida de unas pisadas se oían en los pasillos —Enfermera Lila, vaya a revisar a los pacientes del final del pasillo.

—Mierda, Mierda, Mierda —Tom susurró girando a la derecho y caminando hasta las escaleras de emergencia —No deberían estar aquí todavía.

— ¡OH DIOS MÍO! —La voz de una mujer gritó seguido de más pasos y otros gritos.

—Parece que ya encontraron a Reid ¿no, Bill? —Tom jadeó cerrando la puerta detrás de él a la vez que se apresuró a bajar las escaleras. La cabeza de Bill golpeaba la espalda de Tom en respuesta.

Aún estaba oscuro y Tom tenía que agarrar la barandilla mientras descendía. Contaba en su cabeza los pisos hasta que llegaron al segundo nivel. De pronto las luces se encendieron.

— ¡mierda! ¡Esto no se suponía que debía pasar! —Tom maldijo abriendo la puerta con una patada y dirigiéndose a la cocina — Todo se terminará en cinco minutos.

—Oye ¿Qué estás haciendo? —Voces le gritaron a Tom quién atravesó la cocina con celeridad empujando a las personas que se atravesaban en su camino. Durante ello, empujó a un hombre que llevaba un tazón de sopa, la atención de todos estaba inmediatamente en Tom y este maldijo intentando pensar rápido.

— ¡Alguien agárrelo! —Uno de los hombres gritó, pero este se perdió entre las habitaciones.

Tom corrió más rápido a la vez que contaba el número de trabajadores y chefs que intentaban atraparlo. Uno había escapado por su vida mientras los otros se quedaron quietos, pasmados de lo que estaba sucediendo. Pudo ver de reojo a un hombre aproximarse, Tom disminuyó su velocidad, y el hombre al querer detenerse, resbaló en el piso y cayó.

Tom divisó la parpadeante luz roja de “SALIDA” en la puerta y sabía que no tenía mucho tiempo antes de que la seguridad se hiciera presente. Corriendo de pura adrenalina, Tom tomó una pequeña mesa con rueditas, subió una de sus piernas y se impulsó con la otra, deslizándose en dirección a la puerta. Si podía pasar esa puerta, estaría pronto en casa.

— ¡Détente! —Un hombre que llevaba su traje de chef gritó hacia Tom, moviendo su cuchillo en frente de él. La mente de Tom ni siquiera tuvo tiempo de registrar que el gesto era una advertencia, instintivamente sacó su arma y disparó al hombro directo a la cabeza. Un corto silencio invadió la habitación a la vez que el hombre cayó rendido al suelo con la cabeza ensangrentada. Instantáneamente las personas comenzaron a gritar de terror.

Tom empujó al cuerpo que le impedía el paso a la puerta y abrazó fuertemente el cuerpo de Bill. Todos estaban gritando e intentando salir de ahí, mientras Tom les apuntaba a todos con su arma. Justo antes de salir por la puerta de “Salida”, dos mozos ingresaron llevando unas bandejas. El primero en ingresar a la cocina quedó horrorizado al ver a Tom con su arma justo cuando este aprieta el gatillo y dispara al segundo mozo quién estaba detrás del primero. Las bandejas cayeron al suelo y Tom abrió la puerta de salida. Los gritos provenientes de la cocina se iban desvaneciendo tanto como Tom se alejaba.

Pudo notar el brillo del BMW negro de Brauni y sonrió cuando vio la puerta de pasajero se abrió. Rápidamente colocó a Bill en los asientos traseros, cariñosamente acariciando su rostro para luego posicionarse a su costado.

— ¡Maneja! —Tom comandó cerrando la puerta de un tirón.

—Oye hombre ¿¡De qué se trata todo es- JODIDA MIERDA!? —Brauni gritó cuando miró al acompañante de Tom inconsciente en su auto.

— ¡Maneja! —Tom gruñó una vez más sacando su arma y posicionándola en la nuca de Brauni — ¡Dije que manejes!

— ¡De acuerdo! ¡De acuerdo! —Brauni dijo asustado en un alto tono inusual. Apretó su pie en el acelerador y el motor rugió, las llantas chillaron a la vez que se dirigieron a la carretera.

Tom soltó un suspiro y se hundió en su asiento llevando ambas manos a la cabeza. Mató cuatro personas ese día, no es que haya matado menos antes, pero sabía que iba a matar a más ese mismo día si quería que todo salga perfecto. Colocó su arma sobre su regazo mientras pensaba, el gatillo aún caliente en su mano.

—Tom —Brauni se atrevió a articular con los nudillos blancos en el volante — ¿Tom?

— ¿huh? —Tom llevó el arma a la nuca del chofer nuevamente.

—hey, t-tranquilo —Brauni tartamudeó mientras su cabeza iba adelante y atrás por la velocidad —Tom ¿qué está sucediendo?

—Ya te lo dije —Tom contestó con frialdad.

—No —Brauni dijo con valentía intentando mantener su voz calmada —Tu dijiste que tenías que ir al hospital por un mandado y-

—Y lo hice —Tom lo interrumpió.

— ¡No! —Brauni gritó apretando el volante a la vez que esquivaba a los autos de la carretera — ¡Mierda, secuestraste a un niño del hospital! ¿Qué carajos? ¡Estoy jodido, ahora, estamos jodidos!

—Acelera —Tom dijo sin haber escuchado a Brauni quién manejaba con frustración.

—Si nos atrapan…Oh dios mío ¡Si nos atrapan estamos jodidos! ¡Mierda Tom! ¡Joder!

— ¡Cierra la puta boca y acelera! —Tom gruño presionando el arma en la cabeza de Brauni. Brauni miró de reojo y Tom apretó fuertemente la mandíbula. — ¡Acelera el jodido auto! —Tom gruñó una vez más, Brauni aún no aceleraba el auto y dudaba si debía tomar el celular. —Ni siquiera lo pienses.

—Tom, no podemos hacer esto —Brauni siseó —Hemos hecho muchas locuras en el pasado, pero esto…has ido muy lejos.

—Si fuera tú, aceleraría —Tom sonrió maléficamente —Después de todo, nunca sabes quién de tus seres queridos podía salir afectado por tu decisión.

— ¿Q-Qué? —Brauni suspiró con los ojos ampliamente abiertos.

—Tu hija Amelia, podría ser. ¿Tiene siete, verdad? Sería una lástima que muriera tan joven —Tom sonrió presionando el arma en la cabeza sudorosa de Brauni —Al menos tu esposa y tú ya no tendrían que pagarle la universidad en el futuro.

—Oh no…dime que no serías capaz, Tom ¡dímelo! —Brauni gruñó.

—Oh, sí lo sería Brauni —Tom sonrió —No deberías dejar la llave de tu casa bajo la alfombra de la entrada dónde cualquiera podría encontrarlo. Pero no te preocupes, algunos amigos las están acompañando, no está sola.

—Si te atreves a tocarle un solo cabello de su cabeza, te juro que…

—Si no manejas el maldito auto, ni siquiera tendrá cabeza —Tom gruñó empujando su arma en la cabeza de Brauni a la vez que la desbloqueó y el otro hombre se congeló al escuchar el “click” —Y tampoco tú.

—E-Está bien, aceleraré ¿de acuerdo? —Brauni respondió asustado acelerando el auto —Solo…no le hagas daño a mi hija…por favor.

Ambos se sentaron en silencio mientras el auto iba a toda velocidad en la carretera, viendo casi borroso a través de la ventana. Aunque Tom ya no tenía el arma puesta en la cabeza de Brauni, no quitaba su ojo de encima. El sonido del claxon de los carros y las llantas chillar en la autopista eran los únicos sonidos que Tom podía oír a la vez que Brauni aceleraba al máximo haciendo que la pequeña flecha del medidor alcanzara casi los sesenta grados de ángulo.

Los otros carros se veían simplemente borrosos mientras alcanzaban los ciento veinticinco kilómetros por hora, peligrosamente invadiendo otros carriles. De repente se oyó la sirena de un auto por detrás y los ojos de Tom se abrieron de golpe, mirando por el retrovisor.

—Oh mierda —susurró inclinándose para ver por la ventana el auto de policía persiguiéndolos — Brauni conduce más rápido.

— ¿M-Más rápido? —Brauni tartamudeó con voz temblorosa — ¡Estamos en ciento veinticinco!

—Tenemos policías detrás de nosotros —Tom dijo calmado mientras la luz del auto de policía los iluminaba.

— ¿Policía? Oh Dios…hombre, no puedo hacerlo —Brauni entró en pánico manejando torpemente —Tom… vamos, tenemos que dejarlo ¡Por favor! Quizá no será tan malo si nos entregamos.

—Maneja —Tom dijo calmado sentándose de vuelta.

— ¡Hombre, esto es difícil! —Brauni rogó sin desacelerar el auto. El auto policial se iba acercando más y más. Tom gruñó y llevó el arma a la cabeza Brauni una vez más.

— ¡Maneja! —Tom gritó inclinándose para coger el volante y llevar el auto en el carril correcto. El auto se movió violentamente de un lado a otro y el cuerpo de Bill golpeó un lado de la ventana haciendo un sonido seco. — ¡Maneja el maldito auto!

—Tom ¡Por favor! ¡No podemos hacer esto! —Brauni rogó gruñendo cuando Tom presionó peligrosamente el arma en su cabeza.

— ¡Maneja el auto maldita sea! —Tom gritó disparando el techo del auto y Brauni chilló al sonido. Aceleró haciendo que el auto vaya a la velocidad máxima.

— ¡Oh Dios mío, vamos a morir! —Brauni gritó histéricamente — ¡Vamos a morir!

— ¡Cállate y maneja el maldito auto! —Tom gritó — ¡O mataré a tu jodida hija! ¡Lo juro!

— ¡Vamos a morir! —Brauni lloró agarrando el timón fuertemente — ¡Todo esto es tu culpa! ¡Degenerado de mierda! ¡Secuestrando pequeños niños para que sean tus juguetes sexuales!

— ¡Cierra la puta boca! —Tom gritó agarrando el cuello de Brauni.

—Mierda —Brauni resopló viendo de reojo en uno de los espejos el auto de policía. Las luces de la sirena rojo y azul iluminaban el auto. De pronto otro auto policía apareció en otro de los carriles seguido de otros tres. El motor del BMW zumbaba ferozmente mientras esquivaban a los autos policías que pretendían intersectarlos. Tom se sentó estoicamente mirando en el retrovisor, Brauni lloró suavemente agarrando con fuerza el timón, aferrándose por su vida. Ambos permanecieron en silencio por un momento, cada uno metido en sus propios pensamientos

— ¿Q-Qué sucedió? —Una suave voz dijo en un susurro desde el asiento trasero. Era casi inaudible bajo el rugido del motor pero Tom lo escuchó e inmediatamente giró su cabeza para mirar al adolescente mareado.

— ¿Billy? —Tom respiró emocionado agarrando el brazo del muchacho. Bill parecía venir a la vida con el toque pero se congeló al ver la mirada de Tom.

— ¿Qué carajos? —Brauni gritó — ¿Está despierto?

— ¿Q-Qué? ¿Dónde estoy? —Bill chilló a la vez que sus ojos vagaron por el auto buscando por respuestas. Sus ojos finalmente aterrizaron en la sonrisa de Tom. El muchacho tembló desesperadamente intentando soltarse del agarre de Tom.

Tom frunció el ceño y sujetó con más fuerza el delgado brazo de Bill. Tirando de él a un lado cuando este comenzó a hiperventilar haciendo que su pecho se inflara y se encoja con laboriosos respiros.

—Amigo ¡estamos jodidos! —Brauni lloró de pánico al oír los gritos de Bill — ¡Vamos a morir! ¡Oh Dios vamos a morir!

— ¡S-Suéltame! —Bill gritó intentando soltarse de las manos de Tom — ¡Déjame ir! ¡Por favor! ¡Alguien ayúdeme! ¡Ayuda!

—Billy, soy yo…Tom —Tom dijo decaído —Billy, todo va a estar bien, Ya te tengo.

— ¡SUÉLTAME! —Bill gritó salvajemente lanzando patadas y puñetes por doquier — ¡Ayuda! ¡Alguien ayúdeme! ¡Ayuda!

— ¡Mierda! —Brauni comenzó a gritar — ¡Mierda! ¡Vamos a morir!

— ¡suéltame! —Bill sollozó desesperado al agarre de Tom. Tom frunció el ceño y agarró con más fuerza a Bill haciendo que este gritara y golpeara a Tom en el rostro.

Los carros de policía estaban cada vez más cerca y Tom gruñó frotándose los ojos queriendo bloquear todos los sonidos. Bill estaba aún gritando y llorando histéricamente y Brauni estaba manejando gritando y rezando por su vida. Los sonidos eran borrosos, todos juntos en un solo ruido y Tom cerró los ojos aún más fuerte.

— ¡Oh Dios vamos a morir!

Tom cerró sus manos en un puño, quería bloquear los ruidos molestosos.

— ¡Alguien ayúdeme! ¡Ayuda! ¡Por favor!

Tom frunció el ceño y mantuvo su agarre aún más fuerte en el brazo de Bill haciendo que este gimiera de dolor y comenzara a llorar otra vez.

— ¡Vamos a morir! ¡Mierda! ¡Vamos a morir!

— ¡mami! ¡Ayúdame por favor!

—Debí quedarme en casa, Dios santo, perdóname, debí quedarme en casa.

— ¡ALGUIEN QUE ME AYUDE!

— ¡VAMOS A MORIR!

— ¡Suficiente! —Tom gritó sacando su arma y disparando a Brauni directamente en la cabeza.

Bill se tensó por un momento y comenzó a llorar y gritar una vez más, su llanto era como el de un animal herido y Tom pudo sentir el sudor y la tensión en el auto. Rápidamente se movió al asiento de conductor, abrió la puerta y dejó que el cuerpo de Brauni cayera en la autopista mientras se hacía cargo del auto. Bill observó aterrorizado como el cuerpo cayó como un saco al asfalto dónde pronto un camión pasó por encima. Un auto de policía se detuvo inmediatamente pero otro dos siguió con la persecución. Tom soltó un sonido de victoria cerrando la puerta del auto de un tirón.

Las policías al ver que un cuerpo había caído del BMW, empezaron a disparar. Una bala cayó en la ventana trasera del auto haciendo que Bill gritara de terror.

—Ven aquí adelante, dulzura —Tom sonrió amablemente palmeando el asiento a su lado y acelerando haciendo que Bill cayera en el asiento trasero.

— ¡Eres un maldito monstruo! —Bill lloró llevándose una mano a su pecho. Los policías comenzaron a disparar otra vez. Tom rápidamente esquivó dos autos delante de él haciendo que chocaran entre ellos después.

— ¡VEN AQUÍ MALDITA SEA! —Tom gruñó dejando de lado su lado amable. Manteniendo una mano en el timón buscó con la otra al adolescente quién se enrolló en el asiento trasero. Cuando Tom rozó el brazo desnudo de Bill este mordió la mano del mayor. Tom gruñó y soltó una serie de maldiciones intentando sacar a Bill de ahí, pero este no se dejaba — ¡Pequeña mierda! —Tom gritó llevando su asiento hacia atrás y agarrando el cabello de Bill con fuerza mientras este lloraba sin fin. Tom lo arrastró hasta el asiento copiloto.

— ¡No! ¡No! ¡No! —Bill lloró de dolor mientras Tom aún lo sostenía de sus cabellos. Sus raíces también parecían llorar de dolor y Bill sollozó echando atrás su cabeza de las manos de Tom.

Otra bala golpeó en el asiento pasajero, Bill lloró y se sobresaltó hasta el asiento copiloto a la vez que el techo del auto voló por los aires.

— ¡Jodida perra! —Tom gruñó tirando a Bill otra vez hasta que el rostro de este cayó en el regazo de Tom. Bill lloriqueó cuando su rostro aterrizó en el regazo del mayor y su nariz rozó sorpresivamente la erección—Tú siempre sabes cómo encenderme.

—T-Tomi…— Bill ronroneó alejándose de la erección de Tom. Tom gruñó y llevó la cabeza de Bill de regreso a su entrepierna, su rostro chocando con el miembro duro.

—Mira lo que me haces —Tom rio maniáticamente casi chocando con un auto. Bill lloriqueó mientras Tom sostenía su cabeza en su entrepierna, forzándolo a que su mejilla rozara el bulto —Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que me la chupaste.

— ¡N-No! —Bill lloriqueó cerrando fuertemente sus ojos — ¡No voy a dejar que me mandes otra vez! ¡Estás enfermo! ¡Esto no está bien!

— ¡Cállate! —Tom gruñó envolviendo su mano en el cabello de Bill y tirándolo con fuerza. Bill soltó un llanto de dolor y Tom gimió al ver el rostro suave del muchacho — ¡Tú no sabes ni una mierda! ¡Soy el único que siempre va amarte!

— ¡No es cierto! —Bill lloró intentando alejarse del agarre de Tom — ¡Me estás haciendo daño! ¡T-Tomi detente! ¡T-Tomi duele! ¡Détente!

— ¿Crees que le importas una mierda a alguien? —Tom rio —Tu propia madre te dejó pudrirte en el hospital, de hecho, si no fuera por mí aún estarías ahí.

—S-Sí no fuera por ti —Bill gruñó —No hubiera estado ahí, en primer lugar.

— ¡Dije que te callaras! —Tom contestó de golpe jalando con más fuerza los cabellos del muchacho. Este gimió adolorido y miró a Tom con ojos vidriosos, rojos e hinchados.

—D-Détente, por favor —Bill susurró a la vez que Tom recorrió sus dedos en la mejilla de Bill.

—Tal vez hayas olvidado cuál es tu lugar —Tom sonrió dulcemente y Bill se encogió de dolor esperando su siguiente castigo. Tom acercó al muchacho, ignorando su llanto de dolor, casi posicionándolo en su regazo, se acercó posicionando su boca en el oído de Bill, amando como el muchacho tembló sobre su erección —pero debes saber que eres mío.

— ¡No, yo no-JODIDA MIERDA! —Bill gritó cuando una bala quebró una de las ventanas traseras del auto.

—Toma el volante por un minuto —Tom instruyó agarrando las manos temblorosas de Bill y colocándolas en el timón —Es hora de librarnos de esos hijos de perra.

— ¿¡Qué!? —Bill chilló — ¡Pero no sé manejar!

—Nada es mejor que una primera vez ¿cierto? —Tom rio acomodándose en el asiento con Bill aún en su regazo. Bajó la ventana y una brisa fría removió los oscuros cabellos de Bill, quién manejaba temblorosamente aún con su bata del hospital.

—T-Tomi ¿Qué estás haciendo? —Bill tartamudeó esquivando un auto con torpeza.

— ¡Por Dios Bill! —Tom gruñó escondiendo su cabeza a tiempo antes de que un auto lo aplastara. Se oyó el chirrido de algunos metales en la carretera, señal del choque de un auto y Bill gritó cerrando fuertemente sus ojos — ¡No cierres los ojos! ¡Estás manejando!

—Oh dios mío —Bill hiperventiló —Oh dios mío.

—Dirígete al Puente —Tom instruyó sacando su cabeza por la ventana otra vez. Se agarró de la parte de arriba con una mano y con la otra disparó a los policías que se aproximaban a ellos.

A la vez que empezaban a dispararse unos a otros, Bill gritaba a cada bala que golpeaba el auto. Una bala quebró el espejo retrovisor, solo a unos centímetro de la cabeza de Bill, quién casi se desmaya del susto.

— ¡Bill concéntrate! ¡El Puente! —Tom gritó para que Bill lo oyera. Bill asintió torpemente y tomó una salida al puente, pasando la luz roja y haciendo que algunos carros chocaran entre ellos, uno de esos carros era un auto policía. — ¡Vamos, babé, solo uno más!

—Oh Dios mío —Bill lloriqueó —Oh Dios mío.

Tom soltó un grito de victoria regresando al auto y tomando el volante. Bill estaba temblando y miraba a Tom con los ojos completamente abiertos cuando casi llegaban al puente. Pero en vez de seguir los otros autos en dirección al puente Tom dobló y tomó el camino del parque. La gente gritaba y corría de un lado a otro mientras Tom a travesaba el parque sin importarle quién estaba en su camino.

— ¿Tomi? —Bill gritó agarrando fuertemente el brazo de Tom aferrándose por su vida — ¡Regresa a la autopista!

Tom permaneció en silencio y continuó manejando por el parque casi llegando al otro lado. Había una pequeña pasarela por el puente y una barrera de protección hacia un río. Bill sabía que el auto no se detendría, Tom estaba planeando tirar el auto al agua.

—Tom ¿qué estás haciendo? —Bill gritó de pánico. Sacudió a Tom para hacerlo reaccionar pero este aceleró con una mirada determinada en su rostro — ¡Oh por Dios! ¡Vas a matarnos!

—Billy —Tom sonrió girando su rostro hacia Bill —Te amo.

—Tu que…—Bill gritó antes de que Tom lo silenciara con un beso. Los labios de Tom atraparon los de Bill con brusquedad, embistiendo su lengua dentro de la boca del adolescente. Fue un beso húmedo, lleno de pasión y lujuria, irresistible para Bill, quién todo lo que pudo hacer fue sumirse ante la feroz boca del mayor. Tom estaba sosteniendo fuertemente el antebrazo de Bill acercándolo más y Bill lloriqueó lanzando sus brazos alrededor del cuello de Tom besándolo hambriento. Bill estaba tan envuelto en el beso que casi se olvidó del puente hasta que Tom lo empujó abruptamente. Agarró a Bill por los brazos y abrió la puerta del auto.

Lo que pasó a continuación sucedió en cámara lenta para Bill.

Sintió las manos de Tom agarrando con fuerza sus brazos a la vez que abrió una de las puertas y lo tiró fuera del auto. Brevemente notó el rostro calmado de Tom mirándolo, adorándolo. Entonces sintió la sensación del aire a su alrededor seguido de la dura tierra bajo su espalda. Bill rodó por unos minutos, sus huesos crujieron contra el suelo, antes de que su espalda golpeara la baranda con brusquedad. El rugido del motor del auto resonó en sus oídos a la vez que vio al auto golpear la baranda con tanta fuerza que dio vueltas de campana por los aires.

Gritos. Había gritos a su alrededor ahora. Bill lloró de dolor por su lesión. Luchando hizo lo posible para alzar su cabeza y observar inútil el auto que iba de caída libre hasta el río. El auto finalmente flotó y segundos después se hundió, dejando ningún rastro detrás.

Bill se recostó ahí, no se inmutó incluso cuando su cuerpo gritaba de dolor. Personas comenzaban acercarse hacia el puente para ver hacia el lago dónde el carro había desaparecido. Finalmente Bill decidió levantarse, apoyándose en la baranda y poniéndose de pie con dificultad, sintiendo como sus huesos se desprendían. Había gente gritando y hablando, todo era confuso para Bill ahora.

Después un grito desgarrador y de lamento quebró todos los murmullos.

— ¡TOOOOM!

Continúa…

OMG, ya sólo queda un capítulo para el final. Gracias por la visita.

por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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