
HOLA, AQUI ESTA EL NUEVO CAPITULO, ESPERO LES GUSTE.!!
“Asesino” Fic de tomoeandikr
8: MATAME
Se sentía enfermo, realmente enfermo, no de nada que pudiera curarse con algo comprado en la farmacia, era algo que le destruía por dentro, que le hacía querer dejar todo de lado. Movió la cabeza para dejar de pensar en eso, iba a encontrarse con Tom, su trabajo, su profesión.
Se bajó del autobús justo en la universidad de Tom, pasaría por el y llevaría a cabo su plan, aunque con eso se destruyera el mismo, aunque no estaba bien seguro de que sentiría, lo averiguaría dentro de poco.
Se paro afuera y vio a Tom caminar con sus amigos, Georg, Gustav y otro al cual no reconoció. Al verlo Tom le sonrió y Bill imitó una sonrisa.
—Hola — dijo Tom sonriendo — que milagro.
—Hola Tommy — dijo Bill sonriendo — hola chicos
—Hola Bill — dijeron los dos al unísono.
—Espero tengas tiempo — dijo Bill.
—Si, claro.
—Pero tenemos…— iba a decir el tercero cuando Tom le dio un pisotón.
—No, no tenemos que hacer nada, yo no tengo planes, ponte de acuerdo con Georg y Gustav — dijo Tom de inmediato.
—Pero…
—Ya dije — Tom parecía rotundo.
—Bien, como quieras.
Sus amigos vieron como Tom se iba sonriendo con su novio, prácticamente dejaba todo por el, sus tareas, sus amigos, incluso a su padre que estaba molesto con el. Estaba realmente enamorado, como nunca pensaron verlo, no tenía caso decir algo en contra del pelinegro, perderían.
Tom sonreía a pesar de que tenía una tarea pendiente, la haría en la noche, no importa.
—¿A dónde vamos? — preguntó Tom al volante.
—A mi casa — dijo Bill mientras se abrochaba el cinturón. — ya es tiempo de que la conozcas.
—¿de verdad? — preguntó Tom sonriendo. Bostezó , no quería dormir pero es que los últimos tres días eran de tareas, trabajos y no podía dormir.
—¿cansado?
—He tenido trabajos, tareas, exámenes…
—Ya veo, prometo …prometo no demorarte mucho — Dijo Bill con un extraño tono de voz.
—No te apures, puedo darte toda la tarde, no importa — dijo Tom sonriendo creyendo que el tono de Bill era preocupación por su salud.
No pudo sonreír ante el comentario, se sentía mal, tenía asco y quería irse, o mejor, que Tom se fuera y nunca más volviera, de esa manera estaría a salvo.
Llegaron al departamento, Tom veía todo con atención, era un condominio de lujo, si Bill trabaja en las drogas le dejaba buenas propinas, beneficios.
El piso era el seis, Bill le hizo pasar y pudo notar la decoración minimalista del lugar, aunque un poco tirado, pero Bill parecía ser quien recogía, entonces…
—Comparto con Andreas, el rubio de la otra vez, no me gusta, no lo aguanto pero así es — dijo Bill al momento de recoger un par de pantalones — siempre deja todo tirado, parece incapaz de levantar algo.
—Se parece a mi — sonrió con pesar Tom. Bill le vio y después sonrió.
—Bueno, contigo es una excepción, además yo salgo contigo, no me molestaría el levantar tus cosas.
Tom sonrió y le paso una mano por el hombro. Bill le sonrió con afecto y después le invitó a sentar en su cama.
—Voy a tomar algo, ¿quieres algo?
—Lo que sea alcohol — dijo Tom acostándose en la cama. Bill le vio mordiéndose el labio y se regreso. Se sentó sobre el borde de la cama y le acarició el brazo.
—Sabes que eres una de las personas mas importantes en mi vida. — le dijo y Tom sonrió.
—Tu eres lo más importante en mi vida — dijo Tom sonriendo.
Bill no mentía, ya sea por diversión, por curiosidad, Tom era importante en su vida.
—Voy por las bebidas.
—Gracias.
Se quedo pensando en la cocina ¿Qué hacer? ¿Cómo hacerlo? Ese día tenía que proceder, era su oportunidad, pero… no sabía como hacerlo. Tomó las bebidas y cuando entró en la habitación vio a Tom dormido en la cama, si estaba cansado, lo sabía.
Dejó las bebidas en la mesita de noche y saco su arma del cajón, si iba hacerlo ese era el momento, Tom estaba dormido, se iría en paz y no tendría que verle la cara de sorpresa cuando se entrara de que el quería matarle. Así que apunto y puso el dedo en el gatillo.
Solo le faltaba apretar y todo había terminado. Todo.
La vida de Tom, sus citas, su sonrisa, sus pasatiempos, la vida de Tom acabaría, y de paso la de el también ahora que lo pensaba, estaba tan apegado a Tom que apenas se daba cuenta, era la primera persona que le amaba, que le mostraba cariño, el ser amado y protegido, no podía hacerlo, no podía quitarle la vida a la única persona que valía la pena, amaba a Tom.
Que irónico, de todos se enamoraba de la única persona que no podía, no debía y que seguramente le costaría la vida. Se sentó en la alfombra y dejo caer el arma a un lado de su mano, en su vida solo había llorado dos veces, cuando era pequeño, pero esta vez valía la pena, por que no podía tener una vida feliz con Tom, por que lo perdería aunque no le matara, tendría que vivir sin Tom, definitivamente.
Sollozos, se despertó debido a eso, no se acordaba de cuando había caído rendido pero el sonido de alguien llorando le despertó. Abrió los ojos y vio a Bill sentado en la alfombra con las piernas encogidas y lo mas alarmante un arma en su mano derecha.
¿Qué hacía Bill con un arma? No podía ser bueno si la tenía mientras lloraba, ¿acaso pensaba en…? No, de solo pensarlo se le revolvió el estómago y le entró una angustia muy grande. Se levantó lo más de prisa que pudo y se arrodillo frente a Bill.
—¿Bill? — le llamó con cautela. Bill le vio ligeramente — Bill dame el arma.
Bill negó con la cabeza, aún no se decidía, no mataría a Tom pero si el acababa con su propia vida todo sería más fácil.
—Sería más fácil, si todo terminara — dijo Bill secando sus lágrimas — tu no entiendes.
—Bill, nada sería más sencillo, dame el arma — pidió Tom con paciencia aunque por dentro estaba muerto de miedo.
—No merezco que me quieras, es así de sencillo — dijo Bill suspirando — pero tu no sabes…lo que he hecho…
—No me importa Bill, yo te amo, como eres, con todo y tu pasado — dijo Tom serio — prometí protegerte, si esto es por tu trabajo…
Era cierto, Tom le quería proteger, lo había olvidado, tenía que regresarle el favor, el sentimiento, el que en verdad podía proteger a quien era el a Tom, y lo haría así le costase su vida y la relación con Tom.
—No lo haré — dijo Bill negando con la cabeza — no te apures, tengo que decirte algo muy serio Tom.
—Bill, preferiría que me dieras el arma — dijo Tom nervioso.
—No te preocupes, se manejarla bien — dijo Bill, y dejo el arma en la mesita, a su alcance.
—¿Qué es eso tan serio que debes decirme?
—¿recuerdas la investigación de tu padre?
¿Cómo es que Bill sabía eso? El no le contó nada….
—Yo soy parte de la organización que persigue. — dijo Bill sin ver a Tom, quería terminar el relato de un jalón — no me interrumpas, quiero decírtelo todo, yo soy un asesino de esos que buscan, te conocí por casualidad, no tiene nada que ver mi trabajo, todas esas heridas, son de misiones pasadas, yo no te hubiera dicho nada, ni involucrarte no planeaba que esto interfiriera pero, tengo otro trabajo, y ese eres tu.
Tom se tensó, Bill no era quien pensaba, ni de caso, frente a el estaba una persona desconocida, no podía creer que amara a una persona así, ¿Quién era entonces Bill? ¿Cómo era en realidad? Es que…no entendía, y que el fuera el objetivo, ¿le había dicho para que corriera? ¿para que huyera?
—No voy a matarte — dijo Bill al ver el rostro de Tom — tienes dos opciones ahora, una es dejar que yo me encargue de todo hasta que esto haya terminado.
—No confió en ti, me has mentido ¿Cómo piensas que voy a confiar en ti? No eres quien creía…por Dios…
Esas palabras le habían dolido más al pelinegro de lo que Tom había podido percibir, pero no se dio tiempo de caer y sentirse desdichado, la prioridad era la vida de Tom.
—Y la otra opción es…— dijo Bill dándole el arma a Tom — que me mates y así no tengas nada de que temer si no confías en mi.
Tom vio con sorpresa a Bill, le acomodo el arma en su pecho, justo donde estaba el corazón, incluso le acomodo la mano, y lucía atormentado pero no temeroso, cuando logro verlo a los ojos solo pudo ver tranquilidad, y convicción de lo que decía. Si le mataba Bill no se resistiría.
Continuará…
EN EL SIGUIENTE CAPITULO: A VECES ES NECESARIO DAR MAS DE LO QUE RECIBES, ARRIESGARLO TODO POR SER FELIZ… «EL TODO POR EL TODO»