Daddy 9

Fic TOLL de Nathaly Kaulitz

Capítulo 9

— Mejor dicho ¿tú qué haces aquí? ¿pensé que estabas dando una práctica en la clínica?

La castaña escondió aquellas bolsas de marca y sonrió forzada: Pospusieron mi práctica hasta que termine la marcha que empezó hoy.

Tom le dedicó solo una mirada que fue suficiente para que la joven temblara.

— Qué miserables, ni siquiera las mejores instituciones son capases de cumplir con las fechas… — Se quejó Tom y guardo su teléfono.— Pero también, ¿qué tienes ahí? se ve que no es ropa.

Charlotte ocultó más las bolsas. Aquellas bolsas contenían un lienzo mediado, unas pinturas de oleos y pinceles de calidad. Charlotte sabía perfectamente si su padre descubre ese objeto, el seguramente se los quitaría y le prohibiría volver a dibujar por el resto de su vida.

— Cosas de mujeres -Mintió la castaña con descaro forzando una suave sonrisa.

Aquella declaración prendió las sirenas de Tom y de inmediato se dio cuenta que ella no le hablaba con la verdad, y miraba las bolsas con la intención de arrebatárselas.

Bill al escuchar y ver por aquel pequeño orificio imagino de inmediato lo que sucedería después. Cuantas veces escucho a su amiga contarle que cuando era niña su padre rompía sus lienzos y le decía que «el dibujo es basura, no pierdas el tiempo en esa porquería Charlotte».

— «¿Por qué ese hombre odia tanto que dibuje?».— Pensó Bill abriendo la puerta llamando la atención de ambos familiares.

— ¿Bill?.— Pregunto Charlotte extrañada por la presencia de su amigo, pero se alegró al ver que aquel la había sacado de un problema.

— H- hola Charly… — La saludo y luego se dirigió donde el mayor.— Cómo me queda, Tom?

Charlotte lo observó asombrada ¿están juntos? ¿su papá y su mejor amigo? ¿comprando ropa?

— Te queda grande.— Respondió Tom de mala gana y olvidando lo de hace unos segundos. A Tom le incomodo el ambiente, por el simple hecho que su hija este presente. De inmediato tomo su celular, contestó la llamada y se alejó para hablar.

<<<Eso fue grosero de su parte» pensó Bill arreglándose la ropa mientras se veía en el espejo.

— Tú… — Charlotte agarró el brazo de Bill.— ¿Qué estás haciendo con él, ah?

— Verás…..— Dijo el pelinegro observando aquel ceño fruncido de la castaña, se rascó la cabeza y empezó a hablar.

— ¡Esto es increíble!.— Interrumpió de inmediato y con una notoria emoción.—Primera vez que veo a papá estar junto a uno de mis amigos, e igual, alegre y no enojado… bueno, supongo de una forma extraña.— Se río con un poco de nerviosismo.— ¿Pero cómo surgió esto, ah? ¿tú fuiste el que quiso tener una amistad con el para tener más cercanía a mí? ¿verdad? ¿Eh, eh?

En parte él no fue quién empezó, sino Tom, además no lo hizo para ser más cercano a su amiga ¡Ya era suficientemente cercano a ella!

Bill no le quería mentir a Charlotte, menos que ella es su mejor amiga. Suspiro, observó a Tom que estaba ocupado y empezó a confesar todo.

Charlotte se llevó la mano a la boca ¿su papá es homosexual? bueno en parte lo vio venir, ya que aquel no mostraba mucho interés en las mujeres… sin embargo, ¿por que se interesó en Bill sí habían muchos candidatos que elegir?. Observó al peligro. Sabía que la vida de su padre era una miseria, por estar solo, al menos el lo ayudaría con la tristeza que posee.

— Te Apoyo, esta sería una buena oportunidad para ti, y para él…Creo ¡Incluso lo podrías cuidar en los pocos años que le quedan! Ahí me quitarías un peso de encima hahaha.— Quiso hacer una broma cruel y provoco que Bill se enojara- Espero que seas feliz Bill.— Dijo Charlotte dejando caer su brazo en los hombros de Bill, levantó aquella mano que poseía los paquetes y le dio un pulgar arriba.

Quito su brazo al ver que su padre se acercaba, se despidió de Bill, y luego, le dio unas palmadas en el hombro de Tom que la miró sin entender.

— Adiós papi… — Se despidió depositando un beso en su mejilla y se alejó.— ¡Te veo mañana en la universidad, Billy!

Aquella acción que hizo la castaña dejo extrañado a Tom, luego de ver que ella se alejaba vio al pelinegro el cual mostraba una sonrisa sincera en el rostro.

— ¿Me perdí de algo?.— Preguntó Tom si. Entender y Bill solo rió negando con la cabeza.

&

Jadeaba de cansancio mientras subía los escalones con esos pesados paquetes. «¿Por qué tuvo que comprar tanta ropa si yo ya tengo?>> buen con eso se refería a dos camisas, cuatro camisetas y dos pantalones que se trajo de casa en una pequeña maleta.

«En fin, no tiene casi nada aquí.»

—¿Quieres que te ayude?.— Preguntó el mayor a sus espaldas.

Bill giró su cabeza y contestó un «no», no quería demostrar lo débil que es, menos a ese hombre. Agarró firmemente esas ocho bolsas de diferentes marcas de diseñadores y continúo subiendo los peldaños.

Tom soltó una risa, en parte no le molestaba haber comprado tanta ropa y tampoco haberse gastado una fortuna en ello, no si se trata de su pequeño.

El día sí que fue espléndido para Bill, lo paso súper bien con Tom. Aquel le compró algunos regalos, lo invitó a comer e igual a pasear por la plaza, glorioso fueron aquellos momentos. También se alegró por lo que dijo Charlotte, pensó que aquella se opondría ante esta relación, pero como vio, aquella es de mente abierta.

Seguramente es por su relación con su tío ya que algunas veces ella dice chismesitos de las relaciones de él… Pero bueno, quién sabe.

— Maldición…— Susurro Bill al ver que habían llegado al piso cuatro ¡faltan otros cuatro pisos para llegar! Nunca imaginó que sería tan tedioso subir las escaleras ¡si lo hacía todos los días!

— ¿Quieres que lleve algunos?.— Insistió Tom más cerca chocando su aliento fresco contra su cuello provocando que sus vellos se levantarán, sintió un pequeño beso y además unas manos que le arrebataron dos de sus paquetes.

— ¡Bien!.— Cedió Bill sintiendo el cuerpo de Tom pegarse. Bill movió sus caderas y rozo su parte trasera en la entrepierna de Tom. Bueno, ya están en una relación los dos ¿no es así? Mejor dicho, una extraña relación de tan pocos días. Menuda locura.

— Cuando lleguemos, lo vamos hacer toda la noche ¿qué opinas?.—Susurro Tom pícaro y Bill asintió al momento de sentir una estocada, pero de inmediato se alejó al escuchar unos pasos que venían de arriba. De inmediato se hizo a un lado dando la pasada a esa madre e hijo.

— Mamá, ¿quién es el dueño del departamento que entraron a robar?.— Bill escuchó las palabras del niño que cada vez se alejaba.

De inmediato se sobresaltó, aquellos eran los vecinos de su piso ¿cierto?, e igual, ¿a alguien le entraron a robar? Sin previo aviso subió con rapidez las escaleras mientras que Tom lo siguió por no entender ese cambio repentino.

Al llegar Bill soltó los paquetes y vio como un par de personas rodeaba su puerta. ¡La entrada de su casa estaba abierta! con notables forcejeos, y además, escrituras grabadas en la madera con amenazas de muerte hacia él.

Su cuerpo se llenó de miedo y las lágrimas llenaron sus ojos, el tenía una vaga idea de quien pudo haber entrado a su casa y lo llenada de terror.

&

Tom dejó aquella caja en la mesa de vidrio, observó al pelinegro y suspiro.

— ¿Seguro que no quieres testificar en la policía?.— Preguntó mientras sacaba los textos del universitario de Bill.

— Si lo hago seguramente descubrirán que es Nick, además de su negocio… no quiero que vaya preso….— Respondió Bill en tono triste.

—Al menos, algunos uniformados te estarán vigilando estos días. Eso es bueno. Pero, sabes que el puede ir más allá de lo que piensas.— Dijo Tom y al no escuchar una respuesta de Bill , el comenzó a retirar los textos y después ponerlos en la repisa de libros. Después tomo la ropa de Bill y la llevó a su habitación y las colgó.

— No tenía casi nada de pertenencias.— Comentó cerrando las puertas del closet.— Lo mejor es que vas a estar viviendo aquí, al menos tendrá más seguridad.— Dijo y otra vez volvió a la sala, tocó su cuello y volvió a hablar.— ¿Quieres que prepare un estofado o…?

Tom calló al ver que Bill se quejaba. Corrió hacia el sillón donde se encontraba y se agacho delante de él. Sus manos de se aproximaron a su rostro y limpiaron esas pequeñas lágrimas.

— ¿P-por qué siempre… m-me pasan estás cosas? ¿por qué a mí?.— Lloró Bill con amargura recordando todo lo malo por lo que a pasado. Apoyo su cabeza en el pecho de Tom y comenzó a llorar más fuerte.

Tom acarició su espalda, luego su nuca y nuevamente su rostro.

— Primero mis padres… luego lo de escoger mi carrera… mis notas… y ahora Nick… ¿Por qué siempre todo se me hace tan difícil?.— Siguió llorando.

— Son pruebas que te hace la vida, Bill, aquellas te van haciendo cada vez más fuerte… Verás que el final, te espera algo mejor.— Dijo Tom con cariño y observó como Bill levantó su cabeza y lo miró.

Esas palabras son sabías, sí muy sabías. Dejó que aquel pulgar delinee sus labios con el fin de limpias el líquido salado que había y después de juntarlos con los ajenos. Un beso lento, suave y cariñoso.

Tom cada vez lo obligó a quedar acostado en el sillón, deslizó el cierre de su chaqueta y subió la polera para besar el estómago cálido de Bill.

— ¿Quieres que te reconforte y haga olvidar tus penas?.— Dijo ahora Tom en tono seductor.

Era la primera vez que le pedía permiso. Bill sonrió dejando atrás su tristeza, movió sus brazos ayudando a Tom para que le quitara su ropa y luego levantó sus piernas para que él le despoje sus zapatillas y pantalón.

— Sí, lo quiero, por favor.— Después de tanto tiempo que se resistió ¿ahora lo deseaba con todo su ser? la respuesta es un sí. ¿Cómo una persona se puede enamorar de inmediato de otra, siendo un total desconocido?.— Hagamos!.— Gritó y se aferró en el cuello ajeno-.

Los brazos de Tom lo sostenían mientras que lo llevaba a la habitación, en la cual se despertó la primera vez que conoció este lugar. Su cuerpo fue dejado en el colchón, sus manos se dirigieron donde la vestimenta del contrario y lo ayudaron a quitársela.

— Mnhsg… —Gruñó Tom al sentir nuevamente los labios carnosos del Bill que con sus delicadas manos ayudaron a Tom a quitarse la ropa interior, y luego, se deslizaron para frotar su erección… Y una vez más volver a unir sus cuerpos, Pero está vez de una forma necesitada dónde ambos disfrutaban de la compañía del otro.

Continúa…

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por Nathaly Kaulitz

Escritora del Fandom

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