
Fic TOLL de TragicStateofAffairs. Traducción de lunallena
Capítulo 2
El extraño era hermoso, con su cabello de rastas negras y blancas, ojos brillosos y sonrisa deslumbrante. La belleza era una cosa, pero aún Tom no pudo evitar dar un grito y frenar violentamente — ¿¡QUIÉN ERES!? ¿¡POR QUÉ ESTÁS EN MI AUTO!?
El extraño se sobresaltó hacia un lado del auto en un solo movimiento, frunció brevemente —Mmm, estos carros no son como mi escoba —Luego sonrió de regreso a Tom.
El carro que había estado al lado del suyo hizo una maniobra a un lado de la carretera, pasando, el conductor le mostró el dedo. Tom lo ignoró y giró su vista de regreso al asiento trasero — ¡LARGO! QUIERO DECIR, ¿¡QUIÉN ERES!? QUEE…—Tom escupió ignorando el dolor que venía de su cuello por estar girado en ese ángulo y se giró para guiar su auto a un lado de la carretera. Una vez más frenó y se giró finalmente una vez su auto estaba aparcado — ¡LARGO!
El extraño ni siquiera se encogió al tono de Tom —Si ya terminaste de gritarme, soy Bill. —Sonrió alzando su mano para saludar.
Tom miró la mano del extraño como si estuviera enfermo —Mira, no sé quién eres o por qué estás en mi auto. Dices que tu nombre es Bill, y entiendo eso, pero…verás, ¿necesitas que llame a alguien por ti? ¿Quizá estás perdido? ¿Saben las enfermeras dónde estás? ¿Siquiera sabes dónde estás, Bill?
Y era ahora el turno de Bill para ver a Tom como si estuviera loco —No aprecio cómo estás tratándome. TÚ me llamaste. Y ahora, que ya te dije MI nombre, es educado que TÚ me digas TU nombre.
Tom miró a Bill incrédulo —Yo…—Dijo señalándose a sí mismo — ¿Te llamé? —Habló cuidadosamente señalando a Bill en el asiento, entonces empezó a reír histéricamente — ¡Oh, eso es gracioso! —Rio inclinándose hacia la cabecera — ¡NI SIQUIERA TE CONOZCO!
Bill rodó los ojos —Sí, tú me llamaste.
—Estoy jodidamente seguro que no lo hice —Tom gruñó —No te conozco y mira, quizá pude haberte llamado por accidente, como marcar mal el número o algo, pero ¡no he USADO mi teléfono hoy!
—Sí, lo hiciste —Bill argumentó —Estaba ocupado en mis propias cosas, sentado en mi muy CÓMODA y AGRADABLE cama, escribiendo algunos conjuros que necesitaba perfeccionar y de pronto, fui llamado. Simple y sencillo. Ahora, si fueras tan amable de decirme porqué me llamaste y quizá tu nombre-
—NO TE LLAMÉ —Tom argumentó— ¡UN SEGUNDO! ¿¡CONJUROS!? ¿¡QUÉ DEMONIOS!?
Bill suspiró —Llamaste por una bruja perdida ¿no? —Alzó una ceja.
—NO LLAMÉ A NINGUNA…—Tom pestañó y pensó de regreso a la tienda y el “conjuro” que había leído —Eh…
—Eso pensé…—Bill guiñó-
Tom meneó la cabeza —Regresaremos a la tienda…—Dijo y arrancó el motor de regreso a la tienda.
Tom aparcó el auto en el mismo lugar que lo hizo la primera vez. El viento aumentó, alcanzando el sonido de las campanas de viento.
— ¡Qué considerado! —Bill remarcó al leer la alfombra de bienvenida en la puerta de entrada de la tienda —Qué mal que mi escoba no está por aquí o haría eso.
— ¿¡Vas a venir!? —Tom dijo al entrar de golpe a la tienda — ¿¡HOLA!? —Gritó — ¡HOLA! ¿SEÑORA?
— ¡Alto ahí! —La voz de la mujer vino de una de las habitaciones — ¡TÚ! —Estrechó la mirada y señaló a Tom — ¡TE DIJE QUE NO ERAS BIENVENIDO AQUÍ!
— ¡ENTIENDO ESO! —Tom gritó meneando las manos — ¡Pero este tipo se apareció, dice que lo llamé y no fue así!
La mujer pestañó y se rascó la cabeza haciendo que su cabello empeorara — ¿Y quién eres? —Preguntó mirando a Bill.
—Soy Bill. Él…—Explicó señalando a Tom—Me llamó y aquí estoy —Respondió.
La mujer estrechó los ojos — ¡No luces perdido para mí!
—Bueno, lo estaba, aparentemente —Bill dijo frunciendo el ceño — ¡Pero ya no! —Dijo y sonrió.
— ¡Oh, VAMOS! —Tom gruñó — ¿Estoy en alguno tipo de reality show o algo así? Porque ustedes dos tienen que estar bromeando si creen remotamente que voy a caer en esta jodida broma —Se giró y caminó hasta la salida. — ¡Gente estúpida pensando que en realidad creo en BRUJAS! —Se quejó y entró a su auto, revisó su auto dos veces antes de entrar y se aseguró de que no hubiera ningún extraño en su vehículo
Empezó a retroceder y giró en su asiento, asegurándose que no hubiera tráfico detrás de él, después de eso giró de regresó y freno con fuerza al notar que Bill ahora estaba en el asiento copiloto.
—Esto hubiera sido más fácil si me hubieras dicho por qué me llamaste. —Bill dijo calmado.
Tom suspiró asustado — ¡TÚ! —Dijo — ¡Tú estabas allá! —Señaló la tienda. Tom meneó su cabeza en ambas direcciones, a Bill y a la tienda.
—Honestamente ¿qué tengo que hacer para que creas que soy una bruja? Bueno, un brujo para ser exactos —Bill dijo cruzándose de brazos —Quiero decir ¡debiste haberme llamado por una razón! ¿Necesitas ayuda con algún conjuro? ¡Puedo ayudarte con eso! —Sonrió y aplaudió emocionado.
Tom gruñó y golpeó su cabeza contra el timón varias veces —Mira, Bill. Entiendo que CREAS que eres un brujo, y creo que es un truco magnifico de cómo te hayas metido a mi auto tan rápido…
— ¡No fue un TRUCO! —Bill dijo — ¡Solo fue un poco de magia!
—Como sea…—Tom murmuró mirando hacia la tienda. La puerta de la tienda se abrió rápidamente y la mujer de cabello crespo salió corriendo hacia el auto. En lugar de ir al lado de Tom, corrió hacia el lado de Bill. Comenzó a menear sus manos e intentar hablar con él.
—Ya que no entiendo cómo los vehículos motorizados trabajan ¿Serías tan amable de decirme cómo puedo hablar con esta mujer? —Bill preguntó.
Tom rodó los ojos y suspiró a la vez que presionó el botón a un lado del timón para que bajara la ventana del lado de Bill. Dejó caer su cabeza de nuevo contra el timón, agarrándolo fuerte como si su vida dependiera de ello — ¡Ahí lo tienes! —Gruñó — ¡No es que este sea MI auto o el hecho de que NO TE CONOZCO!
—Hablaremos de tu actitud más tarde…—Bill dijo y se giró con una sonrisa hacia la mujer.
— ¿Esto es tuyo? —Ella preguntó sosteniendo un libro de conjuros, el que había caído al suelo de la tienda más temprano.
— ¡MI LIBRO DE CONJUROS! —Bill chilló agarrando el libro — ¿Dónde lo encontraste? —Le preguntó a la vendedora.
—Bueno, ya sabes, la magia tiene su propia manera —Explicó misteriosamente — ¡Pero sé que tú sabes eso! —Ella y Bill compartieron una risa y Tom gruñó.
La mujer regresó a su tienda y Bill comenzó a ojear las hojas de su libro, hablando contento — ¡Este fue mi primer libro! ¡Mira aquí está el primer conjuro que escribí! ¡Oh! Aquí está el que convierte los enemigos en amigos, qué mal que solo los convierta en objetos inanimados, oh, y aquí está el de…
— ¿Hay alguna sobre cómo librarse de la gente con cabello negro llamado de Bill de los autos ajenos? —Tom interrumpió.
Bill frunció el ceño —Para ser brujo, tú no eres muy amigable…
Tom gruñó — ¿Yo? ¡Espero que no te refieras a mí como un brujo!
—Sí, tú. ¡Este conjuro solo puede ser usado por brujos! —Bill lo miró indignado a la vez que buscaba la primera hoja y señaló — ¡Ves!
¡PELIGRO! ¡SOLO PARA OJOS DE BRUJOS! Tom leyó.
Tom comenzó a reír histéricamente —Solo porque TÚ lo escribiste no significa una MIERDA.
—Bueno…—Bill frunció el ceño —Magia…
—BILL…—Tom escupió —No quiero oír nada sobre la muy-llamada magia ¡quiero que te salgas de mi auto! Yo, francamente, quiero irme a casa, beber algo e ir a mi cama ¡sin gente que diga que soy un brujo! ¡O brujas! ¡ME CANSÉ DE ESTE DÍA! —Gruñó.
Bill rodó los ojos — ¡Si querías una bebida, todo lo que tenías que hacer era pedir! —Dijo y chasqueó los dedos.
Tom pestañó cuando de repente una bebida apareció.
Continúa…
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