
Fic TWC de Nathaly Kaulitz
Capítulo 20
Después de unos largos días de ver departamentos y mansiones de lujo para la estadía de su hijo menor quienes en unos días se irá durante cinco años a los Estados Unidos, Simone se encontraba sentada esperando el siguiente vuelo para Alemania, junto a su hijo menor que se encontraba sentado muy tranquilo a su lado.
Ella le iba a decir unas palabras a Tom cuando recibió un mensaje de su esposo.
Mensaje….
Jorg: Bill todavía sigue en casa hoy.
A través de la ventana, su esposo tomó una foto y se la envió. En la fotografía aparecía Bill en la sala de cine que tenían en la casa, probablemente viendo una película o durmiendo. Recientemente había dejado de salir, excepto cuando iba a hacer ejercicio a una hora bastante regular. A Simone, más que darle gusto, le resultaba extraño que su primer hijo, que había estado mal humorado desde que nació, estuviera tan tranquilo en casa por primera vez en su vida.
Si este hijo suyo hubiera tenido una personalidad más madura, sin dejar la escuela y sin decidir no ir a la universidad, todo habría sido distinto. Ahora, repentinamente Bill que ayudaba ocasionalmente con el negocio de restaurantes o pasatiempos de sus amigos, estaba viviendo una vida saludable y bastante decente. No podía creerlo.
Tal vez Bill también había caído de algún lugar y su mente iba y venía como la de Tom. Ese pensamiento reflejaba la ansiedad que no podía ocultar.
Ella le había dicho a Tom que considere que la casa que comprará en Estados Unidos sería su hogar por cinco años, así que lo mejor sería una mansión o un lujoso apartamento. Mientras pensaba sobre esto y aquello, la voz de Tom la sacó de su burbuja.
— Mamá, ¿por qué hiciste esto?.— Tom, que estaba sentado en el sofá del salón leyendo una revista tranquilamente, preguntó.
A medida que sus recuerdos comenzaron a regresar hasta el punto de recuperar su memoria por completo, se volvió mucho más confiable que el mismo Bill, a Simone le preocupaba que fuera demasiado amable y de buen corazón, pero a pesar de todo, su hijo menor no perdía la compostura en ninguna situación, actuando siempre relajado y tranquilo, por lo que podía confiar en él y dejarlo a cargo de asuntos importantes. Siempre había pensado que Tom era muy diferente a su hermano, sin embargo, mientras pasaba más tiempo con él en los Estados Unidos mientras buscaban una residencia, sintió que miraba a un hijo que ni siquiera ella, su propia madre, conocía realmente. Sobre todo, le comentaba a preocupar el interés que Tom expresaba por Bill de una manera extraña.
— Sí, te estoy hablando a ti.
La mirada que hace un momento observaba tranquilamente la revista, se enfocó aterradoramente en su madre. Simone sonrió con torpeza porque no le era familiar la intensa mirada que en ese momento le dedicaba su hijo, con una expresión que nunca había visto.
La mirada aguda, como si sostuviera un cuchillo, eliminaba toda la gentil dulzura de su rostro. Tom cerró la revista que estaba leyendo y se sentó derecho con ambas manos entrelazadas.
— Mamá, lo vi cuando conocí a ese agente y le entregué unos documentos.
— ¿Eh?…… ¿Qué documentos?.
— ¿Por qué nunca dijiste que no eras mi madre?.— Simone se puso rígida ante la repentina pregunta, su rostro comezón a palidecer con miedo, y al ver si reacción Tom sonrió suavemente y se relajó en su asiento con los ojos bien abiertos. — Me enteré de que mi padre tuvo un niño fuera del matrimonio. Me sorprendió ver el registro de adopción porque ustedes siempre me han tratado mejor que a Bill.
La mirada de Simone parpadeó incontrolablemente. Para no ser atrapada, se había asegurado de guardar todos los documentos que la delataran, y se sintió tranquila cuando Tom encontró un agente que no tenía que revisar todos sus papeles para hacer los negocios, pero, ¿Cómo pudo ser tan descuidada?.
— N-no quise…… ocultarlo.— Simone que aún seguí con el rostro pálido tartamudeo.
— Lo sé. Eres la madre que me ama más que nadie ¿No?.
— Siempre te he amado mucho y traté de criarte lo mejor que pude.
— Por supuesto. No tengo remordimientos ni decepciones contigo. Eres a la única que reconozco como mi madre.
Simone se conmovió por la reacción tan tranquila de Tom y se secó las lágrimas. Mientras giraba la cabeza y trataba de desaparecer las emociones, Tom ocultó su suave sonrisa en una expresión fría e inexpresiva.
Él sabía bien por qué ella lo había cuidado mejor que a su hijo biológico. Ella no estaba enamorada de su padre, solo le encantaba el dinero que tenía. Se acostumbró a la vida social y rica que le brindaba el dinero, así que usó todos los medios y métodos posibles para no perderlo de ninguna manera. Creía que si lograba cuidar de un hijo fuera del matrimonio que era más inteligente que su propio hijo que no tenía intenciones de estudiar, su esposo no tendría motivos para echarla de su lado, e incluso si el niño nacido fuera del matrimonio crecía, él no la abandonaría. Su marido estaría conmovido por el carácter de una mujer que cuidaba de un hijo que no era suyo incluso mejor que al propio. De esa manera, siendo testigo de la sinceridad de una mujer protegiendo a la familia, era posible mantener su matrimonio. Haciendo que su familia permanezca junta, Simone podía seguir disfrutando de la riqueza de Jorg tanto como quisiera. Por su propio interés, ella decidió dejar de lado a Bill y Tom no pudo estar más que agradecido en ese momento.
Era una suerte que ella no fuera su verdadera madre. Sentía que le había dejado un respiro para huir de su pretensión. Además, podría persuadir a Bill con este hecho como su última arma.
— No te preocupes, mamá. No le diré a mi hermano. Voy a pretender no saber nada frente a papá.— Tom volvió a sonreír y Simone por fin levantó su rostro con una expresión complicada. El no dudó en tomarse la molestia de aliviar sus preocupaciones de una mujer que tenía miedo de perder las cosas que tanto disfrutaba.— ¿ Sabías que Bill quería estudiar?.
— ¿En…en.. serio?.— Después de la historia que había escuchado, Simone preguntó con una cara de perplejidad.
— Sí, y cuando perdí la memoria me ayudó con esto y aquello para poder recuperarla.
— Lo sé bien. Estoy agradecida que Bill te cuidara más de lo que creía.
— Hemos estado hablando de muchas cosas. Mi hermano quería estudiar, pero ustedes solo se centraron en mí porque tenían grandes expectativas, así que creo que sentía que era mucha presión para ustedes.
Simone caminó vergonzosamente por el puente de peldaños que conducían directamente de la historia de la adopción a la historia de Bill. No sabía lo que estaba pensando Tom, así que respondió con cuidado.
— Oh mi…¿Tuvo ese pensamiento?.
— Pensaron que sería correcto poner toda su atención en mí. Entonces Bill decidió comenzar su vida libre, pero ya sabes. Solo ha podido conectar con grandes personas como Georg.
Simone solo estaba jugando con su teléfono con una expresión complicada.
¿Por qué hablaba de ese asunto?.— Pensó Simone que comenzaba a entender el significado de las palabras de Tom. Toda su vida dedicó su dinero y tiempo a él. Fue una inversión con un propósito. El medio para cumplir sus deseos para hacer que Tom tuviera éxito. Bill, quien no estuvo a la altura de las expectativas, se quedó solo, y aunque se sentía patético por vivir su propia vida, trató de no expresarlo en voz alta. Pensó que si más tarde lo dejaba aprender habilidades y establecer una tienda o negocio, podría aprender a vivir por su cuenta.
— Mi intención como madre siempre fue criar a los dos por igual, pero repentinamente comencé a preocuparme más por ti. Ahora soy incapaz de levantar la cabeza frente a Bill. No sabía que una madre biológica podía tener un corazón tan frío. Lo siento, Tom.
Tom no tenía intención de escuchar el auto-reproche y la autorreflexión de su pretenciosa madre. Había otra razón por la que mencionó la historia de adopción. Con este secreto en la mano, decidió amenazarla.
— Por eso, mamá.— Tom sonrió mirando hacia abajo.— ¿Por qué no haces que Bill venga también a Estados Unidos para que estudie a mi lado?.
Incapaz de procesar esas palabras, Simone abrió mucho los ojos.
— ¿Estudiar? ¿Tu hermano?.
— Sí. Tendré una casa, y hay una universidad estatal cerca en la que no sería difícil para Bill ingresar.
— Ir, ¿Tan de repente?, Tom no creo que…..
— ¿Por qué habría algo de malo? Aunque no es completamente mi hermano, me siento mejor cuando estamos juntos.— Tom hizo una pausa cuando dijo que no era su hermano. Pero no se perdió la reacción, que tenía su madre.— Tiene una personalidad muy sensible. Si se entera de mi adopción y yo no estoy ahí ¿a dónde correría? Creo que sería mejor si yo, la persona más involucrada, me ocupara personalmente de eso.
Las palabras eran descuidadas, pero en resumen significaban: «No te preocupes, cuando se revele el secreto, me ocuparé de resolver tus problemas» Simone se tapó la boca con la mano. Las lágrimas brotaron ante la atenta consideración de su segundo hijo.
— Oh, Dios mío, averiguaré lo de mandarlo a estudiar de inmediato.
Ya sea que Bill se enterara de que Tom era adoptado o no, mientras los dos fueran enviados a los Estados Unidos, su esposo no podría responsabilizarla porque ella ya no podría manejarlos en ese momento. Si seguía fingiendo ignorancia podía disfrutar para siempre de la riqueza que el hombre había acumulado.
Tom conocía los deseos de su madre mejor que nadie, así que cavó en la brecha.
— Ojalá pudiéramos estudiar juntos en Estados Unidos.
Con respecto a los estudios de Tom, fue su madre quien lo apoyó con más pasión que nadie. Para quien tiene un sentido de deuda y frustración hacia Bill, estaba claro que el anzuelo de estudiar en los Estados Unidos era lo suficientemente fuerte como para que no pudiera soltarlo, aunque estuviera colgado en su paladar. Ella no dejaría pasar esta perfecta oportunidad. Por cualquier medio y método, Bill sería admitido en la universidad estatal que mencionó Tom. Era una persona con bastante ímpetu y acción.
— Y si vivimos juntos, no te daremos problemas, ¿verdad?.— Con aquellas palabras Simone pudo entender el mensaje que le dejaba su hijo.
— Yo me encargo del caso de adopción. Puedes fingir ignorancia.
Ella sonrió brillantemente con aquellas palabras transmitidas en silencio. Pase lo que pase en Estados Unidos, ella no interferirá. Ese era el ambiente que Tom quería.
Un lugar privado donde pudiera hacer lo que quisiera con Bill.
Para quienes los rodeaban, eran hermanos amistosos, para sus padres, eran unos hermanos que pueden dejar ir sin preocupaciones, y entre ellos, de hecho, era como una relación con una trampa de la que ya no podían escapar.
Entre los hermanos, solo Tom estaba haciendo todos los preparativos. Esta fue la razón por la que Tom no podía culpar el deseo de su madre que había criado a sus hijos fuera del matrimonio con más sinceridad que a sus hijos biológicos.
Resulta que sus deseos eran más grandes y más obsesivos que la meta de toda una vida de su madre.
Continúa…
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