
HOLA, BUENO SI PARA QUIENES SE HAYAN PREGUNTADO TENER A UN HERMANO VAMPIRO, ATRACTIVO Y ASI DE SEXY COMO BILL DEBE PERTURBAR A CUALQUIERA, ASI QUE SI, SI HABRA TWINCEST.
“Blood” Fic de tomoeandikr
3. ALIMENTATE DE MI
No podía hacerlo ni lo iba a permitir, David había organizado una sesión de fotos al aire libre, a las cuatro de la tarde, era parte para una entrevista en una revista acerca de la enfermedad de su hermano. No era problema la entrevista, mentir sabía perfectamente, el problema era la sesión de fotos y el sol abrazador que si bien se sabía las historias podía matar a su ahora extraño hermano.
-Le diremos que no – dijo Tom viendo el itinerario. – tu no puedes salir al sol.
Por extraño que pareciera Bill estaba en silencio, viendo la ventana y la cortina cerrada, afuera un sol abrazador brillaba en lo más alto, era medio día, estaba cansado y hambriento que era lo peor, no se había permitido beber de Tom, no sabía como pero iba a sobrevivir así. No quería verle por que de hacerlo podría recordar esa abrazadora sed que le quemaba por dentro, ya era difícil el estar con el en un mismo cuarto.
-¿Qué podemos poner como excusa? – prensaba en voz alta el hermano mayor.
Bill se levanto de la cama, no sabía ciertamente que clase de cosa le pasaría, todas las historias y leyendas apuntaban a que se quemaría, pero ¿y si no er así? También apuntaban a que tendría super poderes, y una fuerza descomunal, bien se sentía diferente si, pero hasta el momento su fuerza era solo un poco mayor, su velocidad era igual, su peso el mismo, y no tenía ningún poder sobrenatural, seguía siendo el mismo.
Extendió una mano hacía el as de luz cuando de un manotazo Tom se la retiro.
-¡¿Qué demonios estas pensando?! Se supone que eso te hace daño! – le reprendió. Bill se encogió de hombros.
-Nunca lo sabré si no pruebo.
-¿y si te quemas? – preguntó Tom enfadado.
-Me quemo y ya – dijo Bill serio. Tom no podía creer lo que escuchaba.
-No, debe haber otra solución.
-No la hay.
Tom apenas pudo ver como su hermano quitaba la cortina con una mano y dejaba entrar el sol. Se quedo prácticamente sin respirar durante unos segundos, estaba listo para cerrar la cortina si Bill sufría daños. Pero no fue así, su hermano estaba de pie en el as de luz, como si nada, sonriendo de forma casi contagiosa y a primera vista, feliz.
-¿lo vez? Si podemos hacer la sesión – dijo Bill sonriendo
-Casi me matas del susto podrías hacer el favor de consultarme antes de hacer algo así…
-Es mi vida Tom – dijo Bill aún sonriendo.
-La mía también – dijo Tom serio. Molesto.
Finalmente Bill feliz por el reciente descubrimiento se alisto para la sesión de fotos, tomo precauciones como lentes de sol y una gorra guardada en su bolsa, no quería tomar demasiado riesgos. David al verlos sonrió, a la vista de todos volvían a ser los mismos de antes, Tom y Bill, los siempre dispuestos a una buena sesión de fotos.
Todo estaba listo, eran profesionales y harían la sesión en menos de una hora. Bill podía sentir la mirada de Tom encima de el todo el tiempo, era algo…sorprendente. Siempre había sido cuidado por Tom, de eso no había duda, así se fuera con una fan, a una fiesta o lo que fuera dejaría todo por ir a su ayuda. Ese era Tom. Ahora por supuesto la protección había aumentado, la mirada del mayor estaba siempre encima, siempre viendo que se sintiera bien, era reconfortante y malo a la vez. Malo por que sabía que Tom se sentía culpable.
La sesión comenzó, las posiciones las mismas de siempre, todos juntos, Tom y Bill, georg y Gustav, y al final todos juntos de nuevo. Estaba por terminar cuando se sintió débil, mareado, apenas y podía levantarse, y un sudor le recorría la espalda y la frente, como si hubiera sido un día agotador y no solo eso, la sed empeoraba, no recordaba haberla sentido tan presente, cada aroma era atrayente, sin importar quien fuera. Carraspeo molesto, no quería sentirse así, quería terminar la sesión, volver a ser el de antes.
-Es suficiente – la voz de su hermano le saco de sus pensamientos. Era Tom pidiendo que la sesión terminara ¿se sentía mal? Le volteo a ver curioso, olvidándose de sus males por un momento. No, Tom se veía bien, entonces debería ser por el.
-Faltan tres fotos – dijo Dave sin darle importancia – media hora Tom.
-No, he dicho que se acabo.
El tono definitivo de Tom fue lo que le hizo a David voltear curioso a ver al guitarrista, estaba junto al bajista, con los ojos cerrados y aparentemente agotado, hablaba en serio. Por alguna extraña razón David volteo a ver a Bill el cual estaba recargado en una pared en la sombra, parecía estar sufriendo ¿Por qué? No lo sabía, pero lo que si era un hecho era que la reacción de Tom era por su hermano.
-Bill ¿te sientes mal? – preguntó David. Bill le vio por un instante y después negó con la cabeza. – ¿lo ves Tom? Bill esta bien.
-Yo nunca mencione que era Bill – dijo Tom molesto.
-No soy tonto Tom – dijo David – ahora la otra foto, vamos chicos.
-David – dijo Tom con un tono que a todos les pareció de cuidado – hablo en serio.
-Tomi – dijo Bill poniéndose de pie – ¿puedo hablar contigo? A solas.
Tom vio a su hermano y le siguió dentro de un camerino improvisado. Cerró la puerta al entrar y se acerco a su hermano el cual parecía estar al borde.
-Esto termina aquí – dijo Tom – apenas te mantienes en pie, es el sol ¿cierto?
-No tiene que ser así – dijo Bill débil – soy un profesional.
-Un profesional?… es tu salud Bill, yo no juego con eso, además con esa cara que traes no te ves bien, nada sexy, nada de nada.
Bill vio asesinamente a Tom y después cerró los ojos.
-Mientes, yo siempre me veo bien – dijo Bill casi en un susurro.
-¿ah si? , te ves mal Bill, necesitas beber no es así? – Tom vio como su hermano pasaba saliva con dificultad. – ¿Por qué no me lo habías dicho?
-Por que no eres mi maldito buffet Tom, por eso – dijo Bill molesto.
-No seas ridículo – dijo Tom molesto acercándose a su hermano – a mi no me importa
-¡pero a mi si! – explotó Bill – eres mi hermano Tom… yo no podría…
-Lo harás – sentenció Tom.
Bill vio de manera confundida a Tom, el mayor de los Kaulitz saco una navaja de un cajón y la puso en su muñeca, vio a su hermano pequeño que ahora parecía traslucido.
-No Tom – dijo Bill sin poder mover un músculo
-Si no la tomas se va a desperdiciar – dijo Tom haciendo un corte en un su muñeca, pequeño.
Bill vio la sangre brotar, no pude resistirse, era tan atrayente que en menos de lo que pensó estaba a un lado de su hermano y se llevó la muñeca a sus labios.
De nuevo comenzó esa extraña pero placentera sensación, de vértigo, de letargo después, y placer, su hermano estaba bebiendo de el, y a el parecía fascinarle el estado de su hermanito, se veía tan …¿bien? Se recargó en el pecho de su hermano al sentir como sus rodillas temblaban y Bill le rodeo con una mano la cintura, abrió los ojos mientras se separaba de la muñeca de su gemelo, Tom sintió una cálida sensación en su estómago, se sonrojo y gimió sin poder evitarlo.
-¡chicos! – gritó alguien detrás de la puerta – David se desespera.
-¡vamos! Tom se siente mal! ¡ pide un juego de un litro! – gritó Bill.
Tom se sentó en el sofá , se sentía mareado, Bill por su parte había olvidado toda sensación de culpa, la sangre le hacía quedar en paz, en un suave estado de ánimo que le hacía moverse con eficacia, sabía donde estaba el botiquín de primeros auxilios, saco una venda y se la puso en la muñeca a su hermano, se la cubrió con una muñequera negra y abrió la puerta para ver donde demonios estaba el jugo que había pedido.
-¡¿y el jugo?! A Tom se le bajo la presión! – gritó desde la puerta. David le vio sorprendido
-¿no eras tu el que se sentía mal? – preguntó.
-No, Tom nunca dijo que fuera yo, y será mejor que canceles, no creo que pueda continuar – dijo Bill firme y después cerró la puerta de nuevo.
Tom recibió el jugo con altos niveles de azúcar y en cuanto comenzó a beber se sintió mejor, vio a Bill sentado a sus pies, estaba preocupado, así que le sonrió y le puso una mano en su cabeza.
-Me siento mejor – dijo bebiendo el jugo.
-Es mi culpa, Tom yo…
-Basta, si no te callas me voy a sentir realmente mal – dijo Tom
-Pero…
-¿y la sesión? – preguntó Tom
-Se cancelo.
-Que bien, tu no puedes estar bajo el sol.
-Yo diría que quien no puede ni sostenerse en pie eres tu.
-Pequeños detalles – dijo Tom sonriendo.
El silencio se hizo en el camerino, Bill estaba ya mas tranquilo y Tom parecía inmerso en sus pensamientos, que su hermano bebiera de el era una necesidad, para que sobreviviera, pero lo que no se esperaba era el inmenso placer que esto le producía, tanto físico como emocional, pensar que Bill solo bebiera de el le hacía sentirse orgulloso, posesivo… se comenzó a preguntar si estaba bien sentirse así…después de todo ¿Quién más tenía un gemelo vampiro?
Continuará…
EN EL SIGUIENTE CAPITULO, TOM Y BILL PASARAN LOS CINCO MINUTOS MAS LARGOS DE SU VIDA… ¿PODRA BILL ALIMENTARSE DE ALGUIEN MAS?