Cuando menos te lo esperas 2

Cuando menos te lo esperas 2

Fic TWC de lyra

Capítulo 2

Solo tuvo que esperar un cuarto de hora. Le vio acercarse por la acera de enfrente y esbozó su mejor sonrisa de inmediato. Le dio tiempo a estudiarlo. Llevaba una cazadora de cuero algo más ancha de las que él gastaba. Sus vaqueros eran también un poco más amplios que los suyos y calzaba unas botas negras.

Iba hablando al móvil y le vio arrugar la frente al ver que había alguien parado delante de la puerta de su casa. Le reconoció de inmediato al ver la sonrisa que esbozaban sus labios, no le costó mucho porque él apenas había cambiado.

Se había dejado volver a crecer el pelo, ya no lo llevaba tan corto como en aquel desfile de Milán y se había vuelto a dar unas mechas esa vez blancas que destacaban en su pelo negro azabache. Su maquillaje seguía siendo el mismo, como el color de uñas que llevaba, negras con la manicura blanca.

Se pasó coquetamente la lengua por los labios al tiempo que se ahuecaba el pelo con una mano. Esperó a que estuviera más cerca y se guardara el móvil en el bolsillo de sus tejanos.

—Bill Kaulitz en persona—saludó David una vez a su altura.

Sonrió ampliamente como respuesta y sin que su antiguo productor se lo esperara se le acercó y le plantó un beso en los labios.

— ¡Bill!—exclamó David separándose— ¿Así saludas a tus viejos amigos?

Bill asintió pasándose la lengua por los labios.

—Pasaba por aquí y me acordé de ti—mintió con descaro— ¿Me invitas a tomar algo?

David se le quedó mirando sin saber que decir. Podía mentirle diciendo que había quedado para cenar, cuando la verdad era que le acababan de dar plantón. Arrugó la frente y miró al ex cantante de arriba abajo. Suspiró y asintió con la cabeza, no pasaría nada por invitarle a tomar un café y preguntarle por su vida, aunque estaba al día gracias a que era portada de numerosas revistas.

Le abrió la puerta y le dejó entrar primero. Por el portal resonó el taconeo de Bill. David le miró los pies, debía llevar por lo menos 8 centímetros de tacón que le hacían aparentar más alto de lo que ya era. Por su manera de ser y la expresión de su cara, en el mundo de la moda Bill Kaulitz era conocido como “el rey del hielo”…aunque más bien era la palabra reina la que más se usaba…

Todos estaban al corriente de su homosexualidad, nadie lo mencionaba en su presencia si no quería recibir una fulminante mirada por su parte.

Carraspeó saliendo de sus pensamientos cuando vio que Bill se había girado y le miraba sonriendo. Sabía lo que pensaba, que creía que le estaba mirando el culo mientras caminaba. Le adelantó y le señaló la primera puerta a su derecha. Vivía en una planta baja, y le dejo entrar primero de nuevo.

— ¿Te apetece un café?—preguntó David quitándose la cazadora.

Bill asintió mientras se quitaba él también la cazadora y se sentaba en el sofá sin esperar a ser invitado. Vio entrar a David en la cocina y echó un vistazo a su alrededor. Todo era muy sobrio, no había ni una sola foto, ni un cuadro…nada.

Resopló pensando que el gusto de David era muy soso…no había más que ver con que chica se había liado, no entendía que fuera modelo si era una más del montón. Morena, pelo largo, grandes tetas….sería por eso, aunque él no se fijaba en esas cosas…

Se entretuvo mirándose las uñas mientras escuchaba a David manipular en la cocina. A los 5 minutos salía con una bandeja en las manos sobre la que llevaba dos tazas de cafés y un plato con bizcochos. Le vio dejarlas en la mesa baja que había delante del sofá y como tomaba asiento….en una silla, alejado de él.

—Dime, ¿qué has estado haciendo?—preguntó Bill sin demasiado interés.

Solo quería entablar una conversación para que David se relajara, le sentía muy tenso, como si su presencia le incomodara. Cogió su taza de café y se la llevó a los labios mientras esperaba a que le contestara, arrugando la frente al notarlo amargo.

— ¿Te gusta?—preguntó David al ver su gesto.

—Sí, es que está un poco caliente—mintió Bill soplando— ¿Y bien?

—Ah….—dijo David carraspeando—Pues he estado viajando, llevaba un grupo hasta hace bien poco, pero se separaron y yo…

Dejó la frase sin terminar, le traía recuerdos a la manera en la que se enteró de que Tokio Hotel era ya agua pasada. Al menos, con ese último grupo tuvo una buena despedida, no los gritos que se escuchó aquella lejana noche de 5 años atrás….

.

FLASH BACK

Sentado con su portátil en las rodillas, David trataba de trabajar hasta que unos gritos le hicieron levantar la mirada. Se encontraba en el autobús que les llevaba a él y a los 4 chicos a Stuttgart para una pequeña actuación, últimamente no daban conciertos largos debido a lo apretada que tenían sus agendas personales.

Bill y Tom hacía dos semanas que habían acudido a Milán a un desfile de la marca Dsquared2 en el que el cantante había participado muy emocionado. Desde entonces no hablaba de otra cosa y estaba muy contento porque le había llamado para otro desfile que sería al día siguiente de la actuación.

Georg estaba sentado con él en el piso inferior gastándose una millonada en el móvil hablando con su novia, le había estado cronometrando y ya llevaba casi hora y media…decía que no le gustaba hacerlo por Internet, que le gustaba escuchar su voz antes de irse a la cama…

Y luego estaban los demás. Tom le había ayudado a planificar la agenda, moviendo una sesión de fotos para que Bill pudiera desfilar, y eso era lo que había desatado los gritos que provenían del piso superior, donde el batería trataba de descansar en vano…

—Solo miras por el bien de tu hermano, los demás te importamos una mierda—gritaba Gustav bajando las escaleras.

David maldijo por lo bajo al ver como se le acercaba echando humo por las orejas. Detrás de él iba el cantante cruzado de brazos al tiempo que resoplaba, y Tom le seguía los pasos.

— ¡David!—llamó Gustav en voz alta.

— ¿Si?—contestó tratando de mantener la calma.

—Tom no puede cambiar la agenda a su antojo—estalló Gustav.

—Lo he hecho por el bien del grupo—se defendió Tom resoplando.

—Lo has hecho porque te lo ha pedido Bill—se encaró Gustav.

—Chicos, bajad la voz—intervino Georg tapando el móvil con una mano.

David se puso en pie, las cosas se estaban saliendo de quicio por una tontería. Caminó por el autobús y se puso entre Gustav y los hermanos que parecían a punto de empezar una pelea en tan reducido habitáculo.

—Gustav, solo se ha retrasado la sesión de fotos un día—explicó cogiendo al batería del brazo—Si tienes algún problema sabes que me lo puedes contar.

—Mi problema es que ya estoy harto—estalló Gustav soltándose de su agarre—El otro día se cambió la entrevista porque Bill se quiso quedar un día más en Milán de compras, ahora es por otro estúpido desfile de moda…

—No es culpa mía que no quepas en uno de los trajes que Dean y Dan me han diseñado—picó Bill.

— ¡Bill!—riñó David.

—Lo único que has hecho ha sido pavonearte por la pasarela, soltando toda esa pluma que te sobra—dijo Gustav si cortarse un pelo.

—Chicos, hablemos sin gritar—pidió David en vano.

—Llevo dos semanas diciéndote que necesito un descanso, que ya no puedo seguir con este ritmo de vida—dijo Gustav dirigiéndose a David—Dijiste que nos darías unos días libres después de la sesión de fotos….

—Solo se ha pospuesto un día, no seas llorica—resopló Bill.

David fulminó al cantante con la mirada para que se callara. Bill le respondió encogiéndose de hombros y sentándose al lado de Georg, que seguía hablando con su novia como si nada.

—Que si…que pasado mañana quedamos….no sé, podemos ir a cenar y luego, lo que venga…

— ¿Qué vas a hacer?—preguntó Gustav mirando a David.

—Gustav, la agenda no se puede tocar cada vez que te da una pataleta—contestó Tom por el productor.

—A ti no te he preguntado—gritó Gustav sin mirarle—David, tú eres aún nuestro productor, ¿no?

David sabía a qué se refería, últimamente era Tom quien lo «controlaba» todo. Siempre dijo que tenía buena mano tras el escenario, y por lo visto iba tras su puesto de trabajo. Pero en una cosa tenía razón, la agenda no se tocaría por una pataleta, solo habían aplazado un día el descanso que le había prometido, no sabía a cuento de que venía tanto escándalo.

—Gustav, lo siento…—empezó a decir.

—Ya, y una mierda—murmuró Gustav pasando por su lado.

Casi atropelló al guitarrista que se interpuso en su camino sin poder evitarlo. Solo quería subirse a su litera y no levantarse de ella hasta que los que se llamaban “compañeros” suyos les diera una debida disculpa.

Pero ni Tom ni Bill estaba por la labor. Miraron a David sin inmutarse ante la expresión que lucía en la cara. Ellos no habían hecho nada….

—Llegaremos en media hora al hotel—anunció David suspirando—Dejadle solo arriba por favor, hablaré con él a ver si llegamos a un acuerdo.

—Vale…—cedió Bill de mala gana.

Quería subir a acostarse en su cama, si no descansaba bien su piel se resentiría, y tenía que lucir perfecto para el próximo desfile de modelos. Se recostó en el asiento en el que estaba tratando de ignorar monótona conversación que Georg mantenía con su novia. Estaban en el típico “cuelga tú primero”, le daban ganas de coger el móvil y estamparlo contra la ventana….

Tom le vio el gesto que puso y se apresuró a ir a calmarle. Se sentó enfrente de él y le cogió la mano que tenía sobre la mesa, apretándosela con fuerza.

—Relájate, tienes que estar muy descansado—murmuró sonriéndole.

Bill le devolvió la sonrisa de inmediato, era el único que le entendía. Normal, si era algo más que su hermano…su alma gemela, su otra mitad….la persona a la que amaba con toda su alma…

Continúa…

Gracias por leer. No te vayas sin comentar 🙂

por lyra

Escritora del Fandom

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