
Administración: A partir de ahora sube la censura a NC-17, lean con discreción (Y un vaso de agua fría)
Fic TWC de Nathaly Kaulitz
Capítulo 5
Mensaje
Bill: No será posible vernos hoy…— Bill le estaba escribiendo un mensaje a Georg.
Antes de que pudiera mandarlo, los oídos de Bill se agudizaron ante el sonido de los golpes provenientes de la entrada. Cuando la puerta que no llevaba seguro se abrió, Tom se asomó y dejó ver su cabeza.
— Bill, ¿Ya te dormiste?.— Pregunto Tom muy tierno desde la puerta.
Inmediato Bill se enfadó al pensar que incluso siendo altas horas de la noche, todavía tenía que cuidar de su hermano menor, lo que le hacía imposible salir a divertirse. Era consiente de que no podía descargar su enojo con Tom , así que solo borró el mensaje que no había mandado, apagó la pantalla del celular y se llevó las manos a la cabeza para tapar su cara.
— Dios debe estar castigándome por estar viviendo una vida tan despreocupada. ¿Cuál es la razón de poner aprueba mi paciencia esta vez?.— Pensó Bill.— ¿Por qué no te has ido a dormir Tom?.
—Bueno…eso…
— Ven aquí. Vamos a dormir juntos.— A pesar de que Bill le hizo un gesto a Tom este vaciló y se quedó parado junto a la puerta.
— Billy, no vayas a pensar que es extraño…— Dijo Tom después de pensarlo por un rato.
¿Había tenido una pesadilla? O, podría haber tenido un sueño primaveral, justo ahora estaba en la edad en la que eso solía suceder. Cualquiera que fuera la situación, Bill se sentía maduro para enfrentarla, después de todo, era un adulto tratando con un niño.
— Acá, esta parte sigue creciendo.— Dijo Tom y se acercó cuidadosamente a la cama.
De un momento a otro sostuvo la mano de Bill con fuerza, tratando de explicarse con su voz llena de vergüenza.
— Billy, no puedo dormir porque sigo enfermándome aquí. No quiero volver a mi habitación.
Fue el propio Tom que llevo las manos apretadas de Bill hacía sus pantalones. Cuando esté se dio cuenta de lo que estaba pasando, ya era demasiado tarde para sorprenderse.
Tom presionó suavemente la palma de su mano sobre sus pantalones. A través de la delgada tela del pantalón de pijama, la ropa interior fina se pegaba a la piel, haciéndolo sentir la forma intacta de su miembro medio erecto que era más grande que el de Bill y estaba irradiando un calor abrazador.
Tom comenzó a respirar visiblemente agitado cuando la mano de otra persona lo tocó. Aunque no sabía lo qué significaba, se quedó sin aliento, como si el solo toque de la mano de Bill lo hubiera hecho sentir extremadamente bien. Tiró de la mano de su hermano un poco más fuerte.
— Bill… — Susurro Tom can la cara llena de lágrimas, ya que estaba teniendo una erección con una edad mental de 8 años.
A los ocho años, no había recibido educación sexual ni una sola vez.
«Mamá, pαρά, ¿cómo nací?»
Fue la primera pregunta de Tom a esa edad y para sus padres fue imposible responderle a un niño si les preguntaba de una manera tan inocente. Debió haber leído algún cuento de hadas que decía que fue recogido debajo de un puente o traído por la cigüeña. Por supuesto que, para su hermano menor que era inteligente desde una edad temprana, esa respuesta no fue convincente, así que muy seguramente intentó buscar más información, pero de todas formas, tenía menos conocimiento sobre este tema que un adolescente.
Su cuerpo reaccionó como el de un adulto, pero no podía entender qué era y porqué le pasaba eso, así que se echó a llorar y fue a esconderse al garaje pensando que algo malo le estaba ocurriendo. Tom le suplicó a Bill, cuya mente se encontraba complicada.
— Bill, ayúdame.— Dijo una vez más Tom haciendo que Bill saliera de su shock.
— Esa cosa…te sentirás mejor si la sostienes y la sacudes.— Fue lo primero que pudo decir.
— ¿Por qué tengo que sostenerlo y sacudirlo?.
— Así es como podrás sacar lo que está dentro.
— ¿Qué hay adentro?.
— Eso…
— Bill, no mejora. Solo sigue creciendo. ¿Qué debo hacer?.
Bill, que ya no podía seguir viendo a Tom llorando y agarrándose desesperadamente, se levantó de la cama.
— Shh, Tranquilo..— Susurro Bill para no ser atrapado por sus padres, se puso un dedo en los labios, indicándole a su hermano menor que hiciera silencio.
Tom asintió mientras se tapaba la boca con una mano. Bill regresó después de cerrar con seguro la puerta. Se sintió mal cuando miró el dulce e inocente rostro de su hermano.
Para Tom que ahora tenía una edad mental de ocho años, sería un alivio si no vomitara debido a la apariencia de su propio órgano sexual excitado.
— Bueno, Tom, escucha con atención.— Bill lo sentó en la cama, lo agarró por el hombro y vaciló por un momento antes de decir.— Seguro estás muy confundido. Con los conocimientos que tienes ahora, es imposible para ti entender las reacciones de tu cuerpo.— Tom parpadeo ante las complicadas palabras que le eran difíciles de entender, así que Bill trató de explicarle de una manera más sencilla.— Quiero decir … Tu cuerpo reacciona así porque es la prueba de que eres un adulto.
— Oh…
— Me preocupa que ocurra un accidente si no aprendes a manejar está situación por ti mismo.
— ¿Un accidente?, ¿Qué tipo de accidente?.
— Algo como aferrarte a una chica…eso, no. No creo que sea posible, pero por si acaso.— ¿Cómo se suponía que los padres les daban educación sexual a sus hijos? Después de un pesado suspiro, Bill decidió enseñarle lo que sabía.— Es natural emocionarse aquí.
— ¿A ti también le pasa?.
— Claro.
— ¿Te duele mucho y te hace cosquillas igual que a mí cuando estás emocionado?.
— Uh, creo que sí …
— Muéstrame.— Dijo Tom emocionado y ante tal petición, Bill casi repite el grito que había dado hace un momento en el garaje. Se apresuró a cubrir la boca de su hermano menor, quien había dicho esa palabra con total inocencia.
— A mi ahora no me duele ni me hace cosquillas en este momento. Vamos a ocuparnos del tuyo primero.— Bill miró a los ojos llenos de desconfianza.— Si te pica y te duele en el futuro, solo tócalo y deja que se libere. Ese lugar se pone duro porque está lleno de… de agua blanca. Si lo tocas para sacarla, el dolor y la picazón desaparecerán. Solo sostenlo y frótalo como ya te dije. Yo te supervisare.
El rostro de Tom estaba cargado de confusión al no haber entendido la explicación. Miró el bulto inflado en la parte delantera de sus pantalones y a Bill alternativamente.
— No entiendo lo que estás diciendo. Mejor muéstrame cómo hacerlo. — Bill estaba a punto de decir algo, pero Tom lo interrumpió.— Lo toqué cuando estaba solo, pero no salió el agua blanca».
La excitación viene del deseo sexual, pero el problema es que no existía ningún concepto de deseo sexual en esa mente inocente.
— Billy , me pica y me duele mucho. Si tú no puedes, iré a pedirle ayuda a mamá.
— ¡No!.— Grito Bill entrando en pánico.
— ¿Por qué?.
— ¡De ninguna manera, no puedes hacer eso!.— A Bill le preocupaba que la presión arterial de su madre se salga de control, que empiece a golpear su pecho diciendo que Tom se ha vuelto un tonto.
Si eso ocurría, luego iba a dirigir su odio hacía Bill, culpándolo por la trágica situación de su segundo hijo. Por eso, no podía dejar que Tom vaya con su madre cuando él se arriesgaba a soportar una vida llena de señalamientos en casa.
Si Bill hubiera sabido que esto sucedería, habría intentado no enredarse más en la vida de Tom.
Siempre supo desde una edad temprana que él era lo opuesto a Tom. A pesar de que no le gustaba estudiar, de pequeño no había sido un mal alumno. Incluso aunque a menudo escuchaba a la gente llamarlo «inteligente», pudo entender que Tom era superior a él, que su hermano menor no era una persona común, pues su cerebro era extraordinario y tenía una agradable personalidad, así que naturalmente sabía que se convertiría en una persona importante en el futuro sin importar lo que hiciera.
Cuando ambos eran demasiado jóvenes, estaba tan orgulloso de que mantuvieran una buena relación, pero en algún momento, deliberadamente empezó a mantener distancia porque sentía que se estaba convirtiendo en una piedra en el zapato de su hermano menor.
Dado que Tom era muy lindo y tímido cuando era niño, hubo varios estudiantes de su misma edad que quisieron intimidarlo, y cada vez que Bill se enteraba de esto, iba y alejaba a los niños malos que se reunían a su alrededor. Si perdía el autobús de la academia, lo recogía en bicicleta y lo llevaba a casa, y en los días lluviosos, cuando Tom olvidaba llevar un paraguas, él personalmente sostenía uno y se paraba a esperarlo frente a la academia. Cuando compraba bocadillos, le daba los mejores a Tom, y siempre que sus amigos lo invitaban a salir sin él, ponía una cara seria y los reprimía por no tomarlo en cuenta.
El había aprendió a beber y a fumar cuando estaba en la escuela secundaria, mantuvo su distancia aún más porque temía ser una mala influencia para Tom. Frecuentemente no llegaba a casa a propósito y cuando no podía escapar y tenía que quedarse en un momento en el que Tom estaba presente, solía andar casi desnudo para quitar el olor del cigarrillo en su persona.
Desde el punto de vista de Tom, era muy triste que su hermano mayor de repente se distanciara de él y que fingiera no conocerlo, pero en esos tiempos, Bill creía que esa era la mejor manera de protegerlo. Ni siquiera se acercó a él como cualquier otro hermano mayor para advertirle de los peligros con los que se podría cruzar. Su relación se había enfriado, y desde entonces, se volvieron incómodos el uno con el otro, incluso hasta ahora que ya eran adulto.
— Billy, ¿debo ir con mamá?.— El mensionado que estaba luchando contra el estrés, bajó la mano que sostenía su cabello.
Todo lo que había pasado se convirtió en un desastre. Se preguntó si realmente estaba siendo castigado.
— Lo haré yo mismo por ti….— Murmuró Bill resignadamente.
No había forma. No estaba seguro de poder lidiar con las consecuencias si dejaba que su madre viera la apariencia de su hermano menor, a quien siempre había considerado el pilar y la raíz de la familia, Bill decidió asumir la responsabilidad de esto. Vamos, ¿no sería este un problema que se puede resolver en la línea de hermanos?
Bill se paró frente a Tom, que estaba sentado en la cama. Respiró hondo y se agachó cuidadosamente junto a la cama. Sintió que la posición era extraña, pero, ¿Qué podía haber de normal con una postura en la que te sientas entre las piernas de tu hermano y miras entre sus pantalones? Afortunadamente, Tom miró hacia arriba y no vió los movimientos de Bill. Si por alguna razón Tom sabía pero fingía no saber, entonces merecía un gran premio por su increíble actuación.
— Te bajaré los pantalones….— Dijo Bill y Tom lo miró por un momento y se rió, «Jejeje». Luego, sin tiempo para que Bill lo detenga, se puso de pie enérgicamente.
— ¡Me los quitaré yo mismo!.
Sin notar la expresión de sorpresa en el rostro de Bill, Tom se quitó la camiseta y los pantalones, quedando desnudo al instante. Frente a los ojos de Bill, había un ser humano en su forma original.
El cuerpo de Tom era maravilloso. La forma del torso se miraba increíble, no tenía demasiada grasa corporal, solo la necesaria, lo que hacía que los músculos se adhieran perfectamente a los huesos.
No importaba cuánto fue al gimnasio, Bill siempre fue llamado «escuálido». Estaba claro que Tom era todo lo contrario a el, por lo que era del tipo de persona que se mantenía en forma simplemente cuidando su dieta. A pesar de que al entrar a internet saltaban millones de celebridades con cuerpos impresionantes, Bill parecía más envidioso del cuerpo de Tom.
— Billy…— Llamo Tom al verlo inmerso en sus pensamientos, Bill no puso ninguna objeción al ser llamado con esa hermosa voz infantil. Lo permitía porque se trataba de su hermano menor. Si fuera otro chico, no importaría que tan grave hubiera sido su perdida de memoria, lo habría echado por la puerta en el momento en que abriera la boca.
— Sí, Tom.
— Apúrate. ¡Hasta que salga el agua blanca!.
— No digas eso en voz alta, por favor.— Case se ahoga Bill con su propia saliva.
— Date prisa, ¿sí?. ¿Cómo sale el agua blanca?.
A diferencia de Tom, que estaba emocionado, Bill no pudo encontrar un lugar para poner sus ojos. La mirada que descendió sobre el fuerte cuerpo de Tom, se fijó en la entre pierna de su hermano. A pesar de la poca luz en la habitación, su presencia era particularmente clara. La recámara que solo era iluminada por la luz de la luna, aclaraba la parte superior de la cama y revelaba la forma completa de su miembro.
¿Cuántos centímetros mide esto? Solo estaba medio erecto, pero ya media más que su palma.
Vaya, estaba tan celoso de él.
La sensación de perdida fue más severa debido a que eran de la misma sangre. El gen dominante debió haber sido tomado por su hermano menor. El propio Bill siempre había pensado que no tenía mucho que envidiarle, pero se olvidó de eso por un momento debido a su relativa inferioridad en esta situación.
— Hey, Billy.
Bill, que estaba luchando con el dilema de no saber si podía hacerle esto a su hermano menor, finalmente se acercó a su miembro.
Tan pronto como la mano de Bill tocó a Tom, su cuerpo tembló. El sonido de su respiración jadeante fue tan fuerte que Bill miró hacia la puerta. Era tarde en la noche, por lo que sus padres ya deberían de estar dormidos y no podrían haber escuchado nada, pero miró ansiosamente el pomo cerrado por si acaso. Tragó saliva seca y observó el miembro doblemente hinchado.
Bill agarró la polla con ambas manos y la sacudió. Debido al acto intenso, Tom se estremeció y echó la cabeza hacia atrás con sus largas rastas cubriendo su espalda y , cubriéndose la cara con ambas manos, jadeando entre respiraciones.
Al ver la reacción de Tom, movió hábilmente la mano que sostenía el pene al masturbarlo, notó que se sintió mejor cuando frotó el tallo que cuando frotó la punta. En lugar del centro, le gustaba cuando tocaba la carne justo debajo del glande. Pellizcó levemente el área y lo agitó suavemente hacia arriba y hacia abajo, hasta que se puso más duro.
Pensó que sería sucio y repugnante tocar la polla de otro hombre de está manera, pero sorprendentemente, hubo poco rechazo. Pudo haberse debido a la perfecta forma del miembro. Además, no era diferente de tocarse así mismo, pero que una persona nacida con algo como esto fuera arrastrada por el placer que sus manos le ofrecían, lo hizo sentir superior.
Tom no iba a poder usar esta cosa con una mujer en un buen tiempo. No sabían cuándo iba a volver su memoria, así que, hasta entonces, su único medio de alivio sería la masturbación. Cuanto más pensaba en ello, más lastima sentía por él, así que lo masturbó con un poco más de cuidado. El sonido de la áspera respiración de Tom se extendió por toda la habitación de inmediato.
— Mmh. Ngh.— Jadeaba Tom.
Era difícil. No importa cuánto frotó Bill el pene, la hinchazón no bajaba y no había signos de que iba a eyacular pronto. Tom negó con la cabeza, jadeando y levantando la parte superior de su cuerpo. Parecía haber sido completamente arrastrado por el deseo sexual que estaba experimentando por primera vez en su vida. Agarró a Bill del hombro y lo empujó al suelo, cerca de la mesita de noche.
—¿Qué pasa?.— Pregunto Bill sin entender.
— ¡Billy!.
— Espera, ¿qué estás haciendo? ¡Oye!.— Antes de que Bill pudiera detenerlo, Tom levantó la camisa de su hermano mayor, Bill se sorprendió mucho y apenas contuvo su voz.— ¿Qué estás haciendo, Tom? ¡No hagas eso!.
Tom ya estaba sobre el cuerpo de Bill, el aliento que se sentía caliente alrededor de su cuello se desbordó. Estaba amasando su pecho plano debajo de la camisa que se le enrollaba hasta las axilas.
Bill bajó la mirada y fue como si estuviera viendo un horno encendido. La cara de Tom estaba totalmente roja bajo su grueso pelo negro. Sorprendido, Bill abrió ligeramente la boca con todo su cuerpo endurecido, y luego, la sensación de que le chupen el pecho tan fuerte le hizo rodar los ojos hacia atrás.
— ¡Oye, oye, oye, no hagas eso…
¿Podría ser que el cuerpo de Tom recordaba el hábito de tratar con chicas cuando se encontraba en su sano juicio? Por qué ahora Tom estaba tocando a Bill como si se tratara de una mujer.
Apretó su pecho con las manos y lo amasó, lo mordió con los dientes, dejó una marca, y le lamió los pezones hasta hincharlos y dejarlos rojos.
Cada vez que le mordían el pecho, Bill se sentía extraño. Cuando tenía alguna aventura nocturna con una mujer, a veces lo acariciaban ahí, pero nunca lo hacían tan fuerte, por lo que hasta ahora, no sabía que esa era su zona sensible.
— Ah, Bill… Billy.— El rostro de Bill se puso pálido mientras miraba lo que hacía Tom. No estaba seguro de qué hacer, simplemente apretó su mano y se contuvo de lanzar un puñetazo, soportando la difícil situación. Por otro lado, Bill parecía muy cansado.
— Mi cuerpo es extraño. ¿Qué me pasa? Sigo sintiéndome caliente. — Tom Suspiro.— ¿Por qué no sale el agua blanca? ¿Mm?
Con la edad mental de un estudiante de primaria, la forma en la que percibía el deseo sexual era desconocida y no tenía idea de cómo resolverlo. Tom estaba inquieto y frotaba su cuerpo contra el contrario. Su pene rojo e hinchado apuñaló los pantalones de Bill. La polla grande y pesada derramó pre—semen. Bill no tenía ninguna intención de mirar hacia abajo para ver sus pantalones manchados del líquido blanco transparente.
— ¡TOM!, ¿puedes detenerte un segundo y ponerte de pie?.
Aunque escuchó esas palabras, Tom jadeó pesadamente y siguió frotando su pene.
— Ugh, ugh, no puedo hacerlo.
— Deja que lo haga por ti.
— Ngh, Bill, no puedo…
— TOM, detente, yo lo haré por ti …. Espera, no muerdas.— Bill trató de calmarlo de alguna manera, pero no funcionaba. Tom no tenía idea de cómo controlarse, incluso su expresión estaba distorsionada, como si desconociera la existencia de este tipo de deseo sexual. Bill tenía miedo de causarle algún trauma, así que se apresuró a cambiar el tono de su voz a uno más dulce.— Lo haré por ti, ¿de acuerdo? Está bien. Esto no es extraño.
Es extraño. Esto es una locura. ¿Cómo pueden los hermanos hacerse esto el uno al otro?
Bill no podía aceptar fácilmente la situación, pero tampoco podía dejarle ver su vergüenza a Tom. Era un problema incluso si su hermano menor, que estaba loco, recuperaba la memoria y sufría un trauma por esto. En lugar de regresar a su vida cotidiana, caería en un abismo irreversible.
— Oye, déjame ir. Está bien. Todos los hombres pasan por esto.— Una mentira piadosa tenía que funcionar.— Todo el mundo ha sufrido algo similar. No hay nada raro contigo.
La expresión de Tom, que parecía como si estuviera a punto de llorar, se relajó ante las palabras de Bill. Eso fue un alivio. Las mentiras funcionaron
— ¿De verdad, todos son así?.
— Sí.
— ¿A ti también te pasó esto?
— Por supuesto.
— ¿Quién lo hizo por ti?.
— Lo hice solo…
— Ves..yo no puedo hacerlo solo, soy realmente raro.
— ¡No eres raro! ¡Solo quiero ayudarte a hacerlo!.
— ¿De verdad?.
— ¿Tu hermano te ha mentido?.
—¿Entonces puedo hacer lo que quiera?.— Tom pregunto con cuidado.
— ¿A qué se refiere? ¿Qué es lo que quiere hacer?.— Se pregunto Bill.
— Hay algo que realmente quiero hacer. Deseo hacerlo. Cada vez que te veo, no dejo de pensar en ello. Supongo que quería hacerlo antes de perder la memoria. Mi cabeza está llena de eso.— Le dijo Tom a Bill, quien lo miraba sin entender.
De un momento a otro movió sus manos por su cuenta. Le bajó los pantalones a Bill y le quitó la ropa interior. Bill no podía empujar a Tom porque lo estaba presionando con demasiada fuerza.
— ¡Tom, espera que haces!
Tom, que se dejó llevar por su deseo sexual, sacudió su cintura velozmente. Con su propia polla unida a la de Bill, la agitó como si estuviera llevando a cabo una penetración. Debido a los movimientos tan bruscos, el cuerpo de Bill temblaba y se sacudía tanto que tuvo que levantar la mano por encima de su cabeza para empujar la cabecera de la cama y no chocar contra ella.
— Vamos, espera…, ¡para, para!.
— Ah, ah, Billy, esto se siente tan bien.
— ¡Oh, no, no puedes hacer esto!.
— ¿Por qué no? Siempre que te veo, sigo pensando en esto. ¿Lo hemos hecho antes?.
— De qué estás hablando …, Ngh, Tom….ah, para, detente, ah.
— Supongo que así es como sale el agua blanca.— Dijo Tom sujetando su cuerpo con más fuerza cuando intentó levantarse. Bill, presionado por huesos y músculos pesados, respiró con dificultad.
Bill agarró los antebrazos de Tom con ambas manos mientras jadeaba. Los antebrazos musculosos eran tan duros que no podía clavarle las uñas aunque estuvieran afiladas.
— Tom….ah, no deberías hacer esto, ah, no puedes….
Tom, que estaba sentado entre sus piernas, se acostó hacia adelante. Frotó y frotó sus hinchado miembro entre la ingle abierta, con tanta ferocidad que parecía la figura de un felino montando a su hembra mientras le mordía el cuello.
— Ah, Billy.
Parecía sentirse bien. Debido a su edad mental, está masturbación se debería sentir como su primera experiencia sexual.
— Sí, esto es. Ah, ah. Quería hacer esto.
Qué pensamientos más extraños tenía el niño en su cabeza …
¿Qué se había estado imaginando el Tom original con su habitual rostro imperturbable? Era extraño que haya tenido este tipo de pensamientos indebidos cuando nunca se metió en escándalos sexuales con mujeres.
Tom tenía un cuerpo muy grande que no sabía cómo manejar, y lo usó para inmovilizar a Bill. El pene hinchado, que había sido frotado entre la ingle, a veces se deslizaba entre las nalgas y golpeaba la estrecha entrada. Bill tenía escalofríos por todo el cuerpo. Su mente estaba mareada por el acto que carecía de sentido. Sabía que no deberían estar haciendo esto, pero se dejó llevar por el calor que emitía Tom. Sus dos piernas estaban presionadas a cada lado de la cintura de este, sin espacio para cerrarlas, y la sensación del escroto y los genitales presionados contra sus muslos le resecó la garganta.
Nunca había tenido sexo con un hombre. Una vez, por curiosidad, miró un vídeo de sexo gay, pero no lo disfrutó ni un poco. También, cuando se encontraba borracho en un club, había besado a un chico que se le acercó, pero era algo que en un estado de sobriedad ni se le habría pasado por la cabeza. Ahora estaba haciendo un acto así con su hermano menor y en un estado de total sobriedad.
— ¡Ah, ah, ah, ah, ah, detente, Tom, por favor, detente …!.
— Mmh, Billy…
— Detente, detente, ugh, Tom, detente.
— Quiero ponerlo. Quiero ponerlo.— Tom Jadeaba.
— Eso…no. De ninguna manera…no.
— Pero Billy…— Tom, que estaba sacudiendo su cuerpo violentamente, finalmente eyaculó. Derramó chorros de semen en la parte inferior del abdomen de Bill y se barrió las rastas sudorosas de la frente. La expresión orgásmica y la sonrisa que le dedicó a su hermano no correspondían en nada con su edad mental. Parecía realmente satisfecho.
— Mira, por fin salió el agua blanca.
La razón de Bill se evaporó y su rostro se quedó en blanco. No sabía qué diablos estaba pasando, así que abro la boca pero no pudo decir nada. A diferencia de el, Tom parecía realmente feliz.
— Se sintió genial, hermano. Eres el mejor.
Bill no tardó mucho en darse cuenta de lo aterradora que era la curiosidad y el deseo sexual de un niño.
La puerta prohibida que nunca debería ser cruzada por los hermanos, parecía haber sido abierta.
Continúa…
Gracias por la visita, te invitamos a comentar.