All that you want it’s me 3

All that you want it’s me 3

Fic TWC de lyra

Capítulo 3. Who makes you feel the way I wish you feel?

Who makes you feel the way I make you feel who loves you and knows you the way I do

who touches you and holds you quite like I do who makes you feel like I make you feel

(Quien te hace sentir de la forma en que yo te hago sentir Quien te ama y te conoce de la forma que yo lo hago

Quien te toca y abraza como yo lo hago Quien te hace sentir de la forma en que yo te hago sentir)

&

Encerrado en el oscuro baño dio rienda suelta a tantas lágrimas cumuladas. El dolor era muy fuerte y le oprimía el corazón, le impedía respirar, ver la realidad.

¿Cuándo se dio cuenta de que amaba a su hermano?

No lo sabía con certeza, tal vez desde que tuvo uso de razón y comprendió que cada vez que Tom le miraba, le abrazaba, le daba un simple beso en la mejilla, algo dentro de él saltaba por la emoción que sentía.

Emoción que murió hacía unos segundos cuando vio con sus propios ojos que su corazón no le pertenecía, que prefería que otra persona abrazara su cuerpo antes que su propio hermano, que otros labios se apoderaran de lo que él creía que por nacimiento le pertenecía.

Se cubrió la cara con las manos y sollozó contra ellas sin importarle nada ya. Que su maquillaje se estropease, que su vida quedase destrozada por no haber tenido el valor de enfrentarse a sus miedos, de hablar con Tom de sus ocultos sentimientos.

—¿Bill?

Dio un salto al oír que le llamaban. Sabía que era David, que había ido a buscarle porque se retrasaba. Dio la luz con una mano temblorosa viendo en le espejo su reflejo, viendo el dolor de sus ojos que no podía mantener abiertos.

—Te esperamos en la sala—dijo David consciente de que no iba a salir con él delante.

Bill se lo agradeció y abrió el grifo para lavar su cara, arrastrando de ella lo poco que de su maquillaje quedaba. Esperó unos segundos y abrió con rapidez la puerta, corriendo hacia el lugar en el que su corazón se rompió con tanto dolor.

Entró sin mirar el rincón en donde los vio. Cogió su neceser y tragándose las lágrimas comenzó a extender por su cara una máscara tras la que ocultar su sufrimiento.

Salió tras comprobar que su cara no delataba que había estado llorando por lo que ya daba por perdido. Caminó hacia la sala con paso indeciso. No sabía como reaccionar cuando le viera la cara, ni la expresión de la suya.

Entró y se quedó parado en la mitad, sin levantar la mirada y sin escuchar los suspiros de alivio del fotógrafo.

—Creo que ya que los desaparecidos nos regalan su presencia, podemos empezar con ellos antes de que decidan volverse a escapar—siseó con maldad.

Pero nadie se movió de su lugar. Tom se quedó mirando a Bill que estaba con la cabeza agachada, sabiendo que estaba avergonzado, ignorando que estaba decepcionado.

—Bueno, ¿a qué esperáis? ¡Moveos!—ordenó a gritos el cada vez más furioso fotógrafo.

Tom caminó hacia la zona en la que una simple cortina roja hacía de decorado. Se quedó en la mitad viendo como Bill caminaba con paso lento y se colocaba a su lado, pero sin dirigirle la mirada en ninguna ocasión.

—Me gustaría ver alguna sonrisa, si no es mucho pedir—murmuró el fotógrafo chasqueando la lengua.

Se frotó la frente con impaciencia. Odiaba a los niños que eran famosos de un día para otro, porque para lo que ellos eran unas simples fotos, para él es el mayor trabajo de su vida. Reflejar en una instantánea la felicidad que desprendían sus caras, cosa que en esos momentos brillaba por su ausencia.

—Y acercaos más, que no os cojo bien en el plano—siguió ordenando.

Tom se acercó más a su hermano, sintiendo que daba un paso hacia el otro lado, esquivando su contacto además de su mirada. Pero él insistió y para satisfacción del fotógrafo le puso las manos en la cintura para que no huyera.

—Bueno, al fin una pose digna—dijo el fotógrafo con un conato de sonrisa.

Bill se puso tenso al sentir como le clavaba los dedos en su cuerpo, como le levantaba el borde de la camiseta con los dedos y le acaricia la suave piel. Levantó la cara esbozando con trabajo una sonrisa para que se callase el fotógrafo.

—Suéltame—exigió en voz baja.

—Bill, tenemos que hablar—susurró Tom sonriendo con esfuerzo también.

Sus ojos se cerraron tras el primer fogonazo de luz. Parpadearon unos segundos hasta que su vista era tan clara como al principio.

—No hace falta, lo he visto con mis propios ojos—comentó Bill con calma.

—No es lo que piensas—siseó Tom con rabia.

Otro fogonazo les impidió seguir hablando. Cambiaron de pose cuando se lo pidieron, estando ahora Tom delante de Bill, quien situado a su espalda solo le puso una mano en el hombro tratando de tocarle lo menos posible.

—Qué sabrás tú de mis pensamientos—continúa diciendo Bill.

Tom ya estaba molesto. No tenía porque darle una explicación por sus actos. Era su vida. La viviría a su manera, no como su querido hermano quiera.

Se volvió tras el tercer fogonazo y le miró directamente a los ojos, cogiendo sus manos con firmeza para que le escuchase con atención.

—Sólo fue una mamada, ¿qué más da quien me la hiciera?—preguntó casi en voz alta.

Una exclamación recorrió la sala. Solo una persona había sido testigo de esa confesión. Bill miró con miedo como Dunja se llevaba una mano a la boca, escandalizada por las palabras de su hermano. Gimió y se soltó de su agarre, escapando corriendo de la vergüenza que le había hecho volver a sentir.

—¡Así no hay quien demonios trabaje!—gritó el fotógrafo a punto de tirar la cámara.

Tom se volvió y le miró enojado. En esos momentos Bill era más importante que su trabajo.

—Gustav, ponte en su lugar, dejaremos para más tarde las fotos de los gemelos—pidió David tratando de calmar la situación.

Tom le dejó sitio, mirando la puerta por la que Bill había huido, sintiendo como una mano le retenía en su sitio.

—Déjale, necesita estar solo—dijo David, recordando el llanto del que fue testigo.

Tom le obedeció sin querer hacerlo. Bill no necesitaba estar solo, necesitaba a alguien a su lado que le diera el consuelo por todo el daño que le había causado.

Continúa…

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por lyra

Escritora del Fandom

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