El durmiente Incestuoso 2

El durmiente Incestuoso 2

Notas de Acuario25: 😀 Hola, gracias por leer mis adaptaciones de los cuentos.

«El durmiente Incestuoso»

Capítulo 2: Enamorado

Quince años pasaron rápidamente para los reyes. El más pequeño y delicado de sus hijos cumpliría 15 años dentro de 10 días. Pronto dejaría de ser un niño y pasaría a ser todo un hombre.

Pareciera que fue ayer cuando aprendió a hablar —la reina se encontraba tomando el té en el jardín con su marido. —. Ahora ya es un adulto, eso me duele, sin embargo me emociona. Espero que Bill no demore tanto en conseguir una esposa y darnos nietos—En sus ojos podía notarse la ilusión. Ansiaba tener pronto en sus brazos varios niños que la llamaran abuela.

No te ilusiones tanto. Tom le ha metido en la cabeza que primero tiene que disfrutar de su soltería y juventud antes que atarse a una mujer—su voz se notaba cansada y molesta y la verdad, no era para menos. Su primogénito ya tenía 22 años y no se le miraban las ganas de sentar cabeza. —«Un gran pospuesto de futuro rey»—pensó con ironía. La verdad era que Bill era mucho más maduro que el mayor, tal vez si el menor conseguía tener familia antes que Tom, entonces no dudaría en darle la corona.

Su majestad, todas las invitaciones ya han sido entregadas —dijo su mensajero real, al que le había dado la tarea de avisarle cuando absolutamente todas las invitaciones fueran entregadas.

Imagino que los primeros en recibirlas fueron los y las brujas de los otros reinos, ¿verdad? —lo miro a los ojos esperando una respuesta positiva.

Sí, majestad.

Puedes retirarte —ordenó y miró un momento a su mujer quien parecía estar sumamente tensa.

No puedo creer que pasemos nuevamente por esto —suspiró.

Todo saldrá bien. —tomó la delicada mano de Simone—. No hay por qué pensar negativo.

Tienes razón —sonrió dulcemente a su esposo.

& Diez días después &

Mientras los reyes discutían los preparativos para la fiesta, el mayor de sus hijos se encontraba escondido en el enorme baño donde las esclavas preparaban todo para bañar a su amado hermano.

«Que envidia, ojala fuera una de ellas y no su hermano, de esa manera tendría la oportunidad tocarlo a mi antojo»—pensó molesto, sin embargo al ver que la puerta se abría se escondió lo mejor que pudo tras las flores y levantó la vista encontrándose con su bello hermano bostezando, seguido de 3 chicas mas.

Su majestad, por favor permítanos quitarle sus ropas —dijo una chica de cabellos castaños muy feliz mientras le bajaba la pantalonera de seda.

«¡Maldita!, ella tiene el mejor trabajo del mundo: ¡Desnudar a Bill!» —Tom se encontraba terriblemente celoso. Era verdad que ser espectador de cómo desnudaban y lavaban el sexy cuerpo del menor no era muy agradable, pero valía la pena al verlo desnudo, mojado y con espuma.

Majestad, levante los hombros —dijo otra quien le quitaba la camisa del pijama rosando, tocando con sus dedos esa suave piel.

Ya solo le falta la estorbosa ropa intima —susurró mientras sentía como poco a poco se le salía el corazón. Ver a su hermano menor desnudo, alegraba sus mañanas.

Su majestad, tiene un cuerpo muy hermoso—luego de decir aquello, las demás chicas rieron tímidas y eso molestó a un más a Tom.

Muchas gracias—contestó algo tímido, mientras se metía al agua—uuugg…está muy caliente —se quejó mientras se levantaba rápidamente para luego darse la vuelta y mirar a las chicas—, ¿podrían enfriarla un poco?

De inmediato —contestaron al mismo tiempo, mientras tomaban unas cubetas de agua helada que siempre tenían en el baño en caso de que se les pasara la mano al preparar el agua.

Mientras tanto Tom ahogaba suspiros al ver la espalda, el firme y redondo trasero del menor y esas preciosas piernas mojadas.

«Solo dos cosas podrían hacer que esta mañana fuera mejor»—mordió sus labios excitado—Uno, que él se bañara solo, justo como yo lo hago, de esa forma jamás tendría celos a esta hora, y dos…que yo lo acompañara.

Perfecta—dijo el menor de los príncipes mientras se sentaba y dejaba que lavaran su cabello. Terminada esa tarea, se puso de pie y suspiró cansado, esperando que pronto terminaran de lavarlo.

Cuando hacen eso me dan ganas de mandarlas a la hoguera—El mayor bajó la mirada. Ver como esas enjabonaban a su Bill, como limpiaban la intimidad de su amor le carcomía el alma. ¡El pene y trasero de Bill eran de su absoluta posesión! Como odiaba a esas mujeres que se la pasaban de lo mejor manoseándolo y viéndolo sin ropa alguna.

Ya está limpio, majestad, así que por favor póngase de pie —Bill obedeció y enseguida las chicas comenzaron a secarlo.

¿Está emocionado, majestad? Hoy cumple 15 años. Seguro es un día que ha estado esperando por mucho tiempo —Luego de secarlo las mujeres comenzaron a vestirlo con sus más finas y elegantes ropas. Ese día más que nunca, debía verse perfecto.

Bastante, me han contado que este día regresaran a verme unos brujos muy poderosos y que dos de ellos me obsequiaran algo espectacular—su vos parecía bastante ilusionada y la alegría que sentía era algo que no podía esconder.

«No entiendo por qué estás tan emocionado. Mi Bill, lo más seguro es que quieran comerte a besos como años atrás» —negó con la cabeza—«¡Eso si que no! , ¡tu hermano no lo permitirá otra vez!»

Está más que perfecto majestad, se mira increíble—Tom levanto la vista y observó como Bill se miraba en el espejo. «Supera todo lo hermoso que pudiese haber visto antes» pensó mientras suspiraba.

El largo y negro cabello de su hermano parecía ser más brillante y lacio que otros días, sus ojos color miel, su boca levemente rosita, sus largas pestañas, sus manos delicadas, esa cintura tan bien definida y esas exquisitas piernas. Bill se volvía cada vez más atrayente con el pasar de los días.

Gracias por todo—Fue lo único que dijo el más joven de los príncipes, al momento de retirarse.

Ahora a preparar el baño para el guapo hermano mayor.

Es una lástima que prefiera bañarse solo. Nosotras hacemos un buen trabajo en jabonando—rio pervertida mente—Sin embargo, no se ustedes, pero yo prefiero seguir desnudarlo y bañando a mi Bill, es tan lindo.

Bastante. Me encanta tallar su espalda.

Sobretodo inspeccionando que no haya un lugar sin limpiar, ¿no es verdad? —Tom solo las miró con odio. «Víboras pervertidas»

&

Faltaba poco menos de una hora para que los invitados comenzaran a llegar.

El menor de los príncipes corría con una sonrisa en sus labios por el jardín trasero del castillo. Sabía perfectamente que su hermano mayor lo estaba siguiendo, Tom siempre lo estaba buscando o siguiendo cuando él no iba a su lado.

No me encontrará aquí —jadeó cansado, mientras se escondía de tras de una estatua de un ángel—Observó a su hermano quien dejó de correr para luego ponerse de pie y buscarlo con la mirada. El menor de los príncipes solo atinó a darse la vuelta y pegarse a la estatua.

¡Aquí estas! —Tom rodeó la estatua y observó a su hermano quien tenía los ojos fuertemente cerrados.

¡Tom! —dijo muy molesto mientras ponía una mano en su pecho—, me asustaste.

Eso te pasa por huir de mí —lo abrazó posesivamente y besó sus mejillas, su frente, su mentón y por ultimo sus labios, logrando que el menor se ruborizada—Los invitados están por llegar y nuestros padres te quieren a su lado —acarició dulcemente su rostro.

Está bien, vamos—dijo sonriendo mientras tomaba la mano de su hermano mayor.

&

Bill tomaba fuertemente la mano de su hermano mayor. La verdad, jamás pensó que podría estar tan nervioso.

El castillo estaba casi lleno en su totalidad, claro sin contar los lugares apartados de los 6 brujos y las 6 brujas.

Observó la mesa de regalos por un segundo y luego a los demás, quienes bailaban.

Ellos siempre tardan en llegar para llamar la atención de todo el mundo.

Dijo simone con el estrés reflejado en su cara. Pero de inmediato su expresión cambió totalmente a una de felicidad fingida al escuchar en anunciador.

Los invitados más esperados finalmente habían llegado.

&

Hasta ahora los brujos del país de Sirenia, Paramore, Liking park , Twincest, Anime y un brujo de Evanescence, habían llegado al reino a felicitar y alagar al menor de los príncipes por su belleza. Solo faltaba que la bruja del mismo país llegara.

Tranquilo, no tienes por qué estar tan nervioso —Tom acariciaba la mano de Bill quien se miraba algo tenso. Bill lo miró un momento y justo cuando estuvo a punto de decir algo, el anunciante dijo el único nombre que faltaba ser escuchado.

Del reino de Evancescence: Lady Amy Lee —dijo a todo pulmón.

La chica caminó con elegancia y se detuvo frente a los reyes, haciendo una leve reverencia y luego sus ojos se posaron en Bill, quien enrojeció al sentir que lo miraban tan intensamente. Tom lo notó y apretó la mano de Bill.

Es un placer verlo otra vez, príncipe, justo como pensé, con el pasar de los años se ha convertido en un atractivo hombre.

Muchas gracias —dijo tímido y apenas audible.

¿Bailaría conmigo? —pidió extendiendo su mano.

Sería un honor —contestó alegremente, mientras se deshacía del agarre de Tom para luego ir con la bella chica a la pista de baile.

Los presentes los miraban atónitos, hasta donde sabían los invitados de honor, por decirlo de esa manera, jamás se dignaban a bailar con alguien que no fuera como ellos.

Tom por su parte, los observaba dolido, quería alejar a esa bruja de su hermano, pero si hacia aquello, la mujer podría sentirse ofendida ya acabar con la vida de todo el mundo.

Al acabar la música, vio como Bill tomaba la mano de la mujer y la llevaba al balcón más alejado. Entonces, ahí si no se lo pensó y decidió ir tras él.

Ni lo pienses—dijo su padre quien lo tomó del hombro— No hagas nada que pueda molestarla. Recuerda muy bien quien es ella—Esas palabras lograron que Tom desistiera de interrumpirlos.

&

La bruja se recargó en balcón y observó a Bill unos segundos.

¿Nunca te han contado cómo fue que te concedimos tus dones? —Amy lo miró a los ojos y apretó un poco más el contacto de sus manos.

Nunca —su corazón golpeaba fuertemente su pecho y temía que el rojo en sus mejillas ya se hubiese hecho presente.

Yo fui la primera en tomarte en mis brazos y concederte un don, fue con un dulce beso, —levantó su mano derecha y con delicadeza acaricio el rostro de Bill.

Muéstrame —el menor cerró los ojos avergonzado, sabía perfectamente que estaba tomando el papel de doncella enamorada, pero jamás en su vida había sido bueno conversando con una chica y menos aún, si se trataba de una poderosa bruja.

Con gusto —la bruja lentamente fue acortando la distancia y rosó los labios del príncipe con los suyos para luego pegarlos como años atrás—. Un beso justo como el anterior.

Es curioso —Bill se alejó de ella y observó el jardín, que era bellamente iluminado por la noche.

¿Qué cosa?

Hace quince años me diste un don, pero hoy me robaste el corazón —la miró unos segundos— ¿Te convertirías en mi esposa?

. & Continuará &

Notas finales: ¿Qué creen que Amy Lee responda?

por Acuario25

Escritora del Fandom

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