
Notas de Acuario25: Sufrí bastante al tratar de escribir el lemon, mis respetos a las personas que los escriben no es algo tan simple.
«El durmiente Incestuoso»
Capítulo 4: Fin
Cuando el menor de los príncipes cayó dormido a causa del hechizo del ¨perverso¨ brujo Andrej Peig, su única esperanza era que una de las brujas con mayor poder mágico rompiera el encantamiento, pero nadie lo hizo, parecía ser que poco les importaba lo que pasara con su adorable y risueño hijo menor, sin embargo, Jared un brujo que desde hacia unos pocos meses vivía en su reino solo suavizo el hechizo, ya que no tenia tanto poder como el rubio de largo cabello. Al menos tenían el consuelo de que Bill no dormiría por siempre, pero, ¿por cuánto tiempo más tendrían que esperar?
—Ya han pasado 2 meses desde esa trágica noche —hablo con tristeza la reina quien se encontraba en el balcón de sus aposentos—El rey bajo por un segundo la mirada y suspiro.
—Todas las princesas y jovencitas de este y otros reinos han venido a tratar de demostrarle su amor, pero no a funcionado. Supongo que para que funcione esa persona debe amar verdaderamente a nuestro hijo.
—Para amar a una persona tienes que conocerla bien, aceptarla con todo y sus defectos, saber perdonar cuando te lastima y ver siempre por su felicidad… Bill jamás se dio tiempo para conocer bien a una mujer, las chicas con las que solía hablar solo eran sirvientas y de la misma forma que las anteriores… no lograron nada.
—Alguna vez has pensado, ¿que no logran nada porque demuestran su amor en la forma incorrecta?
—¿Incorrecta? Bill esta en un profundo sueño, leerle, recitarle poemas, besar sus labios, tomar su mano y pasar horas a su lado es todo lo que las pobres pueden hacer… y aun así… nadie es capaz de hacerlo despertar.
—Tal vez… esperemos que Tom logre que el brujo nos diga como y quien tiene que romper el hechizo —dijo amargamente mientras se le formaba un nudo en la garganta.—Si es que esa persona realmente existe —pocas esperanzas tenia de que ese brujo les diera el nombre y ubicación de la chica que estaba predestinada a romper el encantamiento.
—Si no nos da un nombre entonces buscaremos a los demás y les ofreceremos lo que sea con tal de que lo despierten.
—Eso espero, porque ya no soporto verlo en esa cama es como… como si estuviera muerto— el rey abrazo fuertemente a su esposa quien rompió el llanto. Esa situación le afectaba tanto como a su esposa, pero tenía que aguantar su dolor, tenía que ser fuerte para consolar y ser un buen apoyo para su mujer.
—¿cuado partirá? —preguntó con la voz entre-cortada.
—Hoy mismo, dijo que antes quería ver una vez mas a su pobre hermano.
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Tom se encontraba en la habitación de su hermano, viéndolo dormir tan pacíficamente, a veces el menor sonreía en sueños logrando que el corazón del mayor se acelerara.
—Yo soy la persona que mas te ama en este mundo, de eso no hay duda, pero… ¿como demuestro mi amor por ti? ¿Cómo puedo lograr que despiertes inmediatamente? —dijo con voz muy baja mientras acariciaba el hermoso rostro del bello durmiente.
El hechizo de Bill solo se rompía, con amor, pero como demostrárselo a alguien que dormía y era incapaz de valorar cualquier detalle romántico.
El mayor de los príncipes se aproximo lentamente hasta él y beso con dulzura sus delicados labios mientras varias lágrimas derramaban de sus ojos. Al separase del menor pudo observar como sus propias lagrimas resbalaban de las mejillas de su hermano, como si le perteneciera el llanto.
—Te prometo que despertaras muy pronto —prometió, para luego salir de la habitación, ese día iría a ver a Jared y le exigiría que le respondiera como despertar a su hermano.
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El camino hasta lo mas profundo del bosque fue realmente largo, agotador y desesperante gracias a las trampillas mágicas que había puesto el brujo para que nadie fuera capaz de encontrarlo. Realmente era una suerte que Jared supiera gracias a Amy Lee que ese día lo visitaría el mayor de los príncipes.
Algo sediento y fatigado, Tom por fin encontró la cabaña, bajó rápidamente de su negro caballo y tocó casi desesperadamente la puerta.
—Majestad, ¿qué lo trae hasta este lugar? —preguntó asombrado al momento de hacerse a un lado para dejarlo pasar.
—Vine para pedirle que despierte a mi hermano, ¡no me importa que no me corresponda jamás! Solo quiero…quiero que lo despiertes —lo miró suplicante y hasta algo esperanzado— Te daré todo lo que quieras, pero…despiértalo.
—Perdone, pero solo la persona que mas lo ame en el mundo puede hacerlo, —Tom lo miró sin comprender— dígame, ¿acaso esa persona no es usted?
—Si, ¿¡pero como lo despierto!? Si ya intente de todo —dijo aborde del llanto y la desesperación.
—No es verdad, dígame… ¿acaso entregándose a una persona en cuerpo y alma no es una clara muestra de amor?
—Estas diciendo que tengo que…
—Su majestad, querías el amor de tu hermano y lo tienes, supuse que también querías que los demás aceptaran ese amor y no tener que esconderlo. Por eso hicimos esa farsa, del embrujo… solo tiene que tomar el cuerpo de su amado y este despertará enamorado y todos lo aceptaran o morirán…
—¡Pero! yo no quería que fuera de esa forma —dijo furioso.
— ¿Entonces, como? —lo miró unos segundos en los que el otro no respondió—Déme su mano —ordeno con voz firme ganándose una mirada interrogante por porte del príncipe— Haré que regrese a su reino en cuestión de segundos, de esa forma puedo hablar con sus padres y prepáralos para cuando despierte a su hermano, ya que… lo correcto luego de tomarlo seria desposarlo, ¿no le parece?
—Es lo que más deseo —sonrió, las cosas no saldrían como esperaba, pero el resultado seria aun mejor—, pero… ¿sería posible vivir tranquilos luego de eso? ¿Cómo saber que a otros reinos no les parece una abominación y deciden declarar la guerra —su voz estaba llena de inseguridad y miedo.
—Eso no pasará porque mi magia y la de otros amigos protegerá el reino —sonrió amablemente.
—Te lo agradezco tanto —dijo con gratitud mientras tomaba su mano.
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Justo como dijo Jared dijo, en un abrir y cerrar de ojos, ambos se encontraban en las puertas del castillo donde inmediatamente las puertas les fueron abiertas.
—¡Hijo! —Exclamó la reina al momento de abrazarlo— temía haberte perdido también.
—¿Conseguiste tu propósito? —preguntó su padre, para luego al igual que su madre, fijar su vista hacia Jared.
—Sí, esta noche Bill despertará —dijo con nerviosismo mientras apartaba su madre.
—Pero antes de que pregunten el cómo, me gustaría hablar a solas un momento con su majestades el rey y la reina.
—Por supuesto, vayamos al jardín —concedieron de inmediato al momento de retirarse con el rubio, cosa que Tom aprovechó para ir en busca de su amado hermano menor.
Corriendo, subiendo escaleras de dos en dos, logró llegar de inmediato y con una mano temblorosa y una larga exhalación se dispuso a entrar al lugar donde su hermano dormía tan placidamente.
—Mi Bill… eres tan hermoso, pareces un ángel —dijo para sí mismo mientras se aproximaba a la cama, ya era de noche y solo la luz de luna era lo único que impedía que la habitación estuviera sumida en la oscuridad— te amo mi pequeño, desearía tener tu consentimiento y que estuvieras despierto —algo de melancolía se instaló en su pecho, tantas noches soñando con ese momento y ahora… ahora había llegado, pero su Bill estaba dormido— por favor, si despiertas no me rechaces, Bill, no rechaces mi amor, mis besos, mis caricias —lentamente desabrochaba y quitaba la ropa de su pequeño principito, suspirando al ver esa blanca y delicada piel tan expuesta— No es la primera vez que te veo desnudo, pero si la primera vez que puedo tocarte y besarte a mi antojo —su corazón latía cada vez más y más fuerte, al igual que el calor en su cuerpo.
Besó su cuello, lo lamió y dejó marcas a su antojo, bajó por su pecho, donde mordisqueo sus pezones para luego ir bajando. Observó el miembro del menor, ni siquiera estaba erecto— supongo que no sientes nada por estar en ese estado —jadeó mientras le abría las piernas para luego comenzar a dilatar la entrada del menor con su lengua— mi Bill… es una lástima que no pueda escucharte aún —se alejó del menor y comenzó a desnudarse casi desesperadamente— te amo tanto —suspiró completamente sonrojado, mientras se ponía en medio de las piernas de su Bill y comenzaba a hundirse en ese exquisito cuerpo y ahogaba sus jadeos.
—Mmnngg —se quejó el menor de los príncipes, mientras lentamente abría los ojos.
—B-bill —gimió el mayor mientras lo tomaba de las caderas y terminaba de meterse en su hermano.
—Ahhh —jadeó al sentirse completamente lleno— ¿Tomi? —preguntó desconcertado. ¿Estaba con Tom en la cama? ¿Qué demonios tenia adentro de su ser? Lo único que recordaba era a ese brujo molesto.
—si…ah…soy tu…Tomi —gimió mientras acariciaba sus piernas. El menor se incorporó un poco y enrojeció al ver su propio pene erecto y como su hermano completamente desnudo lo tomaba de las caderas.
—¿E-estas…en mi? —jadeó deliciosamente al ser embestido.
—si…oh, Bill —besó hambrientamente sus labios, mientras embestía cada vez más y más rápido.
—ah…si, si más —pidió, mientras enredaba las piernas en la cintura de su hermano, no sabía si era uno más de sus sueños incestuosos o realmente estaba pasando, se sentía tan bien.
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—¡¿Qué dice?! —dijo el rey enfurecido.
—Sus hijos se aman como amantes y estarán juntos siempre y mas vale que lo acepte porque de lo contrario morirá —Amenazó.
—Lo maldigo, usted lo sabía, por eso el hechizo, por eso la amenaza.
—Les sugiero arreglen todo para que sus hijos se casen o de lo contrario, prepárense a morir, porque solo tienen un día para cambiar de opinión o morir —dijo fríamente al momento de ponerse en pie—. Les sugiero que la boda sea a más tardar en 3 días y no se preocupen por mandar una invitación, yo mismo avisaré, ahora mismo que tendremos boda…y algo mas… les recomiendo no ir a molestarlos, ustedes entiende su luna de miel se ha adelantado. —luego de esas palabras desapareció dejando a unos reyes furiosos y desconcertados.
—¿Qué se supone que hagamos ahora? —la reina observó un momento a su amado esposo.
—Supongo que preparar todo, yo no quiero morir y sé que tu tampoco.
—Adiós a mis deseos de ser abuela —Apretó sus manos furiosas y es que al igual que el rey no estaba desacuerdo con esa unión y menos al saber lo que su hijo mayor le podía estar haciendo a su indefenso Bill.
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—Te amo…te amo —decía el menor entre hambrientos besos.
—Yo a ti, con locura —lo embistió una última vez, logrando que los dos llegaran al clímax.
Salió con delicadeza de su Bill y lo besó, para luego recostarse a su lado y abrazarlo posesivamente.
—Tomy… ¿esto es real? —preguntó con miedo.
—Sí…mi Bill, has estado dormido por semanas.
—¿Semanas? —preguntó a sombrado.
—Sí —besó su hombro. Bill solo cerró los ojos, pero los abrió al recordar a sus padres.
—¿Qué crees que nos hagan si se enteran? —preguntó con miedo.
—Nada, es parte del encantamiento que nos dejen amarnos —dijo tranquilamente mientras observaba a su Bill, quien lo miraba interrogante— luego de que Andrej terminara empapado, te embrujó para que durmieras por siempre, pero Jared lo suavizó, de tal forma que solo durmieras hasta que el amor de tu vida te demostrara su amor y todos tenían que aceptarlo o morir en el transcurso del día.
—Ya entiendo —cerró sus ojos al sentir como acariciaban su espalda. —¿Sabes, Tomi, cuando Amy dijo que el amor de mi vida era un chico… supuse que eras tú.
—¿En verdad?
—Sí, te amo —lo besó.
—Te amo infinitamente Bill.
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Al día siguiente Tom despertó con su hermano pequeño, quien dormía placidamente en su pecho. Sonrió para sus adentros, jamás se había sentido tan completo y feliz. Acarició la suave espalda del menor y sonrió satisfecho al escucharlo suspirar
—Despierta dormilón, que ya has dormido por bastante tiempo.
—No, no quiero —susurró perezoso, mientras se pegaba más a su hermano.
—Anda, tenemos un largo día, comenzando porque tenemos que limpiarnos, luego hay que hacerles saber a todo el mundo que despertaste y luego…
—No…no quiero que me bañen.
—Me alegra que dijeras eso, porque ahora que estamos juntos no quiero que nadie mas te vea desnudo o limpie —dijo seriamente.
—¡¿Pero entonces quien me bañara , yo no se hacerlo?! —lo miró intrigado.
—Yo mismo, desde hoy en adelante —besó sus labios— Porque ahora más que nunca me perteneces. Bill solo atino a sonrojarse y a asentir con la cabeza.
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Al terminar de arreglarse, bajaron en busca de sus padres, pero quedaron asombrados al ver como todos en el castillo estaban aparentemente preparándose para otra fiesta.
Algunos de los presentes observaron a los hermanos y solo atinaban a sonreír o a saludar con la mano.
—Parece que no les sorprende que me encuentre despierto —dijo apenas audible el menor mientras apretaba mas la mano de su Tom.
—Eso es porque ayer nos informó el brujo que despertarías y avisamos a todos para que hicieran los preparativos.
—¿Qué preparativos? —preguntaron los hermanos.
—Los de su boda, por supuesto —dijo su madre felizmente.
—¡¿Boda?! ¿con quien nos quieren casar? —pregunto con cierto temor el mayor.
—Te casarás con tu hermano, y es que después de lo que le has hecho anoche es lo menos que puedes hacer —habló su padre con seriedad.
—¿En verdad? —dijo Tom muy feliz eso parecía ser un bello sueño, pensaba casarse con Bill, pero no tan rápido, ni siquiera tuvo tiempo de proponérselo.
—¡Si! —contestaron de inmediato.
—Es…la mejor noticia del mundo, Tomi, nos casaremos! —completamente feliz el menor besó a su hermano apasionadamente, frente sus padres quienes apartaron la vista.
—Sí, pero hay mucho que hacer aún, así que ven conmigo que tenemos que hacer que terminen tu traje de novio hoy mismo —dijo mientras lo tomaba de la mano al igual que su esposo se llevaba a Tom para que le hicieran su traje.
3 días después
La boda fue realmente linda. Los gemelos y los brujos que contribuyeron a eso compartían la alegría de los enamorados. Estaban seguros de que ellos harían de ese reino un lugar próspero, donde todos pudieran amarse libremente, sin importar su orientación sexual y es que como Amy había dicho anteriormente, el amor no se daba solo en un genero.
—Tome esto, joven rey—dijo Amy Lee al momento de darle una botellita con un liquido rosa.
—¿Qué es? —peguntó amablemente el menor.
—es para que lo beba, de esa forma el día que añore tener un hijo con su esposo… esto hará que engendre un bebe mágicamente —le giñó un ojo— no se preocupe por el parto, yo estaré para cuando eso pase y le aseguro, no sentirá dolor alguno.
—¿Qué es eso? —preguntó su ahora esposo quien al verlo hablar con esa fea bruja, dejo hablando solos a sus padres para ir a su lado.
—Vino del futuro —fue todo lo que dijo al momento de beberlo.
A partir de ese día, sabia que vivirá feliz por siempre, con el amor de su vida y con un hijo o hija a futuro.
& ¿Fin? &
Notas finales: Pensaba hacer un extra de m-preg , ¿qué opinan?
Administración: Si te gustan las adaptaciones de Acuraio25, puedes encontrar más pinchando su perfil.