
Fic TOLL de lunallena
Capítulo 29: Realización
— ¡Apareciste! ¡Tú…! ¡Debo estar soñando! —Tom se llevó ambas manos a la cabeza sintiendo un punzón doloroso en su cien. Mareos acompañados de arcadas fue lo que sintió de pronto.
—Tom, ya vete a dormir, lo que sea que tuviste debió haber sido una pesadilla. —Fabián rodó los ojos.
—Escucha a tu primo, hijo. Ya duerme —Simone salió de la habitación y Fabián permaneció ahí con los brazos cruzados, apoyado en el marco de la puerta.
— ¿Y bien? —Preguntó.
—No, esto es imposible —Tom se sentó en el borde de la cama —Tú estabas perdido, desapareciste cuando éramos niños…yo…yo estaba en Karnak…Bill…
— ¿Bill?
—No sabes quién es —Tom meneó la cabeza.
—Bueno, no sé a qué Bill te refieras tú, pero claro que conozco a Bill.
— ¿Ah? —Tom alzó su mirada confundido.
—En serio me estás asustando, Tom —Fabián se sentó al lado de su primo. — ¿Qué sucede?
— ¿Cómo que conoces a Bill? ¿Cómo es eso posible?
Fabián frunció el entrecejo —Quizá no estemos hablando del mismo, Bill. Descríbeme como es el Bill que conoces.
—Ehm pues…—Tom cerró los ojos, intentando recrear una imagen de Bill. Su Bill. No pudo evitar sonreír y sentir su pecho estrujarse, lo extrañaba, quería tenerlo cerca. —Él…él es…es hermoso.
—Oh vaya —Fabián sonrió.
—Alto, de figura delgada, piel suave, blanca, cabello negro y un aro en la ceja, también en ambos lóbulos, tiene el símbolo de una estrella concéntrica en su pelvis y…—Antes de que Tom pudiera continuar sintió un fuerte empujón por parte de Fabián — ¿¡Qué rayos…!? —Tom lo miró con sorpresa no entendiendo el ataque repentino.
— ¡No seas imbécil! —Fabián se levantó de la cama, bastante molesto ahora — ¿¡Por qué mierda estás describiendo a mi novio!?
— ¿¡Perdón!? —Tom se puso de pie rápidamente y miró a Fabián aturdido — ¿A qué te refieres con tu…novio?
Fabián salió de la habitación pero minutos después regresó con su teléfono móvil en la mano — ¿Este es el Bill hermoso del que hablas? ¿Con qué derecho hablas así de mi pareja? —Fabián escupió fastidiado, tirándole a Tom el teléfono móvil donde ya aparecía en la pantalla una imagen.
— ¿Qué es esto? —Tom preguntó confundido.
— ¡Pues mira la jodida foto!
Tom agachó la mirada a la imagen, ahí, sobre la pantalla estaba Bill. Su Bill. Sonriente, mientras Fabián lo abrazaba por los hombros y tomaba la foto.
Con la mano temblorosa, Tom deslizó su dedo en la pantalla para ver otra foto. Otra vez, ahí estaba Bill, no tenía su cabello con rastas, su cabello era corto en un peinado mohicano y un mechón que caía sobre su frente. Estaba usando lentes de sol y estaba sonriente.
Otra foto, Fabián besando a Bill en los labios. Otra foto, Bill en la piscina. Otra foto, Bill y Fabián en un auto.
Tom, no lo había notado, pero estaba apretando con fuerza el móvil en sus manos. ¿Qué clase de realidad era esta? ¿En qué mundo estaba y porqué todo era tan confuso? Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. Todo lo que había vivido, el viaje que había hecho… ¿todo había sido un sueño? ¿Todo había sido escenarios que su mente había creado mientras dormía? ¿Es posible que su obsesión por el universo y los extraterrestres haya llegado a tal punto de confundirlo con la realidad?
Fabián le quitó su teléfono móvil de manera brusca y lo miró de reojo con fastidio.
— ¿Cómo sabes que tiene un tatuaje de estrella? —Preguntó de pronto.
— ¿Eh? —Tom se giró aturdido y con la mirada desenfocada — ¿Qué dices?
— ¿Cómo demonios sabes que tiene un tatuaje de estrella? —Volvió a preguntar Fabián, parecía dolido. — ¿Acaso ustedes…?
— ¡No! ¡No, no, no! Yo…no lo sé, lo siento, Fabián…—Meneó la cabeza e intentó respirar para relajarse —Él…Él me lo dijo. —Mintió.
— ¿Cómo así?
—Me llamó y me dijo que tenía un tatuaje ahí, es todo —Mintió.
—Hablaré con él de todos modos, pero será mañana. Buenas noches —Fabián salió tras dar un portazo y Tom volvió a quedarse solo otra vez.
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—No está muerto —Dijo Nalea al inspeccionar a Tom sobre la camilla.
Después de que Bill sea llevado con Karian, Nalea había aterrizado la nave para que los Karnianos guerreros que estuvieran heridos tomaran un descanso y recuperaran fuerza, mientras que el padre de Bill comandaba un batallón de Kleines que se estaban haciendo cargo de los Parkos y algunos droides.
En una de las salas de la gran nave, en el centro, se encontraba una camilla, sobre ella estaba Tom. Tenía mínimas heridas y aquel punto en la frente donde había ingresado la diminuta bala que un droide había lanzado con algún tipo de arma especial.
Cuando Nalea dijo que Tom no estaba muerto, Andreas, Georg y Anis se miraron entre ellos con sorpresa y alivio.
— ¿No está muerto? ¡Pero no puedo sentir su aura! —Andreas dijo con confusión —Y tampoco tiene latidos.
—Los tiene —Nalea respondió —Pero son muy débiles, de hecho, podría morir realmente en cualquier momento. —Nalea sonrió ligeramente —Es un humano bastante extraño ¿eh?
Todos asintieron.
—Tenemos que sacarle el objeto que tiene incrustado en el cerebro, no creo que sea una bala común, eso lo hubiera matado…posiblemente.
— ¡Pues tiene que ser pronto! No sabemos cuánto tiempo Bill podría dejarse llevar por sus emociones otra vez.
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—Déjame intentarlo, Bill. Déjame demostrarte que soy el elegido, dame esa oportunidad —Karian pidió. —No quiero forzarte, no me hagas querer hacerlo.
—No lo eres, Karian. No eres el elegido ¿¡Por qué no lo puedes entender!?
— ¿¡Por qué estás tan seguro!? ¿¡Eh!? ¿Acaso ya conociste al verdadero elegido?
Bill abrió la boca para responder pero inmediatamente la cerró. Podría tomar ventaja de esta situación y vengar la muerte de Tom.
Tom…el ser que le había enseñado a amar realmente se había ido por siem-
¡Bill! ¡Bill soy Andreas!
Bill frunció el entrecejo y se llevó una mano al oído, no, no tenía el intercomunicador, Andreas le estaba hablando mentalmente.
No ahora, Andreas. Deja mi mente en paz.
No, Bill, escucha. ¡Tom está vivo!
¿¡Q-Qué!? El corazón de Bill soltó un latido y sus labios temblorosos formaron una sonrisa. Karian lo observó con confusión.
¡Tom está vivo! Pero no está despierto aún…Nalea se está encargando de él, iremos pronto a sacarte de ahí, por favor resiste.
¡No! ¡No vengan! Alguno de ustedes podría salir lastimado, tengo un plan…yo…creo que podría funcionar.
¡Bill eres el peor haciendo planes! ¡No lo hagas!
Bill intentó bloquear la voz de Andreas en su mente, aunque suspiró aliviado por la noticia. Tom seguía vivo, casi podría empezar a saltar de la emoción. Casi.
—Está bien —Bill alzó la mirada hacia Karian —Intentemos hacer el ritual. Demuéstrame que eres el elegido —Dijo con una sonrisa bastante sugerente, pero tenía un plan en mente y esperaba que funcionara.
Karian le sonrió de regreso y llamó a un droide para que alistara la habitación para el ritual. Por fin, obtendría el poder que le correspondía…y estaría con el ser que había amado siempre.
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—Interesante —Nalea murmuró mientras observaba los datos del objeto sobre la gran pantalla de la sala. La operación había terminado y Tom se encontraba desnudo dentro de una cápsula líquida, recuperándose.
— ¿Qué sucede? —Andreas y Georg se acercaron junto a la alienígena.
—Ahora mismo el cerebro de Tom está funcionando, de hecho nunca dejó de funcionar, incluso durante la operación. Este objeto no es una bala es un simulador de realidad alterna. —Nalea respondió sin quitar su mirada de la pantalla y manipular los botones de comando.
Georg y Anis se miraron confusos, alzando sus hombros sin entender lo que ella decía. Andreas estrechó la mirada.
— ¿Simulador de realidad alterna? ¿Qué es eso?
—Recuerdo haberlo leído alguna vez, es una nueva tecnología que los droides han estado desarrollando por años, el poder distorsionar nuestra mente.
— ¿Cómo? —Andreas preguntó sintiéndose torpe.
—Verás, ese simulador se incrusta en tu cerebro, exactamente en la zona de tu memoria y empieza a desviar las señales eléctricas en una dirección distinta, recreando así una realidad en tu mente que no existe realmente, distorsionando y mezclando situaciones.
— ¿Quieres decir que Tom se encuentra dentro de una realidad creada por su mente?
Nalea asintió —Así es. Incluso si le hemos quitado el simulador, su cerebro sigue recreando esa realidad, está viviendo en un sueño…o pesadilla.
— ¿Cómo lo despertaremos?
—Tenemos que asegurarnos que no pierda la noción de su verdadera realidad, que no crea que lo que está viviendo en este momento es verdad. Pueden pasar, miles de sofiris en su memoria y acostumbrarse a ese escenario, si eso sucede, será imposible despertarlo. Para eso, necesitaremos tu ayuda, Andreas. Mi mente no es tan poderosa como la tuya.
— ¿Qué debo hacer?
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Había amanecido y Tom no había pegado el ojo toda la noche, estaba pensando una y otra vez en lo que estaba pasando. Fabián nunca había desaparecido, se encontraba en la tierra, aparentemente nunca viajó a otras galaxias, Natalie era su novia y Bill era novio de su primo…Dios, incluso sonaba ridículo.
— ¡Tom! ¡A desayunar! —Se oyó la voz de su madre y cerró los ojos deseando regresar al mundo en donde estaba. Cuando abrió sus ojos todo era igual.
—No puedo creerlo —Murmuró para sí — ¿Es posible que lo haya soñado? ¿Todo?
Tom se dirigió al baño, mojó su rostro y se secó sin más. Todo era tan extraño y aún sentía esa sensación de fastidio en su pecho.
Bill.
Sentía que algo malo le estaba sucediendo o que le iba a suceder. Podía sentirlo y no podía estar ahí para protegerlo… ¿por qué si todo eso había sido un sueño aún sentía ese punzón en su corazón?
Tom salió del baño y se encaminó al comedor, no le importó si aún seguía vestido en sus piyamas, no podía importarle menos.
Se sentó en la mesa y esperó que su madre iniciara la conversación, no tenía ganas de hablar realmente.
— ¿Cómo amaneciste?
—Mal —Tom respondió cortante.
Simone suspiró cansada y después de dejar el desayuno sobre la mesa, se sentó frente a su hijo.
—Tom, cariño, ¿quieres que vayamos al médico? Lo que pasó anoche no es normal.
—No, estoy bien. Solo estoy muy cansado y… ¿dónde está Fabián? —Preguntó de pronto, su madre solo había preparado desayuno para dos — ¿y el abuelo?
—El abuelo está en el cobertizo y Fabián…bueno, fue a recoger a Bill al aeropuerto —Mencionó Simone arrugando un poco el rostro al mencionar a Bill temiendo cómo podría reaccionar su hijo —Fabián me contó lo que dijiste ayer y…
Tom cerró los ojos y se llevó ambas manos a la cabeza, apoyando sus codos sobre la mesa.
— ¡Te dije que estoy bien! —Gritó —Estoy bien…
—Creo que mejor lo llamaré y le diré que no venga con él —Simone se levantó de inmediato para tomar el teléfono.
— ¿Qué dijiste? —Tom alzó su cabeza de inmediato.
—Le diré a Fabián que no traiga a Bill, no te encuentras bien.
— ¡No! ¡Que lo traiga! Quiero verlo…—Tom dijo casi en un ruego, levantándose de la mesa y agarrando el brazo de su madre —Por favor…
Simone asintió sin entender qué le pasaba a su hijo ¿es probable que…?
—Tom ¿sientes algo por el novio de tu primo?
Tom la miró por unos prolongados minutos y empezó a reír con torpeza — ¿Yo? Eh…no, solo…tengo algo pendiente con él, es todo.
— ¿Seguro? —Simone preguntó no creyendo a su hijo en lo absoluto.
— ¡Claro que sí! No te preocupes, mamá.
Tom subió a su habitación y lo primero que hizo fue cambiarse, quería ver a Bill. Quizá él sí podía recordar algo, quizá ambos estaban atrapados en este universo alterno y ambos se ayudarían a escapar de él.
Tom esperó en su habitación, mirando a través de la ventana alguna señal de su primo y Bill. Se sentía ansioso, lo que no entendía era porque aún tenía ese punzón de molestia, se supone que vería a Bill, no debería estar pasando esto ¿no?
A la distancia, pudo ver un auto aproximarse y detenerse en el camino al frente de la casa. Pudo ver a su primo bajar del auto y del asiento copiloto, bajaba Bill. Se veía hermoso como era…pero vestía completamente diferente a como estaba acostumbrado a verlo. Varios collares colgando sobre su cuello, un chaleco de cuero y un polo suelto por dentro. Tenía guantes negros de cuero también y unos lentes de sol. Su cabello corto, negro y un mechón colgando delicadamente a un lado de su frente.
Tom observó como Bill se acercaba hacia el cobertizo donde el abuelo Dan hacía su aparición y lo saludaba con un abrazo, intercambiaron un par de palabras y luego Fabián tomó la mano de Bill para dirigirse a la puerta frontal de la cama.
— ¡Oh, Bill, bienvenido! —Escuchó la voz de su madre saludar al nuevo invitado.
Tom se apuró en salir de su habitación y corrió, casi tropezándose, hacia la sala.
— ¡Bill! —Tom llamó cuando hizo su aparición en la habitación.
Bill quien le estaba sonriendo a Simone, dirigió su mirada a Tom con cierto asombro.
—Oh, hola Tom ¿cómo estás? —Sonrió, estrechando su mano para saludarlo. Tom frunció el entrecejo y miró confundido la mano de Bill. No, este no podía ser Bill, Bill no le estrecharía la mano como saludo. Bueno, tal vez, sí, pero solo cuando estaban solos…y no exactamente como saludo.
Bill miró con extrañeza al primo de su novio y carraspeó incómodo por la situación, bajando su mano. Fabián le dirigió una mirada de molestia a Tom y agarró a Bill de la mano.
—Tía Simone, esteremos viendo una película en mi habitación.
—Claro, Fabián, adelante.
—Vamos, Bill —Fabián se llevó a un incómodo Bill.
— ¡Tom! —Simone renegó — ¿Qué educación es esa? ¿Por qué no lo saludaste?
Tom no contestó. El punzón en su pecho aún estaba ahí y dolía más que nunca.
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La habitación estaba lista, en medio del suelo había una tela, Karian se había asegurado que fuera la tela más fina. El ritual tenía que ser perfecto, el momento en el que recibiera el poder y el ika tenía que ser perfecto. Además, el momento en el que su futuro hijo sea concebido tenía que ser perfecto.
Bill no había puesto resistencia, pero no por eso tenía sus manos libres, de hecho, tenía las manos sujetadas con esa cuerda molestosa…otra vez.
Cuando Bill entró a la habitación no pudo evitar soltar un suspiro de sorpresa, el ambiente era tan relajante y la fina tela sobre el suelo era preciosa. Lo que no entendió fue el jarrón de cristal sobre la pequeña mesa.
— ¿Qué es eso? —Preguntó el alienígena haciendo un gesto hacia el jarrón.
—Es el líquido de la productividad. Lo beberás y comenzaremos con el ritual.
— ¿C-Cómo? —Bill abrió los ojos en pánico, eso no estaba en sus planes. No podía beberse ese líquido, si lo hacía y su plan no llegara a concretarse, entonces haría el ritual con Karian y podría… ¡Demonios! — ¡No! —Bill negó con la cabeza — ¡No, no, no! ¡No voy a beberme eso! ¡No quiero!
— ¡Vas hacerlo!
— ¡No!
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— ¡Fabián, no! ¡Detente! —Se oían risas en la habitación contigua y a pesar de que Tom aplastaba su rostro sobre el colchón y se tapaba los oídos, no dejaba de oír las risitas de Bill y Fabián en la otra habitación.
Era insoportable, no podía…era la peor tortura que podría estar viviendo. Su pecho dolía y mucho. Tom sentía como si se estuvieran burlando de él y del sentimiento de dolor llegó al sentimiento de ira. Quería que se callaran.
Se levantó de la cama y se encaminó a la habitación de su primo, abrió la puerta de golpe y les recriminó — ¡Pueden cerrar sus jodidas bocas!
Bill y Fabián estaban sentados sobre la cama viendo la película de comedia desarrollarse en la tv y pronto se quedaron en silencio observando a Tom como si se tratara de un bicho raro.
— ¿Qué carajos, Tom? ¿Cuál es tu problema?
— ¡Solo cállense! ¡Cállense!
Fabián iba a levantarse de la cama para enfrentarse con su primo, la verdad es que ya le había tocado los huevos lo suficiente y quería darle una paliza por imbécil. Pero Bill lo detuvo, le susurró algo al oído y se paró en su lugar.
— ¿Tom?
Tom alzó la mirada para ver a Bill en frente de él, tenía el ceño ligeramente fruncido pero por la mirada que tenía en sus ojos, solo podía ver compasión.
Lo que faltaba, ahora Bill sentía lastima de su miseria. Todo perfecto.
— ¿Q-Qué quieres?
— ¿Quieres hablar conmigo? ¿Podemos hablar?
Tom miró a Bill con extrañeza y luego a su primo, quien rodó los ojos y se levantó de inmediato de la cama.
—Espero que esto se arregle pronto. —Fabián dijo amargo y salió de su habitación no sin antes empujar con su hombro a Tom para demostrar su fastidio.
Bill cerró la puerta y le pidió a Tom que se sentara.
—Fabián me comentó que actuaste extraño esta madrugada y me mencionaste, quiero saber si… ¿tienes algún problema conmigo? ¿Algo que necesites aclarar? —Bill preguntó con voz suave, no queriendo discutir realmente. Tom solo quería abrazarlo y quería tener a su Bill de regreso.
—Yo…—Tom no sabía qué decir realmente. Si su madre y su primo no le creían ¿por qué este Bill sí lo haría?
Fue entonces que Tom oyó la voz de Andreas en su mente.
¡Tom! No sé si puedas oírme, si es así menciona mi nombre.
— ¡Andreas! — dijo de pronto y el Bill en frente de él lo miró confundido.
¡Tom! ¡Hombre! Me reconociste, eso es fantástico, eso quiere decir que no has perdido la noción de tu verdadera realidad. Escucha, lo que sea que estés viviendo, no es real. La persona que está en frente de ti, no es real…bueno, lo es en tu memoria, pero no en ese universo alterno.
— ¿A qué te refieres? —Tom le dio la espalda a Bill y miró a un punto fijo en la nada.
— ¡Fabián! ¡Creo que tu primo se volvió loco, está hablando solo! —Bill llamó a Fabián y caminó despacio hacia la puerta de la habitación.
Estás atrapado en un universo alterno creado por un simulador de realidad alterna. ¿Recuerdas qué sucedió en el campo de batalla cuando Bill quiso auxiliarme?
—Un droide disparó en su dirección… ¿¡Está bien!? Dime que no le dispararon —Tom cayó sentado sobre la cama de su primo, comenzando a hiperventilar por lo que estaba ocurriendo.
Por suerte, no dispararon a Bill.
Tom respiró aliviado.
Te dispararon a ti.
— ¿Qué?
Todo fue un acto de reflejo, querías protegerlo y no lo pensaste dos veces para empujarlo y ser el blanco de esa bala…o simulador, lo que sea.
— ¿Cómo demonios salgo de aquí, Andreas? ¡Siento que voy a volverme loco!
Saldrás pronto de ese estado y necesito que cooperes. Cierra tus ojos y olvídate del lugar en donde estás ahora. Mantén los pensamientos de la última vez que estuviste aquí. El campo de batalla, los droides, Bill yendo a auxiliarme, tú yendo tras de él para detenerlo. Cada detalle.
Tom hizo lo dicho por el rubio alienígena y todo a su alrededor empezó a dar vueltas o esa fue la sensación que tuvo. De pronto, no solo oía las voces de Andreas, sino también las voces de su madre, Fabián y Bill de aquel universo alterno, llamándolo, preguntándole qué le pasaba, qué despertara. Pero Tom tenía que hacer caso omiso a esos llamados, ellos no eran su realidad, ya no más.
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Como si hubiera estado sumergido debajo del agua por horas y sin poder respirar, el cuerpo de Tom se abalanzó hacia delante, buscando aire y cayendo al suelo frío, metálico de la nave.
—M-Mierda —Siseó entre respiraciones ahogadas y una tos continua. Se giró de espaldas y empezó a tomar tantas bocanadas de aire como le era posible, sentía que se estaba ahogando. Cerró sus ojos e intentó controlar su respiración, su pecho desnudo subía y bajaba pausadamente este vez.
— ¡Tom! —Andreas gritó emocionado — ¡Lo lograste!
—No me sorprende que este humano haya sido el elegido, muy bien, colega —Anis felicitó.
Tom abrió los ojos lentamente y pudo ver tres rostros observándolo con curiosidad, pudo reconocer a todos. Andreas, Georg y Anis. También notó que estaba desnudo…y mojado.
—Ponte este traje, si quieres llegar a tiempo a buscar a Bill. —Georg lanzó un traje y Tom apenas tuvo el reflejo para poder atraparlo.
Sintiéndose un poco adormecido, Tom se sentó en el suelo y comenzó a colocarse el traje, su cuerpo ya empezaba a secarse rápidamente.
— ¿Dónde está Bill? —Preguntó con voz ronca, pero lo único que recibió como respuesta fue una mirada de preocupación de sus compañeros. — ¿Dónde está? Puedo sentir que está vivo…pero no está bien.
La miraba que Andreas, Georg y Anis se dirigían entre ellos inquietó a Tom y se levantó de inmediato del suelo ya con el traje puesto — ¡Pregunté dónde está Bill! ¿Por qué nadie me responde? —No pudo evitar alterarse.
Anis carraspeó —Está en lo torre de Karian —Finalmente dijo.
—Entró en una pequeña crisis cuando vio que te dispararon y no tuvo las fuerzas necesarias para escapar de la celda —Andreas añadió.
—Unos droides llevaron la celda hacia la torre…—Georg intervino.
—Yo hablé con él mentalmente y…no sé qué tipo de plan tiene pero no quiere que ninguno de nosotros nos acerquemos a la torre.
— ¡Habla con él nuevamente! —Tom insistió.
Andreas negó con la cabeza —No puedo, su mente está bloqueada y eso sucede cuando está peleando, debe estar peleando con Karian en estos instantes.
—Oh no, maldición —Tom se encaminó al área de las naves pequeñas para tomar una y dirigirse a la torre.
— ¿Qué rayos crees que haces? —Andreas preguntó.
— ¡voy por Bill!
— ¿Estás loco? Hombre, hay un batallón de parkos y kamlos ahí abajo, ¿quieres matarte? ¡Agradece que fue un jodido simulador en tu cerebro y no una maldita bala! —Anis se quejó.
—Déjenlo —Georg dijo cruzado de brazos, despreocupado mirando al de trenzas con confianza —Es el elegido ¿lo recuerdan? Si confiamos tanto en Bill, sé que podemos confiar en él también. Adelante, Tom.
—Gracias, Georg.
—Estás tan loco como Bill, no me sorprende que ambos tengan que estar juntos —Andreas meneó la cabeza —Adelante.
—Gracias, Andi.
— ¿Sabes manejar una nave en primer lugar? —Preguntó Anis y todos miraron a Tom esperando una respuesta positiva.
—Bueno, al parecer los comandos son parecidos a la nave de Bill cuando aterrizó en la tierra, fui su copiloto en algún momento y me enseñó lo básico. Al menos sé cómo elevarla.
Todos llevaron se llevaron la palma de la mano al rostro y sin más, Tom salió de la nave en busca del alienígena. Su Bill.
Continuará…