
“Asesino” Fic de tomoeandikr
5: AFRONTANDO LA VERDAD
Poco a poco sus sentidos regresaron a el, su respiración aún era agitada y estaba sonrojado, había sido sin duda la mejor sesión de sexo que había tenido en su vida, diferente y emocionante, tanto así que quería conservar a Tom por un tiempo, hasta que esa novedad se le pasara, hasta que dejara de experimentar todas esas cosas que no entendía.
Se sentó en el sofá ya que era difícil mantenerse recostados los dos y Tom parecía necesitarlo más que el, estaba aún con los ojos cerrados y respirando agitado, mientras su compañero se reponía saco un cigarro de la cajetilla y lo encendió, quizás tendrían que repetir esa misma semana si se podía, sin duda.
Sintió como unas manos le rodeaban la cintura y como Tom se recargaba en su espalda. Era sumamente cursi y no se lo había esperado, como tampoco se esperaba el que a el le gustara esa cursilería.
—¿Cómo te sientes? — le preguntó Tom con voz medio débil.
—Bien, perfecto ¿un cigarro? — le ofreció Bill y Tom asintió al mismo tiempo que tomaba un cigarro de la cajetilla medio vacía. Bill se lo encendió.
—Ha sido perfecto — suspiro Tom sonriendo — de verdad.
—Ahora tengo hambre — se quejo Bill mientras se buscaba su ropa interior.
—Vamos te invito a comer — dijo Tom mientras buscaba su ropa de igual manera.
—Mejor lo pedimos a domicilio — dijo Bill cansado — no quiero salir ¿has visto mi maquillaje y cabello? Un desastre.
—Te ves bien — dijo Tom mientras le besaba lentamente.
—Si claro, eso lo dices por que te gusto — dijo Bill sin pensarlo. ¿de donde había salido eso?
—Bueno, si, no soy muy imparcial — dijo Tom sonrojado. — ¿tienes el teléfono?
—Es pizza — advirtió Bill.
—Pizza esta bien.
Esperaron la pizza mientras se vestían y acomodaban bien, Tom buscaba una película en los DVD que tenían en el mueble, casi todas eran de acción, como a el le gustaban. Escogió una al tiempo que el repartidor tocaba el timbre. Bill abrió la puerta y pagó la pizza.
Se sentó junto a Tom con pizza en manos y el de rastas ponía la película.
Raro, en su vida había estado tan cómodo con alguien y menos en sus fachas, siempre tenía que estar perfecto, para cualquier ocasión, y ahí estaba sentado en el sofá con unas ropas arrugadas, su maquillaje sin retocar y su cabello atado en una coleta. Y lo más fascinante es que no le importaba.
Tom se sentía bien, como nunca, ninguna chica le había hecho así y nunca se sentía cómodo después de tener sexo, casi siempre desaparecía, y ahí estaba sentado en el sofá con un brazo detrás del respaldo de Bill y con la otra un gran pedazo de pizza. Era una sensación rara, maravillosa.
Tarde se acabo la velada, Tom se ofreció para llevar a Bill a su casa, claro que lo dejo una cuadra antes sin saberlo, Bill estaba aún algo atontado pero no tanto como para dejarle saber con exactitud el lugar donde vivía.
Llegó al departamento suspirando e ignorante de su look y los estragos que tendría en Andreas. No le importo demasiado.
Entró dejando su chaqueta , directo a la cocina por una cerveza y otro cigarro.
—Así que ese es tu … amante — le dijo Andreas en un tono frío. Fue suficiente para que Bill despertara de su ensueño y se portara como el asesino que era.
—Así es — dijo mientras abría su cerveza — ¿guapo no?
—Joven no? — dijo Andreas.
—Igual que yo, tenemos la misma edad — dijo Bill pasando de largo
—Te recuerdo que como asesinos…
—Si, si nada de lazos sentimentales — dijo Bill como de memoria — pero es buenísimo en la cama.
—No quiero los detalles — dijo Andreas de repente.
—Creí que estabas obsesionado con saber todo de mi vida — dijo Bill medio sonriendo
—Ya no, muchas gracias.
—Que bien.
Se sentó en su cama mientras sacaba lo suficiente para un buen baño, lo necesitaba, y después se iría a dormir. No contaba con que le llamara su jefe y le diera un trabajo de emergencia. Adiós sueño reparador.
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Llegó a la escuela sonriendo, feliz, quizás ese día podrían verse de nuevo, estar juntos un rato, quería verle y estar con el. Así que como algo totalmente anormal tomo apunte en cada clase, incluso participo en clase lo que tenía alucinado a Georg el cual no paraba de preguntarle que demonios le sucedía, fue eso lo que le hizo pensar que tendría que decirle ya lo de su relación, era su amigo así que tenía que saberlo.
Para el pequeño descanso entre clases le marcó a Bill, le marcó tarde por que no estaba seguro a que hora se despertaba, y tampoco estaba muy seguro en que trabajaba, solo le había dicho que hacía encargos en una empresa, que le pagaban bien por ser de alta privacidad pero que todo estaba bien, le gustaba su trabajo.
—Buenos días — le saludó nada más el contestar — ahora si te has levantado temprano?
—De hecho sigo en cama — dijo Bill desde el otro lado.
—Flojo, te hablo para ir a comer algo, con mis amigos — dijo Tom sonriendo mientras caminaba entre la gente.
—¿a que hora?
—A las cuatro en la cafetería de la vez pasada, la que…
—Si ya se cual, ahí estaré — dijo Bill seco.
—¿estas bien? — preguntó medio preocupado.
—Si, si, ya te veo más tarde. — y entonces colgó.
Quizás eran alucinaciones suyas pero Bill se escuchaba medio raro, ya le preguntaría cuando le viera.
Iban camino a la cafetería, el plan de Georg era comer algo y después ir de ligue, e ahí cuando Tom hablaría de su relación. Se sentaron en una mesa para cuatro, Tom dejo libre el asiento junto a el dejando su mochila ahí.
—¿entonces te vienes? Hace mucho que no te veo por las fiestas ¿acaso ya te encontraste a un mejor lugar?
—No, de hecho no — dijo Tom sincero .
—¿entonces? ¿Qué mosca te pico? — preguntó el castaño sonriendo — me estoy llevando todas las chicas.
—Llévatelas, no me interesa — contestó Tom sonriendo
—¿Qué no te ….— preguntó incrédulo su amigo. — ¿Qué te pasa?
—Salgo con alguien — confesó para empezar.
—¿de verdad? ¿es decir salir— salir? — preguntó Georg curioso.
—Salir, salir, como es — dijo Tom suspirando
—¿Quién es la chica? ¿la conozco? Debe ser endemoniadamente bonita e inteligente para tenerte como te tiene
De hecho Bill si era guapo e inteligente.
—De hecho… bueno… no se como decirlo…
—Debes presentarla y tal vez tenga hermanas! No se…
—Georg…
—¿Cómo es? ¿alta?¿rubia?¿pelirroja?…
—¡es un chico Georg! — dijo exasperado Tom — es un chico!
Se hizo un silencio incomodo, Gustav bebió un poco de su cerveza y el bajista rompió en una carcajada.
—Ahora si me pillaste, casi te la creo — dijo al tiempo que bebía una cerveza — tu con un chico, por favor, como si…
—Es verdad — confirmo Gustav tranquilo. Georg casi se atraganta.
—¿Qué es que? — preguntó viendo a su amigo sonrojado.
—Es… bueno ¿recuerdas a Bill?
—¿el…el es tu…tu…novio? — preguntó Georg aún sorprendido — ¿de verdad?
—Si, lo es, desde hace unos días, quise decirlo antes pero estaba hecho un lío — dijo Tom suspirando, vaya carga que se había quitado de encima.
—Lo imagino — dijo Georg serio. Su amigo hablaba en serio por mas impresionante que pareciera. — pero…¿Estas seguro? Digo no es lo mismo las faldas a…
—Si, ya se — dijo Tom — pero créeme me siento mejor de lo que en mi vida me había sentido.
—Bueno, ¿Qué te puedo decir? Si eso es lo que quieres…— dijo Georg alzando los hombros.
—Gracias — dijo Tom suspirando — de hecho Bill viene en unos minutos más, espero no les moleste.
—No, esta bien, solo con que no empiecen con arrumacos y cosas así, todo bien, y que lo alejes de mi, tengo un magnetismo sexual que bueno, no es mi culpa si acaba enamorándose de mi y luego…
—Eres un idiota — dijo Tom lanzando un pan — el me quiere a mi no a un bruto como tu.
—Si ya, primero dicen eso y luego…
—Hola — dijo alguien desde atrás. Tom volteó y vio a Bill con gafas de sol medio sonriendo.
Tom no tenía ni una leve idea del infierno que había sido después de su cita, el trabajo salió mal, horrible, el blanco era un ex guardia de seguridad, lo que significaba que tenía fuerza y era más complicado matarle y tomarle desprevenido, le costo mucho el matarle, no salió sin un golpe en el pómulo derecho, moretones y una mano izquierda lastimada, y eso le puso furioso, claro que Andreas le dijo que todos fallaban así, no podían ser tan buenos como para no encontrarse con alguien mejor, o estar siempre en las mejores condiciones, eso le quedaba claro, el día anterior había dormido poco, estaba cansado y el trabajo termino por agotarle.
Para colmo la policía había estado tan cerca de pillarlo que de verdad se había asustado, tenía la certeza de que no le habían visto, pero para su seguridad optó por no sobresalir demasiado, así que fuera maquillaje estrafalario, ropa de lujo, solo unos jeans, una playera y sudadera.
—¡Bill! — le saludo sonriendo Tom al quitar su mochila — chicos ya le conocían.
—Hola
—Hola que tal — saludo Georg.
Bill se sentó y con un suspiro se quitó los lentes, tarde o temprano se enterarían de sus golpes.
—Traes un buen golpe ahí — dijo Georg viendo el pómulo morado de Bill. Tom enseguida le volteo el rostro y le vio.
—¡¿Qué te paso?! ¿Quién…
—Un cliente, se puso pesado ayer — dijo Bill con toda sinceridad. Eso era mas o menos lo que había pasado ¿o no?
—Pero no tenía por que golpearte así…Dios..¿te duele? — preguntó Tom preocupado.
Bill sonrió como respuesta, eso era lo que el necesitaba distracción, no quería quedarse en casa con Andreas y ese dolor que no le dejaba en paz. Tom era lo que necesitaba.
Pronto la plática se volvió amena y fuera de asuntos peligrosos, música, anécdotas escolares, trabajos pendientes, todo lo que el necesitaba para olvidar su frustración, que mejor.
—Quieres irte? — preguntó Tom cuando Gustav hizo una pausa para ir al baño — debes estar adolorido, lo digo por experiencia.
—Gracias, si la verdad es que… si quiero irme — dijo Bill suspirando.
—Chicos nos vemos — dijo Tom decidido. Dejó un par de billetes en la mesa — hoy yo invito.
—Fue un placer — dijo Bill al levantarse.
Subieron al auto de Tom y Bill apoyo la cabeza en el vidrio, quería dormir un día entero si podía.
—Bill ¿te llevó a tu casa? ¿hay alguien que te cuide? — preguntó Tom solícito.
—Ya me las arreglare, solo quiero una cama — dijo Bill sincero, con Tom no podía mentir, le salían las cosas sin pensarlo.
—Bill… — dijo Tom acariciando la mejilla buena de Bill — ¿quieres quedarte en mi casa?
Continuará…
Bill esta lastimado y Tom decide cuidarlo «CUIDADOS INTENSIVOS»