
Fic de Xim_Alien
Capítulo 9
Día 22
Hoy la escuela supo completamente diferente.
Tom fue por mí al salón de matemáticas durante el almuerzo, y me llevó con él hasta el comedor, debo decirte que me estaba cagando del miedo, pero él me tomó de la mano y así fuimos hasta una de las mesas, y se sentó a mi lado.
Todos nos veían, pero más a él que a mí, quizás al revés, no lo sé, y cuando me levanté de la mesa para ir a dejar mi charola del almuerzo, él aprovechó para meterme el pie y hacer que me cayera, pues adivina qué, Tom me detuvo del brazo, y le metió un golpazo en la cara, que terminó derribándolo, y yo me sentí una maldita doncella en problemas a la que tienen que sacar de apuros, y me enamoré un poquito más.
No sé qué vaya a pasar, no sé ni siquiera qué es lo que esté pasando, pero siento que me arriesgaré, siento que me dejaré llevar por él y que pase lo que tenga que pasar, ¿Crees que esto resulte ser algo malo?
Lo malo del día de hoy, es que la doctora se quedó diez minutos hablando con mi mamá, no sé qué fue lo que le dijo, pero en cuanto llegamos a casa, subió a su habitación y se encerró, no la había escuchado llorar en su habitación desde ese día que intenté cortar mis muñecas, en fin, supongo que ya bajará a hablar conmigo, y temo que la doctora deje de parecerme inteligente y agradable.
Por cierto, hoy me dijo que puedo escribirle también algo al asno de mi clase, pero simplemente no tengo ganas de escribirle ni un carajo, no creo que se merezca palabras viniendo de mí, no, lo que él se merece es pura mierda de todas las clases, junta y bien revuelta en todo lo que es él. ¿Te imaginas?
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Día 23
Hola, ya he llegado a escribirte sobre mi día.
Acabo de salir de la ducha, disculpa si derramo gotas de agua sobre tus hojas, pero es que hoy fue un día caluroso, ya sé, raro en Alemania, pero lo fue. También debo decirte que todo el día luego de la escuela, me la pasé en la plaza, esperando a que el turno de Tom terminara. ¿Puedes creer que él me pidió que lo esperara para ir después a caminar al parque? Pues yo tampoco pude creerlo, no quise creerlo, es más, preferí pensar que solo era un sueño y que nada de lo que escuché era cierto, pero luego lo repitió porque pensó que no lo había escuchado como tal, y cuando estuve seguro de que era lo que me había pedido, dije que sí.
Y bueno, terminó su turno en la heladería, salimos de la plaza y fuimos caminando hasta el parque, se nos hizo de noche ahí por estar hablando de su vida antes de llegar aquí, me contó que su mamá había muerto justo luego del parto, y que desde entonces fueron él y su padre, su madrastra llegó apenas hace cinco años, y con el chico que ahora considera, en serio su hermano, conoció una parte de su propia vida que no conocía, y me confesó que le gustan tanto las chicas como los chicos, y en cuanto me dijo eso, mi corazón se detuvo, mis piernas temblaron y mis manos se mojaron en sudor.
¿Sabes? En ese momento me atacó a la mente una pregunta, y me aventuré a hacerla para no hacerme más ilusiones o para darme fuerza y ver qué salía de esta cita en la noche fresca de hoy.
“¿Tienes novia?” pregunté, y él me dijo que no, pero fue un ‘no’ casi gracioso, negó con la cabeza, sonrió y volvió a verme, con esa misma sonrisa, e hice lo que pude por memorizar sus ojos, sus labios y sus mejillas hinchadas, lo adoré.
“¿Y tú? ¿Tienes novia o novio?” preguntó, y negué rotundamente, suplicando al cielo que después de eso me preguntara si quería tenerlo por in, que si lo quería a él como novio, y esa pregunta nunca llegó. Pero estoy seguro que no aún, pero llegará. Lo sé.
Luego de unos minutos, me pidió que le contara más sobre mí, y me di cuenta que he dejado que todo afecte en mi vida de sobremanera. Me preguntó que qué es eso de que como en los salones, y le platiqué de Ethan, me preguntó que qué hago los fines de semana, y le contesté con un chiste que a mí me pareció gracioso, no, hilarante, porque fue algo instantáneo, sin pensar, le respondí que suelo cortarme los fines de semana, y solté una risita tonta, propia de alguien que ha lidiado con esa practica, y claramente no lo tomó con la misma gracia que yo le encontraba, y me dijo que no era gracioso. Así que le comenté que suelo salir con mamá y su novio, que es un sujeto amable y que la hace reír, y que me gusta verla sonreír, me gusta verla cómo se arregla, y que me gustaría ser igual de alegre y amado por alguien, así como alguien la ama a ella. Y ¿puedes imaginar qué me contestó? Que ya hay alguien que me ama, solo que no lo he encontrado, y se me ocurrió la grandiosa idea de contestarle que no era eso, que tal vez ya lo había encontrado, solo que esa persona no se atrevía a decirme lo que realmente siente por mí, y sonrió más, casi al grado de soltar una risotada.
Continúa…
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como amo el amor adolescente tierno y puro
x2 honestamente