Anatomía FIN

Anatomía FIN

Fic TOLL de lyra

Epílogo

Dos semanas después despedía con pena a Georg. Había aceptado su relación con Tom, pero sabía que vivir con él bajo el mismo techo no podía ser. Había encontrado un piso junto con un compañero de trabajo y ese día terminaba de llevarse la última caja con sus cosas.

Y no era el único, Gustav se trasladaba a vivir con su novia y el día anterior había terminado su mudanza.

—Te hemos dejado tirado—murmuró Georg una vez cerrado el maletero de su coche.

—La casa es muy grande para mí solo, anoche hablé con mi madre y la pondrá en venta al final—explicó Bill suspirando—La verdad es que no me acuerdo mucho de cuando viví aquí y bueno…

Georg asintió, no tenía buenos recuerdos que guardar. Recordaba el día en que sus padres vendieron la casa familiar, pasó llorando un día pensando que nunca iba a volver a ella ni recordar los buenos tiempos vividos.

—Se me hace tarde—susurró carraspeando.

—Mañana nos vemos en el hospital—dijo Bill sonriendo—Quedé con Gustav en comer juntos, al menos no dejaremos de vernos.

—Si, y por una vez comeremos sin ver la cara agria de Andreas—murmuró Georg resoplando.

Bill asintió, hacía dos días que les habían dado los resultados de sus informes trimestrales, y lamentablemente Andreas había sido duramente tratado por el doctor Bailey, que cansado de la frialdad con la que trataba a los pacientes le había abierto un expediente y de momento había quedado relegado a laboratorio hasta que supiera comportarse como el buen médico que esperaban que fuera.

—Él se lo ha buscado—dijo Bill suspirando.

Georg asintió y se le acercó sin darle tiempo a reaccionar, estrechándole en un fuerte abrazo.

—Te deseo lo mejor con Tom. Lo sabes, ¿verdad?—susurró a su oído.

—Y yo a ti—susurró Bill a su vez.

Se separó y le dijo adiós con la mano. Luego entró en la vacía casa y fue al salón, donde Tom le esperaba. Le halló de pies, al lado del sofá mirando el suelo con una rara expresión en la cara.

—¿Qué te pasa?—preguntó poniéndose a su lado.

—Aquí empezó todo—contestó Tom cogiéndole la mano.

Bill asintió al tiempo que dejaba salir una carcajada.

—Aún recuerdo cuando me desperté y te vi desnudo a mi lado, y luego en el hospital me entero de que ibas a ser uno de mis jefes…

Tom rió con él y tirando de su mano, le hizo acercarse. Se apoderó de sus labios, besándole con firmeza antes de soltarle jadeando.

—Me robas el aliento cada vez que te veo—susurró enterrando la cara en su cuello.

Bill se dejó besar en el suspirando. Le encantaba que le besaran allí, más cuando estaban en la cama tras haber hecho el amor de suavemente bajo las sábanas.

—¿Nos vamos a casa?—preguntó Tom alzando la cara.

Sonrió al ver la expresión de su cara, pensando ya que esa noche le iba a hacer el amor nuevamente. Habían decidido mudarse a su piso al estar la casa ya en venta, era muy grande para ellos dos solos y aunque no descartaban la idea de tener un hijo juntos, aún era muy jóvenes. Entonces buscarían una casa entre los dos, y serían más felices si se podía.

Bill asintió y salieron de la casa a la que ya no iban a volver. En la ventana del salón había un cartel de una inmobiliaria anunciando que esa casa estaba en venta. Al día siguiente dejaría las llaves para que pudieran enseñarla a los futuros compradores, él ya tenía sus cosas en el piso de Tom desde hacía un par de semanas, cuando decidieron compartir algo más que la cama.

.

Como esa noche, que tras discutir porque Bill se había pasado más de media hora en el baño, yacían desnudos en la cama jadeando.

—No sé para que me he peinado solo para ti, me has estropeado el peinado—murmuró Bill resoplando.

Tom se echó a reír y le atrajo a sus brazos. No había podido evitarlo, llevaba mucho rato esperándolo sentado a los pies de la cama, desnudo ya para ganar tiempo y cuando le vio salir…desnudo al igual que él, con el pelo recogido en una coleta que se había hecho dejando sueltos algunos mechones por su dulce cara… y esa noche, su maquillaje era especial. Una sombra azul recorría sus castaños ojos, y sus labios estaban sonrosados…

Se apoderó de ellos nada más tenerlos a su alcance, le hizo rodar por la cama mientras le soltaba el pelo. Le encantaba tenerle encima de él a horcajadas con el pelo suelto por la espalda, aguantando el aliento cuando se inclinaba y le hacía cosquillas en el pecho mientras él entraba y salía de su cuerpo…

—Estoy exhausto—suspiró Bill acomodándose sobre su cuerpo.

Al instante sintió como Tom le cubría con la sábana y le estrechaba en sus brazos.

Cerró los ojos con una amplia sonrisa en los labios. Era muy feliz, su madre había encontrado en Gordon Bailey alguien con quien empezar una relación, su padre y él habían retomado el contacto y no se podía olvidar de su hermana, que quería seguir sus pasos y se estaba aplicando en sus estudios para comenzar la carrera de medicina cuanto antes.

Cerró los ojos y pensó en lo feliz que era al lado de Tom, y que nunca iba a dejar de serlo…le amaba con todo su corazón y nada ni nadie los iba a poder separar nunca más…

F I N

Y aqui se termina un fic mas, perdon si el final es…cansino, pero tras tanto tiempo sin tocar el fic, un dia me puse a escribir con la idea de terminarlo como fuera y eso es todo lo que me salio. No he dejado de hablar de las ganas que tienen estos dos de tener un hijo y tal, pero no puedo alrgar el fic con un embrazado y tal, dejo en el aire la idea de que seran felices y tendran esa familia tan deseada, pero tranquilas que habra mas fics en donden formen una familia en comun.

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por lyra

Escritora del Fandom

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