Bad Romance 14

Bad Romance 14

Bad Romance” Fic Toll de Park Min Yeon

Capítulo 14

Sabes cocinar?

No mucho… pero creo que un pastel sea difícil de hacer o sí?

No… no lo creo, pero debemos darnos prisa, Bill me dijo que nos apuráramos en esto…

Traje todo lo necesario, están seguros de que harán esto? No creen que sea mucho?

Claro que no!… será algo genial… habrá alcohol Haha

Tch!.. Ok .. Apuremos!

Georg y Gustav estaban haciendo el pastel que le darían a Tom apenas tocaran las doce. Bill lo había distraído saliendo a caminar un par de horas. Mientras que Gustav terminaba con el pastel, Georg se puso a esconder los adornos en alguna parte de la sala como le había dicho Bill.

&

No has pensado en viajar?

La verdad es que no… he vivido aquí desde siempre… y no dejaría a mi madre sola

Ah~… ya veo

Tú? … no me has contado mucho de ti…

De mí?… oh, no creo que sea un asunto muy interesante…

En serio? Todo de ti me parece interesante Bill

Hablas en serio?… bueno, no es mucho que contar.

Pues, genial!… conozcámonos en lo que tardamos en regresar

Bill lo pensó un momento, no sería tan malo contarle sobre él… Tom quería conocerle más… y era justo.

Bien… que es lo que quieres saber de mí?

Has viajado antes?

Tres veces…

Como lo hacías?

Jaja… me colaba en los aviones, era genial. Recuerdo que una vez estuve en primera clase y nadie notó que no tenía un boleto de avión.

Eso es raro, pero tienes mucha suerte de que no te han pillado.

Exacto… mucha suerte… pero aun así, casi me matan hace unos días, si no fuera por ti, yo no estaría aquí ahora.

Bill le abrazó a Tom sonriéndole y apoyando su cabeza en el pecho del mayor. Tom por su parte, se sentía culpable, pues, él iba a matarlo antes, y ahora, estaba perdidamente enamorado de él.

Gracias– le susurró Bill.

No.. No fue nada– le correspondió el abrazo.

Que más quieres sabe de mí?

A ver… pues me da mucha curiosidad eso de cómo empezaste a robar…

Aaahh~… bueno… eso es algo extraño pero bueno… de pequeño yo lo tenía todo. Mi padre y mi madre estaban en una gran situación económica y todo eso… pero un día. Mi padre desapareció. Le habían acusado de fraude. Y él huyó. Dejándonos a mi madre y a mi solos. Al poco tiempo, el dinero de mi familia también había desaparecido. No teníamos nada, vendimos la casa para conseguir dinero, sobrevivimos de eso un par de meses. Pero luego nada. Volvimos a caer. Mi madre se puso a cantar en las calles, conseguíamos algo de dinero, y pudimos alquilar un piso de mala muerte pero era algo, tenía un techo y eso importaba. Hasta que mi madre cayó enferma… no podíamos pagar un médico, y ella estaba muy mal. Yo la cuidaba, era difícil, yo solo era un niño, tenía solo 5, recuerdo un día ella me dijo que quería salir un rato. Caminamos, y ella vio un vestido muy hermoso en una tienda, pero era demasiado caro. Así que se quedó con las ganas. Un día cuando salí a por comida, hurté el vestido, nadie lo notó, tuve suerte, lo había escondido en la bolsa de pan. Al regresar a casa lo sacudí y lo estiré. Se lo enseñe a mi madre. Ella estaba encantada. Lo usó una vez. Y a los dos días siguientes ella falleció, había amanecido muerta, y me quedé solo, vino la policía, pero yo no quería ir a un orfanato, así que me escapé. Como necesitaba comida… empezaba a robar pan. Primero era eso, pero ya me hacía falta ropa, y como había tenido suerte con el vestido, con el mismo cuidado empecé a robar ropa para mí… se me hizo un hábito… empezaba a aumentar mis robos, ya no era solo ropa, también dinero… robaba carteras, billeteras, joyas, aprendí a quitar un collar sin que lo notase esa persona… y fui mejorando cada vez más hasta que empecé a conocer gente… ya habría cumplido mis 13 años… cuando tuve sexo por primera vez… estaba cerca de un bar, y había un chico que me atraía bastante… esa fue mi primera vez… en la segunda me dio dinero, y me dije: “vaya! Dinero fácil” empezaba a gustarme… me volví adicto al sexo también… cumplí los 16 y ya habían más hombres que me conocían… claro por otro nombre que adquirí, Edmond, ese era mi nombre para los demás… solo hay un hombre que me conoce por lo que soy, Vince, es pintor, bueno… también es falsificador de pinturas, pero eso nadie lo sabe, trabaja en el museo de Berlín… pasaba más tiempo con él.. Hasta que estafé a un tío llamado Gordon, con una pintura falsa… sus hombres eran los que estaban en el estacionamiento ese día… peor ahora, estoy aquí… y tengo muchas cosas … y a ti– terminó de contarle Bill.

Tom había escuchado atentamente la historia del pelinegro.. Había estado en una situación difícil… tenía que sobrevivir… y su única manera era robando… se tensó un poco cuando Bill llegó al tema en el que se prostituía.. Pero ahora estaba con él no?… ya no necesitaba robar o esas cosas… aunque sabía que para el pelinegro iba a ser algo difícil, ya que se le había convertido en un hábito eso de robar.

Ha sido difícil para ti– dijo Tom abrazandole.

Algo así… pero lo he hecho bien después de todo.

Si…

Y tú?

Yo?

Si… como fue que te convertiste en un detective privado?

Tom sabía que tenía que decirle la verdad a Bill en algún momento. Pero era difícil… que tal lo tomaría Bill… y más cuando le dijera el porque se conocieron.

Pues sobre eso… es difícil de contar.

En serio?

En ese momento el celular de Tom comenzó a sonar, y este agradeció al cielo que el celular sonara precisamente en ese momento.

Un momento…— se disculpó antes de contestar—si diga?

Su madre le había llamado, tenía noticias sobre David. Le contó más sobre este.

Se estaba haciendo tarde y la llamada termino.

Esta oscureciendo… creo que es hora de que volvamos– habló Tom

Si.. regresemos

Ambos tomaron el camino de regreso a la casa de Tom

&

Gustav y Georg habían terminado de hacer el pastel, lo habían ocultado, tenían todo listo para esa noche… en eso, se escuchó la puerta abrirse, y los dos corrieron a sentarse en la sala finjiendo que nada pasaba.

Georg?– se escuchó la voz de Tom

Estamos aquí!

Tom y Bill entraron a la sala y vieron a Gustav también aún ahí.

Gustav… cuándo llegaste?– le preguntó Tom.

De echo… estaba de paso. Supongo que tu madre ya habló contigo.

Si, hemos hablado hace unos minutos…

Si, bueno… creo que es hora de que me vaya a casa, tengo que hacer unas cosas

No te quedas un rato más?

No lo creo… nos vemos mañana Tom. Adiós chicos.

Chau…

Gustav salió de la casa y Bill se tumbó en el asiento al lado de Georg.

Vete al otro sillón..

Yo llegé primero…

Shu!

Ya! Bien… me botas..

Georg se sentó en el sofá de al lado y Bill llamó a Tom para que se sentara a su lado. Así lo hizo este y Bill apoyó su cabeza en las piernas de el de trenzas. Tom le acarició la cabeza y le sonreía. Bill cerró sus ojos y se sumergió en la sensación que le daban las caricias de Tom, aunque estas fueran solo inocentes caricias.

Pasaron las horas. Tom estaba en su habitación leyendo un libro. Mientras que en el primer piso de la casa, Georg y Bill estaban adornando la sala.

Que diantres haces con eso?– le preguntó Bill al ver que Georg no podía inflar los globos.

Los inflo pues…

Tarado… tienes el inflador a tu lado!

Georg volteó a ver el inlfador… sonrió y empezó a inflar los globos…

El pastel?

Por ahí– Georg señalo una caja que estaba cerca.

Bill caminó hacia la caja y la abrió dejando ver el pastel.

Genial…— lo sacó de la caja –rayos… donde dejaste las velas?

Emmm… chuuu… donde están?

Eish… buscalas!

Georg encontró las velas y se las dio a Bill, tenían todo listo. Y faltaban pocos minutos para las 12.

Apaga las luces… coge el champagne, dame el encendedor.

Tom estaba bajando las escaleras cuando escuchó un vidrio romperse y las luces se apagaron del todo. Tom sacó su arma y apunto a la nada.

Quién esta ahí?

En eso vio una tenue luz acercándose a las escaleras.

Happy Birthday to you… Happy Birthday to you… Happy Birthday Mr. Kaulitz… Happy Birthday to you

Pide un deseo…—habló un sonriente Bill.

Aaww… chicos… no tenían que..

Vamos… pide un deseo (:

Tom sopló la vela.

Yeeeiii… ahora si eres mas viejo…

Tch.. si claro..

Emm.. Tom.. lamento lo de tu ventana, no había abierto una de estas antes– dijo Georg enseñando la botella de champagne –intentaré con otra…

Georg cogió la segunda botella y la intento abrir, el corcho salió disparado hacia el estante que tenía Tom en frente, rompiendo la luna. Bill estalló en una carcajada mientras Tom miraba a Georg.

Ups…

Tom también rió y Bill con una mano jaló a Tom hacia la sala. Georg encendió las luces. Bill dejó el pastel en la mesita y cogío tres gorritos de papel que habían hecho antes. Le puso uno a Tom y le dio otro a Georg, él también se puso su gorro. Parecían tres niños. Empezaron a hacer bobadas…

Se terminaron las dos botellas de champagne y Bill salió de la cocina con otras dos de vodka. Bailaban sin ritmo y Bill no paraba de reír por cualquier cosa. Los tres empezaron a perder conciencia de lo que hacían.

En resumen… se divirtieron bastante.

Empezó a amanecer. Todo estaba hecho un desastre. Georg estaba en el suelo cubierto en una funda de plástico y pastel encima. las botellas estaban totalmente vacías. Había comida por todos lados. Tom estaba echado en uno de los sillones y Bill estaba encima durmiendo.

Georg empezó a despertar y miró el techo. Habían residuos de comida pegada en él. Se intentó safar de la bolsa pero no pudo, chocó con la mesa y el ruido despertó a Tom.

Tom miró a Bill encima de él y luego vió a Georg. Encima de Georg estaba el gato de Tom, pero este ya no estaba blanco, ahora estaba pintado de rosado y celeste pastel, el gato le lamía el pastel que tenía Georg en la cabeza.

Tú le hiciste eso al gato?– preguntó Tom.

No… lo hizo usted

Tom se quedo mirando al gato y se intentó mover, pero Bill no le dejaba y se abrazó más a él. Tom se sentó con dificultad y cargo a Bill en sus brazos.

Lo llevó hasta la habitación en la que se estaba quedando Bill. Lo recostó en la cama y Bill lo apegó más a él con sus brazos.

mmm… los zapatos…— le dijo Bill a Tom.

Tom rió levemente y se separó de Bill para quitarle los zapatos.

Happy Birthday to you…. Happy Birthday to you … Happy Birthday my dear Tomi …Happy Birthday to you

tom volteo y vio a Bill con una sonrisa y su reloj en las manos.

Ese es mi reloj– le dijo Tom sonriendo.

Sabía que te gustaría…

Tom se rió cogiendo su reloj y se quedo mirando a Bill.

Cuanto pesas?– le preguntó Bill.

Tom sonrió y se acercó más al rostro de Bill, depositando un dulce beso en sus labios….

& Continuará &

por Park Min Yeon

Escritora del Fandom

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