Anatomía de Bill 2

Anatomía de Bill 2

Fic TOLL de lyra

Capítulo 2

Se quedó congelado en su sitio sin poder apartar la mirada de Tom, que alzó la suya y borró de inmediato la sonrisa que lucia en los labios. Se disculpo y dejo solo al medico con el que hablaba y se dirigió a por él, que no sabiendo donde meterse se dio media vuelta y entró por la primera puerta que pillo abierta, que comunicaba con unas escaleras.

Tom le seguía, y Bill lo sabía…

—Bill, ¿podemos hablar?

No se paró, pero Tom se le adelantó y le cogió por le brazo haciéndole girar.

—Doctor Trümper—murmuró sin atreverse a mirarle.

—¿Doctor Trümper?—repitió Tom sonriendo—¿Esta mañana era Tom y ahora el doctor Trümper?

—Doctor Trümper—repitió Bill con firmeza—Debemos olvidar lo que pasó.

—¿Olvidar qué? ¿Qué nos acostamos anoche? ¿O que me echaste esta mañana?—preguntó Tom muy divertido—Ambos son buenos recuerdos, no quiero olvidarlos.

—Tendrás que hacerlo—dijo Bill firmemente—No soy el chico del bar ni tú el otro chico. No pasó, lo entiendes ¿no?

—Te aprovechaste de mi y quieres olvidarlo—dijo Tom haciéndole sufrir un poco.

—Hey, yo no…

—Estaba borracho y guapo y te aprovechaste de mí—repitió Tom con firmeza.

—Era yo quien estaba borracho, y tú no eres tan guapo—dijo Bill entrando en su juego.

—Quizás hoy no…pero anoche estaba muy guapo—insistió Tom pasando por su lado—Llevaba mi camiseta roja, y te aprovechaste.

—No me aproveché—dijo Bill poniéndose serio.

—¿Quieres aprovecharte otra vez?—preguntó Tom alzando una ceja—¿Este viernes?

—¡No!—contestó Bill sin pensárselo dos veces—Soy tu interno, y tú mi jefe. Y deja de mirarme de ese modo…

—¿Cómo?—preguntó Tom haciéndose el loco.

¡Si le estaba desnudando con los ojos!

—Como si estuviera desnudo—dijo Bill leyéndole la mente.

Tom sonrío y trató de dar un paso en su dirección, pero Bill le frenó.

—Doctor Trümper, esto no es apropiado, entérese de una vez—casi le gritó dando media vuelta. (1)

Echó a correr escaleras arriba sin saber muy bien a donde iba. Cuando se quiso dar cuenta estaba en pediatría. Suspiró y se acercó al gran ventanal que había delante de él. Daba al nido, en donde descansaban los recién nacidos mientras que sus madres y padres se recuperaban del parto.

Sonrió sin poder evitarlo, transmitían mucha paz…

.

No le quedó más remedio que bajar a enfrentarse al doctor Trümper, llevaría el caso de su primer paciente y tenían que trabajar codo con codo. Cuando le volvió a ver estaba sumergido en su papel de cirujano experimentado, lo que le hizo preguntarse que edad tenía y como era que siendo tan joven fuera ya jefe de residentes.

Terminado su largo turno, se fue a cambiar de ropa. Tom había operado al chico y le dejó estar a su lado mirando, explicándole paso por paso lo que estaba haciendo. Era un buen médico, el mejor se podía decir. Tenía mucha suerte de que en el primer día le hubiera dejado estar presente en una operación de esas características.

Sería la envidia de sus compañeros…

“Genial”—pensó resoplando.

Muchos ya le tenían ojeriza por ser el hijo del gran jefe, si encima se enteraban de que se había tirado al jefe de residentes….

“Pues si que empiezo bien mi primer día”—pensó resoplando de nuevo.

—¿Todo bien?—preguntó Georg dejándose caer a su lado.

Estaba sentado en un banco atándose las playeras. Alzó la mirada y asintió con la cabeza. Había sido un día duro y largo, pero había merecido la pena.

—¿Te apetece tomar algo?—preguntó Georg así como si nada.

—No lo siento. Estoy reventado y me voy a casa—negó Bill sonriendo—¿Otro día?

Georg asintió resignado. Terminó de vestirse y salieron juntos del hospital. Bill se despidió de él cuando llegó a su coche y se metió en el. Condujo hacia su casa, entrando en ella suspirando. Quería darse una ducha caliente, cenar algo y meterse en la cama.

Pero nada más entrar por la puerta sus ojos volaron al salón. La ropa que había llevad la noche anterior estaba aún por el suelo tirada, varios cojines del sofá estaban también por el suelo…incluyendo el que usó para tapar cierta parte de la anatomía de Tom, que no sabía si lavarlo o directamente quemarlo…

Pensó en ordenarlo todo al día siguiente. Se fue a la cocina y se hizo un bocadillo con lo primero que pilló. Cogió una botella de agua y se lo subió todo a su habitación. Lo dejó a un lado en la cama y se desnudó camino del baño.

Se metió bajo la ducha y no salió hasta que sintió que su cuerpo se relajaba bajo el agua caliente. Solo entonces salió y se puso un cómodo pijama. Se metió e la cama y comió su bocadillo mientras repasaba sus apuntes con el portátil puesto sobre sus rodillas.

Cuando sintió que le escocían los ojos, decidió dejarlo y echarse a dormir. Puso sobre la mesilla el ordenador y apagó la luz suspirando. Se quedó en silencio escuchando la silenciosa casa. Era muy grande para él solo, pero no le gustaba la idea de meter unos extraños que le ayudaran con los gastos….tal vez algún compañero del trabajo…

Se durmió con esa idea en la mente. Al día siguiente se lo podía decir a Georg y a Gustav, se habían caído bien y quizás estuvieran buscando piso, o estarían de acuerdo con él de que eso de compartir su gran casa era una buena idea, les haría un buen precio y así no se sentiría tan solo.

.

Dicho y hecho, al día siguiente se lo comunicó a sus compañeros. Georg dijo que sí enseguida, pero Gustav se lo pensaría y le daría una respuesta al finalizar el día.

—¿Dices que queda cerca del hospital?—preguntó Georg una vez a solas con Bill.

—Si, y es muy grande. Hay sitio para dos personas más aparte de mi claro—contestó Bill—Los gastos no son muchos, solo el agua y la luz. Bueno, y la comida claro.

—Eso, yo sin comida no podría vivir—dijo Georg riendo.

Bill le imitó y salieron tras haberse cambiado de ropa. El doctor Bailey ya les estaba esperando para asignarles sus nuevos casos. Una vez más le tocó un paciente cuyo médico era Tom. No sabía como le pasaba, tal vez Tom pedía que le asignaran los casos en los que él trabajaba…

—Buenos días, doctor Trümper—saludó con cortesía.

—Doctor Kaulitz—contestó Tom.

¡Vaya! Así que se había molestado en conocer su apellido….

—No sabía que tu padre era uno de los jefes del hospital—comentó Tom.

Pues no, lo sabía porque había hablado con su padre, y si había visto la misma foto que Gustav…

—Me ha preguntado por ti, y por lo visto aún no has ido a saludarle—siguió diciendo Tom.

—No me llevó muy bien con mi padre—explicó Bill.

—Vaya, no lo sabía—murmuró Tom, consciente de que había metido la pata.

—Bueno, hoy ya has aprendido dos cosas—dijo Bill mirándole fijamente—Quien es mi padre y que no nos hablamos.

Tom no supo que contestarle. Hablaba con cierta frialdad en la voz, lo mejor era no indagar, dejar de hurgar en la herida. Decidió que lo mejor era ponerse a trabajar, y tras coger el historial de su paciente puso a Bill al corriente de la situación.

Le hizo las preguntas necesarias, como que qué pruebas creía que necesitaba y sonrió orgulloso al ver que Bill contestaba sin dudar ninguna, incluso aconsejó añadirle una radiografía de tórax.

Estaba apuntado en el historial, pero se lo calló para ver que decía Bill. Y acertó de lleno con el diagnóstico. Iba a convertirse en un buen médico, y él estaría a su lado para ayudarle en todo lo necesario.

.

Al final de la jornada Gustav le pilló y se lo llevó a un aparte. Necesitaba hablar a solas con él antes de darle una respuesta a su ofrecimiento.

—Bill, no creas que no te agradezco que hayas pensado en mí, me viene muy bien compartir un piso o tu casa, ando mal de dinero y entre 3 la cosa cambia—empezó a decir Gustav—Pero Georg….

—¿Qué pasa con él?—preguntó Bill defendiendo a su amigo.

—Creo que es gay—soltó Gustav sin cortarse un pelo—He visto como te mira y oye, si a ti te va ese rollo por mi estupendo, pero eso de compartir piso con él…

—Aclaremos un par de cosas—dijo Bill levantando una mano—Georg es mi amigo y no sé de que manera me mira, y dos…yo si soy gay y espero que eso no sea ningún problema. Si te lo dije a ti fue porque creía que habíamos conectado el primer día, pero hablo solo como amigos. No eres mi tipo ni Georg tampoco. Solo busco dos amigos con los que compartir mi casa y hablar del trabajo cuando lo necesitemos y salir a tomar algo cuando nos de la gana.

Dejó de hablar para coger aire, viendo como Gustav se cruzaba de brazos asintiendo.

—De acuerdo, iré a vivir con vosotros. Pero nada de fiestas de pijamas—dijo guiñándole un ojo.

Bill le fulminó con la mirada y luego se echó a reír. Gustav tenía un sentido del humor muy peculiar. Entraron juntos a cambiarse de ropa y le comunicaron a Georg la buena noticia. Decidieron mudarse a lo largo de esa misma semana, Bill les prepararía las habitaciones que ocuparían y limpiaría un poco la casa. Desde que no vivía allí su madre estaba un poco dejada.

—También podíamos hacer una fiesta y limpiar tras ella—dijo Gustav.

—¿Una fiesta?—repitió Bill con pereza.

—Solo unos amigos, una cosa tranquila—aclaró Gustav.

—Solo si le parece bien a Bill—intervino Georg—Es su casa.

Gustav resopló, pero aún así miró a Bill en busca de su respuesta.

—Vale—cedió Bill—Pero no invitéis a mucha gente, los vecinos podrían protestar.

—Tranquilo, yo correré la voz—dijo Gustav antes de que se arrepintiera.

Bill y Georg le vieron salir corriendo y se miraron sonriendo.

—Vamos a tomar algo—dijo Bill suspirando.

—Conozco un bar que está genial y no queda my lejos de aquí—señaló Georg antes de que cambiara de opinión.

Bill sintió y salieron juntos del hospital. Caminaron calle abajo y entraron en un bar de ambiente muy tranquilo. Pero Bill se quedó en la puerta pensativo.

—¿Pasa algo?—preguntó Georg extrañado.

—No, nada—murmuró Bill entrando en el bar.

Era el mismo en el que conoció a Tom. Había tenido una reunión en el hospital el día antes de entrar a trabajar. Luego entró en ese mismo bar a tomarse algo él solo y vio a Tom sentado en la barra. Había un hueco a su lado y lo ocupó al tiempo que le pedía un café al camarero.

Tom se le quedó mirando y al momento ya estaban hablando y pidiendo algo más fuerte. Cuando quiso darse cuenta, yacía bajo su cuerpo gimiendo mientras que Tom aceleraba las embestidas para que los dos terminaran a la vez sobre la alfombra de su salón…

Continúa…

(1) escena sacada también de la serie, os dejaria el enlace del video para que os hicierais mejor una idea, pero el video lo han eliminado en youtube, asi que nos quedaremos con las ganas.

por lyra

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!