
Fic de Xim_Alien
Capítulo 7
Día 18
No tengo muchas ganas de escribir, solo te diré que salí con ganas de encontrármelo en la calle.
¿Te puedes imaginar al montón de gente a la que le tomé atención por el simple hecho de buscar su rostro?
Me mareé, me entristecí cuando no lo vi por ningún lado, y sobre todo, me volví un poco loco cuando me di por vencido y entré a la casa rendido, sabía que hiciera lo que hiciera, no lo vería hoy.
.
Día 19
Nunca pensé en decir esto, pero YA QUIERO QUE SEA MAÑANA PARA VERLO.
Por cierto, el asno que entró apenas el otro día, espero que se muera, él y todo su séquito de mierda.
Créeme que los mataría si pudiera, si tuviera los malditos huevos para hacerlo, pero me temo que soy un puto cobarde.
.
Día 20
No sé por dónde comenzar.
Hoy me levanté más temprano que nunca, hice lo que nunca, escogí la ropa que usaría con una responsabilidad que hasta a mí me aterró, y mientras me peinaba el cabello y maquillaba mis ojos, descubrí que mi corazón palpitaba desbocado.
No desayuné, quería irme lo más rápido posible y quedarme en las escaleras que dan a la entrada trasera de la escuela, porque él llega por ese camino justamente, y por alguna razón, quería ser yo el primero que se cruzara en su vista. Pero no pasó.
La primera clase de hoy es literatura, me crucé con el asno imbécil del “Halbstarker” y me dio un golpazo con el hombro que me hizo trastabillar con mis propios pies, casi caigo el suelo, y no sabes, fue Tom el primer tipo que atravesó mi mente, que mi mente vistió con una armadura resplandeciente, su espada desvainada, cabalgando un caballo blanco, o negro, uno pura sangre o el más salvaje, lo que fuera, pero lo quería ya. Y no apareció.
Durante el almuerzo me quedé sentado en el salón de biología, sería la siguiente clase, y aún estaba empeñado en ser yo quien fuera el primero que se cruzara en su vista en cuanto él entrara. No entró.
Me desesperé, recé para que apareciera, no podía creer que mi mala suerte fuera enorme, y cuando lo di todo por perdido, llegó el asno a decirme que sí había empezado mi día con mala suerte, que era más que posible que todo podía empeorar. Y empeoró.
Llegué a casa alrededor de las tres de la tarde, con mi cabello empapado en una sustancia grumosa que provenía del laboratorio bajo el nombre de una supuesta práctica, misma que empezaba a ocasionarme un escozor en mi piel, y no aguantaba más conforme esta se sacaba gracias al asqueroso viento de afuera.
Afuera de casa estaba él, sentado en el primer escalón, y me miró como si no explicara qué era eso encima de mí.
“¿Eso lo hizo el Halbstarker?” Preguntó y yo solo pasé de él, porque estaba triste, enojado, colérico, y por supuesto, decepcionado porque no se apareció cuando más lo necesitaba.
“Tienes que decirme, ¿fue él?”
Y le contesté con un “¿tengo que? Disculpa, ¿tú quién eres?”.
¿Y sabes qué me contestó?
“Te puedo ayudar, Bill, puedo ayudarte, dame una oportunidad.”
“¿En dónde estuviste hoy?” Porque además de estar enojado, estaba preocupado, aunque ganaba más mi enojo por no haber estado ahí para mí. ¿Había algo más importante que yo?
“Mi mamá tuvo un accidente, bueno, no es mi madre, es mi madrastra, y mi papá está fuera del país, tuve que llevarla al hospital en el auto del abuelo. Perdóname, te juro que hubiera hecho sufrir a ese imbécil”
“Perdóname tú a mí, yo no soy nadie para hablarte así” Me sentí una mierda.
“Te diré algo, mañana te haré justicia, le haré tragar lo que te echó encima. ¿De acuerdo?”
“No quiero que te metas en problemas por mí, Tom” Me encantó pronunciar esa sílaba, esas tres letras, su nombre.
“Nadie dijo de hacerlo dentro de la escuela”
Y se fue, me dejó ahí, frente de mi puerta, lo vi caminar y alejarse de mí al mismo tiempo, y lo único que quería hacer, lo único que ansiaba hacer era ir detrás de él y alcanzarlo para regresarlo a mí y besar sus labios, pero estaba empapado con esta cosa que no sabía qué era, y que apestaba un poco más mientras se secaba más, pero se fue. Y no lo he vuelto a ver.
¿Es posible que lo haga tragar lo que me echó encima?
Estoy a punto de rogar para que ese chico y yo estemos juntos para toda la vida. Así de ingenuo soy. ¿No te parezco patético?
Continúa…
Gracias por la visita. Te invitamos a dejar un comentario 🙂
no eres patético, corazón. simplemente eres tú hambriento de amor y afecto 🙁
❤️🩹❤️🩹❤️🩹❤️🩹❤️🩹❤️🩹