
AHORA SI CHICAS, TOM DE ENFERMERO Y BILL DE PACIENTE ¿QUE TAL EH?
“Asesino” Fic de tomoeandikr
6: CUIDADOS INTENSIVOS
Daba gracias a Dios que su padre tuviera esa investigación en la policía, por que por eso el se quedaba con su madre esa semana y podía ofrecer su cama a Bill. No es que hubiera problemas con su padre pero prefería a su madre para algunas cosas, esa tarde por ejemplo podía asegurar que Bill descansaría, que no tendría problemas y eso era lo importante, le preocupaba ese golpe en la mejilla.
Durante todo el trayecto Bill estuvo en silencio, casi dormido, Tom estaba seguro que estaba muerto del cansancio, el se había peleado antes, y al día siguiente se sentía peor, así que entendía a Bill, solo quedaba esa duda ¿Qué clase de trabajo tenía? Le preocupaba su seguridad, y quería preguntar pero Bill ya le contaría con el tiempo, sin duda.
Llegaron a la casa de su madre, se desabrocho el cinturón y se bajo , abrió la puerta de Bill y le desabrocho el cinturón , el pelinegro despertó lo suficiente para apoyarse en el hombro de Tom y caminar unos cuantos metros.
Inmediatamente sintió el cambio de ambiente, la casa estaba cálida y un fuerte alivio le recorrió el cuerpo, después de todo se acercaba invierno y el estaba muy agotado, Tom le cuidaría bien, solo sabía eso en esos momentos.
—¿Tom? — preguntó Simone al entrar en la sala. Vio a su hijo con otro chico medio dormido. — ¿Quién es?
—Es un amigo, es Bill — dijo Tom dejando las llaves en una mesa — le golpearon ayer, y pensé en dejarle dormir hoy aquí.
—Si claro, vamos pasa, se nota que esta agotado — dijo su madre sonriendo — les llevaré un te pregunta si no quiere un baño caliente, pobre se ve que lo necesita.
Tom agradeció mientras se dirigía a su cuarto, su madre siempre más comprensiva, si todo salía bien podría decirle muy pronto a ella primero. Dejó a Bill en la cama el cual gimió de placer al sentir lo suave de la cama, Tom sintió un poco de preocupación ¿tendría otros golpes?
—Bill ¿quieres un baño? — preguntó en voz baja.
—No, gracias — dijo Bill. Solo quería dormir, en paz.
—Te traeré un té — dijo Tom mientras le cubría con una manta — puedes cambiarte por algo más cómodo si quieres.
—Gracias.
Al final se quedo solo y se levantó un poco viendo el pants que dejó Tom en la cama, si, le apetecía estar mejor, más cómodo. Se cambió y se envolvió en la manta mientras cerraba los ojos, no estaba en su casa, pero se sentía bien.
Su madre le ponía miel al té mientras el tamborileaba con los dedos la superficie de la cocina. Estaba nervioso por Bill, por que no sabía quien le golpeo y si eso sucedía con frecuencia.
—Tu amigo va a estar bien — dijo su madre dándole una pastilla — dale esto, es para el dolor.
—Gracias — dijo Tom poniéndose de pie — le daré el te, ahora vengo.
Al entrar en la habitación vio que Bill ya estaba dormido, o casi. Se sentó en la cama y Bill abrió un poco los ojos.
—Ten, es para el dolor — dijo al tiempo que le extendía el te y la pastilla.
El te estaba delicioso, y a pesar de querer tomar más sus ojos se le cerraban, así que lo único que pudo hacer fue murmurar un gracias antes de caer dormido en la cama. Tom dejo el té en la mesita y le miro, era tan bello, odiaba ver su cara lastimada, el verlo así de agotado, ni siquiera tenía las energías para arreglarse y eso hablaba mucho. El le cuidaría, se aseguraría de que se curara como debía. Le acarició una mejilla y se inclino a darle un beso en la mejilla.
Se apartó de la puerta cuando vio esto último, no había duda, su hijo estaba enamorado, lo sabía, no le hubiera traído y cuidado de no ser así, y ese beso destilaba ternura y preocupación, dos cosas que su hijo profesaba por muy pocas personas. Sonrió ante este hecho , no le importaba lo más mínimo que fuera de un chico, si le sorprendía, siempre le había visto con chicas, pero lo realmente importante es que su hijo viviera esa experiencia, el estar enamorado.
Salió de la habitación y entró en la cocina donde su madre le servía un té y un pedazo de pastel de chocolate. Se sentó cansado en el banco y su madre en frente.
—Lamento el traerlo pero no tiene a nadie y…
—Esta bien, se nota que es un buen chico — dijo Simone sonriendo — después de todo eso se hace por las personas que se aman.
—Si, bueno…
Se detuvo, su madre acababa de decir algo que tenía importancia, lo sabía, su madre ya se había dado cuenta ¿Cómo? No lo sabía, que le dieran un tiro si las madres no tenían un sexto sentido. Evadió la mirada de su madre y se sonrojo.
—Bueno, si, estoy enamorado de el — confesó suspirando.
—¿tienes poco de conocerlo? — preguntó su madre
—Poco, si, pero me da mucho mas que cualquier chica.
—Tiene que ser alguien muy especial para que tu le ames.
—Lo es, solo…no le digas a mi papá, se lo voy a decir solo que todavía no estoy listo.
—No te preocupes cariño, sabré guardar el secreto.
Tom suspira aliviado mientras come su pastel. Su madre obviamente es la persona que mejor le conoce, no tenía caso seguir ocultando algo así.
Termina su bebida y decide irse a dormir con Bill. Entra en su cuarto y le acurrucado en un lado de la cama. Sonríe mientras se quita la ropa, va a dormir a un lado, por que no todo es sexo y solo quiere sentir el calor del cuerpo de Bill a su lado.
Se mete entre las cobijas y se recuesta viendo la espalda de Bill, minutos después Bill se volteo y se acomoda entre sus brazos y el le abraza abiertamente, no sabe nada de la vida del pelinegro pero promete protegerlo todo lo que pueda, por que ya no hay vuelta atrás para el.
Se despertó después de tener el mejor sueño de su vida, descanso de verdad y el suave aroma al suavizante de telas era un buen despertar, sabía perfectamente que no estaba en su casa pero que estaba seguro. Se volvió a ver a quien dormía a su lado, era Tom quien aún dormía, aprovecho para verlo detenidamente, era bien parecido, no dudaba del por que tenía éxito con las chicas, a veces el pensar eso le provocaba celos, por que el era suyo, para lo que fuera, no tenían derecho otras chicas el venir e intentar llevárselo. Se levantó de la cama y pensó que quizás debería tomar un baño, era temprano así que podría hacerlo.
El baño le ayudo para sentirse mejor, después de todo tenía que recuperarse para poder seguir en el trabajo, tenía que presentar un reporte con David y bueno, eso sería esa tarde. Salió y se vistió con la ropa del día anterior , Tom seguía dormido, quizás debería irse, aunque lo mejor sería el esperar y ver a Tom despierto por algunos minutos, después de todo le había cuidado bien.
Salió del cuarto, se tomaría un café y esperaría. No esperaba encontrarse a la señora, madre de Tom, en la cocina. Estaba aún en pijama y bebía café mientras leía el periódico. Dudo en entrar pero al final lo hizo.
—Buenos días — dijo la mujer sonriendo — ¿Cómo te sientes?
—Mejor — dijo Bill algo incomodo. — gracias por todo.
—No hay de que, mi hijo te tiene mucho afecto — dijo Simone sirviendo café en una taza.
—Algo — dijo Bill levantando sus hombros — nos conocemos de poco.
—Si lo se, ayer me dijo.
¿Qué más le había dicho Tom a su madre? Le picaba la curiosidad pero prefirió el seguir tomando su café, era un momento extraño, la mujer le veía sonriendo de manera dulce, quien sabe que estaba pasando por la cabeza de esa mujer.
—¿mamá? — preguntó Tom medio dormido. Bill le vio sonriendo. — ah Bill, aquí estas.
—Tomando café — dijo Bill sonriendo. No podía provocar a Tom estando su madre ahí así que mejor jugar el rol de chico bueno.
—Que bien, yo también quiero — dijo sentándose. — tengo clase en dos horas, odio ir a la universidad…
—Yo tengo trabajo — dijo Bill viendo la taza.
Tom se tensó, el trabajo, donde le habían hecho eso.
—No me gusta que vayas cuando estas lastimado — dijo serio. Bill le vio sorprendido, eso sin duda había sonado más de novio preocupado que de amigo.
—No pasa nada, solo son juntas el día de hoy — dijo sin darle importancia. No se buscaría preocupaciones, si Tom se preocupaba por el así el no tenía la culpa.
—¿de verdad?
—De verdad.
—¿me hablarás si te pasa algo? — preguntó preocupado. Bill sonrió ante la idea ¿Qué podía hacer Tom frente asesinos profesionales? Seguramente a la hora se guardaría la llamada.
—Claro, si pasa algo.
Se fue con una sonrisa de la casa de Tom, la verdad es que en su vida alguien se había preocupado tanto por el al punto de pedirle que le llamara, era una sensación extraña.
Se dio un baño y se cambio por ropa mas profesional, tenía que dejar de pensar en Tom por un momento y concentrarse en la junta que tenía por delante, David no era tonto y tenía que dar su máximo cuando estuviera con el.
Entró en la oficina como siempre, pronto lo pasarían la oficina de conferencias, mientras tanto se sentó en un mullido sofá y sin que el lo pudiera evitar junto a el se sentó Andreas que estaba ahí seguramente desde la mañana.
—Me alegra verte, ayer no dormiste en casa, pensé lo peor — dijo Andreas duro. Bill suspiro
—Pase la noche con Tom — dijo serio — mejor en un lugar desconocido, ya sabes, hubo riesgos.
—Si lo veo — dijo Andreas — ayer estabas mal herido, me quede preocupado.
—Sigo mal herido — afirmó Bill — solo que me han cuidado bien.
—Este tal Tom… ¿tiene algo que ver con la industria?
—No, ni lo tendrá, es universitario Andy, ¿Qué tiene que ver esto? ¿a que se debe el interrogatorio?
—Bill, puedes pasar — le avisó la secretaria. Bill asintió y dejo a Andreas en el sofá.
Al entrar vio a David con no muy buena cara, junto a el estaban otros jefes, suspiro y se dispuso a dar su reporte de la misión que por poco falla.
Cuando hubo terminado David le dio un expediente el cual abrió y se encontró con su nombre, y el de muchos otros colegas.
—Ustedes ya son sospechosos de una investigación de la policía, afortunadamente no tiene fotos, ni nada ya que tu por lo menos no estas en el sistema — dijo David — supe que ayer tuviste problemas, y lo puedo ver, estamos investigando quien es el policía encargado del caso.
—¿voy a tener trabajas en este periodo de tiempo?
—Lo mas seguro es que no — dijo David — tienes que mantener un perfil bajo y reportarte con Andreas, me comenta que hay noches que no llegas a dormir, tienes que avisar para estar al tanto de todo.
—De acuerdo — dijo de mala gana. El no quería ese tipo de restricciones, y menos con Andreas.
—Bien, nos estaremos comunicando.
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El trabajo los últimos días había estado pesado y complicado, apenas había dormido unas horas, pero tenía el firme deseo de comer con Tom por que no podía dejar de ver a su hijo por una semana y tanto sin por lo menos estar al tanto. Sabía que su madre le cuidaba bien pero de cualquier manera no le gustaba desconectarse de esa manera.
Lo citó en una cafetería cerca de la estación para no demorarse demasiado, Tom aunque había aceptado lo había hecho de mala gana lo que le hacía pensar que quizás tenía planes con alguna chica, así era Tom.
Le vio llegar con su mochila y una sonrisa en los labios, vaya estaba de buen humor, que buen cambio para variar, siempre que lo veía tenía una mueca en el rostro, una cara de fastidio o indiferencia aprendida, se hacía el interesante pero al parecer estaba teniendo una buena semana por que no le importo disimular su buen humor.
—Hola hijo
—Hola padre — dijo Tom al sentarse — ¿mucho trabajo?
—No te imaginas, tenemos a una pandilla de rufianes, ya sabes, no quiero aburrirte con detalles, tu en cambio te ves muy feliz — dijo Jorg sonriendo . — ¿nueva novia?
—Nueva relación — dijo Tom asintiendo — tengo mas o menos tres semanas, o un mes, algo así.
—Vaya, debe ser especial no?
—Es especial — dijo Tom algo tenso . Aún no era el tiempo para decirlo.
—Vaya, espero conocerla.
—Si, mas adelante — dijo Tom tomando la carta rogaba por tener el valor para presentar Bill “mas adelante”
Continuará…
EN EL SIGUIENTE CAPITULO: EL PADRE DE TOM SE ENTERA DE QUIEN ES BILL PARA SU HIJO, MAS PROBLEMAS EN EL TRABAJO DE NUESTRO PELINEGRO FAVORITO Y OTRA SORPRESITA QUE LE TIENE PREPARADO EL DESTINO A BILL «MALAS NOTICIAS»