Happy Couple 2

Happy Couple 2

Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducido por lunallena

Capítulo 2

Ubicación desconocida 09:10

Afuera dónde el sonido de la ciudad, fuerte y bulliciosa, aparecía a través de la ventana atascada que parecía nunca cerrarse, el llamado de los vendedores de periódico, el grave sonido del motor de los autos, el llanto distante de un niño y el irritante sonido del claxon del camión de basura. La escarcha del frío invierno se aferraba a la ventana del pequeño apartamento a la vez que una pequeña brisa de viento se escabullía por la parte inferior de la entrada de la puerta.

Bill se despertó con un repentino suspiro y se sentó temblando de frío mientras examinaba la habitación. El lugar del sofá estaba frío y apresuradamente se colocó su chompa y corrió hacia su habitación. Abrió la puerta del cuarto y frunció el ceño cuando se encontró con la vista de una cama vacía, al parecer intacta, como si nadie hubiera estado ahí.

— ¿Tom? —Bill llamó y asomó su cabeza en la cocina — ¿Tomi?

Se dirigió a la sala principal y suspiró mirando a su alrededor por dónde el hombre pudiera posiblemente haber ido hasta que sus ojos aterrizaron en un oscuro rincón de la habitación y Bill emitió un pequeño sonido de asombro. Derrumbado a un lado, desenchufado, estaba el pequeño árbol de navidad en el que Bill había estado terminando de decorar por semanas. Las galletitas que habían estado adornadas alrededor estaban aplastadas, cómo si alguien las hubiera aplastado en realidad. El labio inferior de Bill tembló y se puso de cuclillas junto al árbol, sollozó suavemente de tristeza mientras recogía el material y lo colocaba en su lugar. Alejó la decoración por un momento y se frotó los ojos con el dorso de la mano para luego cerrarlos fuertemente e intentar calmarse.

—Estoy seguro que él tuvo una perfecta razón para derrumbarlo —Bill susurró agachándose y recogiendo el desastre del suelo. A penas tenía que dar un paso para llegar a la cocina del pequeño apartamento y soltó un leve sollozo tras tirar los restos de decoración a la basura.

—Quizá porque dejé las luces encendidas toda la noche, no pudo dormir —La sonrisa de Bill era falsa mientras se abrazaba así mismo. Un millón de explicaciones atravesaron su cabeza intentando cubrir lo que Tom había hecho dejándole a Bill un mal sentimiento en el estómago —¡O quizá…o quizá fue a comprar otro árbol! —Bill frunció el ceño y descargó su ira dando un grito y lanzando una caja de cereal al suelo. —Supongo que tendré que conseguir más decoración para el árbol. — Bill rechinó los dientes aún en una sonrisa.

Sabía que era mentira, por supuesto, Tom no había ido a comprar otro árbol, pero tras meses de estar encerrado en ese corriente apartamento, Bill sentía que estaba perdiendo la cordura. Triste y resignado, agarró su chaqueta con desagrado del estante, sin importarle que estuviera con las mismas ropas de ayer, y salió por la puerta. Si Tom salía por algo de diversión ¿Quién decía que Bill no podía?

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Bajo los tilos, boulevard de Berlin 09:45

El sol brillaba sobre el popular boulevard en dónde los turistas y lugareños paseaban tranquilamente en los cafés y las tiendas por igual. Algunas luces habían sido colgadas entre los árboles y postes de luz mientras los autos pasaban zumbando por medio de charcos de nieve derretida. Sin embargo si uno le echaba un vistazo al extremo derecho de una pequeña tienda de café, solo a unas cuadras, podría divisar a Tom, sentado en una esquina de la tienda, escondido de la luz. Las sombras de las personas se posaban en el rostro de Tom mientras fruncía el ceño mirando a los niños pequeños correr alrededor tirando de las manos de sus madres con entusiasmo, agarró su taza fuertemente hasta que sus nudillos estuvieran blancos contra el vidrio de porcelana.

—Bonito día afuera —Una voz cálida dijo sobre el hombro de Tom. Tom se erizó y giró su mirada lentamente hacia quién le estaba hablando. Se encontró con dos ojos azules y un rostro sonriente. — ¿Te importa si me siento?

— ¿Qué? —Tom gruñó y se acomodó el cuello de su chaqueta, apretándolo más a su cuello

—Bueno, sucede que te note sentado aquí solo en este frío —La sonrisa de la mujer vaciló ligeramente pero continuó persistente —Así que pensé ¿Por qué no acompañar a ese extraño?

—No —Tom contestó alejando su mirada de la mujer e inclinándose en su silla para que la luz no le iluminara el rostro —No me moleste.

Vio de reojo como la mujer apretó su mano en un puño y se relajó un momento ahora que sabía que la mujer se iría.

— ¿Por qué tan gruñón? —La voz preguntó otra vez y Tom se sobresaltó girando su mirada a la mujer sentada al otro lado de la mesa, frente a él.

— ¿Qué? —Tom preguntó incrédulo.

—Bueno, solo me estaba preguntando —La mujer sonrió una vez más mostrando sus dientes blancos a la vez que acomodó su cabello rubio detrás de la oreja —Quiero decir, Estamos muy cerca a días de festividad y encuentro a un extraño un poco triste sentado solo especialmente en un lugar como este.

Las palabras siguieron viniendo algo incómodo para Tom, quién notó que la mujer hablaba más y más. Su pronunciación sonaba un poco forzado como si su lengua no estuviera acostumbrada hacer tal sonido y Tom se rascó el cuello un poco tenso. La mujer hizo señas al mozo de manera graciosa y Tom se tensó pensando que quizá se había equivocado sobre ella. Después de ordenar un café, la mujer se giró hacia Tom y sonrió otra vez. Podía jurar que la conocía de algún lado.

—No eres de acá ¿verdad? —Tom sonrió con maldad, de repente su día no parecía ser tan malo.

—Oh ¿lo notaste? Bueno, sí, lo siento, mi alemán es un poco torpe, soy de los Estados Unidos —Ella sonrió después de darle un sorbo a su café —Pensé que estaba pronunciando muy bien, pero veo que no

Tom asintió con torpeza a la vez que su corazón comenzó a correr a millones por minuto. Ella estaba vestida de manera intelectual, sin embargo, algo en ella parecía no encajar, a comparación de las mujeres del lugar alrededor de ellos. Su sonrisa era perfecta, obviamente producto de usar frenillos y las palabras seguían viniendo como si esperara que Tom admitiera algo. Se acomodó su mechón de cabello detrás de la oreja una vez más y Tom pudo jurar que vio algo negro alojado ahí.

—No, no en lo absoluto —Tom sonrió cálidamente —Eres muy natural, así que dime mi atractiva amiga americana ¿Qué te trae aquí a Alemania?

— ¡Oh! —La mujer se sonrojó obviamente entendiendo que Tom estaba flirteando con ella —Bueno yo, uhm…es algo privado.

—Oh, entiendo —Tom guiñó el ojo y apoyó sus codos sobre la mesa inclinándose un poco —Eres una modelo ¿cierto? Y estás aquí para una sesión de fotos que nadie, excepto la revista se supone que debe saber.

— ¿Qué? —La mujer rio —no, no soy una modelo…Solo estoy aquí por un trabajo aburrido de oficina, nada importante.

—No, no. No sean tan modesta —Tom sonrió de lado —Con piernas como esas tienes que ser una modelo, si ninguna agencia te ha llamado, han de estar locos.

La mujer se ruborizó exageradamente de vergüenza y Tom la observó sonreír. Inconscientemente ella cruzó sus piernas bajo la mesa haciendo que topara con las de Tom. Este deslizó una de sus manos bajo la mesa agarrando la rodilla de la rubia.

—Me halagas —ella murmuró en un divertido acento alemán y Tom relamió su piercing del labio observando como los ojos de la mujer seguían su acción.

—Escucha —Tom suspiró acomodándose en su asiento y quitando su mano de la rodilla. Ella frunció el ceño ligeramente a la perdida de contacto y Tom sabía que ya la tenía —Normalmente no hago este tipo de cosas.

—Oh —La mujer se sorprendió —Eres… ¿casado?

— ¿Qué? ¡No! —Tom rio —Me refiero que nos acabamos de conocer…

Tom se interrumpió así mismo, se inclinó otra vez hasta que su oreja presionara la oreja de la mujer. Escuchó su respiración trabarse y Tom respiró caliente contra su lóbulo.

—Me estaba preguntando si quizá quisieras ir a un lugar más privado.

—Oh Dios…uhm oh, yo…lo siento pero…—La mujer tartamudeó —Lo siento.

—Oh —Tom dijo luciendo decepcionado —Sí, mis disculpas, normalmente no suelo hacer ese tipo de cosas solo… ¿crees en el amor a primera vista?

— ¿Qué? —La mujer preguntó alzando la cabeza

— ¿Crees en el amor a primera vista? —Tom preguntó más despacio

—Bueno sí, supongo —La mujer respondió con cuidado.

—Yo no —Tom dijo mirando sus manos —Pero siento como si tú y yo realmente nos hemos conectado. Nunca he sentido algo así…tan cómodo con alguien.

— ¿Cuál es tu nombre? —La mujer preguntó cuidadosamente

—Tim —Tom susurró sin mirarla a los ojos.

—Bueno, Tim —Ella sonrió inclinándose y agarrando su barbilla con su mano —Creo que necesitaremos pedir la cuenta.

&

Tom gimió de placer tras dar rápidas estocadas dentro de la mujer, quien había envuelto sus piernas alrededor de la parte baja de la espalda de Tom y sus pantalones habían sido desechados en algún lugar que el par no había notado. Estaban en el callejón trasero de la tienda de café, escondidos de la vista de curiosos y bajo el ruidoso generador de calor del edificio, cubriendo sus gritos de placer.

Tom volvió a embestir con fuerza con una mueca divertida en cómo ella ni siquiera pidió que use condón haciendo que su cabeza cayera hacia atrás con un ruidoso gemido.

Tom gruñó no por el esfuerzo que hacía sino por lo molesta que estaba siendo. La peor parte era que mantenía arañando la espalda de Tom muy similar a cómo Bill lo hacía cuando tenían intimidad. El repentino recuerdo de Bill hizo que Tom gruñera enfadado y embistió a la mujer con brutalidad.

— ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! —La mujer coreó — ¡Oh Tim! ¡Oh! ¡Sí! ¡Más fuerte!

Tom inhaló una generosa bocanada de aire y la penetró con más fuerza haciéndola gritar. Sabía que ella estaba cerca del orgasmo, sin embargo él estaba lejos de ello. La mujer era exactamente el tipo de gente que Tom odiaba. Muy ruidosa durante el sexo y de cierto modo, un fastidio. Agarró las trenzas de Tom y las jaló con dureza. Tom gimió pensando en Bill, qué tan estrecho era a comparación, el cabello rubio de la mujer enredado en sus dedos se tornaron de color negro en su mente, los sonoros gritos de la mujer los convirtió en los gemidos sensuales de Bill y entonces ya no estaban en un callejón, si no en casa acurrucados en un sofá.

La mujer chilló de placer mientras sentía su orgasmo haciendo que Tom interrumpiera sus pensamientos, este la alejó con desagrado.

La mujer cayó al suelo y murmuró algo mientras Tom se subía el cierro de sus pantalones y limpiaba sus manos en el filo de su camiseta. Se agachó y recogió el pequeño maletín de la mujer, mirando los documentos que había dentro.

—Eso…fue —La mujer jadeó acomodándose su abrigo sobre su parte baje medio desnuda —Asombroso.

—Imaginaría que tu jefe estaría muy decepcionado de ti…Stephanie —Tom leyó los documentos. La mujer aún en su lugar miró hacia Tom, aún sensible de su post-orgasmo—Después de todo, estuviste muy cerca de encontrar lo que estabas buscando y lo dejaste escapar de tus manos.

— ¿Q-Qué? —Ella tartamudeó encontrándose con la mirada de Tom. Tom sonrió y sacó un específico pedazo de papel. Le dio la vuelta y lo colocó cerca de su mejilla. El pedazo de papel era una ficha policial con la foto de Tom cuando tenía cabello largo y castaño.

Stephanie soltó un sonoro suspiro de asombro.

—E-Eres….Eres R-Roger Becker —dijo torpemente intentando levantarse.

— ¡Correcto! —Tom sonrió de lado sacando su arma de uno de los bolsillos de su abrigo para luego dispararle directamente en la cabeza.

El cuerpo cayó tendido en el suelo como un saco y Tom suspiró lanzando los documentos en el charco de sangre.

—Perra ruidosa —susurró sacando un encendedor de su abrigo e incendió los documentos que pronto incendiarían el cuerpo de la mujer. Tom sonrió y se encaminó a la entrada del callejón. Tenía que irse rápido o alguien podría encontrar el cuerpo que ya empezaba a formar humo alrededor, quemándose junto con cualquier evidencia de Tom Kaulitz que la agente de la CIA de Norteamérica había estado buscando.

&

— ¡Estoy en casa! —Tom se encogió de arrepentimiento mientras Bill se sobresaltó ligeramente a solo unos pasos lejos de él.

Tom se detuvo y miró a su amor. Bill estaba de pie con su boca abierta sosteniendo pequeñas decoraciones de navidad con una mano y aferrándose al árbol de plástico fuertemente con la otra mano. Estaba vestido con una sudadera negra más grande y pantalones ceñidos a su cuerpo que lo hacían lucir más delgado. Su cabello estaba sujeto en una cola de caballo haciéndolo lucir más joven de lo que ya era y Tom observó su blanco y largo cuello expuesto.

—Hola —Tom suspiró rascándose la parte trasera de su cuello con incomodidad.

El rostro de Bill se puso risueño y dio unos pasos para abrazar a Tom pero se detuvo a la vez que su rostro se descompuso. Tom se acercó para llenar el espacio entre ellos con la intención de abrazar a Bill cuando este se alejó unos pasos atrás.

—Hola —Bill dijo cortante, prácticamente gruñendo y dirigiéndose a la habitación.

— ¿Bill? —Tom preguntó confundido intentando agarrar el brazo del muchacho pero Bill dio una sacudida y un bufido.

— ¡No me toques después de haber estados con una puta! —Bill tembló histéricamente.

— ¿Qué? —Tom preguntó pasmado.

— ¡No me digas “Qué”! —Bill chasqueó — ¿Crees que no puedo olerte? Eso y humo…Dios elegiste a una muy buena ¿no?

— ¡Bill! Eso no es-

— ¡Guárdatelo, Tom! —Bill gritó apresurándose a la habitación. Tom empezó a correr hacia él en un instante e intentó bloquear con su cuerpo que Bill cerrara la puerta — ¡Lárgate, imbécil!

—No, Bill, bebé, yo no-

— ¡Vete a la mierda! —Bill gritó mordiendo el brazo de Tom, este soltó la puerta, la cual se cerró de golpe dejando a Tom atontado. Esperó por unos momentos a que abriera la puerta, pero no fue así.

Suspiró rendido y cayó al suelo, apoyando su cabeza sobre la puerta. La había cagado esta vez.

Continúa…

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por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

Un comentario en «Happy Couple 2»

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