
Fic TWC de lyra
Capítulo 22
Simone dejó esa conversación pendiente que tenía con su hijo para otro momento, se le veía tan abatido…y hacía tanto tiempo que no se abrazaba a ella llorando tan desconsolado… Le estrechó con fuerza entre sus brazos hasta que cesó el llanto y luego como si de un niño pequeño se tratara le limpió la cara de lágrimas.
—Necesitas descansar, unos días bajo mi cuidado y como nuevo—murmuró Simone sin mucha convicción.
Su hijo estaba pasando por un mal momento, la muerte de un buen amigo que por cosas del destino tuvo la mala suerte de que las drogas se cruzaran en su camino…siempre estuvo muy preocupada de que ese fuera el destino de uno de sus hijos, eran buenos chicos pero tan jóvenes y lejos de casa, con tanto trabajo encima podrían haber terminado como el pobre Gustav, buscando una ayuda artificial que se lo hiciera todo más llevadero…
Por fortuna, sus hijos le habían demostrado ser más responsables. Tras la ruptura del grupo cada uno se buscó la vida en solitario y habían quedado bien parados…dejando a un lado la promiscuidad de su hijo pequeño, que nada más confesarles su homosexualidad empezó a salir con chicos a diestro y siniestro.
Pero no le podía culpar, cuando estaba con el grupo se tuvo que contener por el que dirán…
Suspiró y tras besar la húmeda mejilla de su hijo empezó a hacer planes.
—Por hoy te dejo descansar, pero mañana quiero que me eches una mano en casa—empezó a decir Simone, pensando que lo mejor era mantenerlo distraído—Te ocuparás del viejo Scotty, le sacarás a pasear y luego puedes ordenar tu habitación.
— ¿Qué le pasa a mi habitación?—preguntó Bill sin entender.
—Tienes miles de cosas que ya no usas, ropa que ya no te pones…
—Recuerdos que ya no quiero—murmuró Bill suspirando.
Su madre le imitó asintiendo. En el fondo del armario se acumulaban los discos de oro que consiguió cuando estaba con el grupo. Tom los tenía puestos en su piso pero a él no le pareció buena idea tener delante de sus ojos algo del pasado que no quería volver a ver.
El ruido de la puerta le sacó de sus pensamientos. Se puso en pie y fue a saludar a su padrastro.
—Scotty necesita ser bañado—anunció Gordon tras besar la mejilla de su hijastro.
—Bill lo hará mañana—decidió Simone, ignorando la molesta mirada de su hijo—Es tu perro, hazte cargo de él cuando estés en casa.
Asintió resoplando y regresó a la cocina a fregar el plato usado en la comida. Mientras, pensaba en su otra vida. En esos momentos estaría saliendo de una sesión de fotos o preparándose para un desfile… o si era su día libre, lo estaría pasando en la cama con Tom…
Pensar en él le hizo maldecirse por lo bajo. Lo había estropeado todo, siempre gozaron de una buena amistad y por culpa de su mente enfermiza, le hizo hacer algo inhumano y cruel. Acostarse con su propio hermano, enamorarse irremediablemente de él…
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Pasó esa primera noche sin poder pegar ojo. No podía conciliar el sueño, cerraba los ojos y veía a Tom tal y como estaban esa mañana, él metido en su cama y Tom confesándole que le amaba con toda su alma…
Se levantó y estuvo paseando y fumando, aún sabiendo que a su madre no le gustaba que lo hiciera en la casa. Abrió la ventana y abrigándose con su chaqueta de chándal, suspiró mientras daba otra calada. Sus ojos se posaron en la casa de enfrente, donde vivió el que fuera su mejor amigo de la infancia.
Andreas…hacía un año que no sabía nada de él. Sus padres se mudaron cuando se fue a la universidad y se centró tanto en los estudios que perdieron el contacto. Ya solo se mandaban un e_mail en navidades o por su cumpleaños, y escaso. Solo un «Felicidades», o «que pases un buen día». No le preguntaba qué tal le iban las cosas o si ya se había echado novia, siempre alardeando que se iba a quedar soltero porque media población femenina se moría por estar con uno de los hermanos Kaulitz.
«Y míranos ahora»—pensó resoplando—»Acostándonos entre nosotros a pesar de ser hermanos…»
Dio una última calada y tiró el cigarro cerrando la ventana. Se lo preguntaría a su madre al día siguiente, tal vez ella supiera más de su amigo que él mismo. Se metió en la cama pensando que era raro que no hubiera tenido noticias suyas por lo de Gustav, salió en las noticias y también se habló de nuevo de Tokio Hotel, haciendo que todo el mundo se preguntara que debió pasar para que se disolvieran así como así.
«Pues que la jodí»—pensó cerrando los ojos—</I>»Todo lo bueno que me pasa en la vida termina roto en mis manos…no sé qué pinto en este mundo si no hago más que daño a los que más quiero…y no me arrepiento…»
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Se levantó a las 8 de la mañana para asombro de su madre, que no le esperaba hasta las 10 o así. Bajó a desayunar aún en pijama escuchando a su padrastro hablarle de un viaje que pensaban hacer él y su madre…y que habían tenido que posponer por él…
—Quiero decir, que nos guardan la reserva y podemos ir el mes que viene…o cuando sea—explicó Gordon algo avergonzado por haber sacado el tema.
—Si teníais planes habérmelo dicho, puedo regresar a mi piso y…—empezó a decir Bill.
—Nada de eso—cortó con firmeza Simone—Se pospone y punto. Y ahora termina de desayunar, te vistes y sacas a Scotty a pasear.
Asintió suspirando. Se bebió lo que le quedaba de leche y subió a su habitación. Abrió el armario y pensando que tras el paseo tendría que bañar al perro, ya se vistió con la ropa adecuada. Cogió un viejo chándal, uno azul clarito con una raya verde a los lados que le quedaba bajo de cintura, una camiseta negra con un estampado verde en el pecho y unas playeras blancas.
Esa mañana hacía bueno y se fue sin la chaqueta del chándal. Entró en el baño y cogiendo una goma se recogió el pelo en una coleta baja, pensando que ya lo tenía demasiado largo y tal vez debiera cortárselo…
Dejó a un lado ese tema por el momento y bajó las escaleras. Su madre estaba aún en la cocina y explicando que se iba sin el móvil y las llaves, cogió la correa del viejo Scotty y salió al jardín a buscarlo. Le halló dormido en la caseta que le había hecho su padrastro. En el buen tiempo dormía allí, pero en invierno le dejaban en el garaje.
Se inclinó suspirando y tras despertarlo acariciando sus orejas le enganchó la correa y se fue con el a dar una vuelta….
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Sabía que no había sido una buena idea ir a ver qué tal estaba, pero tras lo ocurrido la noche anterior y pensando que Tom le sacaría de la fiesta de inmediato, David Jost se sorprendió cuando llamó a la puerta del piso del ex cantante y fue Tom quien le abrió.
—Oh…hola—saludó cortado.
—David,…son las 8 de la mañana, ¿no es algo temprano para una visita? —no pudo evitar preguntar Tom, mirándole con recelo.
La señal de los labios de Bill aún estaba marcada en su cuello, que trataba de ocultar en esos incómodos momentos…
— ¿Querías algo? —preguntó Tom de nuevo.
«Como digas que a Bill, te parto la cara»—no pudo evitar pensar.
—Venía a ver a Bill…ver que tal estaba—contestó David carraspeando.
—Pues no está—explicó Tom.
— ¿Ayer no diste con él? —preguntó David ya preocupado.
¿Por eso estaba allí a esa hora de la mañana? ¿Le había pasado algo a Bill? Tal vez el otro chico le hizo algo…o estaba aún en su cama…
—Ya veo—murmuró sonrojándose.
—No es lo que piensas—se apresuró a aclarar Tom, no extrañándole que su primer pensamiento fuera que Bill estaba aún revolcándose en una cama ajena—Está en casa de mi madre.
David se quedó sin habla, no entendía que podía haber pasado desde que el abandonara en medio de una fiesta que tenía pinta de terminar en una orgía si el ex cantante se lo propusiera…
—Le estaba preparando una pequeña maleta, ayer le llevé con algo de prisa y se piensa quedar una temporada al cuidado de mi madre—dijo Tom dejando paso al ex productor—Entra y ayúdame.
David asintió y cerró tras él la puerta, evitando mirar la pared contra la que se tuvo que apoyar cuando los labios del cantante se cerraron en torno a su miembro y le hizo ver las estrellas… Carraspeó y siguió al otro hermano hasta el dormitorio, donde sobre la cama descansaba una maleta abierta en la que iba metiendo algo de ropa cómoda, nada de los modelos que solía lucir el ex cantante.
— ¿Cuánto tiempo se va a quedar con tu madre? ¿No tiene un desfile o lo que sea?—preguntó con interés.
—No sé cuánto tiempo será, y no—contestó Tom por orden—Ayer me encargué de cancelarlo todo, nadie puso una pega sabiendo lo que había pasado y que Bill estaría aún consternado.
Se odió por poner de excusa al pobre Gustav, cuando la realidad era que Bill necesitaba alejarse de ese mundo por su bien….y de él…
—Claro, es comprensible—murmuró David carraspeando.
— ¿Sabes que van a sacar un perfume con su nombre? —preguntó Tom de repente.
— ¿De verdad? —dijo David esbozando una sonrisa.
—Bueno, su nombre o él que Bill elija—aclaró Tom también sonriendo.
—Le va muy bien, se lo merece—dijo David de todo corazón.
Tom asintió, las cosas le habían salido muy bien a Bill. Modelo bien cotizado, la gente mataba para que desfilara para ellos y le concedían todos sus caprichos. No se extrañó que nadie pusiera mala cara cuando anunció su breve retirada, todos le esperarían con los brazos abiertos cuando decidiera que estaba preparado para trabajar de nuevo.
— ¿Puedes hacerme un favor? —pidió Tom poniéndose serio.
—Claro—murmuró David sin pensárselo.
— ¿Puedes llevarle las cosas a Bill?—preguntó señalando la maleta.
—Claro, si estás ocupado…
Tom asintió, no podía decirle que era mejor para los dos que no se vieran en una buena temporada. Terminó de hacer la maleta, metiendo en ella el neceser de Bill con todo su maquillaje por si lo necesitaba y tras dejarlo en manos de David, se despidió de él en el parking.
—Dile que…que no le tengo que perdonar nada, que me lo busqué yo solo—murmuró Tom estrechando la mano del ex productor.
David asintió sin preguntar el porqué, no era la primera vez que veía a los hermanos peleados y no sería la última. Se despidió y tras dejar la maleta del ex cantante en el asiento de atrás, arrancó el coche y se puso en marcha.
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Regresó a la media hora del paseo. La verdad era que había llegado hasta el parque y se sentó en un columpio a pensar y a fumar mientras que Scotty dormitaba a sus pies tras haberse cansado de correr él solo. Cuando pensó que ya llevaba mucho tiempo fuera de casa y no había sacado nada en claro, ató de nuevo a Scotty y regresó a casa.
Su madre ya le esperaba algo preocupada, pero cuando vio sus mejillas sonrosadas por el sol que le había dado, cambió su gesto sonriendo.
— ¿Qué? —preguntó Bill sin entender.
—Nada…anda, corre a bañar a Scotty antes de que se esconda—apremió Simone.
Asintió y llamando al perro con un silbido, fue a la parte trasera del jardín donde su madre ya le había preparado una toalla vieja y el champú del perro al lado de la manguera. Se inclinó y dejó al perro bien sujeto a una argolla que tenían en la pared para que no se moviera, sonriendo al pensar cuando el perro de Tom aún vivía y los bañaban entre los dos, terminando calados hasta los huesos porque al final se desataba una ducha con la manguera mientras los perros ladraban y corrían por el jardín sacudiéndose la espuma…
Suspiró pensando en él, era el más viejo de los dos y el año anterior tuvieron que sacrificarlo. Tom lo pasó muy mal y él le consoló de la única manera que sabía….
«Un fuerte abrazo hubiera bastado”—se riñó a sí mismo resoplando.
Sacudió la cabeza y abriendo el grifo empezó a bañar a Scotty, agradecido de tener algo que ocupara su mente y no le hiciera pensar en el pasado…
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Media hora después le secaba con la toalla riñéndole por haberse sacudido y mojado de pies a cabeza. Pero ya sabía que iba a terminar así, y tras dejarle prácticamente secó le acarició las orejas sonriendo y soltó para que se fuera a dormir.
Estaba terminando de recoger las cosas cuando el sonido de un coche que paraba en la acera le hizo girar la cabeza. Lo reconoció de inmediato, era el del ex productor y arrugó la frente al preguntarse cómo demonios se había enterado que estaba ahí escondido.
Resopló al tiempo que se pasaba las manos por la camiseta húmeda que se le pegaba al cuerpo, pensando que no estaba en condiciones de recibir la visita de nadie. Pero bueno, David era como de la familia… Le vio salir del coche y tras abrir la puerta de atrás sacar una maleta que reconoció como suya, lo que le hizo preguntarse cómo había conseguido entrar en su piso….a menos claro, que Tom le hubiera llamado y pedido que le trajera sus cosas él mismo…
Echó a andar rodeando el jardín y le vio alzar una mano cuando se fijó en él. Caminó mordiéndose los labios, recordaba que la última vez que se vieron él se había…contra él, y luego sus labios se cerraron en torno a su…
No pudo evitar sonrojarse al recordarlo. En esos momentos le daba vergüenza mirarle a los ojos…
—Bill—saludó David cuando llegó a su altura— ¿Con quién te has peleado?
Esbozó una sonrisa, el tono usado por el ex productor era amistoso, no había un deje de rencor por lo que había pasado.
—Estaba bañando a Scotty—contestó tirando de su mojada camiseta.
David vio el gesto y suspiró. Había tenido tiempo de estudiarle de arriba abajo mientras se le acercaba. Llevaba una ropa que le recordaba a la usada cuando era un adolescente, un cómodo chándal con una de esas camisetas estampadas que tanto le gustaban y que le estaba cortas y dejaba al descubierto el tatuaje que llevaba en su cadera derecha.
Y con el pelo recogido y la cara ausente de maquillaje….haciendo que la herida de la frente destacara y le diera una imagen de niño desvalido…parecía que había retrocedido en el tiempo y tenía ante él al niño de 15 años que sonreía porque su sueño de convertirse en estrella del pop se estaba haciendo realidad…
—Entremos, no cojas frío—murmuró carraspeando.
Solo quería que se pusiera algo más de ropa, algo que no le hiciera desearle como lo estaba haciendo en esos momentos…
Bill asintió y entraron en la casa, avisando a su madre de que tenían una visita inesperada.
Continúa…
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