Autores 7

Original de izzap. Traducido por lunallena

Capítulo 7: No sabe que ellos no saben que ellos lo saben

—Los G’s, Gustav y Georg…ellos…ellos lo saben —Tom repite en voz baja.

Bill sacude la cabeza y murmura bajo su respiración.

—No,no,no,no, ellos no saben, ellos no pueden…

—Lo saben —Tom dice acercándose y tomando asiento al lado de su hermano.

El cantante gira su cabeza para mirar a su gemelo, sus ojos inquietos, sus manos jalando las raíces de sus cabellos.

Pregunta después de unos segundos — ¿Cómo?

— ¿Cómo qué? —Tom pregunta, muy ocupado con intentar pensar la mejor forma de negárselo a sus amigos.

—Dios, Tom ¿Cómo demonios van a saberlo? —Bill pregunta desesperado, su tono más alto de lo normal

Tom suspira y se encoge de hombros.

—No lo sé, pero ellos sí.

Bill rueda los ojos y golpea a Tom en el brazo.

—Déjame volver a decir esto en término que puedas entender, Tomi. ¿Cómo sabes que ellos lo saben?

—Oh…—Tom dice —Leí un documento que Gustav tenía abierta en su laptop…

—Tomi ¿Estuviste chismeando otra vez? Sabes que David ya te ha advertido que-

—No, ya estaba abierto. No me metí a ninguna carpeta. EL estúpido buscador se cerró y luego este…documento estaba abierto. Tuve que haber sido ciego para no leerlo ¡Estaba justo ahí! —Tom contesta en defensa.

—Bien, bien, no estuviste chismeando —Bill dice suavemente, esperando que Tom continuara con su explicación —pero…¿un documento? No lo entiendo.

—Sí, eso mismo, un documento, ya sabes, un documento de word cómo si estuvieras escribiendo en un papel o algo así.

Bill frunce el ceño confundido y sacude la cabeza.

—Espera, así que… ¿Gustav tiene un diario?

—No, no sé lo que era, pero un diario definitivamente no —Tom dice negando con la cabeza. —Si no me equivoco…diría que es como una historia.

— ¿Una historia?

—Sí, sobre nosotros —Tom especifica.

—De acuerdo, ordenemos esto, estás diciéndome que has leído una historia en la laptop de Gustav ¿verdad?—Bill pregunta por confirmación

Tom asiente.

—Tomi, ¿Estás seguro que no estás viendo cosas?

Tom se frota la frente y mira a su gemelo.

—Lo juro por Dios, ¡era cómo leer una gran parte de nuestras vidas, Bill! Es como si hubieran tenido cámaras de vigilancia escondidas en nuestras habitaciones de hotel o una mierda así…Maldición, Bill, ellos saben demasiado. —Tom dice acercándose a su hermano y diciendo en voz baja, casi en un susurro —Incluso saben sobre “Jumbie”, Bill.

Los ojos del cantante se abrieron de sobre manera.

— ¿J-Jumbie? —Pregunta incrédulo.

Tom asiente.

—Ajá, incluso lo de “Jumbie” —Tom confirma.

—Oh Dios mío —Bill murmura hundiéndose en su asiento y llevándose una mano a su boca.

Mira hacia al suelo, a un punto cerca de las zapatillas de Tom, su mirada desenfocada, preguntándose cómo los G’s podrían saber eso.

— ¿Cómo pueden saberlo?

Tom sacude la cabeza y se acomoda en su asiento.

—No lo sé, realmente no lo sé…

—Pero ¿lo saben?

—Lo saben.

—Entonces ¿Por qué no nos han dicho nada? Debieron haber mencionado algo ¿Por qué no lo han hecho? —Bill pregunta esperando que su gemelo estuviera equivocado, terriblemente equivocado — ¿y por qué escribirían sobre…eso?

Tom se alza de hombros una vez más, enterrando el rostro en sus manos.

—No lo sé, Gustav es inteligente. Quizá haciendo todo esto cómo futuro testigo contra nosotros en la corte.

—Tomi, no estoy bromeando —Bill dice golpeando a Tom en el brazo una vez más.

— ¿Todo lo que leíste…era real?

—No, no todo…pero estuvo muy cerca —Tom dice suavemente, recordando la historia que había leído hace quince minutos.

Bill suspira y lleva sus rodillas a su pecho, y escondiendo su cabeza derrotado.

—Estamos cagados —Murmura.

—Bueno, no han dicho nada todavía ¿Qué te hace pensar que lo harían ahora? —Tom pregunta y colocando una mano en el hombro de su gemelo.

Bill se encoge de hombros, difícilmente notorio por su posición.

— ¿Saben que lo has leído? —Pregunta después de un minuto.

—No lo sé, quizá. Espero que no —El guitarrista responde.

Bill suelta un gruñido de frustración y preocupación, trayendo sus rodillas más cerca de su pecho, queriendo esconderse del mundo.

Tom mira a su gemelo enrollado en su asiento y su propia preocupación disminuye instantáneamente.

Se endereza y envuelve sus brazos fuertemente alrededor de su gemelo.

—Hey, estaremos bien —susurra en el oído de Bill.

— ¿Cómo, Tomi? ¡Ellos lo saben! ¡Lo saben! Estamos cagados…tú y yo, estamos acabados—Bill dice en un susurro, casi quebrándose en llanto.

Tom suspira y presiona un ligero beso en la cien de Bill.

—No estamos acabados, Bill…No vuelvas a decir eso —Tom casi ruega apretando su abrazo —Quizá estamos exagerando, quizá ellos están bien con eso.

Bill ríe un poco sorbiendo sus lágrimas

— ¿bien con eso? Tomi, esto es peor que salir del closet. Somos hermanos. Gemelos. Si por alguna razón olvidaste ese pequeño detalle —Bill dice suavemente alzando su mirada hacia Tom.

Tom ríe y rueda los ojos.

—Por supuesto, me conoces, me olvido de ese pequeño detalle todo el tiempo —Tom dice sarcásticamente, acariciando la nariz de Bill juguetonamente.

Bill sonríe y se limpia la lágrima molesta que deslizaba por su mejilla.

—No quiero que sepan —Dice en voz baja.

Tom sonríe de lado y se inclina para plantar un sonoro beso en los labios de Bill, en plena luz del día, en un área concurrida del bus…dónde cualquiera pudiera pasar.

—Si lo saben, piensa en cuánta presión se nos quitó de encima —Tom dice alejándose unos centímetros del rostro de su gemelo —Si lo saben, podemos hacer esto —Planta otro beso en los labios de Bill —Cuando queramos —Otro beso —Dónde sea —Y otro beso —en cualquier momento…—Tom finaliza llevando sus labios al cuello de su gemelo, succionando la piel suave y respirando su esencia.

Cómo si los hubieran invocado, el sonido de la puerta abriéndose y cerrándose en el bus hace eco en los pasillos y llega hasta los oídos de los gemelos. En un instinto natural, ambos hermanos se separan en cuestión de milisegundos y se sientan en los rincones opuestos del sofá. Bill intenta recoger el control remoto con torpeza para continuar viendo el DVD, el vibrante sonido de una explosión suena en los parlantes rápidamente llenando el ambiente de silencio.

Georg y Gustav entran a la zona principal del bus para encontrar a los gemelos ignorándose el uno al otro, sus ojos pegados en la pantalla de la televisión, completamente distraídos de la presencia del baterista y bajista en la habitación.

Gustav alza sus cejas y envía una mirada sospechosa a su colega.

Sienten algo extraño.

Pero una vez más, quizá eso era producto de sus nervios, totalmente asustados de que Tom los vaya a confrontar por la historia y digamos que esa no era una muy placentera idea para ninguno de ellos en ese momento.

Georg alza los hombros y el baterista lo mira achinando la mirada, ambos toman asiento, lo más lejos posible de los gemelos.

—Hey —Georg dice tranquilo, mirando a Bill y a Tom.

Ambos gemelos quitan la mirada de la pantalla y observan al bajista como dos pequeños ciervos en medio de una carretera observando como un camión se aproxima toda velocidad.

Bill traga saliva, hacienda visible el movimiento de su manzana de Adam. Toma una gran bocanada de aire intentando calmar los latidos de su corazón.

El cantante rápidamente aleja su mirada del bajista y sitúa su atención en la pantalla una vez más.

Tom fuerza una ligera sonrisa como respuesta, sin embargo sus ojos permanecen grandes y culpables, luciendo cómo si estuviera en un interrogatorio policial.

En reemplazo de un “hey” Tom simplemente asiente la cabeza y una vez más regresa la mirada a la televisión, recreando en su cabeza la historia que acababa de leer con las voces de sus compañeros de banda.

¿Cómo podían saber tanto?

&

Y para el resto de esa noche, los miembros de Tokio Hotel se dividen en dos grupos.

Los G’s no estaban seguros si Tom le había mencionado sobre la historia a Bill, aunque por la mirada, diría que sí.

Y los gemelos, honestamente no saben cuánto los G’s saben.

Están convencidos de que los G’s saben de su relación, pero cómo sus amigos lo saben es un misterio.

Cada grupo estaba inconsciente de lo que el otro grupo sabe, y por esa razón el bus continuaba en una noche de silencio incómodo, la tensión llena en cada rincón del bus incluso llegando a David y a Saki.

&

Los días pasaron, el silencio y la tensión continuaron con ninguna confrontación entre los grupos divididos a parte de los cordiales saludos que los miembros se dicen al cruzarse en el bus. Sin embargo, afortunadamente con el espíritu de las fans y los gritos, fueron capaces de sobrellevar la tensión y permitirse hacer una buena actuación sin que nadie notara la poca interacción de los miembros de la banda.

—Gustav ¿Qué estás haciendo? —Tom pregunta al ver al baterista caminar hacia la sala principal del bus, se empina hasta alcanzar su estante, pasa la mano y solo encuentra papeles dónde se supone estaría su laptop.

Se detiene y se gira al guitarrista por unos segundos — ¿Has visto mi laptop?

Tom se muerde el labio a tal mención, siendo esa la causa de toda la tensión en los pasados días.

Las palabras de la historia aparecieron en su mente una vez más y siente su rostro calentarse.

Un ligero rubor crece en sus mejillas y aleja la mirada, evitando al baterista mientras sigue su camino.

—Pensé que lo dejé en el estante cerca de mi cama, pero no está ahí —Gustav murmura, buscando en su cabina, levanta las almohadas, las sábanas, las revistas, cables, papeles, platos, bolsas de comida rápida y todo el desorden que había dentro —Y Georg me dijo que no la ha visto…

—Bueno, primero que todo, no creo que tu laptop se haya escondido debajo de una cuchara —Tom dice riendo al ver como Gustav alzaba unos utensilios buscando debajo de ahí.

El baterista remueve todo y mira a Tom con fastidio.

—Cállate ¿Sabes dónde está?

—Uh, sí —Tom dice nervioso encendiendo la televisión.

Gustav rueda los ojos, cruza sus brazos contra su pecho y se fastidia por la actitud infantil de Tom

—Genial —Dice sarcásticamente, poniéndose de pie en frente de Tom, bloqueándole la vista de la pantalla —Ahora ¿Me dirías dónde está?

Tom alza la vista al baterista y responde tranquilamente —Bill la tiene.

—Bill la tiene ¿Por qué Bill la tiene? ¡Él tiene su propia laptop y todos en este jodido bus la tienen! —Gustav dice lanzando sus brazos con exasperación — ¿Por qué demonios están todos usando mi laptop? ¿Ah? ¿Todos han crecido tan perezosos que no pueden prender el botón de “encender” de su propio ordenador?

—Gus, tranquilo, tú dejas que use tu laptop todo el tiempo —Tom dice meneando la cabeza divertido al muchacho agraviado en frente de él. Es en realidad un tanto humorístico ver a Gustav alterado, hay algo tan satisfactorio sobre alterarlo, te hace querer sonreír de realización.

—Sí, bueno ¿Y qué? Él tiene su propia laptop Y quizá yo necesite usar la mía para algo importante, sabes —Gustav dice mirando al guitarrista y fastidiado por el hecho de que su laptop había sido tomada una vez más. Pero esta vez sin su permiso.

Afortunadamente, Gustav era inteligente para asegurarse de que la historia de él y Georg estuviera correctamente cerrada antes de apagar su ordenador.

Tom suspira hacia su dramático amigo.

—Solo necesitaba revisar algo —Tom dice con indiferencia, encogiéndose de hombros.

Sin embargo, aleja su mirada del baterista.

Gustav cae rendido al lado de Tom, sus brazos cruzados sobre su pecho una vez más.

— ¿Para que la está usando de todos modos? ¿Qué es tan importante que no pudo esperar 2 benditos segundos para prender su laptop?

Tom se alza de hombros y evita su mirada, mirando la televisión, la pared, lo que sea menos a Gustav.

—No lo sé ¿acaso importa?

—Supongo que no, Pero ¿sabes por qué la está usando? —Gustav pregunta incapaz de ignorar el repentino comportamiento nervioso de Tom.

El guitarrista se alza de hombros una vez más y se rasca la parte trasera de su cuello de manera ansiosa.

—Ya conoces a Bill, probablemente está revisando algún precio de los bolsos de Prada o alguna mierda como esa, nada importante ¿Por qué te importa de todos modos? —Tom termina presuroso, sus palabras saliendo de manera torpe como un niño intentando mentir en frente de sus padres, pero por supuesto, el niño falla miserablemente.

Gustav arquea una ceja curiosa a las palabras de Tom y mira al guitarrista de manera sospechosa.

Sin embargo una cosa es clara, Tom está terriblemente preocupado de algo, algo que tiene que ver con Bill y la laptop de Gustav.

— ¿Qué estás escondiendo? —Gustav pregunta mirando al guitarrista de lado, sus cejas aún arqueadas en sospecha.

— ¿esconder? Nada ¿Por qué estaría escondiendo algo? ¿Luzco como si estuviera escondiendo algo? —Tom pregunta atreviéndose a mirar al baterista.

Gustav achina la mirada al de rastas y algo nace en su mente.

— ¿Qué está haciendo Bill con mi laptop en realidad? —Pregunta con el corazón latiendo muy rápido mientras un presentimiento crece en su pecho.

—Nada, en serio —Tom intentó

Sin embargo, falla de nuevo

Gustav sabe cuándo los gemelos están mintiendo, están siempre tan defensivos.

—Tom, estás mintiendo —Gustav contesta a la vez que se levanta de su asiento y camina hacia las cabinas.

Tom sigue al baterista con sus ojos antes de que finalmente reaccionara y saltara de su asiento para detener al rubio.

—Espera, Gustav ¿A dónde vas? —Pregunta mientras sus pantalones sueltos se balancean mientras intenta alcanzar al baterista.

Gustav no responde.

Simplemente continua caminando hacia las cabinas, ignorando completamente al chico de rastas que le seguía los talones.

El baterista llega al área de las cabinas, dos de ellos sin ocupar, dos de ellos ocupadas.

Una de ellas con las cortinas cerradas le pertenece a Georg, quién estaba roncando.

La otra le pertenecía a Bill, lo que sea que estuviera escondiendo esas cortinas rojas.

—Gustav ¿Qué estás haciendo? —Tom pregunta, sin embargo sabe qué está por venir.

Traga saliva y una gran bocanada de aire, preparándose así mismo, mientras su amigo agarra la cortina de la cabina de Bill.

El corazón de Gustav late salvajemente, casi saliendo disparado de su pecho.

Mientras sus dedos rozan el borde de las cortinas, un millón de pensamientos aparecen en su cabeza, las palmas de su mano sudan y una gota de sudor se desliza por su cuello, ansioso por lo que encontrara detrás de la tela.

Ruega que Bill verdaderamente este mirando precios de bolsos de Prada y esas cosas, pero su corazón y mente le dicen otra cosa.

Sabe que algo sucede.

Tom le estaba mintiendo, mintiendo de verdad, en su cara pelada…

¿Qué podría ser tan importante para esconder algo?

Bueno, la historia.

La historia.

Mierda.

¿Entonces Tom sí le dijo a Bill sobre eso?

Oh Dios, no por favor. Gustav ruega así mismo, cerró sus ojos fuertemente con la misma fuerza con la que agarra las cortinas con sus dedos.

Aguantando la respiración, abre la cortina de golpe, revelando a Bill enrollado contra sus almohadas.

El pelinegro está enrollado contra sus almohadas, descuidado y vestido en piyamas.

La cavidad de la cabina es oscura.

La única luz que ilumina el lugar oscuro proviene de la pantalla de nada más y nada menos la abominable laptop de Gustav.

El cantante alza la vista de la pantalla, sus ojos se abren enormemente al ver al baterista, su mandíbula abriéndose anonadado.

Gustav suelta la cortina y permanece paralizado en su lugar, mirando al cantante en frente de él, su corazón latiendo a mil.

Bill mira a Gustav con ojos muy abiertos, como cuando un niño es atrapado por sus padres debajo de su sábana con una linterna leyendo un libro muy tarde en la noche.

El texto en la pantalla ante él es recitado en su mente por la voz de Gustav.

Todo lo que leyó solo momentos antes, cada palabra sucia, cada susurro, cada mirada seductora, cada movimiento de dedos, cada embestida…fue producto de Gustav y Georg.

El trabajo es indudablemente de ello, el documento está titulado con su simple nombre de Dúo: “The G’s”

Y todo lo que acaba de leer es exactamente lo que Tom le había dicho.

Es como si sus amigos hubieran tenido cámaras de vigilancia en sus habitaciones de hotel, grabando cada encuentro prohibido entre los gemelos.

Sorprendentemente, algunas partes eran espantosamente exactas.

El resto de la historia estaba muy cerca, como Tom dijo.

El labio inferior de Bill tiembla mientras mira los ojos marrones de Gustav a la vez que pregunta con suavidad — ¿Cómo sabían sobre nuestra relación?

Continúa…

Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉

por lunallena

Escritora y traductora del Fandom

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