Autores 10

Autores 10

Original de izzap. Traducido por lunallena

Capítulo 10: Todo esto es juego y diversión

Bill y Tom se separan abruptamente uno del otro, manteniendo su distancia a la vez que miran el rostro moribundo de su manager. Su boca ligeramente abierta y el color de su piel completamente pálida, dándole la imagen de un completo muerto viviente ahí de pie en la entrada de la puerta del comedor del bus. Inconscientemente agarra más fuerte el papel que tiene en las manos mirando alternadamente a los muchachos. Sí, en apariencia ellos lucían diferentes, pero en ese preciso momento David no puede ver la diferencia entre ellos dos mientras observa los dos ojos idénticos.

Instintivamente, Bill se aleja unos centímetros más de su gemelo, casi deslizándose bajo la mesa sin romper el contacto visual con David.

—David…—Tom dice como si le faltara aire. Siente un torbellino por dentro y sus nervios comienzan a invadir su cerebro a gran velocidad. Tiene que pensar en algo, lo que sea que los salvara de ese desastre.

Sin embargo, no se le ocurre nada mientras está ahí sentado abriendo la boca para hablar y cerrándola sin saber qué decir.

—D-David —Empieza otra vez.

—No es lo que parece —Bill añade en voz baja, sus palabras saliendo torpemente de su boca.

—Oh, Dios —David murmura y alza sus cejas incrédulo —Esto es…Dios, esto es una locura —Se mueve de su posición y entra completamente a la habitación. Nunca desviando su mirada de los gemelos, coloca los papeles sobre la mesa y se sienta en una silla vacía de la habitación.

—David, en serio, no es lo que-

— ¿Qué es lo que no parece, Bill? ¿Es en serio? ¿Ambos han perdido la cabeza? ¿Saben qué parece toda esta mierda? ¿Lo saben? —El rostro de David se torna de color rojo a la vez que su voz aumenta al gritar, su corazón latiendo a mil mientras encaraba su peor pesadilla.

Tom traga pesadamente y se mueve en su asiento, para nada cómodo con la mirada de David.

Lo sabe. Su maldito manager lo sabe.

Adiós Tokio Hotel.

—David… 

—Tom, ni siquiera lo intentes —David responde de golpe, sus cejas arqueándose — ¿En realidad saben a qué parece? —Pregunta nuevamente por alguna señal de respuesta.

Ambos niegan con la cabeza.

—Parece…—David comienza suavemente, estremeciéndose como si hubiera tragado alguna pastilla amarga —Parece como si el vocalista y el guitarrista de Tokio Hotel estuvieran haciendo justo lo que niegan en cada entrevista. Parece como si ustedes dos han estado mintiendo todo el maldito tiempo… ¡Justo en mi cara todos estos años!

Tom mira de reojo a Bill, quien luce mortificado.

Esta vez no puede abrazar a Bill para calmarlo, por que David estaba ahí, mirándolos con ojos acusadores.

—Oh dios, ayúdame —David murmura y esconde la cabeza entre sus manos.

Suelta un suspiro miserable en agonía y comienza a frotarse la cien para calmar su migraña.

—Esto no es bueno, para nada bueno —alza la mirada para ver a dos rostros —¿Qué carajos estaban pensando?

Ambos abren la boca para responder y David los interrumpe con un movimiento de mano.

—Demonios, no respondan eso, por favor. No quiero oír su mierda sobre que se aman el uno al otro, es solo que…—Davis se interrumpe y sacude la cabeza —¿Cómo no me di cuenta todos estos años? —Dice más para sí mismo.

Los otros simplemente miran en silencio y observan a su manager morir lentamente.

—No, espera ¿Qué rayos estoy diciendo? —David se cuestiona, alza su cabeza y mira a los gemelos sentados en un lado de la habitación, ambos luciendo como criminales capturados. —¿Saben que significa esto? Esto…Dios, esto no puede seguir ¡Tiene que detenerse! ¡Y me refiero ahora mismo! —David comenzó hablar rápido a la vez que irracionales ideas llegan a su cabeza —Solo, Dios ¿Cómo hago esto? …saben…mejor sepárense, sí ¡Ahora! ¡No se sienten ahí como idiotas incompetentes! ¡Usen un poco de ese pequeño cerebro que su madre les dio!

El mayor se levantó de su asiento, preparándose para caminar hacia los muchachos que parecían hundirse en sus asientos.

Se detuvo cuando una carcajada llenó la habitación y sus orejas se pararon como dos antenas.

Se gira para enfocar su atención en el rubio que se reía a gusto.

Gustav.

— ¿De qué diablos te ríes, Gustav? —David pregunta furioso y con el rostro enrojecido —No es un tema gracioso-

—David, David, David…—Gustav interrumpe meneando su cabeza sin dejar de reír. —David, mi amigo, siéntate y relájate ¿de acuerdo?

—Gustav, no estés loco-

— ¡SIENTATE! —Gustav demandó y David rápidamente obedeció alzando ambas cejas hacia el extraño comportamiento del baterista. Seguro, Gustav era tan joven como los otros miembros de la banda, pero tenía cierta aura misteriosa que podía hacer callar a todos.

Cuando dice que se haga algo. Se hace sin cuestionamientos.

Gustav menea la cabeza una vez más y envía una mirada de alivio a sus compañeros de banda antes de continuar con su momento de gloria.

Sonriendo, como siempre, una sonrisa humilde, camina de un lado a otro en frente de su manager.

—David —Inicia y posiciona una mano sobre el hombro tenso de su manager —Tranquilo, David, relájate.

David sigue con su mirada a Gustav, manteniendo la boca cerrada.

Permanece en silencio y espera que el baterista continúe.

—Georg, paga, hombre —El baterista dice lo más tranquilo posible.

Cuatro pares de ojos miran a Gustav, pero este no se intimida por las miradas.

Rompe en risas otra vez y mira al bajista pegado en su asiento.

— ¿Q-Qué? —Georg pregunta mirando a su alrededor sin comprender nada, sentía como si de pronto fuera parte de una conversación completamente diferente.

¿Se había perdido algo?

Gustav simplemente rie y sacude la cabeza con pura diversión.

—Georg, hombre, tienes que pagar. Fue tu idea en primer lugar. Apostaste por 5 dólares a que Bill no lo haría.

— ¿Haría qué? —Georg pregunta en voz baja como si fuera parte de una horrible actuación de la escuela en donde no se había aprendido su guion.

Gustav rueda los ojos y se cruza de brazos.

—Tío, deja de actuar como estúpido —Gustav finge otra risa —Apostabas 5 dólares a que Bill no besaría a ninguno de la banda.

El bajista iba a responder con otra pregunta de confusión cuando de pronto se hizo “clic” en su cabeza.

—Ooooh, sí —Dice como si recordara algo y hace una mueca entendiendo el plan de Gustav.

—Oh sí —Gustav lo imita con fastidio, haciendo que Georg suene como un tonto. —Ahora ¡Paga!

—Bien, bien —El bajista murmura y torpemente se mueve de su asiento para sacar la billetera de su bolsillo trasero. La abre, saca 5 dolores y lo lanza sobre la mesa. —Honestamente —Dice mientras mira al cantante —No creí que lo haría, Bill y Dios…elegir a Tom de todos nosotros, que enfermo, eeww.

Bill ríe finalmente entendiendo toda la mentira.

—Oye, no soy a quien se le ocurrió la apuesta. Además no especificaste a quién-

— ¡Esperen, esperen, esperen un segundo! —David dice mientras mira a uno y a otro miembro de la banda, viendo a los jóvenes riéndose de la apuesta. Ríe suavemente y esconde la cabeza en sus manos una vez más —¿Todo esto fue una apuesta? —Pregunta con alivio intentando aguantar una risa.

—Ajá, no te asustes, David —Gustav le sugiere a su manager.

Riendo suavemente, el baterista camina hacia la mesa para coger el dinero que Georg había dejado.

—Les dije que lo haría —Responde con una mueca —A veces Georg, juro que no tienes fe en nuestro pequeño Billy.

Bill hace un mohín como mostrando sentirse indignado y se cruza de brazos, le saca la lengua al bajista, quien no puede evitar reír.

—Quizá no soy tan inocente como tú crees, hobbit —Bill le responde a Georg.

—Eew, Bill, eres asqueroso —Tom gruñe a la vez que saca su lengua y se la frota con el dorso de la mano, haciendo sonido de asco. Siendo aún más dramático, agarra un vaso de agua y se traga el líquido en cuestión de segundos —Bill, en serio fue asqueroso —Dice dándole un suave golpe en el brazo de su gemelo. Nada doloroso, por su puesto.

David suelta un pesado suspiro, se levanta de su asiento y agarra los papeles que había dejado abandonado al comienzo.

—Ustedes muchachos —Dice mientras camina hacia la puerta —Necesitan pasatiempos y con eso me refiero a otras cosas diferentes a una apuesta a la hora de la cena —Dice mirando a Georg.

—Lo siento David. —Georg responde avergonzado, inclinando su cabeza como si en serio hubiera sido su culpa.

Sin embargo, tenía el rostro enrojecido y la boca presionada para no dejar soltar una carcajada.

—Chicos, chicos, chicos…—Su manager dice entre risas mientras sale por la puerta, intentando olvidar los pasados cinco minutos por su bien. Casi le da un ataque al corazón en ese entonces, esos muchachos lo volverían loco. —Y Bill…—Dice antes de salir completamente —Creo y necesito que consideres a quién eliges en las apuestas, no quiero que suceda algo así…en público.

Bill suelta unas risitas y mira brevemente a su gemelo que se ríe junto con ellos.

—Lo tomaré en cuenta —Bill le asegura a su manager.

—Ajá, muy bien —David dice y rueda los ojos antes de enviarle otra mirada acusadora al bajista.

— ¿Qué? —Georg grita con las manos en el aire —Lo juro David, nunca haré o propondré alguna apuesta en público ¿de acuerdo? Promesa de Boy scout.

—Georg —David dice con seriedad —No eres un boy scout.

—Oh…cierto —El bajista ríe una vez más.

David sacude la cabeza.

—Agradece que nos negamos a la apuesta de besarte —Gustav murmura cuando veía a su manager salir.

David se congela en el camino por las palabras.

— ¡Haré como si no escuché eso! —Grita por sobre su hombro para luego soltar una carcajada.

Después de esperar que David se haya alejado oficialmente de la habitación, ambos gemelos se relajaron.

— ¿Una apuesta? ¿De dónde rayos vino todo eso? —Tom pregunta curioso.

Gustav se alza de hombros y suspira —De una gran mente.

Georg rueda los ojos —Sí, sí, halágate a ti mismo, Gusti.

—Como sea…—Tom dice con un tono de alivio —Probablemente te debemos nuestras vidas ahora, esto estuvo muy cerca.

—Ugh, Tomi, claro, todo fue tu culpa —Bill se queja golpeando juguetonamente a su hermano en el brazo.— ¡No puedo creer que hicieras eso! Eres un idiota, Tomi, Juro que-

— ¡Hey! —Tom interrumpe a su gemelo.

Bill suspira y cierra su boca para luego responder — ¿Qué?

Tom sonríe de lado y agarra la camiseta de Bill ligeramente. Observa como los labios de Bill se curvan en una sonrisa y luego se inclina para besarlo —Quítatelo —dice entre el beso, eso siempre los calmaba cuando estaba tensados, casi habían sido atrapados.

—Chicos ¿es en serio? Si no fuera por Gustav, hubieran tenido que revelar su no tan pequeño secreto y ¿ahora vuelven hacer eso? —Georg pregunta con una suave sacudida de cabeza.

Bill suspira y aleja a Tom suavemente.

—Tiene razón —Bill dice mira fijamente a su gemelo quien asiente.

—Cierto. —Tom dice acomodándose en su asiento y descansado su mano sobre el muslo de Bill debajo de la mesa.

Bill suelta una risita y quita la mano de Tom para mantenerlo alejado de sus locas ideas.

—Oye Georg —Bill se dirige al bajista — ¿De verdad no me tienes tanta fe? —Bill pregunta con voz indignada refiriéndose al comentario de Gustav sobre la apuesta.

Georg ríe —Bill, reacciona, esa apuesta fue mentira —le informa al vocalista.

—Lo sé —Bill dice rodando los ojos y Tom termina el pensamiento de su gemelo.

—Pero hemos leído la historia que han escrito. —Tom dice con una mueca divertida en el rostro, su lengua jugando con el aro en su labio a la vez que mira a los G’s al otro lado de la mesa. Ambos se congelan al oír la mención de la historia y Tom ríe. —Sabemos a quién ustedes pusieron como el que domina la relación. —Sonríe de lado y con arrogancia se señala así mismo —¡Moi! —Dice en un exagerado acento francés.

—Sí, sí, como no, siempre tú —Bill rueda los ojos…otra vez — ¿En serio creen que soy tan debilucho?

Georg le dirige una mirada a Gustav por ayuda pero el baterista sacude la cabeza divertido.

— ¡Te dije! Hablamos sobre ello pero tú insististe-

— ¡No insistí! —Georg se intenta defender.

Gustav se gira hacia los gemelos y señala a Georg —Él insistió.

— ¿Insistió qué? —Bill pregunta con curiosidad.

—Qué Tom debía estar en el tope.

Georg codea al baterista e intenta evadir la mirada de Bill.

— ¿Insististe, Georg? —Bill pregunta incrédulo, sonando como si estuviera realmente ofendido — ¿Solo por qué va todo el tiempo a clubes contigo? Entonces porque no me lanzo a todo lo que tenga piernas y pechos ¿no puedo estar en el tope?

Georg se encoge en su asiento, sí, fue por eso que había insistido.

Pero si Bill está así de ofendido eso quiere decir que…

—Un segundo…Bill ¿Vas en el tope? —El bajista le pregunta con una mueca sucia apareciendo en su rostro.

Bill abre la boca por unos segundos y luego la cierra mostrando una sonrisa.

—Eso…—Bill dice con un chasquido de dedos — No es de tu incumbencia.

— ¡Oh, vamos, hombre! —El bajista intenta para luego fijar su mirada en el guitarrista — ¡Tom te estás sonrojando! —dice señalando al de rastas esperando a que uno de ellos confiese.

—Bill tiene razón, no es de tu incumbencia. —Tom responde mirando a Bill, aún con una sonrisa de lado —Aunque…me ha hecho cojear antes.

—MUY BIEN, DE ACUERDO, eso fue mucha información —Gustav interrumpe después de toser, sintiéndose un poco incómodo con el tema. Sí, podría estar escribiendo su relación en una historia pero tampoco puede olvidar que son hermanos y a la vez sus dos mejores amigos, por lo que todo esto era un poco raro.

Los tres compañeros de banda se echan a reír en respuesta, cerrando el tema de “quién va en el tope”

—Oye Gus ¿me puedes devolver los 5 dólares? —Georg pregunta cambiando el tema de la conversación.

El baterista sonríe y alza una ceja —De ninguna manera, perdiste la apuesta.

—Una apuesta falsa —Georg le recuerda.

—Lo dices tú ¿y quiénes más?

Georg hace un puchero sin responder.

—Eso pensé. —El baterista responde entre risas guardando el billete en su billetera, se levanta de su asiento y le sonríe al bajista —Vamos. —le hace un gesto para que lo siguiera.

— ¿Qué? —Georg responde con un tono amargo por la pérdida de sus 5 dólares por una apuesta que nunca existió.

—Solo…ven —Gustav dice y se gira para alejarse, llega hasta la puerta y se detiene — ¿Vas a venir o no?

Georg rueda los ojos — ¿A dónde?

—A escribir, menso. —Gustav explica con un tono aburrido, como si fuera lo más obvio del mundo.

A Georg se le ilumina los ojos y una mueca crece en su rostro, sin desperdiciar un segundo más, salta de su asiento y sigue al baterista.

— ¡Oh por supuesto! —Dice emocionado con muchas ideas brotando en su cabeza.

Para ser honestos, habían creído que su carrera de escritores se había terminado.

Y al parecer también los otros dos.

—wow wow wow ¡Un Segundo! —Tom dice levantándose de su asiento y dirigiéndose a los otros dos.

— ¿Qué? —Gustav pregunta irritado, después de todo Tom está haciendo que se agotara su preciado tiempo de escritura. Tenía una grandiosa idea para la historia y temía que se olvidara si no la escribía pronto.

Tom tose y se dirige al baterista —Ustedes chicos van a escribir esa… ¿cosa, Historia o lo que sea…?

Georg y Gustav sonríen.

—Nunca dijeron que no podíamos —Gustav responde inteligentemente.

—Además —Georg añade —Tenemos fans esperando.

—Fans —Tom rueda los ojos —Sí, claro tienen fans esperando, por supuesto eso es lógico y- un segundo… ¿fans? ¡Chicos esperen! ¿¡Qué fans!? —Tom llama sin obtener respuesta a parte de risas y pasos de sus compañeros alejándose.

El Descubrimiento de los G’s por Gustis_girl

Capítulo 10: Puede lucir inocente, pero Tom lo conoce mejor.

Notas del capítulo: Queridos lectores, Georgina y yo estamos aquí para informarles que esta historia está llegando a su fin. ¡Solo un capítulo más para el final!

Disfruten

Continúa…

Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉

por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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