Cuando menos te lo esperas 1

Cuando menos te lo esperas 1

Fic TWC de lyra

Capítulo 1

Un duro día de trabajo se terminaba. Bill Kaulitz, ex cantante del grupo que arrasó 5 años atrás se puso su cazadora de cuero suspirando, esa sesión de fotos le había dejado realmente cansado. Se caló sus lujosas gafas de sol y tras despedirse con una mano de sus compañeros, entró en el ascensor que le llevaría al parking subterráneo.

Allí tenía aparcado su BMV recién comprado solo porque el anterior tenía un leve arañazo. Tendría que tener más cuidado al entrar al parking, pero siempre tenía mil cosas en la cabeza como para recordar que tenía una columna demasiado cerca.

Como esa tarde, le estaban peinando y él leía una revista de moda ojeándola por encima. Un artículo le llamó la atención, hablaban de la ruptura de una modelo famosa con el que había sido su antiguo productor, David Jost.

Había una foto de ellos, pero Bill solo se fijó en David. Habían pasado 5 años desde la última vez que se vieran y apenas había cambiado. Ya rondaría los 40 pero seguía conservando ese atractivo que le hizo suspirar tantas noches.

Tenía que admitirlo, se había sentido atraído por él desde la primera vez que le viera cuando él apenas contaba con 15 años de edad. Aún recordaba todo el tiempo que pasaban juntos repasando las canciones que escribía de su puño y letra, la de noches que les daban las tantas y él terminaba agotado quedándose dormido en el sofá del antiguo apartamento que compartió una vez con sus amigos y hermano.

A la mañana siguiente amanecía en su cama bien arropado, pero llevando su ropa. Se imaginaba a David cogiéndole en bazos y acostándolo…y luego iba más allá y se o imaginaba desnudándole para hacerle el amor de una manera salvaje….

Carraspeó y salió del ascensor, esa era sola una fantasía infantil que todas las noches le ayudaba a dormir. Cerraba los ojos y le daba igual la persona que compartiera esa vez su cama. Se dejaba hacer el amor mientras pensaba en su antiguo productor…y de esa manera obtenía su orgasmo de inmediato.

Subió al coche y condujo poniendo los 5 sentidos, o al menos intentándolo. Llegó al edificio en el que estaba su piso y aparcó en su plaza. Entró en el ascensor y un minuto después entraba en su lujoso ático.

Arrugó la frente al ver una cazadora de piel sobre el respaldo del sofá, solo una persona tenía el descaro de entrar cuando él no estaba, ya que le había dado una llave. Y esa persona era su propio hermano.

Resopló por lo bajo, esa tarde no estaba para lo que había ido. Desde la desintegración del grupo, habían empezado una relación si así se podía llamar. Se acostaban de vez en cuando, pero no había nada serio entre ellos. O al menos por su parte….

Resopló de nuevo y se dirigió a su dormitorio, donde encontró a Tom ya metido en la cama.

—Tom, ¿qué haces? —preguntó con cansancio.

— ¿A ti que te parece? —preguntó Tom a su vez alzando una ceja.

La pícara sonrisa que lucía en sus labios le hizo arrugar la frente. Estaba recostado en las almohadas y tenía una mano bajo las sábanas. Ya se lo imaginaba, tocándose, esperándole…

—No tengo ganas—dijo sin más.

Dio media vuelta y entró en el baño que tenía dentro de su dormitorio. Cogió su cepillo de pelo y empezó a peinarse como si nada, ignorando a Tom que se había levantado de la cama. Le vio a través del espejo, apoyarse en el marco de la puerta sin dejar de masturbarse.

—Vamos….mira como me estás poniendo…. —»suplicó» Tom.

—Eso te lo estás provocando tú mismo—murmuró Bill sin girarse—Deja de tocarte.

— ¿Qué demonios te pasa? —estalló Tom resoplando.

—He tenido un día duro y largo, no me apetece follar con mi hermano—contestó Bill con frialdad.

—No hace falta que seas tan cruel—gruñó Tom regresando a la cama.

Bill se encogió de hombros como respuesta y siguió con lo que estaba. Se acicaló el pelo y retocó el maquillaje que llevaba dando algo más de brillo a sus carnosos labios. Salió del baño y arrugó al frente. Tom estaba en la cama dándole la espalda. Sintió algo parecido a lástima y se le acercó despacio, abrazándole por la espalda al tiempo que enterraba la cara en su cuello y se lo besaba.

—No te enfades—pidió entre beso y beso.

— ¿Y qué esperas que haga? No me gusta que hables de esa manera…que digas esas palabras—murmuró Tom aún dolido.

—Lo siento… —susurró Bill, sin sentirlo mucho en realidad—Ya te lo he dicho, he tenido un día duro y estoy agotado.

—Lo sé—dijo Tom dándose la vuelta—Soy tu representante, ¿recuerdas? Te puse hoy una sesión doble de foto para que tuvieras libre la mañana antes del desfile, así podía ocuparme de ti por la noche…

Bill suspiró y se sentó en el borde de la cama. Desde que se disolviera el grupo y Tom y él abandonaran la música, se había dedicado a su otra pasión. La moda. Todo empezó en aquel lejano desfile en Milán, para la marca Dsquared2. Dean y Dan Caten le dijeron que no lo hacía realmente mal y que tenía un buen tipo.

Se lo pensó y cuando decidieron disolver Tokio Hotel, les llamó y hablaron más en serio de su nuevo futuro como modelo. Con el paso del tiempo, incluso él mismo había diseñado algo. Le empezaron a llover las ofertas de trabajo y viendo que él solo no podía llevar la agenda, «contrató» a Tom.

Siempre se le dio bien trabajar tras el escenario, era él quien planeaba la agenda con la ayuda de David, y se le daba realmente bien. Tras Tokio Hotel se dedicó a producir pequeñas bandas, y cuando el tiempo se lo dejaba le planificaba a él sus desfiles.

Hasta que le empezó a «pagar», desde entonces le tenía a él solo en exclusividad. Dedicaba algo de tiempo a promocionar algún que otro grupo, pero no cogía a ningún modelo más.

.

— ¿Por qué no me esperas mientras hago un recado? —preguntó Bill suspirando.

Tom suspiró también y asintió levantando una mano y llevándola a su mejilla. Se la acarició con suavidad, rozándole los labios con un dedo y obteniendo en el un beso.

—Haberme dicho que tenías algo que hacer, no me hubiera enfadado—riñó Tom a su hermano.

—Me surgió a última hora—murmuró Bill metiendo una mano bajo las sábanas.

Sonrió de manera pícara mientras tomaba el miembro de Tom y lo masajeaba, arrancándole un profundo gemido.

—Espérame así—susurró pasándole una uña por la punta—No tardaré.

Tom respondió gimiendo de nuevo al tiempo que llevaba su mano a su nuca y le atraía a sus labios. Le besó profundamente hasta que Bill dio el beso por finalizado. Le vio incorporándose llevándose a los labios la mano con la que hábilmente le había tocado y chuparse un dedo con deleite.

Le escuchó soltar una carcajada cuando le escuchó suspirar y tras decirle adiós con la mano le vio salir de su propio dormitorio.

.

Una vez en el ascensor, Bill pulsó el botón del parking mientras se miraba al espejo. Maldijo por lo bajo, del brillo de labios que se había dado apenas quedaba rastro, Tom se lo había quitado al besarlo. Por suerte se había metido la barrita de cacao en el bolsillo interno de su cazadora y se lo pasó de nuevo suspirando.

Salió del ascensor y corrió a su coche. Lo arrancó con una amplia sonrisa en los labios y salió del edificio derrapando. Sabía donde vivía, no había cambiado de piso en los últimos años. Se dirigió a el y aparcó en una zona prohibida sin importarle, no sería la primera multa que le ponía.

Llamó a su puerta pero no salió nadie. Maldijo por lo bajo, esperaba que David no tardara….

Continúa…

Gracias por leer. No te vayas sin comentar 🙂

por lyra

Escritora del Fandom

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