Cuando menos te lo esperas 6

Cuando menos te lo esperas 6

Fic TWC de lyra

Capítulo 6

Cuando se despertó a la mañana siguiente estaba solo en la cama. Se quedó sentado en ella mientras bostezaba y se rascaba la cabeza buscando a Bill con la mirada. Eran las 9 y media, demasiado temprano para que se hubiera levantado ya, además le había dado la mañana libre y esperaba tener su…»polvo matutino»…

Se levantó de la cama y sintiendo que su vejiga iba a reventar caminó al baño mientras se estiraba por el camino. Nada más entrar escuchó el ruido del agua al caer. Miró a su derecha y vio la silueta de Bill recortada en la cortina. Sonrió y metiendo una mano le pellizcó en el trasero con descaro.

— ¡Tom!—gritó Bill enojado.

—Buenos días—dijo en voz alta para hacerse escuchar.

Soltó una carcajada y se pudo delante del inodoro para orinar sin importarle que Bill hubiera asomado la cabeza y le estuviera fulminando con la mirada.

— ¿No es un poco pronto para estar ya levantado? —preguntó Tom ignorando su gesto.

—No podía dormir, tus ronquidos no me dejaban—contestó Bill sacándole la lengua.

— ¡Yo no ronco!—gritó Tom ofendido.

—Ya, solo respiras fuerte—murmuró Bill volviendo a meterse en la ducha—Tira de la cadena y lávate las manos.

Murmurando un «pesado» por lo bajo, Tom accionó la cadena del inodoro, y se iba a lavar las manos cuando se le ocurrió una maldad….aunque fueron dos al final. Mordiéndose los labios para no reír por lo alto, abrió el grifo del agua caliente haciendo que a Bill solo le fuera agua helada.

Soltó una carcajada cuando escuchó el grito que pegaba seguido de un «cabrón» entre dientes. Cerró el grifo y entonces se metió con él en la ducha, cogiéndole por la cintura y frotándose contra sus nalgas.

—Hueles a frutas—susurró enterrando la cara en su cuello.

Bill suspiró resignado, Tom no tenía remedio. Cerró los ojos y dejó que le besara y metiera mano, sintiendo como ya le colaba dos dedos y le preparaba. Se inclinó hacia adelante apoyando las manos en la pared, apretando los dientes cuando sintió que le penetraba con algo de brusquedad. No le había preparado mucho, se le notaba ansioso de volver a estar en su cuerpo.

Soportó sus fuertes embestidas al tiempo que sentía que llevaba una mano a su miembro y le masturbaba. Le dejó que hiciera todo el trabajo, limitándose solo a gemir cada vez más alto y correrse entre sus dedos.

—Hey, no me has esperado esta vez—le riñó Tom sin dejar de besarle en el cuello.

Aceleró las embestidas sabiendo que Bill estaría algo resentido tras haber terminado él antes y con un profundo gemido se corrió en su interior.

Salieron de la ducha cuando pudieron respirar con normalidad. Se secaron cada uno con una toalla mientras hablaban de lo que iban a hacer esa mañana.

—Podíamos volver a la cama—sugirió Tom alzando una ceja.

Bill le miró negando con la cabeza, había quedado exhausto. La noche anterior lo había hecho dos veces muy seguidas, y la segunda vez le costó terminar. Y tras lo de la ducha…necesitaba un descanso, relajarse un rato…

—Me voy de compras—dijo para asombro de Tom.

—Vamos Bill, si te he dado libre la mañana es para pasarla los dos en la cama, no me des plantón como ayer—suplicó Tom.

—Pues vente, no hace falta que te quedes aquí tú solo—dijo Bill encogiéndose de hombros.

—Sabes que me aburre ir de compras—resopló Tom cruzándose de brazos.

—Se nota, la camiseta que llevabas está pasada de moda—se «escandalizó» Bill.

—Está nueva y no la pienso tirar solo porque ya no se lleve—dijo Tom con firmeza.

—Nada, necesitas renovar tu vestuario, y sabes que yo me encargo encantado. Esta mañana la dedicaremos solo a ti—sentenció Bill saliendo del baño.

Tom le miró con la boca abierta, él prefería que le dedicara la mañana de otra manera….

&

Le siguió como un perro faldero cargando con las bolsas. Entraron en las mejores tiendas, Dior, Channel, y por supuesto Dsquared2. Allí eran clientes privilegiados, podían llevarse la ropa que quisieran y si a la semana no terminaba de gustarle la podían devolver sin ningún problema.

Nada más entrar por la puerta fueron obsequiados con dos copas de champán mientras le llevaban a un reservado para enseñarles la nueva temporada que acababa de llegar. Bill siguió al dependiente encantado mientras se bebía su copa de un trago.

—Los señores Caten aseguraron que no tardaría en venir y pidieron expresamente que se la enseñásemos de inmediato—explicó el dependiente.

Bill sonrió encantado, en esa tienda todos eran muy amables con él y le concedían todos los caprichos. Entraron en el reservado de siempre, y se dejó caer en el sofá mientras esperaba a que lo prepararan.

Tom se sentó a su lado resoplando con su copa intacta aún en las manos. Se iban a pasar ahí metidos toda la mañana…

— ¿No te la vas a tomar?—preguntó Bill señalándole la copa.

—Tú mismo—murmuró Tom pasándosela.

Bill la cogió de inmediato y dio un pequeño sorbo. Le encantaba el champán, aunque tenía que tener cuidado pues enseguida se le subía a la cabeza y esa tarde no quería desfilar borracho….

Empezó a pasear la mirada por la habitación en la que estaban. En una esquina había una zona cortinada que hacía de probador por si quería probarse algo allí mismo en la tienda para ver qué tal le quedaba. Por la talla no había ningún problema, todos estaban al tanto de cual gastaba y cuáles eran sus gustos, siempre salía de la tienda con las manos llenas…

Arrugó a frente cuando miró a su derecha. Ahí estaba colgado desde hacía 5 años exactos, era una foto ampliada de la primera vez que desfiló para la marca. En toda la tienda había fotos suyas y de demás modelos llevando la ropa de Dan y Dean, pero en ese que era su reservado habían dejado esa como recuerdo.

Se la quedó estudiando, se le veía tan joven y apuesto….sí, solo habían pasado 5 años pero él se sentía como si hubieran pasado 20. Su piel estaba muy castigada según él y el otro día lloró cuando se descubrió una cana… ¡aún no tenía 26 años!

Suspiró resignado, lo que atrajo la atención de Tom….

Tom dirigió la mirada a la pared que miraba y resopló sin poder evitarlo. Todo comenzó a irse a la mierda dos semanas después de ese desfile, una tonta discusión terminó ya no solo con Tokio Hotel sino con la amistad de sus componentes.

Con Georg aún hablaban de vez en cuando, aunque se mostraba visiblemente enojado con Bill, aún no le había perdonado que le dijera esa cosa a su novia, que se la armó gorda por pensar que iba contando a sus amigotes que tal se lo montaban y esas cosas que eran solo asunto de ellos dos.

A pesar de que ahora salía con la cantante del grupo que formaba, no podía mirar al ex cantante sin recordar lo pasado. Él no quería dejar el grupo, solo tomarse unos días de descanso como Gustav tanto reclamaba…

Pensar en el batería le hizo maldecir por lo bajo. No tenía ni idea de que había sido de él, los primeros días tras su disolución le vieron deambular por el apartamento como un león enjaulado, hasta que les anunció que se iba al piso que se había comprado. Ni les dijo la dirección ni se despidió de ellos dos.

Tom tampoco lo esperaba, había sido muy cruel llamando marica a Bill a la cara. No gay, usó esa cruel palabra….aunque debía estarle agradecido por lo que pasó ese mismo día que insultó a su hermano, cuando estuvieron en el hotel para redactar la nota de prensa en la que anunciaban que se iban a tomar un largo descanso, por no decir definitivo, fue a su habitación para ver que tal estaba…terminando los dos en la cama haciendo el amor como si no existiera un mañana….

Continúa…

Gracias por leer. No te vayas sin comentar 🙂

por lyra

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!