Happy Couple 12

Happy Couple 12

Fic de billxbesitztxmeinxherz. Traducido por lunallena

Capítulo 12

Ubicación desconocida, Tiempo no disponible.

Verás, Bill —Gustav sonrió dando un paso más cerca hacia Tom y enviándole a Bill una sonrisa diabólica —Te dije todo el tiempo que esto sucedería.

—No —Bill susurró mirando como los hombros de Tom y Gustav se rozaban. Gustav estaba sonriendo como un gato que tenía a su presa y Tom le devolvía la sonrisa adorablemente sin hacer contacto visual con Bill.

—Oh, pero es así, Bill —Gustav sonrió cogiendo las manos de Tom y Bill enrojeció —Verás, soy todo lo que Tom pudiera querer en la vida ¿por qué te elegiría? Tom es más que un hombre…es un Dios que debería ser venerado.

— ¡Tomi! —Bill gritó en frustración al no tener la atención de Tom — ¡Tom! ¿Qué estás haciendo? ¡Detén esto! ¡Te amo! ¡Te amo, Tom! ¡Significas el mundo para mí! ¡Dejé todo por ti! ¡Por favor!

—Patético —Tom sonrió entre dientes ladeando ligeramente su cabeza y Bill lloriqueó. Estaba entrando en conflicto y flexionó sus brazos contra las correas que lo sostenían deseando poder zafarse y tocar a Tom. Bill desesperadamente deseaba tener un contacto visual con él, ver e intentar entender lo que Tom estaba sintiendo.

Bill escaneó su cerebro pero no se le podía ocurrir el por qué Tom no estaría satisfecho con él. Solo había sido hace poco que habían hecho el amor, enredados en la sábana llena de sudor y aferrándose al otro. A diferencia de otras veces, había sido tan cariñoso y atento que Bill sintió que su corazón iba a estallar. No solo follaron, hicieron el amor.

— ¡Mentiroso! —Bill vociferó luchando contra las correas. Estas hacían fuerza en sus muñecas, apretando la piel y haciendo que Bill soltara un gemido de dolor. Sabía que era en vano y que las probabilidades de liberarse eran escasas pero estaba determinado a intentar. No podía dejar que Tom se fuera de su vida así como así, no después de que regresara por Bill en el hospital, no después de que Bill estuviera dispuesto hacer todo por Tom, no después de que Bill se diera cuenta que estaba verdadero y profundamente enamorado del hombre. No solo era síndrome de Estocolmo como el Dr. Meier y Schmitt habían intentado lavarle el cerebro. Era amor.

—Bill, suficiente —Tom meneó la cabeza sin encontrarse con la mirada de Bill. Gustav sonrió de lado y abrazó el brazo de Tom contra su pecho como gesto de posesividad.

—Tomi ¡No puedes! ¡Tú me amas! —Bill lloró aun luchando sobre la mesa —¡Di que me amas! ¡Tom!

—Tú no has sido nada más que un estorbo todo este tiempo…—Tom dijo suavemente —Pensé que te amaba pero…seamos realistas, Bill. Las cosas serían más fáciles para ti sin mí.

— ¿Qué? —Bill chilló sacudiendo su cabeza incrédulo. Las lágrimas comenzaron a recorrer libremente por su rostro haciendo que su cabello se pegara a sus mejillas. Sabía que lucía un desastre por fuera, pero por dentro, Bill también lucía como un desastre. Su corazón estaba estrujado al oír el tono de decepción en la voz de Tom. Tontamente, Bill aún no podía creer que fuera verdad. Bill nunca había sentido tal emoción antes y por primera vez aprendió que significaba ser lastimado, quebrado, perder lo único que amas.

—No he sentido nada por ti todo este tiempo —Tom dijo y Gustav estaba, prácticamente, disfrutándolo.

— ¡Eso no es verdad! —Bill lloró — ¡Eso no es verdad! ¡Sé que me amas! ¡Hi-Hicimos el amor! ¡Dijiste que me amabas! Tom-

—Todo fue mentira ¡Maldición, Bill! —Tom escupió finalmente alzando la cabeza y encontrándose con los ojos de Bill — ¡No significas nada para mí! ¡Eres jodidamente molesto, un estorbo! ¡Estoy mejor sin ti! ¡Nunca te amé!

Bill miró a Tom estupefacto. Aunque las palabras de Tom eran duras y con intención de lastimar, Bill vio los ojos de Tom y sabía que tan falsas eran las palabras. Había ese fuego familiar en sus ojos que Bill había visto cuando Tom le hizo el amor aquella noche que retornó a su habitación. O aquel momento que Tom le dijo a Bill que lo amaba por primera vez. Las cejas de Bill se alzaron en confusión y miró a Tom inseguro de lo que este estaba planeando exactamente.

— ¿Qué se siente, Bill? —Gustav sonrió soltando el brazo de Tom y caminando hacia la mesa donde Bill estaba —Estoy tomando todo lo que significa para ti justo en frente de tus narices.

Bill tragó pesadamente inseguro de cómo reaccionar.

—Ven, déjalo, Gustav. Puede esperar a que la policía lo encuentre —Tom dijo girándose hacia la puerta del sótano —O si no puede pudrirse aquí hasta morir.

Los ojos de Tom nunca dejaron los de Bill y Bill tragó nuevamente sabiendo que Tom estaba esperando que el tipo reaccionara.

— ¡No! —Bill gritó y Tom sonrió — ¡No puedes! ¡Por favor no me dejes! ¡No quiero morir! ¡Tom, te amo!

—Patético —Gustav escupió sonriendo victorioso.

— ¡No! —Bill comenzó a chillar desesperadamente. Se armó de valor con todas sus emociones y comenzó a llorar, fuerte, haciendo eco en toda la habitación.

—Bill, ya para eso —Gustav rio acomodando sus anteojos y Bill gritó queriendo lanzarle un puñete — ¡Estás actuando como un infante ahora!

— ¡Vete a la mierda! Cuando salga de aquí voy a….voy a…. —Bill gruñó no muy seguro de cómo sería su venganza.

—va a matarte —Tom finalizó dando un paso adelante y apuñalando a Gustav en el pecho.

Los ojos de Gustav se abrieron de sobremanera, sorprendido, antes de que tuviera tiempo de reaccionar, Tom sacó el cuchillo y apuñaló nuevamente, más profundo. Un líquido rojo oscuro comenzó aparecer en la tela de la camisa de Gustav y apretó el brazo de Tom con fuerza a la vez que cayó al suelo. Bill podía oír la sangre acumularse dentro de la cavidad en el pecho de Gustav al mismo tiempo que este tosía ahogado y la sangre salpicaba fuera de su boca. Tom sacudió su pie violentamente para soltarse del agarre de Gustav y caminó hacia Bill.

— ¿Estás bien, bebé? —Tom preguntó acariciando las marcas rojas en las muñecas de Bill.

—Sí —Bill asintió no pudiendo creer toda la situación —Solo desátame.

—Argh…—Gustav balbuceó en el suelo e intentó llevar su mano temblorosa hacia la herida.

—Lo siento, lo siento tanto —Tom susurró atrapando a Bill en sus brazos una vez liberado. Bill soltó un ligero llanto de alivio y se aferró a Tom, acariciando el cuello con su nariz e inhalando su aroma.

—Me asustaste por un minuto —Bill sonrió entre lágrimas encontrándose con la mirada de Tom. Y en ese momento se transmitieron toda emoción que sentían por el otro, olvidando temporalmente al hombre moribundo en el suelo.

—J-Jódanse…—Gustav tosió e intentó levantarse del suelo. Tom dejó a Bill instantáneamente buscando su cuchilla sangrienta y mirando a Gustav en el suelo.

—Como si alguna vez pudiera amarte —Tom escupió y dio un paso adelante para patear a Gustav en las costillas. El hombre gimió adolorido y Tom le propinó otra patada con precisión —Alguien tan desesperado y patético como tú.

—Tom —Bill dijo encogiendo su rostro de dolor cuando Tom lo pateó una vez más. Tom se giró hacia Bill con una mirada determinante en el rostro y sostuvo el cuchillo en dirección hacia Bill.

—Bill, acábalo. —Dijo seriamente. Bill había visto a Tom cuando estado en esos “estados” algunas veces y siempre lo asustaba. Tom siempre se volvía tan frío y sediento de sangre…Bill se había memorizado esa mirada en los ojos oscuros de Tom.

— ¿Q-Qué? —Bill preguntó mirando fijamente el cuchillo.

—Mátalo. Acábalo. Hazlo pagar por lo que te hizo —Tom sonrió macabramente haciendo que sus ojos se iluminaran y Bill retrocedió.

—T-Tom, yo nunca he…nunca he…matado a alguien —Bill tartamudeó al mismo tiempo que Tom tomaba su mano y colocaba el cuchillo. Se sentía extraño y pesado en su palma, incluso podía sentir el calor del mango del cuchillo al haber sido sostenida por Tom segundos antes.

—Él mató a tu madre —Tom dijo suavemente sin dejar de mirar a Bill —Asesinó a Simone.

— ¿Q-qué? —Bill soltó un suspiró mirando rápidamente a Gustav en el suelo — ¿Qué?

—Fue…sencillo —Gustav balbuceó aún con una sonrisa y sin dejar de sangrar —P-Pequeña…perra.

—Hazlo, Bill —Tom ordenó acariciando la mano de Bill que sostenía el cuchillo —Termínalo.

—Yo…n-no puedo —Bill dijo mirando a su alrededor. Tom dio un paso más y agarró el rostro de Bill entre sus manos, miró fijamente a través de los profundos ojos marrones.

—Hazlo —Respiró pesadamente —Termínalo, por ti…por nosotros.

—Ayúdame —Bill susurró asustado y Tom asintió calmadamente guiando al muchacho sobre el cuerpo de Gustav. La respiración de Gustav era profunda y elaborada ahora haciendo que Bill arrugara el rostro, pero Tom ayudó a que el pelinegro se arrodillara al lado del cuerpo. Sobre una rodilla temblorosa, se arrodilló mientras Tom lo vigilaba por detrás —¿P-or qué? —Bill preguntó suavemente al rostro adolorido de Gustav.

— Q-Q-Qué —Gustav respondió con dolor. Tom se acomodó detrás de Bill descansando su mentón sobre el hombro de este.

— ¿Por qué me harías esto? ¿Por qué asesinaste a…m-mi madre? —Bill sollozó alto al pronunciar las últimas palabras, las lágrimas comenzaron a caer — ¡Ella no tenía nada que ver con esto! ¿Por qué la mataste?

—J-Jódete…—Gustav cerró fuertemente los ojos de dolor y Bill intentó retroceder pero el cuerpo de Tom se lo impedía.

—Porque es un hombre enfermo, esa es la razón —Tom dijo calmado en el oído de Bill —Quería atraparme, por eso usó a tu madre y a ti. Quería verte sufrir porque cuando tu sufres…. —Tom se interrumpió y Bill giró su cabeza para ver al hombre — yo sufro. —Tom finalizó acariciando fuertemente la mano de Bill que sostenía el cuchillo —Ahora, termínalo.

Bill se mordió el labio y miró hacia abajo donde las pestañas de Gustav pestañaban intentando estar consciente y gimiendo de dolor. Tanto como Bill no quería tomar una vida, podía decir que el hombre estaba sufriendo. Algo dentro de la mente de Bill quería venganza, una pequeña voz le decía que vaya contra el hombre y lo liberara de la miseria. Sin embargo, la idea de matar a alguien hacia que el estómago de Bill diera un vuelco, no sabía si tenía el valor de hacerlo.

—Necesito…ayuda, Tomi —Bill susurró y Tom acarició el cabello de Bill con su nariz. Así, con las manos de Bill aun agarrando el cuchillo, Tom guio el arma más y más cerca a la garganta de Gustav. Se detuvieron cuando la punta del cuchillo presionó la garganta de Gustav pero no lo suficiente para cortarlo y se quedaron ahí. Bill estaba temblando y no estaba seguro si era por miedo o anticipación. Podía ver claramente el cuchillo enterrarse en la manzana de Adam de Gustav y como la respiración de este disminuía. El hombre moribundo miró a Bill sin expresión y pronto Bill sintió las manos de Tom comenzando a presionar el cuchillo y hacer un movimiento rápido en la garganta del hombre.

El último sonido agonizante de Gustav fue lento y Bill observó con horror cada minuto de ello. Tom movió lentamente sus manos mientras la piel de Gustav en su garganta se deslizaba en dos. Bill sollozó mientras los ojos de Gustav parecían querer salir de sus órbitas, balbuceando, intentando alejar el cuchillo de su garganta, sin embargo Tom usó su otra mano para mantener a Gustav quieto. Era sumamente extraño a la vista como Tom presionaba a Gustav detrás del cuerpo de Bill, ambos inclinándose hacia el cuerpo del hombre moribundo. Sangre roja y oscura se escurría con gracia sobre la garganta del hombre moribundo mientras este hacia pequeños ruidos de desesperación, pero la mano de Tom era firme. Finalmente el cuchillo se alejó con un último movimiento y Bill cayó sentado con grandes ojos maravillados. Gustav aún estaba vivo, abriendo y cerrando su boca como un pez fuera del agua. Una delgada línea roja atravesaba su garganta y la sangre ya se había acumulado debajo de él formando un charco.

—Deberíamos irnos —Tom susurró agarrando el codo de Bill. Este se negó a levantarse y se giró hacia Tom con grandes ojos asustadizos.

—Todavía no ha muerto —Bill susurró mirando de regreso a Gustav y viendo como su pecho aumentaba y disminuía por la respiración.

—El corte no fue muy profundo, así que su muerte no será instantánea —Tom dijo suavemente agarrando a Bill y levantándolo. El pelinegro sintió sus rodillas débiles y cayó sobre Tom quién lo atrapó —Sangrará hasta morir lentamente.

—Dios —Bill lloriqueó cerrando sus ojos y aferrándose de la fuerte figura de Tom.

—Vámonos —Tom dijo y guio a Bill hacia la puerta que los llevaba fuera del sótano.

Tras abrir la puerta del sótano, Bill y Tom tuvieron que estrechar los ojos contra el brillo de la luz de los carros policiales que estaban aparcados en frente de la casa. Los oficiales estaban escondidos a salvo detrás de las puertas de sus carros apuntando con sus armas y Gordon estaba de pie con un megáfono.

—Bajen sus armas —Tom ordenó —Solo soy yo con Bill.

Sin embargo los hombres policiales mantuvieron sus armas arriba y Tom miró con sospecha a Gordon. El comisario suspiró e hizo una señal hacia adelante con dos de sus dedos, inmediatamente policías aparecieron a los lados de Bill y Tom.

— ¡Hey! —Tom gritó intentando alejar las manos de los hombres que querían agarrar a Bill — ¡Gordon teníamos un trato!

— ¡Tomi! —Bill lloró agarrándose fuertemente de Tom cuando uno de los oficiales intentaba jalarlo por uno de sus brazos. Tres policías más hicieron aparición haciendo que Bill y Tom retrocedieran hasta la puerta de la casa de Gustav, no tenían escapatoria.

— ¡Gordon! —Tom gruñó mirando fijamente al hombre policía — ¡Teníamos un trato!

—Sí, Trümper —Gordon suspiró — ¿Y realmente esperabas que negociara contigo? Eres el criminal más buscado, Trümper, no podemos dejarte libre solo porque nos ayudaste a capturar a un chico. Te tomará más de un infierno tener que arreglar toda la mierda que has hecho.

— ¡Esto no era parte del trato! ¡Me juraste que si te ayudaba a atrapar a Schäfer estaba libre de la captura! —Tom gruñó y se giró para lanzarle un puñete a uno de los oficiales que intentaba agarrar su brazo. Rápidamente uno de los oficiales entró en acción y jaló a Tom lejos de Bill para arrestarlo.

— ¡Suéltenme! —Tom gruñó moviéndose violentamente intentando golpear al oficial. Sin embargo, aparecieron más y forzaron a Tom que se arrodille para esposarlo con las manos detrás de la espalda.

— ¡Tom! ¡Tomi! —Bill gritó luchando contra los dos oficiales que los sostenían — ¡Déjenme! ¡Tom!

—Bill, por favor, cálmate —Gordon suspiró frotándose la frente —No estás haciendo esto más fácil para nosotros. Esto es por tu bien, créeme.

— ¡Bill! —Tom gritó a todo pulmón queriendo soltarse de los oficiales, pero estos empezaron a guiarlo hacia el auto policial y Bill lloraba desesperadamente mirando fijamente al comisario.

— ¡Comisario Gordon, por favor! —Bill rogó — ¡Tom es todo lo que tengo en el mundo! ¡No puede alejarlo de mí! ¡Tom hizo lo que usted pidió, no pude cambiar las reglas! ¡Por favor!

—Lo siento, Bill —Gordon dijo sacudiendo la cabeza —Llévense a Trümper, muchachos.

— ¡No! ¡Bill! —Tom llamó mientras su cabeza estaba siendo empujada dentro del auto policial.

— ¡No! ¡No! —Bill gritó mientras el comisario comenzaba a alejarse — ¡Por favor! ¡No puede hacer esto! ¡Tom es todo lo que tengo! ¡Mi madre está muerta! ¡Estaré solo, no pueden llevárselo!

Gordon se detuvo en seco inmediatamente aun dándole la espalda a Bill. Pudo oír los suaves jadeos del muchacho por tanto gritar y miró hacia el auto donde Tom estaba siendo llevado en contra de su voluntad.

—Por favor —Bill sollozó —Tom es todo lo que tengo.

—Simone —Gordon susurró suavemente para sí. Se quedó de pie por un momento ahogado en sus pensamientos cuando oyó el sollozo de Bill, quién temía que Gordon se alejara.

— ¡Por favor! —Bill sollozó luchando contra los dos oficiales que sostenían sus brazos.

—Llévenlo al auto —Gordon dijo y comenzó a alejarse otra vez.

— ¡No! —Gordon oyó el grito de Bill detrás de él — ¡No!

Los oficiales lucharon un poco pero finalmente lograron llevar a Bill a otro auto policial. Luego los autos viajaron en la noche, siendo los llantos de Bill opacados por las sirenas.

.

Departamento policial de Berlín, Tiempo indefinido.

Bill y Tom estaban encerrados en celdas separadas, una al lado de la otra. Había una delgada pared que separaba a ambos, así no podían verse pero podían susurrar a través de las barras y hablar. Tom tendría diversos cargos por caso de homicidio, secuestro, destrucción de propiedad y la lista continuaba. Pero a diferencia de la última vez, Bill ahora tenía cargos de complicidad.

—No debiste haberles dicho que venías conmigo por tu propia voluntad —Tom susurró presionando su rostro contra las barras de la celda.

—No voy a estar a un lado y no ser de ayuda esta vez —Bill susurró suavemente —Estamos en esto juntos…hasta el final.

—Fue tonto de tu parte, Bill —Tom suspiró —Me darán sentencia de muerte de todos modos.

— ¡No digas eso! —Bill lloró, haciendo eco en toda la sala, intentó tranquilizarse —No digas eso. No sabes qué sucederá, Tomi. Quizá decidan dejarnos vivos.

—Oh sí —Tom siseó — ¡Porque eso sería lo mejor! —Dijo sarcástico.

—Estarías conmigo —Bill lloriqueó sintiéndose lastimado.

—No, Bill, no olvides que solo tienes dieciséis. Te enviaran a un centro juvenil. —Tom rechinó los dientes con ira —No estarías conmigo. Al menos no hasta que cumplas dieciocho pero después del juicio no puede que nos envíen a la misma prisión.

—No —Bill lloró suavemente —Tomi, no puedes separarnos.

—No tenemos opción —Tom susurró intentando sacar una de sus manos a través de las barras, pero solo pudo sacar su dedo índice —Bill, ven aquí.

Bill soltó un pequeño sollozo y se arrinconó a un lado de la celda donde aparecía el dedo de Tom, Bill rio suavemente y sorbió la nariz. Lentamente se inclinó y se sentó en el suelo, sacó su dedo índice y así los dedos de ambos de tocaron.

—Te amo —Tom dijo y Bill aguantó otro sollozo.

—Te amo—Bill dijo entre lágrimas, acariciando con fuerza el dedo de Tom.

—Dios, desearía estar ahí contigo…—Pero antes de que Tom pudiera terminar la puerta de la sala se abrió de golpe haciendo que ambos se sobresaltaran.

— ¿Bill? ¿Trümper? —Una voz llamó y Bill corrió hacia la puerta de su celda para ver quién era. Ahí de pie en el pasillo estaba el comisario Gordon sosteniendo las llaves de la celda.

—Estamos en las celdas A6 y A8 —Bill llamó. Los pasos de Gordon se fueron acercando y entonces hubo un sonoro “click” que abría la celda de Bill.

—Vamos —Gordon guio a Bill para que saliera y luego hizo lo mismo con la celda de Tom. Al minuto que Tom estuvo fuera de su celda, Bill corrió hacia él para abrazarlo con fuerza, temiendo que los separaran otra vez.

— ¿Qué está haciendo aquí? —Tom preguntó sin soltar la cabeza de Bill sobre su pecho.

—Los estoy dejando libre —Gordon dijo.

— ¿Q-Qué? —Bill pestañó y se giró hacia el comisario — ¿El juicio dijo que eso estaba bien?

—No —Gordon dijo cabizbajo —No tengo ninguna orden para hacer esto.

—Pero… ¿Por qué? —Tom retó retrocediendo ligeramente trayendo a Bill consigo.

—No sé si tú sepas esto, Bill —Gordon dijo rascando la parte trasera de su cuello —Tu madre y yo estuvimos saliendo antes de que fuera asesinada. Y solo sentí que…no lo sé. Simone siempre hablaba sobre desear que estuvieras a salvo y feliz, cuando los vi a ambos en casa de Schäfer….realmente pensé qué sería de ustedes después de la audiencia.

—Ellos van a separarnos —Bill dijo seriamente observando como Gordon se movía incómodo.

—Mira, no estoy bien con todo esto —Gordon explicó con torpeza —Solo salgan de aquí tan rápido como sea posible ¿de acuerdo? Trataré de cubrirlos si alguien viene y revisa sus celdas.

Tom agarró el brazo de Bill e hizo su camino hacia la puerta, hasta que Gordon los llamó —Oh ¿Trümper? Si hago esto por ustedes, tienes que prometerme que dejarás de asesinar. No seré capaz de vivir tranquilo conmigo mismo si dejo a un asesino escapar y será mucho más fácil para nosotros atraparte otra vez ¿entendido?

—Sí, está bien —Bill respondió por Tom, pero este permaneció en silencio a su lado. — ¿Verdad, Tom? ¿Tom?

— ¿nada de muertes? —Tom dijo en voz baja y Bill lo miro con ojos enormes.

—Sí, Trúmper, nada de muertes —Gordon suspiró — ¡Se acabó! Estás retirado ¿me entendiste? Dios, ayúdame, si continúas con los asesinatos, encontraré tu maldito trasero personalmente y lo traeré de vuelta aquí para que te pudras en esta celda.

—Tom solo dilo —Bill rogó abrazando el brazo de Tom desesperadamente. Tom miró a Bill por un momento, admirando la belleza del muchacho. Había estado tan cerca de perderlo por siempre.

—De acuerdo —Tom dijo finalmente después de sonreírle a Gordon —Bill, vámonos.

Continúa…

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por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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