
Fic TOLL de lunallena
Capítulo 17: Planeta K0620
Llegar al núcleo de Derbus no fue tan sencillo como Tom se había imaginado. Antes de salir de la habitación completamente, tuvieron que hacerle unos análisis más, fueron bastante rápidos, más aún con la presencia de Bill. Tom notó entonces que Bill no solo era un ser importante en su planeta, sino en este también. A pesar de que Bill no era un kleine (como se le llama comúnmente a los habitantes del planeta K0620) estos le mostraban mucho respeto y gratitud. Al mismo tiempo, para Tom, era gracioso cómo lo observaban con curiosidad. Bien Derbus había afirmado que era el primer ser humano en ese planeta, era obvio que sentían curiosidad por él.
Después de que concluyeran de que Tom, en efecto, no era un kamlos y que tampoco era un humano con malas intenciones, decidieron dejarlo continuar con su camino en el planeta. Fue así, que junto a Derbus y a Bill, fueron subidos a una nave directo al núcleo de Derbus.
A través de la ventana de la nave, Tom no pudo evitar ver todo su alrededor con mucha curiosidad y emoción. Estaba en otro planeta diferente al suyo. Esto iba más allá de lo imaginable, sentía que uno de sus objetivos en la vida se estaba realizando.
El planeta era bastante futurista, y los colores plateado y azul sobresalían en sus edificios. Tom pudo divisar pequeñas estructuras ovoides, que a su alrededor tenía una capa, aparentemente, de vidrio que las cubría. Se preguntó que eran.
—Esos son los núcleos —Bill señaló desde su asiento a su lado, como si hubiera leído la mente de Tom —Y la cubierta son las mantas de protección.
—Increíble —Respondió Tom sin quitar la mirada de la ventana.
—Están hechas de un material bastante duro, tendrían que usar un arma especial para poder destruirla. Los Kleines son los que proveen la tecnología a los otros planetas, aquí se creó la primera nave hace millones de años.
—Interesante.
—Lo es —Bill sonrió.
—Por cierto, Bill —Tom se giró para encarar al alienígena — ¿Cómo es que le salvaste la vida a Derbus?
—Oh es una larga historia —Bill frunció el ceño —Te la contaré luego. Lo prometo.
Tom asintió.
Tom percibió que tardaron alrededor de una hora para finalmente llegar a su destino. La nave aterrizó suavemente y las puertas se abrieron para que ellos pudieran salir. Todo alrededor parecía estar hecho de cristal. Tom no pudo evitar tener la boca abierta mientras admiraba el lugar.
—Por aquí, por favor —Derbus los guio, dentro del núcleo. Después de que una luz examinara el rostro de Derbus, una puerta se abrió inmediatamente. Tom y Bill fueron bienvenidos por una plataforma a sus pies. El alienígena se subió a este y el humano miró el objeto con duda. El alienígena le hizo un ademán para que lo siguiera y Tom asintió subiendo ambos pies en la plataforma que pronto empezó a moverse, guiándolos dentro del lugar. Frente a ellos estaba Derbus sobre otra plataforma parecida a la suya.
—Este es el taller de mi padre, aquí se encarga de producir las armas. Visitaremos este lugar luego, para que puedan elegir las armas que necesitan —Derbus señaló. —Este pasillo conduce a las habitaciones de descanso y este otro a la habitación de alimentos, por aquí está la sala de entrenamiento, la necesitarán si piensan regresar a Karnak.
— ¿Qué sabes sobre la situación en Karnak, Derbus? —Bill preguntó con el ceño fruncido y Derbus hizo una mueca a la vez que se rascaba la parte trasera de su cuello.
—Es muy complicado, Bill. ¿Estás seguro de querer volver?
—Es mi deber.
Derbus asintió y continuó mostrando el lugar. Tom seguía maravillado por todo lo que veía a su alrededor y tenía tantas preguntas en su cabeza que sentía que explotaría en cualquier momento, para una persona tan curiosa como él, era inevitable.
Tras un largo recorrido lleno de indicaciones, finalmente se detuvieron en una amplia habitación. Era lo suficiente espaciosa para dos personas y pronto supo que ese sería el lugar que compartiría con Bill en su estadía en ese planeta.
Mientras Tom curioseaba dentro de la recámara, Bill agradecía a Derbus por el acogimiento y recibía las mochilas que algunos ayudantes Kleines traían consigo, entre ellas, una de las mochilas que se pudo rescatar antes de que su nave estallara después del aterrizaje.
Tom no oyó cuando la puerta de la habitación se cerró y Bill comenzaba a acomodar las mochilas. Estaba realmente maravillado con su alrededor, las paredes eran grandes ventanales en las que se podía apreciar el paisaje exterior del núcleo. Todo lucía tan tranquilo, tan pacífico, que por un momento había olvidado que la razón por la que estaba ahí era para ayudar a Bill a terminar la guerra en su planeta. Quería ayudarlo y se prometió a sí mismo que lo haría.
Tom se giró y se encontró con Bill sentado en una de las, que Tom supuso, serían las camas. En realidad, parecían (o quizá eran) cápsulas. Al menos tenían forma de una.
—Tienes suerte —El alienígena de pronto pronunció, haciendo que Tom frunciera el entrecejo con curiosidad. —Tus pertenencias pudieron ser salvadas a tiempo —Dijo lanzándole a Tom su pequeña mochila, la cual atrapó con torpedad en sus manos. Sí, efectivamente era su mochila con sus pertenencias. Antes de que partieran de la tierra, Tom había decidido llevar una mochila con objetos que podría necesitar. Por alguna razón creyó que su teléfono sería útil, ¡cómo si fuera serlo!
—Este lugar luce más lujoso que el hotel más caro de cinco estrellas en la tierra —Tom bromeó pero solo consiguió que Bill lo mirara confundido. Por supuesto, qué sabría él sobre hoteles de cinco estrellas. —Lo siento, a veces olvido que no eres de la tierra.
Bill abrió los ojos un poco más y pestañó un par de veces para luego asentir y agachar la mirada. Tom quiso morderse la lengua, no debió decir eso ¿cierto?
—Quiero decir, no es que sea algo malo que no lo seas ¿sabes? —Intentó remediar —me gustas tal y como eres de todos modos —Tom sonrió dándole una pequeña caricia en la mejilla. Tom empezaba sorprenderse de sus propias acciones, no sabía que podía ser tan cursi a veces, supuso que era un efecto que Bill tenía en él.
—Humano tonto —Bill sonrió ligeramente sonrojado — ¡Muy bien! ¡Tenemos mucho que hacer! —Dijo levantándose de pronto y abriendo una de las mochilas que estaban sobre la cama.
— ¿Qué vamos hacer? —Tom preguntó curioso al mismo tiempo que veía a Bill sacar unos aparatos tras otros.
—Necesito que el padre de Derbus repare estos objetos.
— ¿Qué son?
—Este es mi cinturón, se averió cuando aterricé en la tierra, es de bastante ayuda cuando necesito usar un arma. Te lo mostraré una vez este reparado. Este es un intercomunicador y este es un láser.
—Son geniales.
—Lo son aún más cuando funcionan. Ahora solo son basura, espero que el padre de Derbus pueda ayudarme.
—Oh Derbus… ¿puedes contarme sobre él ahora?
Tom pudo ver a Bill pensar un poco antes de responderle, finalmente solo asintió y se acomodó sentado en el borde de la cama una vez más.
—A Derbus lo conozco desde hace mucho, cuando apenas éramos menores ¿cómo le dicen en tu planeta? ¿niños? Yo estaba de visita por primera vez aquí en su planeta, Derbus era bastante tímido, en ese entonces. Una vez, mientras caminábamos por uno de los núcleos vecinos, unas criaturas nos atacaron, al parecer querían llevarme consigo, pero para ello, querían eliminar a Derbus primero. Uno de ellos tenía un arma el cual disparó contra él, pero yo fui lo suficiente rápido para empujarlo y cayera sobre una pendiente y yo por un…o lo que parecía ser un abismo.
— ¿¡Cómo!?
—Tranquilo, ahora ves que estoy sano y salvo —Bill rio por lo bajo —Pero en ese entonces, Derbus solo terminó con unos rasguños y yo…bueno, pasé varios sofiris en Karbas, es un lugar especial para la recuperación de daños, si es muy grave, no podemos curarnos solo con…esto —Bill alzó, lo que Tom llamaba, el objeto sanador que había sacado de una de las mochilas.
—Debió haber sido muy grave —Tom dijo con cierta preocupación en el rostro, a pesar de que eso había pasado hace un tiempo y que ahora Bill estaba, o parecía, estar bien, la imagen mental de lo que el alienígena le había contado lo hizo arrugar el rostro de dolor.
—Desde ese entonces, Derbus se siente culpable de que haya pasado todo eso, ya que fue su idea pasear en los núcleos vecinos y siente que me debe mucho, además que le salve la vida.
—Entiendo.
Bill suspiró y cerró la mochila de la que había estado sacando objetos —Te recomendaría que descanses, en la tierra ya ha pasado un día.
— ¿No necesitas ayuda? —Tom preguntó, aunque sí, realmente se sentía cansado y una siesta no le vendría mal.
Bill sonrió y besó la mejilla del humano —Por ahora no, descansa. —Sin tiempo a que Tom pudiera responderle, Bill salió con los objetos fuera de la habitación. Tom solo sonrió y se acomodó en la cama o cápsula, lo que sea, lo que sí sabía era que estaba bastante cómoda, solo dormiría unas cuantas horas…solo unas cuantas.
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—Yo veo un avión…no, no, creo que es un helicóptero ¿ves sus hélices? —El pequeño señaló con su dedo índice en dirección a las estrellas en el cielo.
—Parece más una libélula —El otro pequeño respondió haciendo una mueca pensativa.
— ¡Tom, es un helicóptero!
— ¡No, Fabián, es una libélula!
El pequeño Fabián se levantó de los peldaños de la casa del abuelo Dan y miró a Tom directamente —El abuelo me dará la razón, es un helicóptero —Dijo corriendo hacia la casa.
Era una noche bastante tranquila y el cielo estaba lleno de estrellas, Tom y su primo Fabián, habían querido salir y observarlas un rato. Al poco tiempo, a ambos pequeños se les había ocurrido la idea de darle forma a un grupo de estrellas. Todo estaba muy bien…hasta que Fabián veía un helicóptero y Tom una libélula.
A los pocos minutos, Fabián regresó de la mano con el abuelo Dan.
— ¿Verdad que es un helicóptero? —Preguntó Fabián señalando el grupo de estrellas en el cielo —Tom dice que es una libélula, dile que no es cierto, abuelo.
— ¡Lo es! —Tom insistió y cruzó sus manos.
—En realidad —Comenzó el abuelo —…es lo que ustedes desean que fuera. Mientras para ti es un helicóptero, para Tom es una libélula. Ambos están en lo correcto.
— ¿Qué es para ti, abuelo? —Tom preguntó alzando su mirada al anciano.
—Qué bueno que lo preguntaras…—El abuelo Dan se sentó en el peldaño junto a Tom y sentó a Fabián en su regazo, listo para contarles otra historia sobre extraterrestres.
No era un sueño, era un recuerdo de lo que había sucedido hace mucho, un día antes de que Fabián desapareciera. Tom realmente extrañaba a su primo, más que eso, era como su pequeño hermano.
Tom no supo cuánto tiempo estuvo durmiendo, pero se despertó al sonido de un objeto golpeando el piso de cristal e inmediatamente se sentó para ver cuál había sido la causa que interrumpía su descanso. Aunque ya estaba parcialmente despierto.
Tom pestañó un par de veces, frente a él había un kleine, de hecho, bastante similar a Derbus, la altura, un solo ojo, la contextura. La única diferencia era el cabello. Derbus llevaba el cabello corto, el individuo frente a Tom, llevaba un cabello más largo y oscuro.
— ¿Quién eres? —Tom preguntó y solo notó como el individuo frente a él, lucía asustado y con la boca ligeramente abierta como si no supiera qué decir. ¡Claro, seguramente no sabe el idioma humano!, Tom se abofeteó mentalmente.
Lo que no esperó Tom, es que el alienígena le respondiera en su idioma.
—L-Lo siento.
Fue entonces que Tom descubrió que no se trataba de el individuo, sino la. Era una alienígena.
— ¿Conoces mi idioma? ¡Es fantástico! —En realidad lo era, Tom bajó de la cama y se acercó a la alienígena quién retrocedió asustada. —Oye, descuida, no voy hacerte daño, lo prometo. ¿Cuál es tu nombre?
—Me dicen Vanil —Respondió ella con la cabeza gacha, era unos centímetros más baja que Tom y parecía ser bastante tímida —S-siento mucho haberte despertado, humano.
—No te preocupes, ya estaba despierto…o casi. Puedes decirme Tom —Dijo él, no estaba seguro si debía estrechar la mano ¿tendría el mismo significado que en Karnak? De todos modos, decidió no hacerlo y solo asintió con la cabeza.
La alienígena asintió aún sin alzar la mirada.
—Entonces… ¿Qué hacías por aquí?
—Bill me dijo que te trajera algo de comer ya que no habías ingerido nada desde tu llegada aquí. Así que traje eso —La alienígena señaló el pequeño frasco en el suelo, lo que había despertado a Tom. Este se acercó a recogerlo, era un frasco, bastante simple y con algo dentro que parecía un vomitado, al menos tenía un color y apariencia desagradable. —No sabe a como luce, es realmente delicioso —La alienígena añadió alzando su mirada hacia Tom. Para solo tener un solo ojo, era una alienígena muy linda, pensó él.
—De acuerdo, lo probaré.
La alienígena sonrió —Necesitarás esto —Dijo dándole un sorbete. O lo que parecía ser uno. Al menos tenían el mismo uso.
Tom dudó unos segundos, al abrir el frasco y acercar su rostro, se dio con la sorpresa de que no tenía un mal aroma, de hecho no olía a nada. Adentró el sorbete en la sustancia y le echó un vistazo a Vanil quien lo miraba expectante. Dio un respiro y llevó el sorbete a sus labios.
Tom no tenía ni la más mínima idea de qué estaba hecho, pero sabía muy bien, de hecho, no podía hacer la comparación con algo que haya probado en la tierra. Simplemente sabía bien y listo.
—Es delicioso —Dijo y masticó algunos trocitos de lo que sea que estuviera comiendo — ¿Qué es?
—Es como un postre tradicional en nuestro planeta. Bill me dijo que te preparara el más delicioso. Me alegra que te guste —La alienígena sonrió y agachó su mirada tímida una vez más. Interiormente, Tom agradeció a Bill al haber sido considerado.
Cuando Tom terminó con su aperitivo, Vanil le ofreció a darle un paseo por el núcleo, Tom no pudo negarse en lo absoluto. Definitivamente quería conocer los alrededores y si era posible, interactuar con más kleines.
— ¡un segundo! —Tom se dirigió a su mochila y sacó su móvil, después de todo podía ser de utilidad. Lo encendió y probó su cámara. Sí, funcionaba a la perfección. —Vamos.
— ¿Qué es eso? —Vanil preguntó mientras salían de la habitación.
—Un SmartPhone, en la tierra se utiliza para comunicarse con otras personas, además tiene diferentes aplicaciones.
—Luce bastante primitivo, sin ofender —Respondió ella sin dejar su timidez. Tom solo sonrió de lado y asintió. Definitivamente.
Al salir del lugar, Vanil llevó a Tom a diferentes lugares del núcleo, a los campos dónde había plantas, no muy diferentes a la tierra, no estaba seguro. Mientras Vanil le enseñaba las distintas zonas del núcleo, Tom pudo ver a varios Kleines yendo de un lado a otro. Algunos lo miraban con extrañeza, otros con asombro y murmuraban en su idioma. Hubo uno que se acercó e hincó con su dedo uno de los lados, como si estuviera verificando que fuera real o no. Tom rio por lo bajo. En general, los Kleines eran criaturas muy pequeñas, parecían duendes y todos tenían un solo ojo. Se preguntó por qué Derbus y Vanil eran los únicos, aparentemente, que tenían una forma más humana.
—…esta zona es el lugar más tranquilo entre todos los núcleos, generalmente los otro núcleos están atiborrados de edificios. —Vanil explicó señalándole todo el campo verde y amarillo.
—Sin duda muy tranquilo —Tom asintió y tomó una foto del lugar.
— ¿Puedo preguntarte algo, Vanil?
—C-claro.
— ¿Sabes algo de Karnak? ¿Sabes sobre toda esta guerra que está sucediendo en ese planeta?
Vanil agrandó los ojos y negó rápidamente —Regresemos al edificio —Dijo caminando rápido en dirección por dónde habían venido.
— ¡Hey, Vanil! ¡Espera! —Tom trotó tras ella hasta alcanzar —Espera ¿qué sucede?
—No podemos mencionar la guerra de ese planeta aquí. Alguien podría escucharnos. Estaremos a salvo en el edificio.
Tom asintió confundido hasta regresar a los pasillos del edificio dónde habían estado antes.
— ¿Ahora sí vas a decirme?
— ¿Qué te ha dicho Bill? —Vanil preguntó con cierta preocupación. Tom no lo entendía, pero respondió igualmente.
—Bill solo me dijo que había una guerra en su planeta y que su padre lo quería lejos. Al parecer quieren el poder de Karnak.
Vanil asintió.
—No creo que sea yo quién deba contarte. Bill te lo dirá en su momento.
— ¿A qué te refieres? —Tom ahora estaba más confundido y necesitaba respuestas ahora.
—No debo decir nada, lo siento. —Vanil salió corriendo por uno de los pasillos, Tom intentó ir tras ella, pero no pudo alcanzarla.
¿Acaso Bill le estaba ocultando algo? ¿Por qué no le había contado la verdad completa de lo que sucedía en su planeta? Quizá Bill piensa que Tom es lo bastante inútil para que supiera ¿qué podría hacer un humano al respecto después de todo?
Tom apretó sus manos en un puño. No quería ser un estorbo para Bill, quería ayudarlo, ser útil. Tom se dio cuenta que el pasillo en donde se encontraba ahora lo llevaría a la sala de entrenamiento, quizá debía empezar por ahí primero.
Continuará…