El durmiente Incestuoso 1

El durmiente Incestuoso 1

Notas de Acurario25: Espero que les guste esta adaptación sexy e incestuosa de la bella durmiente. Fanfic especial mente hecho para: Lucia Salazar.

«El durmiente Incestuoso»

Capítulo 1: Esto es amor

Siglo XVI.

En el reino de Prusia, todos se estaban preparando muy felices para la celebración de la llegada del segundo hijo del rey Jost Kaulitz y la reina Simone Trumper.

Todos en el reino, incluso algunos brujos y brujas que provenían de otros países fueron invitados, pues por ley, todo rey que deseara tranquilidad y prosperidad, era obligado a invitarlos a la fiesta, ya que ellos adoran asistir y bendecir a los hijos de la realeza.

Ésta sería la segunda vez en 7 años que ellos regresaban a ese reino.

&

La reina se encontraba en su elegante y espaciosa habitación, cargando a su hijo recién nacido, a quien le dieron el nombre de Bill.

Mami, mami —decía el príncipe Tom de tan solo 7 años de edad, quien se encontraba siguiendo a su madre por toda la habitación—, por favor —Levemente jaló el vestido de seda color rojo de su progenitora y la miró dulcemente a los ojos—. Quiero verlo una vez más. —Desde que nació su hermano, solo 2 veces había tenido la oportunidad de verlo, y eso no le parecía justo.

Está bien, pero solo por un momento, cariño —dijo su madre con voz cansada, y lentamente se agachó a la altura de su hijo. Tom miró al bebé con adoración y acercó su mano al rostro del más pequeño, pero la alejó, el recién nacido parecía tan frágil que Tom temía que se rompiera al recibir tan solo una caricia.

Eres tan pequeño, adorable e indefenso —se aproximó al rostro del bebé con algo de temor, y sin poderse contener a darle una muestra de cariño, le dio un casto beso en la frente. Suspiró alegremente al ver cómo el recién nacido lo observaba, para luego sonreírle—. Me está sonriendo —dijo lleno de emoción y felicidad. Luego de eso, el bebé estiró su manita en busca de la suya—. El bebé más hermoso de todos los reinos. —Tomó su mano y la acarició con ternura. La piel de Bill era tan suave.

Lo quieres muchísimo, ¿verdad, dulzura? —Simone acarició el rostro de su hijo mayor y observó cómo éste le sonreía.

Le escribí más de 26 cartas cada día a la cigüeña para que me trajera a un hermano, pero jamás imaginé que sería tan lindo —suspiró—. Tardó casi 2 años, pero valió la pena. No creo que exista un bebito más lindo que Bill. Lo quiero como no tienes idea. Tantos días que he esperado por verlo, por acariciarlo y tenerlo en mis brazos —Retrocedió dos pasos, y con una sonrisa extendió sus manos—. ¿Puedo cargarlo aunque sea un rato? —Su madre lo observó por unos momentos, y mordiendo sus labios, accedió.

Con cuidado, Tomi, tu hermanito es muy frágil y si llega a caerse, puede lastimarse bastante.

No te preocupes, mami, siempre tendré cuidado con mi Bill. —Su corazón latió rápidamente cuando su madre puso al más pequeño en sus brazos. Sin duda, cargar a su hermanito era la cosa más bonita y lo mejor que le pudo haber pasado, luego de recibir la noticia de que tendría un hermano.

Eres su hermano mayor, lo que significa que de ahora en adelante tienes que protegerlo, velar por su seguridad, y jamás, jamás abandonarlo, porque él es tu misma sangre.

Yo siempre lo amaré y jamás permitiré que nos separemos —Besó sus rojas mejillas y aspiró ese dulce aroma que todos los bebes desprendían. No, el aroma de Bill era mucho más dulce—. Es una promesa.

Muy bien, siendo así sé que puedo confiar en que Bill tendrá al mejor de los hermanos. —Se aproximó a su hijo y tomó a Bill con delicadeza para disgusto de Tom, quien aún deseaba tenerlo en sus brazos.

No… Mami, déjame tomarlo un poco más. —rogó, pero su madre negó con la cabeza.

Lo siento, pero eso no es posible —se puso de pie—. Recuerda que esta noche llegarán los invitados para la fiesta de tu hermanito, y ninguno de nosotros estamos listos aún. —dijo seriamente.

Pero…

Anda, ve con tu nodriza Doris y dile que te arregle. Si te conservas limpio hasta después de la fiesta, dejaré que cargues a tu hermano hasta que duerma. —Propuso, ya que al parecer era la única manera de que su hijo dejara de hostigarla para cargar a su bebé.

¿En verdad? —dijo muy ilusionado. Si podía pasar un gran rato con ese angelito en sus brazos, todo valía la pena y el esfuerzo que era mantenerse arreglado.

Claro que sí. —Tan pronto la reina dijo esas palabras, el pequeño príncipe salió corriendo de la habitación.

&

La reina se encontraba sentada en su trono, con su hijo en brazos, observando cómo los invitados bailaban. Su esposo el rey tomaba delicadamente la mano de su mujer, mientras esperaba nervioso la llegada de los brujos y las brujas. Solo rogaba porque hubiesen recibido su invitación, ya que era bien sabido que esas personas eran demasiado rencorosas y que cuando las excluían de un gran evento, éstas acababan matando a todas las personas que cometieron la grosería de no invitarlos.

Padre, dile a mi mami que me deje cargar a Bill —su hijo mayor se puso frente a él y lo miró suplicante mientras juntaba sus manos—, por favor, dile que lo cuidaré bien. —El rey suspiro y acarició el cabello de su hijo. Tan metido estaba en sus preocupaciones que ni siquiera estaba poniendo atención a lo más importante: su familia.

Cariño, deja que Tomi cargue a su hermano. —Volteó a ver a su esposa, la cual sonrió y estiró su mano para tomar la de su hijo mayor.

Apenas se ha dormido, tienes que tener mucha delicadeza, porque si despierta comenzará a llorar y entonces su nodriza tendrá que llevárselo. —dijo amablemente mientras acomodaba a su bebé en los brazos de Tom.

¿Puedo ser su nodriza? —pregunto tímidamente luego de sentarse en su trono y pegar al bebé más a su cuerpo.

¿Cómo? —preguntó su madre viéndolo curiosa.

De esa forma puedo cargarlo más tiempo, cuidarlo casi todo el día —su sonrisa se fue haciendo aún más grande—, se acostumbrará tanto a mí, que me amará más que a nadie. —Sonrió a su madre. «Incluso más que a ti» pensó.

Eso es imposible, no puedes estar a su lado todo el tiempo. Tienes clases, responsabilidades y…—Al observar la cara de tristeza de su hijo, su corazón se estrujó—. Pero… bueno, si quieres, en tus ratos libres puedes ayudarme a bañarlo, cambiarlo de ropa y cargarlo hasta que duerma.

¡Eso me encantaría! —Observó a su hermano—. Pasar mucho tiempo con este angelito del cielo.

Ya están aquí. —dijo el rey con mucho nerviosismo. Su esposa e hijo voltearon a ver a la entrada del castillo, donde le daban sus nombres al anunciador.

Con ustedes, Lord Martijn Westeerholt y Lady Sharon Ade, brujos del reino Within Temptation. —La pareja caminó con elegancia hacia donde se encontraban los reyes y sonrieron al ver cómo los miraban con adoración y respeto. La verdad era que no esperaban otra cosa, después de todo, ellos tenían el poder de ayudar o destruir a todos en ese lugar.

Gracias por la invitación, sus majestades. —Hicieron una reverencia y luego tomaron sus manos.

Tienen un muy hermoso bebé —dijo Shannon al observar a ese lindo recién nacido. Su cabello era lacio, negro, su piel blanca, sus mejillas rojas y sus pestañas muy largas—. Seguro sus ojos son los más dulces de todos. —Sonrió al ver cómo el príncipe de 7 años abrazaba más a su hermano, como si tuviese miedo de ella.

Con ustedes, Lord Jhon le Compt y Lady Amy Lee, del reino de Evanescence. —De la misma manera el anunciador fue diciendo los nombres de los invitados de honor, quienes de inmediato se dirigían a saludar a los reyes. Luego de eso, la música sonó con más intensidad y los presentes esperaron a que los brujos tomaran a sus parejas y fueran ellos los que iniciaran con el baile.

Tener las miradas de todos, la admiración y sentir el miedo de los mortales al saber que podían perder la vida al hacerlos enfurecer, los complacía.

Luego del baile, los reyes pidieron a sus invitados tomar asiento para el gran banquete.

Sentaron en los mejores lugares de la mesa a las parejas de brujos. Fueron a los únicos que les sirvieron de cenar en platos y copas de oro, gesto que sin duda los halagó.

Al terminar de cenar, y luego de que la servidumbre se llevara los platos, los hechiceros se levantaron de las sillas y observaron a los reyes, quienes los miraban con miedo.

Majestad, estamos más que complacidos por su tan amable hospitalidad —dijo Amy Lee, la bruja con mayor poder mágico—. Es por eso que seguro mis compañeros accederán como yo a regalarle un don especial al lindo bebé. —Sonrió dulcemente mientras se aproximaba al bebé.

¿Un don? —murmuraron los presentes asombrados. Ellos jamás le regalaban dones a nadie, ni siquiera a su primogénito Tom.

Regalarle un don a mi segundo hijo—el rey la observó maravillado—, eso sería un honor, algo que agradeceremos eternamente.

En ese caso —puso sus brazos en posición de recibir al niño—, permitan que lo cargue. —Los ojos de Tom se abrieron como platos y rápidamente palideció. ¡Una bruja cargaría su precioso hermano!

E-es… ¿es necesario tomarlo en brazos? —preguntó con el miedo reflejado en sus ojos, mientras se levantaba de su silla.

Por favor, no le hagan caso. —Se apresuró a decir Simone, quien temía por que esas palabras ofendieran a la mujer.

Tranquilo, pequeño, estoy consciente que todos los niños le temen a las brujas—se puso a un lado de Tom y puso una mano en su hombro—, pero te prometo que nada malo le pasará a tu hermanito —Besó la mejilla del príncipe, sorprendiendo a todos. Luego de eso, se dio la vuelta—. Denme al bebé —pidió por segunda vez, y de inmediato la reina le entregó a su hijo—. Eres un bebé muy hermoso, por eso te regalaré lo que más atesoramos las personas de mi edad. Te obsequio el poder de solo envejecer hasta los 18 años. —dijo dulcemente para luego besar los labios del bebé.

¡Oye! —dijo furiosamente el príncipe. No le gustó para nada que esa vieja bruja besara los dulces y vírgenes labios de su hermano.

Lo siento, pero es la única forma de poder concederle un don. —Le tendió el bebé a Shannon, la cual acarició el cabello del bebé.

¿Besaran todos sus labios? —preguntó Tom, casi muriéndose de celos y furia.

Por supuesto —contestó Shannon, restándole importancia al mayor de los príncipes—. Yo te concederé la salud eterna, de esa forma tus padres jamás tendrán que preocuparse tanto por ti. —Besó sus labios, y Tom sintió que ese beso duro más que el anterior. Apretó sus manos en un puño, no quería que nadie le hiciera eso a su hermano, porque Bill era su hermano, su responsabilidad, era algo de él, entonces eso significaba que Bill le pertenecía y de ser de esa manera tenían que pedirle permiso para besarlo y obedecer cuando él contestara con un gran no.

Así fueron los siguientes minutos para Tom.

Hasta el momento, 10 dones le fueron concedidos a su Bill: La belleza eterna, salud por siempre, el don de cantar, de tocar cualquier instrumento, la sabiduría, riqueza eterna, el poder de seducir a quien ama, la sensualidad más exquisita, la voz más fina, amable y dulce de todas. Cada don terminaba con un beso más y más largo. Solo faltaban dos brujos para regalarle un don.

El príncipe tiene todo lo que un humano común puede desear —dijo Andrej Peig—, quizá cuando cumpla 15 años se nos ocurra algo magnifico que obsequiarle.

Opino lo mismo, después de todo, ustedes nos invitarán a la fiesta de cumpleaños cuando cumpla 15 años, ¿verdad? —dijo Jared Leto seriamente. Los reyes se miraron a los ojos unos segundos. Se suponía que esas personas solo se presentaban una sola vez a la fiesta de alguien importante, jamás se presentaban más de una vez al mismo sitio, a no ser que como en su caso, tuviesen otro hijo.

Por supuesto, sería un gran honor. —contestaron de inmediato.

Será divertido reunirnos otra vez los 12 para ver qué gran obsequio le darán al joven príncipe dentro de 15 años. —dijo Amy Lee emocionada, vería una vez más a ese lindo bebé cuando fuera todo un joven.

En ese caso, gracias por todo. Nos divertimos bastante —Hicieron una reverencia—. Nos vemos… dentro de 15 años. —dijo Amy Lee, y después de eso los brujos y brujas desaparecieron.

Los veremos una vez más en 15 años. —dijo la reina agobiada. Tenerlos de visita era muy estresante, ya que si algo los disgustaba, las cosas se pondrían horribles para su familia y todos en el reino.

Besarán a mi Bill otra vez dentro de 15 años. —dijo Tom furioso. Que besaran una vez más los labios de su hermano era su única preocupación.

& Continuará &

por Acuario25

Escritora del Fandom

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