
Notas de Acuario25: Ya casi se termina esta historia. Espero que les esté gustando como a mí al escribirla. Olvide mencionar desde el capítulo uno que el apellido de Tom es Aswil, Bill lo llama a veces por su apellido, ya que poner Tom o árabe me pareció mal, ya que eso se repetía mucho en los capis.
«ARABIA» (Por Acuario25)
Capítulo 7: Es por tu bien
& Dos meses después &
Cuando Samira confrontó a Tom para que este le dijera la absoluta verdad sobre Bill, pudo darse cuenta en sus ojos que claramente mentía al decir que ese chico estaba ahí por su propia voluntad e incluso había puesto vigilancia en la habitación para que nadie, además de las criadas, entrara o saliera de ese lugar, haciéndole pensar a la chica que su prometido realmente había perdido la cabeza y había secuestrado a su chico apartándolo de su esposo e hijo, cosa que le parecía de lo más bajo y estaba dispuesta a ayudar. Así que tragándose su orgullo, obligó a una de las sirvientas a que le entregara su ropa para de esa forma poder ir a la habitación de ese chico.
Pero cuando se dirigió a la habitación, su sorpresa fue grata al no ver a los guardias, entró a la puerta sin llamar y lo primero que vio fue a una de la sirvientas atadas a la silla, mientras que el chico se levantaba del suelo terminando por amárrale los pies.
—S-samira —dijo completamente asustado.
—Tranquilo, lo sé todo, Tom no debió hacer algo tan ruin como apartarte de tu familia—dijo completamente segura de si mientras se aproximaba al muchacho.
—Hace semanas, no me creías —retrocedió.
—Hablé con Tom y lo negó todo, pero… cuando me lo dijo había algo en su mirada… él no es el único con el dinero suficiente como para pagarle a un investigador, comprobé que efectivamente estas casado. —Mordió sus labios evitando decirle que su esposo había muerto poco después de su secuestro, era algo que a ella no le correspondía— tus padres y suegros han estado buscándote, los contacté hace 4 días —el rostro del chico se iluminó hermosamente.
—¿Esto es en serio? , ¿n-no estoy soñando? ¿En verdad me ayudaras a regresar? — Sabía que estaba poniendo demasiada esperanza en esa chica, a quien sólo había visto una vez. Pero no podía pensar en ninguna otra cosa, así que no tenía mucha opción ya que su idea de escapar del castillo era peligrosa, ya que podría perderse en el desierto y ser encontrado por Tom, quien quizá lo aislaría mas de las personas por seguridad.
—Sí, te doy mi palabra, yo misma te ayudaré a escapar de Madina. —Samira era una mujer fuerte y motivada por la justicia, por eso mismo no podía permitir que Tom siguiera apartando al pobre a Alemán de su hogar, no lo dejaría salirse con la suya— ¿Uum? ¿Pasa algo? —dijo algo desconcertada por la expresión de miedo en el rostro de Bill.
—¡No dejaré que te lo lleves! —escuchó la voz furiosa de Tom a su espalda.
—Él no es de Madina, no tiene por qué someterse a ti, tiene una vida, la cual estás arruinando, él no quiere está a tu lado. ¡Entiende! —dijo completamente furiosa.
—¡No es verdad! ¡Bill quiere quedarse conmigo!
—No, no quiero —respondió fríamente—. Quiero irme a casa lo más pronto posible. —El Alemán no podía ser consciente de cuánto daño le causaba al trenzado con esas palabras. Pero era necesario hacerlo, por Tom, por su hijo y él mismo.
Si estaba alejado de Tom, su deseo podría acrecentarse. Eso era lo que hacía que Tom lo deseara ahora más que antes y hacía imposible para él resistirse al árabe. Pero esa era otra razón más para alejarse tan pronto como pudiese. Mientras más se quedara con Tom, más difícil sería abandonarlo y antes que ese amor estaba el bien de su hijo, podría renuncia a todo menos a su bebé.
—Bill… no… no puedes hablar en serio —las lágrimas no tardaron en hacerse presentes, dolía bastante, no podía dejar que su Billy se fuera. Bill por su parte mordió sus labios, pues sabía que si intentaba hablar, sólo sería más doloroso. Sabía que sólo debían apurarse—. No… no me hagas esto —suplicó mientras iba a su lado y lo abrazaba fuertemente—, por favor mi amor, no me abandones, entiende que sin ti me muero—sollozó mientras se aferraba más a él.
—Tomy… —podía sentir las húmedas lágrimas de Tom bañar su cuello y se sentía a morir por causar tal sufrimiento, pero era lo mejor.
—En diez días será la boda y la coronación. Éste será el evento más grande de Madina en los últimos seis años. Y el mundo entero estará mirando. Así que es demasiado tarde. La responsabilidad que conlleva ser un rey es muy diferente a aquella que conlleva ser un príncipe, y así también es la cantidad de atención que habrá sobre nosotros. Si se separan ahora jamás podrán volver a verse. ¿Estás seguro que es lo que deseas, Bill? —preguntó la chica, ya no muy segura de que en verdad Bill no quisiera estar con Tom. Podía verlo en esas lágrimas que aguardaban salir.
Bill apretó fuertemente sus manos, sabía que jamás vería a su ex de nuevo, pero escucharlo decir de otra persona, hizo que la realidad cayera pesadamente sobre él.
—P-por favor, Bill, no me dejes —logró decir tras mucho esfuerzo.
El alemán de sólo imaginarse una vida sin Tom, le enfriaba los dedos.
Vivir una vez más como lo había hecho los últimos seis años; siendo incapaz de olvidar, aunque quisiese; siendo incapaz de llorar, aunque quisiese; alejando el deseo que sentía dentro de él. Haría todo eso y luego pasaría su tiempo para olvidarlo y sería feliz con su hijo y esposo. Era un trabajo agonizante. Le rompía el corazón el sólo pensar en aquellos tiempos, y ahora tenía que pasar por todo eso de nuevo.
Forzó el respirar hondo a lo largo del nudo en su garganta. Todo estaba bien. Estaba haciendo lo correcto. Si vacilaba ahora, sus arrepentimientos lo destruirían. Se dijo a sí mismo todas las cosas que se supone que se dijera, luego asintió.
— No nos volveremos a ver —dijo lo más firme que pudo—. Nunca más.
—¡No! Aun que digas eso yo no…
—¡Suficiente Tom! No puedes encerrarlo por el resto de su vida. Su espíritu se desmoronaría bajo la presión. Te das cuenta de eso, ¿verdad? —Tom se quedó con la mirada fija hacia adelante, sin reaccionar ante la dura crítica. Samira lo zamarreó logrando soltara a Bill y la mirara de frente, completamente hastiado. Finalmente, Tom abrió ampliamente su boca.
—No quiero, no puedo —dijo apenas audible.
—Entiende, ¿Alguna vez has considerado los sentimientos de Bill? —La expresión de Tom inmediatamente se volvió fría. Incluso su piel comenzó a lucir azul. Bill volteó sus ojos, mirando hacia otro lado. Cada vez que miraba a Tom, quería correr a su lado para abrazarlo y cometer una vez más los mismos errores. Pero entonces, todo lo que él había hecho para llegar hasta aquí habría sido por nada—. Tú, el sereno y confiado has llevado a este hombre a tu lado sin siquiera considerar lo que eso le hará a él. La gente pasará por encima de Bill si se queda. No es algo tuyo que te dejes llevar tanto por tus sentimientos y que no pienses en algo tan evidente. —Tom permanecía en silencio. Probablemente, nunca en su vida había sido regañado furiosamente por alguien más, y no tenía ninguna respuesta. Juntó sus labios, presionándolos, profundas arrugas replegándose en su frente—. Estoy segura de que te das cuenta de que si alguien descubre que Bill está aquí, tendrías que mandarlo lejos. No tiene aliados aquí. Mientras Bill se quede, su presencia en Madina ofenderá a todos. —Bill pensó que quizás Samira realmente no estaba haciendo nada para protegerlo a él, sino a Tom.
—B-Bill… ¿enserio quieres dejarme? —dijo suplicando por que la respuesta fuera No.
—Te lo he dicho tantas veces…, pero te niegas a escucharme, lo que más quiero es regresar —jamás en su vida, ni siquiera en la muerte de su madre Tom había sufrido tanto como ahora, añoraba morir de inmediato para no sentir dolor alguno. No quería y se negaba a renunciar a su Bill, pero… si Bill quería hacerlo, si era feliz rompiéndole el corazón entonces él…
—Está bien… puedes llevártelo lejos de mi lado. —Bill sabía que era lo mejor, aun que doliera como el demonio, era lo mejor para los dos, para todos.
Samira extendió su mano y no dudó en tomarla, se iría lejos de la vida de Tom para siempre, tendría que olvidarlo nuevamente por su bien.
& Continuará &