
Notas de Acuario25: Mi adaptación sexy y fantasiosa del lago de los cisnes.
«Cisne Negro» (By Acuario25)
Capitulo 1: Lo que siempre añoré
Alemania siglo XV
& Bill &
Cuando era pequeño, solía soñar con un mundo mágico, lleno de misterio, romanticismo e innumerables aventuras. Recuerdo que antes de dormir mi madre tenía la costumbre de contarme cuentos de hadas, en donde las princesas siempre encontraban el verdadero amor y vivían felices por siempre con el amor de su vida. Mi corazón palpitaba e incluso lograba imaginar con cada palabra en como seria estar en el lugar de los personajes. Conforme pasaban los años, me preguntaba si algún día sería capaz de experimentar ese tipo de amor, el que jamás se termina, se agota y sigue vivo y aun más fuerte con el pasar del tiempo.
Me la pasaba fantaseando en vivir en un mundo alternativo en donde la mayoría del tiempo fuera feliz y libre, en vez de trabajar todo el día para luego regresar a casa y escuchar los llantos de mi madre, las groserías y golpes que ese hombre le daba al estar ebrio.
Mi vida en ese entonces era demasiado agobiante, estresante y triste. Poco a poco, la ilusión de encontrar el amor se apagó, después de todo, nadie en el pueblo parecía ser feliz con sus respectivas parejas y quien lo era, aparentemente le era infiel a su mujer. Fue entonces cuando pensé que esas historias tan bonitas solo servían para llenar el vacío de un corazón solitario y roto, no eran más que historias preciosas que servían para escapar un momento de la terrible realidad. Yo amaba tanto leer, que incluso llegaba a escapar en la mitad de la noche de mi casa, para meterme a la librería del pueblo, mi amiga Amy Lee era la dueña y me había entregado una copia de la llave en caso de que quisiera pasar la noche en ese lugar por si las cosas en mi casa se ponían difíciles. Le debía muchas cosas a esa mujer, después de todo ella fue quien me enseñó a leer y a escribir a apreciar el gran tesoro que es la lectura… aunque, dado las circunstancias, hace tanto que no leo y es que al ser lo que soy perdí un montón de cosas y gané otras tantas irremplazables.
¿Qué cómo fue que me convertí en un cisne negro? Bueno, supongo que fue cosa del destino y la buena suerte.
& Años atrás &
Para cuando Bill había cumplido los 17 años de edad ya poco quedaba de la madre dulce, amorosa y comprensiva que tenia de mas niño, su padre se había encargado poco a poco de borrar la sonrisa de sus labios, de marcar cada parte de su delicada piel de moretones y azotes, la ilusión de pasar tiempo con su familia fue remplazada por miedo en sus ojos y el cariño que tenia por su único hijo varón fue reemplazado por rencor. Si no se hubiese embarazado de Bill ella no habría tenido que casarse con ese monstruo, si Bill hubiese sido como los demás niños fuerte e independiente ella habría podido escapar de ese infierno sin sentir remordimiento por el ser que cargo 9 meses en su ser.
Las cosas comenzaron a cambiar en un 27 marzo cuando su esposo falleció ahogado en la bebida, fue entonces cuando la tensión bajó un poco y se podía respirar tranquilamente en esa casa, mas no duró mucho porque los acreedores de las deudas de mi padre, amenazaron con quitarnos absolutamente todo y entonces, Simone vendió a su hijo al mejor postor para pagar la deuda y así poder vivir sin preocupaciones, sin más responsabilidad y solo preocupándose por ella.
Aunque al principio Bill se encontraba asustado y temeroso de lo que esa persona podría hacerle, sus miedos se esfumaron al ver a la persona frente a él, quien estiraba su mano y le sonreía amablemente. El menor ya conocía a ese hombre, durante los últimos 7 meses, esa persona visitaba el lugar donde trabajaba y lo contemplaba por unos segundos para luego seguir su curso.
—Mi nombre es Andrej, pequeño y de ahora en adelante vendrás a vivir conmigo y mi familia—. Lo ayudó a levantar y limpió sus gruesas lágrimas. Luego de eso, tomó su mano y lo ayudó a montar en su negro caballo pura sangre.
Montaron por un largo tiempo hasta llegar en lo más profundo del bosque. Bill se tensó, eran pocas las personas que entraban en ese bosque y salían vivas, incluso se rumoraba que ese lugar estaba encantado.
—¿Me matarás? —Su cuerpo temblaba y varias lágrimas bajaron por sus hermosos ojos color miel.
—¿Quién podría matar a alguien tan hermoso como tú, que eres tan hermoso y frágil? —Acarició su negro cabello y lo tomó de la mano— ¿Crees en la magia? —susurró mientras se sentaba en una gran piedra cerca del hermoso lago que estaba frente a ellos.
—Antes solía creer en todo un mundo de hadas, soñaba con conocer a una sirena o hablar con hada, quizá tocar a un fauno, pero con el tiempo maduré y me di cuenta que solo son cosas que los adultos inventan para hacer soñar a los niños con un mundo libre de maldad y decepciones.
—¿Entonces estás en la edad en la que ya no crees en los cuentos de hadas?
—No… con el tiempo he aprendido que la vida real es dura, llena de decepciones, responsabilidades, lágrimas y… mucho dolor.
—Mira el lago, es hermoso, ¿no crees? Todos esos hermosos cisnes blancos nadando justo cuando el sol está por ocultarse. —El menor observó a esas bellas criaturas, parecían tan elegantes, hermosas y relajadas.
—Jamás vi algo igual —en sus labios se formó una sonrisa y con timidez, se sentó al lado del rubio.
—No las pierdas de vista —pidió y el menor asintió con la cabeza, fue entonces cuando poco a poco la oscuridad comenzó a hacerse presente y la luna comenzaba a reclamar su lugar en la negra noche.
Todos y cada uno de los cisnes fueron tomando la forma de bellas doncellas desnudas.
—¡¿Pero qué?! —se levantó sorprendido y sin poder creer lo que acababa de ver, sin embargo el sentimiento de miedo jamás se instaló en su pecho.
—He vivido por mucho tiempo, tanto que ni siquiera puedo recordar, todas ellas fueron en su momento mis amores del pasado, todas tienen algo en común —las miró dolido—. Me rechazaron en el pasado, todas ellas jamás pudieron corresponderme y entonces decidí que estarían a mi lado por siempre así, de esa forma… cisnes de día y de noche, las hermosas chicas que eran.
—¿Estarán así por siempre? —las miró por un segundo y sintió celos. Como deseaba ser una criatura más de ese bosque encantado, como disfrutaría cambiar de forma y vivir su propio mundo de fantasía.
—No, solo una cosa puede romper el hechizo y eso es que una de ellas encuentre a un hombre que no haya amado jamás y le jure amor eterno.
—Qué hermoso es eso —puso las manos en su pecho y cerró los ojos ahogando un suspiro.
—Eres mucho más hermoso que cualquier mujer que haya visto antes, nadie se compara con tu hermosura —tomó su rostro con ambas manos—, Bill, de todo el mundo, eres el primero que logra captar mi atención y hacer que mi corazón solo lata por ti, todas ellas ya dejaron de interesarme. ¿Crees poder corresponderme?
—Tal vez con el tiempo, pero no ahora —observo una vez más a las chicas— quiero ser como ellas —suplicó.
—¿Cómo? —dijo sorprendido, esperaba que eso de las doncellas cisnes lo hiciera aceptar de inmediato convertirse en su amante.
—Quiero ser como ellas, además… si logras conquistar mi corazón y yo el tuyo entonces… ellas serán libres y estaremos juntos siempre —sonrió.
—No había pensado en eso —se levantó y besó sus labios castamente, estaba feliz, después de todo eso no contaba como rechazo.
.
& Actualmente &
Ser parte de un encantamiento que solo se rompía con el verdadero amor era algo que llenaba a Bill de ilusión, todos los días y noches ese lindo brujo trataba de conquistar su corazón sin poder lograrlo aún, pero tampoco era que el chico de negros cabellos se esforzara mucho por corresponderle. Amaba ser lo que era, una criatura encantada de un bosque que esperaba a un apuesto caballero a que rompiera el maleficio, justo como en los cuentos que tanto amaba , fue entonces cuando nuevamente las ganas de soñar e imaginar regresaron a todo su ser. Tantos años pensando que lo que tanto ansiaba tener solo era una fantasía, algo que nunca podría tener y ahora… se daba cuenta de lo equivocado que estaba. La magia y las criaturas fantásticas existían. Él ahora era parte de eso.
Cerró los ojos y se dispuso a soñar, cada noche que pasaba el bosque se volvía aun más atrayente y misterioso, con el pasar del tiempo, pudo hacer su sueño realidad y conoció a una que otra hada que entablaban amistad con las doncellas cisne y él y es que al no ser más un humano, ya no representaba ninguna amenaza, poco a poco las criaturas lo aceptaban como uno más de ellos y Bill no quería que eso terminara nunca, por esa razón no quería jamás enamorarse, ya que sería renunciar a su vida de cuento de hadas y vivir nuevamente entre los humanos, donde todo era más tristeza que felicidad.
Abrió los ojos cuando sintió el agua un poco más helada, el sol estaba por ocultarse y al abrir los ojos se vio completamente solo en el lago, cosa que le pareció extraña, ya que las doncellas siempre estaban a su lado.
Nadando pacíficamente, se fue aproximando a la orilla del lago, sus negras y brillantes plumas parecían ser aun más hermosas con el reflejo de la luz de la luna, su elegancia al nadar era tan relajante y perfecta. Lentamente, ese bello animal abría los ojos y observó por un momento al cielo estrellado, levantó su ala derecha y fue cuando poco a poco comenzó a tomar una delicada y atractiva forma humana. Al estar un poco más cerca de la orilla del lago, abrió los ojos y se espantó al ver que un atractivo hombre de ojos cafés, cabello negro peinado en largas trenzas lo miraba entre sorprendido y con un brillo especial en la mirada.
& Continuará &
Notas finales: Esperemos que el brujo no llegue a arruinar su momento.