
Fic TOLL de JasonPeace
Capítulo 12
—¡Fue absolutamente increíble!— Tom dijo con entusiasmo cuando empezó el duelo con Georg. —¡Creo que esto realmente podría funcionar! El príncipe fue tan agradable hoy por la mañana y aaaah! Es tan lindo —Tom balbuceaba como un idiota enamorado, pero simplemente no podía evitarlo – Bill fue tan perfecto hoy en la mañana – ¿por qué no podría siempre ser así?
… Ah, cierto, porque era un idiota arrogante. Pero no hoy… Hoy había sido maravilloso.
—Estoy muy contento de escuchar eso, mi rey.— Georg sonrió divertido mientras evitaba fácilmente todas las huelgas patéticas de Tom quien simplemente no podía concentrarse en la lucha con espada en este momento.
—Entonces, ¿cómo procederemos ahora?— Preguntó Gustav desde su lugar al lado de la pequeña arena redonda.
—Em… Pues…— Tom dijo pensativo, tratando de no ser cortado en pedazos por Georg. —No lo sé. Pero él está teniendo un gran progreso, así que probablemente deberíamos mantenerlo así durante un tiempo… ¿Tal vez yo podría pasar más tiempo allí? ¿Hacer algo con él para que podamos llegar a conocernos mejor? ¿Qué tipo de cosas hacen los campesinos para divertirse?
—Los campesinos no hacen nada para divertirse, Majestad— Gustav dijo con sequedad, fijando sus gafas. —Ellos son campesinos. Trabajan.
—¿Eso es todo lo que hacen?— Tom preguntó un poco consternado.
—Sí, eso es todo lo que hacen. Trabajan, tienen hijos y luego mueren. —Dijo Gustav pasivamente.
Tom le dio una mirada perturbada y no prestó atención a la espada de Georg que casi le cortó el brazo. —¡AH! ¡Geo! —Tom se quejó cuando la espada rozó su brazo.
—¡Mi rey!— Exclamó Georg en horror, corriendo a su lado para inspeccionar el corte.
—Estoy bien— Tom le aseguró con un movimiento de mano después de ver que era sólo un pequeño rasguño. —Pero, ¿qué debo hacer con él entonces? No podemos limitarnos a trabajar todo el tiempo… es tan agotador… Enserio, eso de cortar leña me hace doler músculos que ni siquiera sabía que tenía—Tom se quejó patéticamente.
—Usted quería vivir como un campesino, ahora sea hombre y hágalo— dijo Gustav con fuerza, ganando una ceja levantada de Tom y Georg. —Ejem. Lo que quería decir, Majestad, es que hay un montón de otras actividades útiles que no son tan físicamente agotadoras. —Añadió con una ligera inclinación de cabeza.
—Sí… lo que dijo Gusti.— Georg rió. —El invierno se acerca y ustedes deben prepararse para eso.
—Oh Dios, invierno… De ninguna manera. Antes de que sea demasiado frío, tengo que decirle quien realmente soy, porque no hay forma de que vaya a pasar el invierno en esa casa. Fue lo suficientemente frío la noche anterior… A pesar de que nos dio la oportunidad perfecta para abrazarnos, y luego fue cálido y agradable y Bill estaba todo acurrucado a mi y… —Tom se aclaró la garganta con torpeza cuando notó sus dos escuderos mirándolo de manera rara. —En todo caso, yo no voy a pasar el invierno allí— declaró con firmeza.
—Está bien, pero Bill no sabe eso, así que ustedes deben prepararse para eso de todos modos. Necesitan tener suficiente leña cortada y-—
— ¡Ay, no! ¡Sin cortar leña! —Tom interrumpió y Gustav, moviendo la cabeza.
—Sí. Cortar leña. Mucha leña. —Gustav insistió con firmeza, y Tom tenía la impresión inquietante que Gustav estaba disfrutando de su miseria.
—Está bien, está bien. Así que tienen que cortar leña… Pero también hay muchas otras cosas que deben hacer. Por ejemplo la cosecha. Necesitan almacenar comida para el invierno. Patatas, coles, cebollas, zanahorias, nabos, manzanas y nueces. Todo eso está disponible en los terrenos de la casa, sólo tienen que cosecharlo y almacenarlo en la bodega de tierra bajo la choza de madera. —Instruyó Georg.
—¿Qué es una bodega de tierra …?—Preguntó Tom dócilmente.
—Es una bodega de frutas y verduras que siempre tiene la misma temperatura. Mantendrá la comida fresca en verano y asegurará que no congele en invierno. —Explicó Gustav.
—¿Y tenemos que recoger frutas y verduras y ponerlas ahí ?— Tom gimió.
—Sí. Eso es lo que hacen los campesinos. Luego las llevan al mercado para que las personas con más dinero puedan comprar. —Gustav dijo con tristeza.
Tom sabía que esto era un tema un poco sensible para Gustav porque, a diferencia de la mayoría de las otras personas que vivían y trabajaban en el palacio, no provenía de una familia rica.
—Está bien…— Tom asintió. —Así que recogemos alimentos y los almacenamos en el sótano… Y cortamos leña— Gimió —¿Qué más tenemos que hacer?
—Un millón de cosas, pero vamos a seguir con eso por ahora.— Dijo Georg antes de que Gustav lograra responder; parecía estar un poco malhumorado – Gustav podía ser delicado a veces.
—Bien bien. Bien… puedo hacer esto… —Tom asintió determinado, volviendo a su duelo con Georg.
&
—Ven, Cabra, ¡vamos a volver a casa!— Bill llamó a la cabra una vez que había terminado con su paseo exploratorio esa tarde. La cena ya estaba preparada así que Bill había decidido salir a dar una vuelta con la cabra para pasar el tiempo hasta que el trovador regresara a casa.
Cabra caminaba a través de la hierba alta, siguiendo a Bill hasta el pequeño camino del bosque que llevaba a su casa. En su viaje, Bill había encontrado algunas bayas y setas al azar, pero todas parecían muy sospechosas y no tenía ni idea de si eran comestibles, así que las había dejado en paz; en general, el bosque no contenía nada interesante en absoluto. Estaba llenos de suciedad, árboles e insectos… Horrible.
Tal vez mañana debería ir un poco más lejos y ver si podía encontrar el lago… Bill no tenía idea de dónde estaban, por lo que se había asegurado de no caminar demasiado lejos para no perderse, asique mañana lo intentaría de nuevo.
Hoy había esperado con la cena, porque por alguna extraña razón no quería comer solo. En realidad no podía explicar lo que estaba sucediendo con él últimamente; tal vez era porque no estaba acostumbrado a estar tan solo y poco a poco se estaba volviendo loco. De cualquier manera, estaba muy ansioso de que el hombre finalmente volviese a casa.
Durante casi una semana ya, el trovador había sido la única compañía de Bill, y la única persona con quien podía hablar; lo cual era absolutamente terrible para Bill porque era muy social y por lo general hablaba como una cascada, así que no tener a nadie con quien comunicarse realmente lo estaba haciendo sentir muy mal.
Una vez de vuelta en la casa, se sentó en el pequeño banco junto a la puerta y esperó. Cabra le daba compañía, pero hablar con ella simplemente no era lo mismo… Cabra era más del tipo fuerte y silencioso.
&
Cuando la casa lentamente llegó a su vista, Tom se sorprendió al ver que el príncipe estaba sentado en el suelo, acariciando la cabra y tirando pétalos de flores; lucía muy aburrido. Tal vez finalmente estaba lo suficientemente solitario para hablar con Tom…
El príncipe alzó la mirada por un segundo pero rápidamente la apartó de nuevo tan pronto como vio a Tom; ¿estaba esperando por él?
Excitado, Tom se acercó un poco más rápido y pronto llegó al pequeño jardín en el que la cabra vagaba libremente; Bill parecía un poco vacilante. Tom se sentía muy mal por él; el pobre príncipe estaba atrapado aquí todo el día, y probablemente muy solitario, pero aún así tenía grandes dificultades hablando con un campesino… Parecía estar en conflicto con sí mismo.
—Buenas tardes— Tom sonrió suavemente; si Bill estaba demasiado incómodo hablando, Tom lo harìa por èl.
—Buenas tardes— dijo Bill lentamente, levantándose del suelo.
—¿Has tenido un buen día?— Preguntó Tom, al igual que todas las noches.
El príncipe se encogió de hombros. Bueno, al menos no era un no …
Tom asintió con otra sonrisa y se dirigió hacia el interior, seguido por el príncipe que parecía un poco ansioso.
Aturdido, Tom miró alrededor de la casa impecable; ¿Quién habría pensado que este lugar podría verse tan bien?
La suciedad y el polvo del suelo habían desaparecido, los platos estaban limpios, la cama de vuelta a donde pertenecía y bien tendida, y la mesa estaba limpia y puesta para dos personas. Tom se quedó mirando con asombro, sin saber qué decir; ¿Bill había hecho todo esto? ¿Por qué de repente? No es que Tom no lo apreciaba – por supuesto que si – solo estaba muy sorprendido.
Cuando fijó la mirada en el príncipe, éste desvió la mirada luciendo un poco consternado. ¿Tom debía decir algo? ¿Debería darle mucha importancia o pretender que no era gran cosa? Era una gran cosa, pero… ¿El príncipe quería que fuera la gran cosa o no…?
En silencio y un poco abatido, Bill se sentó en la mesa, evitando la mirada de Tom. Obviamente había esperado una reacción diferente. ¿Pero cual…? El príncipe tenía tales cambios de humor que Tom tenía miedo de decir algo… Tom no lo conocía lo suficientemente bien como para saber que lo haría sentir más cómodo.
—Huele muy bien. Me muero de hambre— mintió Tom con una sonrisa brillante; no estaba realmente hambriento porque había comido antes de venir ya que no sabía si Bill iba a cocinar o no, y el olor era… pues…
El príncipe se alzó y sonrió con vacilación mientras les servía alguna comida sospechosa; Tom no tenía idea de que se suponía que era eso y tragó nerviosamente mientras esperaba a su comida; uno de estos días esta comida iba a matarlo.
—Se ve muy bien aquí. Nunca logré hacer que se viera tan bonito — dijo con cautela mientras que Bill colocó el plato de comida delante de él.
El príncipe asintió con la cabeza e hizo un sonido sin compromiso, pero parecía mucho más feliz que antes, por lo que, aparentemente, esto había sido el camino correcto.
—¿Cómo estuvo tu día? —Preguntó Bill con torpeza, empezando a comer.
—No estuvo mal— dijo Tom con suavidad, probando un poco de comida con cuidado; estaba comestible. Lejos de ser buena, pero tampoco tan repugnante como ayer. Pequeños pasos.
Bill asintió y comieron en silencio mientras Tom trató de pensar en algo que decir; ¿cómo iba a llegar a conocerlo mejor si ni podían hablar cinco palabras?
—Estaba pensando en quedarme en casa durante unos días para trabajar un poco aquí…— Tom dijo lentamente; tal vez debería averiguar si esto era aceptable para el príncipe antes de decidir si hacerlo o no. —Tengo que estar listo para el invierno, ¿y tenía la esperanza de que tal vez quisieras ayudarme?— Había renunciado a decir ‘nosotros’, porque obviamente a Bill no le gustaba eso.
El príncipe le dio una mirada escéptica.
&
Bill estaba debatiendo consigo mismo que decir en ese momento; fue muy agradable de parte del hombre pedir su ayuda en lugar de exigirla – a Bill le gustó mucho eso y obviamente el mendigo no era la persona más talentosa del mundo, lo de hoy por la mañana era una indicación, así que tal vez debería estar de acuerdo… Eso había sido bastante divertido… Y si el hombre se quedaba un poco más, Bill no estaría tan solo…
—¿Ayudarte con qué?— Bill preguntó finalmente.
—Oh, em… Bueno tengo que cortar leña para el fuego y cosechar los alimentos para el invierno— dijo el trovador lentamente, obviamente muy consciente de que esto no era una actividad divertida.
—Lo pensaré— dijo Bill con cierta frialdad, a pesar de que ya había tomado la decisión de definitivamente querer ayudarlo, pero no quería que lo supiera. No es como si Bill tuviera otras cosas que hacer durante todo el día de todos modos, así que tal vez sería bueno… Tal vez podrían llegar a conocerse un poco mejor… ¿Quería siquiera llegar a conocer a ese hombre mejor? Siempre había sido tan agradable… Podría ser la persona más agradable que Bill jamás había conocido. Pero, por supuesto, también era un sucio mendigo que no merecía ni que Bill lo estuviese hablando, ¿verdad?
—Gracias— el trovador sonrió cálidamente. —Sabe muy bien, por cierto.— Añadió en voz baja mientras seguía comiendo.
El estómago de Bill dio vuelco a las palabras del hombre y no pudo evitar una sonrisa. Bueno, tal vez merecía que Bill lo hablara, pero nada más.
El resto de la noche pasó en silencio mientras Bill leía y el trovador limpiaba los platos hasta que el fuego empezó a ahogarse. Como cada noche, Bill se acostó al lado de la pared, con espaldas hacía el mendigo quien murmuró un ‘buenas noches’ en voz baja.
Bill se quedó mirando la pared delante de él, sintiendo el cuerpo del otro hombre descansando detrás de él. Todavía estaba un poco nervioso cada vez que dormían juntos en la cama, y no estaba seguro de si debería contestar; ¿si lo hiciera, el hombre pensaría que estaba siendo demasiado amable? Bill no quería ser amable con él en la cama………. Y además estaban compartiendo la manta otra vez… Eso no podía ser bueno, ¿verdad?
Con el tiempo, murmuró —Buenas noches— y esperó una reacción, pero no había ninguna.
Ya habían estado casados durante toda una semana, y hasta ahora el hombre todavía no había pedido nada de él… ¿Pero cuánto tiempo duraría eso? Tarde o temprano, el trovador querría consumar su matrimonio, ¿verdad? ¿Que haria Bill entonces…? De hecho, estaba aterrado de que eso ocurriera – a pesar de que ahora se llevaba un poco mejor con el hombre, pero sólo porque hablaban unas pocas palabras, no quería decir que quería entregarse a él… ¿Pero qué haría el hombre si Bill le negaba su derecho? Parecía muy gentil, pero… ¿seguiría siendo así si Bill se negaba a hacer sus obligaciones? No era un gran secreto que la violencia a menudo pasaba en un matrimonio si una de las personas implicadas se negaba a seguir sus deberes conyugales…
¿Qué pasaría si, una vez que Bill comenzaba a ser más amable, el hombre exigiera que…? Tal vez era mejor si sólo se mantenían odiándose mutuamente. Tal vez si Bill era realmente desagradable, el trovador se quedaría lejos de él…
Continúa…
Gracias por la visita, no olvides comentar.