2001 Recuerdos 5

2001 Recuerdos 5

«2001: Recuerdos» Fic de SarahBK

Capítulo 5

Bill estaba desayunando temprano junto con Heidi hablando de sus vidas.

—Leni me ha mostrado un cuadro de sus clases de diseño y estos me han enamorado, que talento.

—Claro lo heredó de su madre, de bebe la mayor parte del tiempo decía que haría una marca “klum’s company international model look…etc, junto todos los términos de moda que sabía a sus 7 años, ella diseñaría la ropa que usará.—Heidi le conto con una sonrisa las a sañas de su pequeña mientras tomaba su café y se sentaba a un lado de Bill en la barra.

—la belleza es su mayor herencia, y Lou no se queda atrás es tan linda que a veces pienso en robármela, en fin tienes otros 3.—Le dijo haciendo un gesto de aburrimiento y ambos rieron, Bill tomó un pedazo de pan que estaba apunto de comer pero tan pronto lo tomo lo soltó y volvió con su café.

Heidi lo observo confundida, quizás estaba en alguna dieta y se dispuso a comer su pan. En unos minutos bajaron sus 2 hijos Henry el mayor y Johan el menor corriendo, empujándose ya cabreados.

—¡¡Que te importa, deja mis cosas en paz!!

—¡¡Tenias mis jodidos tenis los que utilizo en el básquet, ahora están sucios llenos de tierra!!—Henry le grito con furia a su hermano menor, pero este no se quedó callado ya que aseguraba que esos eran los suyos, culpa de ambos por comprar cosas iguales.

—Mama, mamá.—corrió hasta el frente de su madre el menor llevando con el tenis sucio y maloliente.—Verdad que este es el mío, fuimos juntos a la tienda hace 2 meses, ¿lo recuerdas? Son los míos.

Heidi alejo un poco el tenis de su cara por el hedor, entonces pudo divisar algo que terminaría con aquella pelea que era más que recurrente, tomó la lengua del tenis mirando la talla de este y supo de inmediato de quien era ya que Henry tenía la talla 12 mientras Johan era 2 tallas menor y esta tenía marcado el 12.

—Son de Henry cariño, te tocara lavarlos muy bien son realmente caros.—le miró a su hijo que su cara esperanzada perdía sus colores y una risa se escuchó detrás de él.

—Pe-Pero ¿Cómo lo sabes? Tú y yo lo compramos.

—Observa la talla.—Heidi subió por completo la lengua donde se apreciaba el número, Henry le arrebato los zapatos y con maldad le embarro el barro en su sudadera, provocando que el menor saltará al otro, mientras que el mayor temía ser golpeado por este y salió huyendo.

Bill observaba todo con una media sonrisa, no lo sabía pero verlos le ponían feliz y entrañable, algo que picaba en su memoria muy lejano.

—Tus hijos son ya tan grandes, y rápido te superaron en altura.

—Oh sí que son unos diablos muy altos, siento nostalgia cuando podía acariciar su cabello, ahora solo pelean y buscan pretextos para pelear ya que Johan sabía que su hermano tenia unos igual y este los compró esperando que yo le diera la razón.—resoplo y tomó otro pedazo de su pan haciendo una gesto de cansancio.

—así son los chicos, recuerdo cuando Tom y yo peleábamos, nada ni nadie podía detenernos, mi madre nos gritaba que si siendo gemelos ¿Por qué no podíamos concordar en nada?.—sonrió al pensar en su mamá tomando a ambos y forzándolos a abrazarse después de alguna pelea feroz ya que ninguno daba su brazo a torcer.

Heidi los imagino y río al pensar en un Tom pequeño y un Bill pequeño, lanzándose sillas o cucharas.—Tom me contó la vez que le aventaste una silla que le dio justo al blanco.

—Oh esa vez te la contó, cuando este cayó al piso y no se levantó entre en pánico, llore como nunca mientras le marcaba a mamá.

—pero no olvides como me hacías RCP y gritabas que me mataste.—Tom apareció en la cocina, este se había bañado, también se arregló informal con una playera gris y un chándal.

—Fuiste muy cruel Tom pensé que estabas muerto.—tocó su pecho fingiendo dolor.

—Golpearme con una silla no fue muy lindo Bill me dejaste tonto un rato, lo demás fue venganza.—le sonrió y fue hacía la cafetera por un poco café.

—Tom siempre me cuenta sus historias desde su punto de vista, pero nunca me cuenta las razones.—Heidi le susurro a Bill para que su esposo no la escuchara.

—Ese día Tom tiró mi disco de David Bowie, no se rompió pero encontrarlo en el piso fue suficiente para cabrearme.—Bill dijo exasperado creyendo que estaba justificada su violencia.

—Ni cuenta me di yo solo pasé por tu desodorante.—Tom volvió con una taza de café, se acercó a Heidi y en sincronía se acercaron para darse un beso simple, sin darse cuenta de los ojos atentos enfrente de ellos.

Bill volvió su mirada a su café y lo batió un poco para tomarle de nuevo, Tom se sentó a un lado de Heidi y tomó un pan.

—Bill ¿ya desayunaste?.

Bill subió su mirada y asintió. Heidi no dijo nada no quería meterse, sin embargo, una pregunta le llego.—por cierto Bill como estas en el amor, ¿algún afortunado?

Se puso alerta, pero debía fingir y decir como siempre que su suerte era pésima y que los hombres son unos idiotas, aunque en sus adentros pensó que este podría ser el momento perfecto para hablarles de Mark, La idea la descarto rápido no podía hacerlo entonces solo quedaba mentir.—Mi vida amorosa esta por los infiernos, los hombres son realmente estúpido no me valoran solo quieren cosas casuales.

Tom desvío su mirada concentrándose en algo frente suyo sintiendo un picor en la boca del estómago.

—Claramente son estúpidos y necesitan unos buenos anteojos para ver que están con ¡¡Bill Kaulitz!!.—Heidi le replicó dándole la razón a Bill con una mirada desaprobadora.

—Es extraño que tantos no quieran estar contigo, no será porque sigues pensando en alguien y no los dejas formalizar.—Tom le mencionó cortante, ya que “sabía” que Bill seguía colgado de su ex Alex.

Bill frunció el ceño y sabía a quien se refería, no hace mucho discutieron por lo mismo.—Eso no te importa Tom.

Y tenía el derecho de enojarse hace meses que ya no lo contactaba a su ex, lo hizo desde que conoció a Mark, Tom solo lo quiso provocar.

Ambos se miraban en silencio, pero esto duro poco ya que un montón de cosas cayeron y resonó un jarrón quebrándose por la sala de estar.

—Mierda.—ambos hermanos gritaron desde la sala de estar al mismo tiempo.

Heidi cerro los ojos, y se hizo una idea de lo sucedido con sus hijos.—Dios mío dejen veo que desastre hicieron.—se levantó y fue tras sus hijos dejando a los gemelos en la cocina.

Bill tomó su teléfono y reviso sus últimos mensajes que tuvo con Mark, tenía varios donde él le deseaba buenos días y alguna cosa que pensó, pero Mark no le contesto… quizás no tenía tiempo.

—Bill lo siento no debí decirlo.

—Ah si bien.—dijo cortante.

Después de unos segundos apago su teléfono y confronto a Tom que ahora había bajado su guardia, soltó el aire y le hablo con más calma.

—Solo para que sepas hace meses que no le envió ni un solo mensaje, ya está en el pasado.— le dio una media sonrisa.

Y es que ambos sabían lo que Alex se significó en sus vidas también en como afecto esto a Bill.

Tom se acercó y apretó el hombro de Bill para darle su apoyo, después de eso tuvieron una platica amena sobre lo que estuvieron haciendo ese tiempo que no se vieron claramente evitando el tema de Bill y su ”trabajo”.

La tarde llego y Bill saco a pasear a su perrita, miro por última vez su teléfono para volver a guardarlo, Alphia olisqueaba los arbustos y se emocionaba al ver pájaros, malo que no podía pasarle esa emoción a su dueño que estaba distraído en su mente.

Mark seguía sin contestarle no era la primera vez, pero últimamente estaba más y más irritable no sabía que hacer si marcarle o no, si lo tomaba ocupado podría ocasionarle problemas pero si no lo hacía la ansiedad lo acabaría.

Así no había empezado su relación, ambos se conocieron en un club fue un flechazo para Bill, tuvieron sexo ese mismo día, como siempre Bill asumía que ese sería su último encuentro, pero para su sorpresa Mark lo contacto y Bill aún inseguro acepto la salida fue un poco decepcionante, fue en un bar donde servían aperitivos grasosos y gente ya muy borracha principalmente hombres que querían demostrar su hombría y aficionados del fútbol que no lo reconocerían nunca.

No se sentía a gusto sin embargo Mark le hizo sentirse más cómodo y cada vez más por el alcohol, de igual manera terminaron teniendo relaciones en un baño, no hubo nada de romántico en hacerlo ahí pero igual fue emocionante, las siguientes citas empezaron a ser más directas ósea solo le enviaba un mensaje junto con su dirección de hotel, Bill se preparaba lo suficiente ya que no tenía desde hace mucho un compañero sexual constante, quería un poco más aunque sea dormir juntos después de.

No fue hasta que Bill descubrió que Mark hablaba con mujeres y estas le coqueteaban fue cuando se dio cuenta que estaba celoso y que no podía hacer nada por que no eran nada, ese día Bill le marcó primero y le pidió encontrarse en privado.

—¿Qué sucede?

Bill estaba tomando su cena y la dejó, era ese momento en decirlo ya no podía con la incertidumbre.—Mark llevamos 2 meses juntos, eh disfrutado mucho de este tiempo pero ya no podemos seguir haciendo lo que hacemos.

Mark se sorprendió, no se esperaba eso mucho menos que fuese Bill el que lo dijera.—Bueno no te puedo obligar, solo que disfrute cada momento estando juntos.

Bill tomó sus cosas y pidió la cuenta, se dispuso a irse pero su mano fue sostenida, entonces lo miró y vio en su mirada algo suave.

—Bill yo no sé todavía, nunca eh tenido una relación real y se que estos meses han sido confusos pero bueno me gustaría intentarlo contigo.

Bill quedó sorprendido no lo esperaba, ¿enserió Mark dejaría a todas esas chicas por salir con él? Su autoestima no estaba claramente bien, después de tantas experiencias no creía que esta vez fuese diferente, pero sucedió y este sonrió ampliamente.—¿Es enserió Mark? Yo claro que quiero salir contigo.

Se levantó y le abrazo a lo que Mark correspondió dejándole unos pequeños besos en su frente, okey entonces al fin fue la primera opción de alguien… pensó con emoción Bill.

Sin embargo, Mark solo pensó que era muy conveniente decir eso.—Pero… oye Bill mírame.

Bill se alejó y lo miró atento, lo que dio paso a que Mark dejara claro sus reglas.—Yo no he estado muy bien puesto, sabes que aunque soy abiertamente bisexual mis seguidores no me han visto con un hombre y necesito tiempo ¿esta bien?

—yo te entiendo totalmente Mark, y te amo no importa cuánto tiempo te tome aquí estaré.—Ambos se besaron aunque en ese momento Bill no pensó que al ocultar su relación al público sería igual que a su familia ni que esto llevaría a crear muchos problemas.

&

Llego a un mall, Bill quería entrar a comprarle unas ropitas a su princesa y algunos premios, paso un rato hasta que salió de este con sus compras e igual les compro unos tenis a los hijos de Heidi, quizás esta los guardaría y ya luego se los daría, no podía premiarlos después del desorden que hicieron; Entonces pensó en la discusión con Tom, y como reaccionaria al saber que su hermano estaba con alguien, ya que la última vez que le oculto algo terminaron muy mal y fue por su ex novio, definitivamente eso no volvería a pasar quizás Tom se enoje y tenga que pedir disculpas.

De regreso a la casa de Tom sintió la fría cadena que rodeaba su cuello, lo tomo con delicadeza y abrió el relicario dándole una cálida sonrisa, en ella había una foto de ellos 2 de pequeños abrazados, cuando era imposible discernir quien era quien.

Entonces recordó su sueño, oh no debió soñar con eso… pero eran tan recurrentes últimamente, antes que pensara más su teléfono vibro y lo tomo para mirar quien era.

M.—lo siento amor estuve ocupado.

B.—eso creí ¿Cómo te fue?

M.—mañana estoy libre temprano paso por ti.

Bill dudó un segundo, pero bueno al final se iría mañana a su casa entonces no habría mayor problema.

B.— Claro ahí estaré cariño.

Se sintió aliviado inmediatamente con los mensajes de Mark, este no estaba enojado quizás mañana la pasarían como deseo que fuese el día anterior, llego al frente de la casa y entró dejando sus cosas junto con su perrita en la sala de estar.

Noto la ausencia del jarrón que tenía Heidi con hermosas rosas rojas, camino hasta el patio trasero en el que estaban reunidos platicando y pasando el momento, Heidi no duró mucho tiempo enojada con sus hijos ya que ahora se encontraban fuera jugando con sus perros, mientras sus hijas platicaban y Tom descansaba en las escaleras de igual manera observándolos, riéndose cada cierto tiempo.

Siempre supo que Tom quería una familia, ambos querían una desde que su padre los dejó y se prometieron 2 cosas, Tom cumplió una promesa pero rompió la otra.

Ahora frente a él veía esa felicidad que no parecía acabarse nunca, una familia en la que sentía que nunca encajo pero que Tom y Heidi lo han intentado incluir durante todos estos años haciendo que los amara pero no podía sentirse mas que un sobrante… entonces Heidi camino hasta donde estaba tom pidiéndole que le arreglara algo en su cabello y Tom se acercó lo suficiente para ayudarla y Bill saco un cigarrillo encendiéndolo de una.

Después de que le ayudara Tom a soltar su cabello que se había enredado en un lado del sostén vio a Bill fumando, no había notado cuando este había vuelto y fue hacia él.

—Bill, no noté cuando entraste ¿A dónde fuiste?.

Bill bajo su cigarrillo.—Salí con Alphia a caminar y compré algunas cosas ¿las quieres ver?

Heidi asintió y fueron a la sala de estar, le enseñó las que trajo para todos, de igual manera le enseño como se veía su perrita con los accesorios que le compró.

—ese tutú le queda genial, quizás mañana pasemos a comprarle unos a los perritos o unas gafas.

—bueno no creo poder estar me iré temprano en la mañana.

Heidi se sorprendió y aún más confundida.—ah esta bien, solo que bueno pensé que Tom te había comentado.

—¿Qué cosa?

—bueno es que Tom me había comentado que te preguntaría si te quedabas un tiempo.

Bill se sintió incómodo bueno no sabía que decirle.

—Bill ¿sucede algo?.

—no Heidi todo va bien es que bueno me requieren para firmar unos acuerdos …

Heidi no siguió y cambió de tema volviendo a las compras que estaban en el sillón.

&

—que rica estuvo la comida amor.—Tom acostado al lado de Heidi y le acaricio su cabello rubio.

—fue genial los chicos están muy animados, siempre queriendo llamar la atención de su “tío Bill”.—lo último hizo reír a tom, nunca pensó escuchar eso quizás si Bill lo escuchara este se enojaría por un término que se escuchaba tan viejo.—además Bill le trajo cosas a los chicos.

—Los quiere malcriar para que solo lo quieran a él, así es el no se lo permitas.

—no Tom, además te compró unas camisetas pruébatelas, oh por cierto Bill se va temprano en la mañana.

—¿Por qué?.—su buen ánimo se espumo y este se quedó serio.

—Un problema con una firma o algo así me comento.

—Es una mentira, otra tras otra .—con su mano froto su cabeza con cansancio, ya no sabía que hacer pensó que al traerlo este en algún momento lo hablaría o dejara eso para centrarse en lo importante, en su familia.

—igual no le hablaste de quedarse, antes de que se vaya avísale sobre la salida a las maldivas, avísale con tiempo el no puede leer tu mente.—Heidi le dijo.

—Antes no necesitaba decírselo el solo se quedaba, es estresante no saber qué coño le pasa.—Tom soltó eso y pensó que igual mucho antes juraba que podían leerse la mente.

Después de la discusión tom apago la luz y se dispusieron a dormir antes de lograr su sueño, como último pensamiento se cuestionó “¿Billy que te pasa? …”

Continúa…

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