Asesino 9

“Asesino” Fic de tomoeandikr

9: EL TODO POR EL TODO

En su vida había tenido un arma en las manos como en ese momento, siempre había visto todo en la televisión creyendo que a el nunca le tocara el sostener una, era pesada, y a pesar de eso Bill la cargaba con naturalidad, su rostro se veía tranquilo, ¿Qué estaba pensando? ¿Por qué le hacía eso? De golpe se enteró que no era la persona que el creía, que todo lo que le dijo quizás era mentira, estaba furioso, le dolía el pecho, nunca en su vida había sentido un vacío como el que en esos momentos sentía, lo odiaba y el arma a momentos no le parecía tan mala idea, pero después recordaba lo que habían pasado y el amor que muy a su pesar aún siente por Bill, no podía matar a la persona que más amaba, aunque le hubiera hecho tanto daño.
— Estas loco — le dijo soltando el arma. Bill suspiro.
— Bien, te juro que voy a protegerte…
— No quiero volver a verte más que para lo necesario, mas te vale sacarme de esto — dijo Tom duro, y frío, en esos momentos no quería mostrar cuanto le dolía.
— Lo haré — dijo Bill serio. Aunque fuera lo último que hiciera.
Tom se dio la media vuelta y salió del departamento dando un portazo. Bajo las escaleras como pudo, casi corriendo, no podía seguir serio, sin sacar todo lo que llevaba por dentro, al encerrarse en su camioneta gritó tan fuerte y golpeo el volante con sus manos, ¿Por qué le pasaba esto? ¿Por qué se había enamorado de la persona equivocada? El lo amaba con todo el corazón, nunca pensó que se pudiera querer tanto a alguien, hasta el punto de no poder vivir sin el, sin verlo, sin saber de el y se preguntaba ¿Cómo haría para vivir sin el? Para que le entrara en la cabeza que ya no debería estar con el? ¿Cómo?

&

No tenía tiempo de sentirse mal, de llorar por la pérdida de la única persona que amaba, se concentraría en salvarle, en hacer lo mejor que podía, el trabajo que le quitaba su felicidad, el asesinar gente esta vez para proteger.
Primero tenía que hacer algunas llamadas, llamadas que le permitirían salvar a Tom, hacerle quedar en algún lugar donde estuviera seguro, donde no corriera peligro, se sabía de memoria los lugares en los que la organización no tenía alcance, ahí estaría Tom, a salvo, lejos de el.
Andreas llegaba, parecía estar feliz, sonriente, Bill sabía bien que era probable que el fuera quien le delato, quien hizo que le asignara ese trabajo, no podía permitirse odiarle y matarle por ahora, le mataría antes de que la organización terminara con el. Si el caía Andreas caería con el.
— ¿Por qué tan solo? ¿Dónde esta Tom? — preguntó Andreas sonriendo.
— En su casa, a salvo — dijo Bill serio, sin verle. Andreas parecía descompuesto.
— Ya pasaron días…
— No seas exagerado, soy un profesional — dijo Bill con la mirada ausente. — voy a salir.
— ¿vas a verlo? — preguntó el rubio
— Que te importa, deja de inmiscuirte en mi vida, ya haz hecho suficiente — dijo Bill con coraje.
— ¿Qué insinúas? — preguntó Andreas serio.
— Lo que escuchaste — dijo Bill enfrentándolo
— Bill…
— No me esperes.

&

Las clases eran horribles, aburridas, largas y sin sentido, no sabía ni cuando terminaba una ni cuando empezaba la otra, simplemente se quedaba sentado en su lugar dibujando cosas sin sentido en su libreta, esperando por que el día terminara, para poder encerrarse y no ver a nadie.
— ¿Qué sucede? — le preguntó Gustav al sentarse a su lado.
— ¿Por qué ha de pasar algo? — preguntó molesto Tom.
— Ha sonado la campana de receso, ni te moviste, no has atendido clases, tienes los ojos hinchados…
— Ya, ya —. Dijo Tom — ya capte el punto.
— Tienes problemas con Bill — dijo Gustav. Tom apretó el puño, si alguien podía ser confiable era su amigo, así que resignado suspiro.
— No puedo creerlo, esta metido en cosas ilegales, yo lo sabía y a pesar de eso le apoyé, le quería proteger, para que ayer me dijera que sus jefes querían… bueno querían darme una paliza…
Mejor mentir un poco, aunque la situación era la misma, o similar.
— Que el me la diera — especifico Tom — me mintió…el…
— ¿ya te la dio? — preguntó Gustav. Tom le vio incrédulo.
— No, estoy bien, dijo que no lo iba a hacer y que se encargaría que nadie lo hiciera.
— Entonces no se de que te quejas…
— ¿de que hablas? ¡ me mintió! Esta metido en algo peor y…
— Te has preguntado en que posición esta? Es joven, seguramente esta de ayudante, de mensajero, en un puesto donde no tiene poder de decisión, que haya decidido no hacer caso y encima protegerte ya le pone en peligro, en cualquier organización criminal les castigan severamente por eso, y lo sabes, tu padre es policía, Tom, se que te duele, pero… esta poniendo tu vida encima de la suya.
La palabras de Gustav le dejaron huella, no lo había pensado, lo único que había pensado era en su dolor, su roto corazón, su mala suerte… pero nunca en lo que Bill estaba decidiendo, en lo que estaba haciendo… Decidió investigar un poco, y que mejor con su padre, estaba molesto con el pero aún mantenían comunicación.
Fue a comer con el, hacía una o dos semanas que no le veía, su padre lucía cansado, y acabado, Tom se sorprendió de cuanto le hacía daño el trabajo y el estar bajo presión, sabía que su caso era grande.
— Te veo mal — dijo sin rodeos.
— El caso es grande, la organización grande… — dijo su padre viendo el menú — es grave.
— No lo imagine — dijo Tom seriamente preocupado por su padre — en esas organizaciones tienen trabajando a gente joven no? ¿Cómo en la televisión?
— Si, es parecido — dijo su padre demasiado cansado para darse cuenta que Tom le sacaba información — esos jóvenes son los mas afectados.
— ¿Qué sucede con ellos cuando quieren salirse o desobedecen?
— La muerte si bien les va, tortura hasta que mueren… cosas que no te imaginas.
Tom palideció, eso era lo que le esperaba a Bill, recordaba sus moretones, sus golpes, Bill podía manejar un arma pero tenía un cuerpo débil, si le torturaba, si le golpeaban, Bill no resistiría.
— Te ves pálido — dijo Jorg — ¿te sientes bien?
— Si, claro, solo recordé que tengo mucha tarea.
— No te apures, comemos y nos vamos, tengo trabajo también.
No pudo ni comer lo que quería, ¿estaría Bill arriesgando tanto? No podía creerlo, le había mentido, casi todo lo que sabía de el era mentira, tenía su alma rota y las ideas mezcladas pero lo único que tenía claro era que no quería que Bill sufriera ese destino, no podía aceptarlo y si era verdad lo que decía su padre y Gustav entonces no podría con el plan.
Salió del lugar para inmediatamente ir en busca de Bill, no le interesaba demasiado el estar a salvo si Bill estaba poniendo su vida encima de la suya.
Cuando llegó al departamento y toco la puerta fue Bill quien le abrió, lucía como nunca antes le había visto, con ojeras, los ojos rojos, la ropa desalineada, sin maquillaje, vaya si que se veía mal, agotado.
— Vaya, que bien, pensaba llamarte, pasa tengo que hablarte acerca de lo que vas hacer — dijo el pelinegro haciendo pasar a Tom. Le sentó en un sofá algo desordenado por papeles. — ya tengo todo listo, todo tiene que ser antes de que termine esta semana, te preparé una guía de cómo llegarás y a donde, necesitas pedirle dinero a tu padre, explícale lo poco de la situación, a más tardar mañana ¿me escuchas Tom? Te irás el viernes.
— ¿y tu? — preguntó Tom viendo el complicado itinerario que tenía.
— ¿yo? — preguntó Bill y después sonrió triste — no te apures Tom no creo que me vuelvas a ver.
Se le cayó el alma a los pies, era verdad, Bill estaba arriesgando todo para que el saliera vivo de esto.
— ¿Qué quieres decir con eso? — preguntó arrugando la hoja.
— Nada, quizás me maten, o desaparezca, no tendré que ver nada contigo, no veo a que viene la pregunta.
— No iré — dijo Tom tranquilo, estaba más que claro, ahora podía verlo.
— ¿Qué? ¿no te parece el plan? Se que no confías en mi pero…
— Confío en que el plan esta hecho para que yo me salve.
— ¿entonces por que no quieres ir? — preguntó Bill agotado escondiendo su rostro en sus manos. — no entiendo.
— Si tu no vas, si no te salvas ¿Qué caso tiene que yo lo haga?
Bill levantó la vista y vio la dulce mirada de Tom que hizo que su corazón se le acelerara.
— Te mentí… me dijiste cosas que eran ciertas Tom…— dijo incrédulo.
— Si pero… tu me amas.
Por un momento le entraron ganas de reír, claro que lo amaba, claro que estaba dando todo por el y al parecer Tom apenas lo veía, no podía negar esa verdad irrefutable, y no tenía ganas de hacerlo, quería ser sincero con Tom así que solo le sonrió y recargo la cabeza en el respaldo del sofá, su mano se encontró con la de Tom y entrelazaron sus dedos.
Lo había visto todo, Bill estaba complicando las cosas, sabía que no sería capaz de matarle pero nunca se imagino que lo arriesgaría todo, era un idiota, si tan solo se hubiera quedado con el hubiera podido seguir vivo y quizás mejor de lo que estaba, pero ya no había marcha atrás, Bill tendría que pagar por su error y el se encargaría de eso, sabía que al final el pelinegro se arrepentiría y lograría quedarse con el.
Cerró la puerta de su departamento en silencio para que no le oyeran, tenía que andarse con cuidado, si jugaba bien sus cartas Bill sería suyo al final de la semana.

Continuará…

Lo unico que puede hacer Tom es rezar porque Bill resista sus heridas… que no le abandone de la peor manera «RESISTIRE»

por tomoeandikr

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!