
Fic TOLL de TragicStateofAffairs. Traducción de lunallena
Capítulo 4
Tom siguió a Bill tan rápido como sus piernas le permitieron. Bill ya se había dirigido hasta la tienda cuando lo alcanzó. Estaba de pie frente a la encimera, haciendo gestos hacia la mujer. Tom no estaba seguro si debía acercarse detrás de Bill o al lado de este. Se encogió de hombros y decidió estar interesado en la vitrina de cristal de la derecha. Había arena regada dentro de la vitrina, con numerosos cristales y piedras pulidas. Las piedras eran de diversos colores y brillaban en contraste con la luz de la tienda. Pudo oír a los otros dos hablando y Bill parecía estar discutiendo.
— ¡No! ¡Tú usaste UNA GOTA de sangre de dragón! —Bill dijo.
— ¿Estás seguro? —La vendedora entrecerró los ojos.
—Uhh, sí, ¡sé lo que estoy haciendo! —Bill se estaba poniendo salvaje.
Tom frunció el ceño y se movió hacia la siguiente vitrina. Esta contenía varitas mágicas o algo que le daba el efecto. Algunas eran simples y hechas del mismo cristal. Otras tenían cristales montados sobre palos de madera. Algunas de las piedras eran púrpuras o azules y tenían diversos aspectos.
—Oh ¿¡En serio!? —La señora soltó una carcajada — ¡Tú eres el que fue enviado aquí!
— ¡Olvida eso! —Bill sacudió sus manos y Tom pudo verlo por el rabillo de sus ojos — ¿Lo harás?
Tom se asomó a la siguiente vitrina que contenía joyas. Había oído a la mujer estar de acuerdo y la siguiente cosa que supo, fue que Bill se estaba asomando por sobre su hombro —Mmm…Piedras lunares —Dijo señalando a una piedra un poco borrosa que relucía una luz azul — ¡Mi favorita!
— ¡No hagas eso! ¿Acaso no estabas hace poco en la encimera? —Tom preguntó con una de sus manos en su pecho — ¡Vas a mandarme a la tumba pronto!
Bill sonrió deslumbrante —Ella dijo que lo hará, pero necesito hacer un trueque primero, así que vuelvo enseguida ¿de acuerdo?
El rostro de Tom se estrujó confundido — ¿hacer qué?
—La mujer te dará los cuadros, pero primero tengo que hacer un trueque. Ya sabes ¿un intercambio? ¿Esto por el otro? —Bill explicó lentamente.
— ¡No eso! Sé lo que es un trueque, Bill. ¿Qué vas a intercambiar? —Tom preguntó.
—Unos cuántos conjuros….no es mucho —Bill cantó meneando sus manos en el aire. Como si manipulara cada cosa que contenía la tienda, parpadeó, se dio un giro y cantó —Volveré pronto ¿de acuerdo? —Bill esperó por una respuesta de Tom o por un argumento.
—Uhh…está bien —Tom dijo —Supongo que solo esperare en el auto o algo…
Bill sonrió — ¡Está bien! No me tardaré ¿sí? —Y regresó con la vendedora, para luego dirigirse al cuarto trasero donde la mujer había desapareció anteriormente.
Tom se movió en su lugar, mirando a las piedras lunares que Bill había señalado. Podía ver porqué Bill decía que eran sus favoritas, parecían brillar con luz propia con un resplandor especial. Tom pudo oír las voces venir del cuarto trasero y parecía que estuvieran hablando en voz alta. Tragó pesado pensando en toda la situación:
Había pronunciado algunas palabras y de pronto una bruja de nombre Bill apareció en su vida. Aparentemente, ambos estarían juntos por causa de las estrellas, el destino o algo que Tom no podía comprender…por cualquiera que sea la razón. Y ¿no había otra forma que ambos terminen con esto? Tom meneó su cabeza otra vez. Esto era una tontería, esto era….Antes de que Tom pudiera completar su pensamiento, una explosión vino de la habitación trasera y el piso de la tienda tembló bajo sus pies. Tom usó la vitrina de vidrio que estaba a su lado como soporte, y una nube de humo púrpura rodeaba a Bill y a la vendedora quiénes salían corriendo de la habitación.
— ¡No me culpes! —Bill resopló cubriendo su boca con una mano y alejando el humo con la otra.
— ¡Es tu culpa! —La mujer exclamó — ¡Mira mi tienda! ¡Tomen los cuadros y lárguense! —Gritó sacudiendo sus puños en el aire.
Tom, quién había estado estupefacto por la situación, tomó eso como una señal para salir y correr hacia su auto. Entró y colocó la llave para el arranque.
—Realmente pensé que te irías sin mi…—Bill dijo en voz baja, pero aun así asustó a Tom.
— ¡AAAAH DIOOOS! —Tom gruñó sorprendido — ¿Por qué no puedes usar las puertas como una persona normal?
Bill lo miró y arrugó el rostro —Tus cuadros están ahí atrás…—Señaló con su pulgar los asientos traseros e ignoró la pregunta de Tom.
Tom se giró hacia sus asientos traseros y, en efecto, ahí estaban los cuadros. Se lamió los labios —No puedo creerlo…no puedo creer que te los haya dado…—Y se giró para ver al asiento copiloto.
Bill gruñó —Bueno, hicimos el trueque, tus cuadros por mi experiencia.
— ¿Y tú experiencia incluía una explosión y nubes de humo púrpura? —Tom rio.
— ¡Oye! —Bill dio un golpecito en el brazo de Tom — ¡Eso NO fue mi culpa! La mujer añadió algo extra al conjuro y explotó.
—Entonces ¿explotó por culpa de ella y no por tu culpa? —Tom molestó.
—Para que sepas, Tom…—Bill resopló — ¡Soy el mejor brujo de regreso a casa! ¡Me gradué como el mejor de mi clase de conjuros!
Tom estaba riendo más fuerte a la manera en la que Bill actuaba —Tranquilo, estoy bromeando. Pero en serio, gracias…—Dijo señalando los cuadros.
—De nada. ¿Ahora qué? —Bill preguntó.
—Bueno, tenía planeado en ir a casa antes…pero no lo sé ahora que estás aquí —Sonrió — ¿Seguro que no puedo librarme de ti?
— ¡Tom! El conjuro…—Bill comenzó nuevamente.
—Tranquilo —Tom intentó suavizarlo —Lo sé. No poder irte o algo por el estilo. Qué bueno que vivo solo…—Murmuró para sí —Supongo que iremos a mi casa ahora —Dijo tras dirigirle una mirada.
Bill entrecerró los ojos — ¿Dijiste que manejaste varias calles hasta aquí?
Tom asintió —Sí, eso fue lo que dije…
Bill negó con la cabeza —Nop, eso no va a funcionar.
— ¿Qué? ¿A qué te refieres? —Tom preguntó al mismo tiempo que Bill comenzaba a menear sus dedos.
—No te preocupes, conozco una manera más rápida…sin mencionar una manera más segura —Bill dijo, sus ojos parpadeando.
Tom tragó pesado al sentir que el carro comenzó a moverse violentamente.
Continúa…
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