
Fic TWC de lyra
Capítulo 2
Llegó el nuevo día y lo primero que hizo al bajar a desayunar fue saludar en condiciones a Theresa y felicitarla por su estado.
—Se te nota ya un poco—dijo Tom estudiándola de perfil.
—Son ya casi 5 meses—explicó Theresa—Nos enteramos cuando ya estaba de dos y quisimos decírtelo en persona cuando vinieras…
—En mi siguiente visita, si Georg me lo contó—dijo Tom suspirando.
—Sí, no te esperábamos hasta después de navidades—murmuró Theresa— ¿Que harás al final? Sabes que aquí eres siempre bien recibido.
—Lo sé, pero iré a ver a mi padre como había pensado—contestó Tom—Mi madre y Gordon estarán de crucero y me invitaron a ir con ellos, pero sé que es como una segunda luna de miel y no quiero estorbar. Y como Bill trabajará esos días, pues…
Dejó la frase en el aire. No lo sabía realmente, hacía mucho también que no hablaba con él. Se enteraba de lo que le pasaba por su madre, o cuando le veía en la portada de alguna revista ya fuera por su trabajo de modelo experimentado o por su siguiente fracaso amoroso.
Bill no daba con ese amor verdadero por que siempre dijo que se estaba reservando. Iba de chico en chico buscándolo desesperado, pero nunca era el adecuado.
Le pasaba como a él, la última relación que mantuvo le duró solo una semana y vuelta a empezar. Estaba ya cansado de no encontrar a alguien con el que pasar el resto de su vida, y había decidido darse un tiempo de descanso.
—Mejor darnos prisa o llegaremos tarde—anunció Georg entrando en la cocina.
Se pusieron en movimiento, y tras desayunar y vestir a los gemelos, que dejaron en casa de los padres de Theresa fueron al entierro del que fuera su amigo y productor.
Georg llevaba el gran coche familiar, iba atento a la carretera. Nada más salir de casa había empezado a llover y la visibilidad era algo mala. Odiaba la lluvia, más en invierno…pero parecía adecuada para el día. A su lado Theresa miraba por la ventanilla con una mano apoyada en su pronunciado vientre. Detrás Tom iba concentrado en su móvil, probablemente tratando de ponerse en contacto con Bill en vano. Él ya le había llamado el día anterior y solo recibió un escueto mensaje donde le decía que no podía ir. Así, sin ninguna explicación.
Aunque no hacía falta, todos sabían de su relación con el ex productor. Ninguno de los dos se molestó en ocultarlo, más siendo Bill ya mayor de edad cuando se empezaron a gustar. Los rumores acerca de la homosexualidad de Bill dejaron de serlo cuando la gente vio con sus propios ojos el famoso beso que David y él se dieron en una fiesta tras la recogida de uno de sus muchos premios.
Fueron portada, durante semanas no había periódico que no publicase la dicha instantánea u otras parecidas, pues ni Bill ni David se cortaban un pelo al demostrar su amor en público. Hubo fans que se escandalizaron, padres que protestaron y mucha gente que los apoyaron, empezando por sus padres y Tom. Georg y Gustav los siguientes. La discográfica al principio se lo tomó mal, en la prensa solo se hablaba de la relación que mantenían y que afectaba negativamente al grupo pues sus fans se redujeron a más de la mitad. Pero Bill les supo demostrar que volverían a ser los de antes, y saldrían fans nuevos que antes no lo habían hecho por miedo.
Y así fue, en cada concierto que daban empezaron a ir más chicos que antes que aunque sabían que ya estaba cogido el cantante suspiraban por estar cerca de él. No había fiesta en la que Bill no se viera rodeado por ellos y les concediera algún que otro baile. Eso hizo que su fama subiera como la espuma, ya no se escondía como antes cuando aún no tenía claro su orientación sexual y le llovían las ofertas publicitarias e incluso llegó a desfilar…
Pero tanta fama tenía un precio muy alto que David pagó. Cansado de tantas salidas nocturnas le pidió a Bill que parara un poco, pero solo consiguió que le dejara…o eso era lo que Georg y el resto del mundo pensaba, nadie quiso hacer preguntas y todos se conformaron con la versión que circulaba. Muchos ya sospechaban del final de esa relación, no había más que ver la diferencia de edad que los separaba y como el ego de Bill había crecido con el paso del tiempo.
Pero tenían que trabajar juntos y eso acarreó más de una discusión…
— ¿Georg?
La voz de Theresa le sacó de sus pensamientos. Carraspeó y la miró sonriendo.
— ¿En qué pensabas?—preguntó Theresa poniendo una mano sobre la de él—Tenías una expresión rara…si quieres conduzco yo…
—No, tranquila estoy bien—contestó sonriendo Georg.
Theresa asintió en silencio sin retirar la mano de la de su marido, girándose al escuchar un ahogado suspiro. Vio como Tom se guardaba de nuevo el móvil en su bolsillo y alzaba la mirada, encontrándose con la suya. Supo enseguida que no había logrado hablar con Bill, Georg y ella ya lo intentaron la noche anterior antes de acostarse. No entendían por qué esa obstinación en no acudir al entierro de alguien que fue tan especial para él, ya había pasado mucho tiempo desde lo suyo, ¿por qué no lo olvidaba e iba a mostrar sus respetos?
Decidió cambiar de tema, tratar de que el poco tiempo que faltaba hasta el entierro fuera algo más llevadero.
— ¿Has dormido bien, Tom?—preguntó sonriendo.
—Sí, gracias—contestó Tom imitándola.
—Espero que Tomi no te diera problemas—intervino Georg.
—Ninguno—apuntó enseguida Tom desviando la mirada.
Tal y como pensara, el niño pasó la noche con él en su cama. A la media hora de que sus padres se acostasen sintió como la puerta se abría y Tomi entraba con cuidado de no hacer ruido. Le sonrió desde la cama y levantando una esquina de la sábana le invitó a que entrara.
Durmió abrazado a su cuerpecito, recordando con los ojos cerrados la de noche que Bill y él durmieron juntos incluso siendo ya mayores y estaban lejos de casa…recordando esa noche que Bill le contó entre lágrimas que lo suyo con David había terminado…
—No sé qué hacer con Tomi—dijo Theresa de pronto sacándole de sus pensamientos—No puede tener toda la vida miedo, debe crecer y saber que la oscuridad no le va a hacer nada…
—Solo tiene 7 años—murmuró Tom tratando de suavizar las cosas—Ya verás como el día menos pensado se le pasa el miedo, tú dale tiempo.
Theresa asintió no muy convencida, y Tom tuvo que dale la razón. El miedo no se pasaba solo por ser mayor, cuando superaban uno era al momento sustituido por otro más intenso…
Llegaron a su destino varios minutos después. La iglesia estaba medio vacía, el frío y la nieve había impedido que la gente fuera a dar el último adiós a David Jost.
Se encontraron con Gustav en la puerta y se saludaron entre ellos, repartiendo abrazos y recuerdos. Había más rostros conocidos, y tras saludarlos se pusieron a hablar de los viejos tiempos mientras esperaban que empezaran los oficios.
Estaban algunos de los antiguos productores de universal, como Patrick, Dunja o Silke. Natalie Franz también estaba allí con su marido, seriamente afectada. Apenas se podía mantener en pie y sus manos no dejaban de acariciar ese vientre abultado de 9 meses que su abrigo apenas tapaba.
Era el segundo hijo que esperaba, tenía una hija de una antigua relación de la que nadie sabía nada. Tom se acordaba de cuando pasó, él y Bill contaban con 20 años y se enteraron porque Natalie sufrió un desmayo en plena sesión de fotos.
Todos corrieron a socorrerla y se la llevaron en una ambulancia. Ellos tuvieron que seguir con su trabajo como si nada, y meses después saltaba la noticia. Estaba embarazada, nadie sabía de quien y esa no fue la única noticia que les trastocó sus vidas.
Apenas un mes después, Tom veía como Bill echaba de su vida a David sin mediar palabra. Cuando le preguntó solo le dijo que no era el adecuado.
Él ya lo veía venir, llevaban varios meses comportándose muy distantes y rara era la vez que no discutían incluso habiendo gente delante. Sabía que iba a llegar el día en que se dijeran adiós, y cuando llegó nadie se lo esperaba salvo él.
Sabía de la reacción de Bill, y la misma noche en que su noviazgo se terminó él le consolaba metido en su cama. Le sentía llorar contra la almohada y él solo lograba decirle que no lo hiciera, que pronto llegaría alguien que le haría muy feliz y olvidaría lo pasado.
Pero Bill negó en rotundo, le juró que jamás lo olvidaría…y en esos momentos se obstinaba en dar su último adiós al que fuera su amante y ex productor. ¿Es que ya le había olvidado?
Suspiró resignado, sabía de lo cabezota que era Bill. Y todos los que estaban con él en esos momentos, aunque no lo dijeran en voz alta, le echaban de menos. Todos pensaban en la falta de esa persona que fue muy especial en la vida de David y que no estaba con ellos en esa fría mañana.
Bill Kaulitz no iba a acudir al entierro de su primer amor y todos se preguntaban porque. ¿No habían estado más de 2 años juntos? ¿No fue David el primero en apoyarle en todo lo que hacía? ¿No fue él quien le dejó porque sabía que era un lastre en su carrera?
Bill le debía mucho, y todos lo sabían….y no lo entendían…
Continuará…
Bueno alguna razón de suma importancia debe tener Bill para no asistir de la cual nadie sabe supongo. Lo que me intriga es el saber esa razón que espero exista.
El pequeño Tomi se parecr mucho a Bill y Tom lo ha de querer mucho por eso.😥😥