
Fic TOLL de TragicStateofAffairs. Traducción de lunallena
Capítulo 5
Si Tom realmente pensaba en ello, podría pensar que su carro se estaba pulverizando o incendiando. Pero no era así. Miró al brujo en el asiento de al lado y Bill seguía meneando sus dedos. Las cejas de Bill estaban juntas de pura concentración y su lengua se asomaba ligeramente por su labio superior. Tom lo miraba con los ojos muy abiertos, estupefacto por la situación. Bill susurró algo que no se podía entender y luego el carro hizo un sonido ruidoso. Tom pestaño y todo se había terminado.
Estaban en su cochera. Tom suspiró sorprendido — ¿¡QUÉ CARAJOS, BILL!? —Chilló, estaba tan sorprendido que el tono de su voz aumentó un octavo al salir de su boca — ¿¡cómo!? ¿¡Qué!?—Suspiró asustado, mirando su cochera desde la ventana de su asiento. Miró su patio decorado con calabazas y ataúdes, y telas de araña a un lado de la entrada de su casa. Esta era su casa. — ¡BILL! —Dijo abriendo la puerta del auto.
Bill, por otro lado, estaba sonriendo en el asiento copiloto— ¿Llegamos a la casa correcta? —Preguntó con una sonrisa.
— ¡BILL! —Tom continuó sin aliento, agarrándose el pecho justo donde estaba su corazón —Yo…uh….uh…. —tartamudeó.
—Bueno…—Bill dijo llevando sus dedos a la puerta del asiento copiloto y la puerta se abrió —Estúpida puerta…—Murmuró —Te dije, soy un brujo ¡y uno muy bueno! —Asintió colocando sus manos en sus caderas — ¡OHHH! —Dijo embobado rodeando el auto de Tom y dirigiéndose al patio, dejando a Tom estupefacto — ¡Un ataúd! —Dio algunas palmaditas — ¡Genial! ¡Y estas calabazas! —Lloró casi emocionado — ¡Deberías tallarlas! ¡Especialmente esta! —dijo señalando a una calabaza, y justo ante los ojos de Tom, parecía como si un cuchillo invisible estuviera tallando un rostro terrorífico sobre la calabaza.
Tom no se movió de su lugar con la mano en el pecho — ¡BILL! —Dijo mirando a su alrededor — ¡Tengo vecinos! Quiero decir… ¡Lo entiendo! ¡Me retracto por lo que dije! ¡Te creo! —Dijo asegurándose que ninguno de sus vecinos chismosos estuvieran observándolos.
Bill sonrió —Está casi terminado, tranquilo… ¿de acuerdo? —Soltó una risita mientras el cuchillo invisible terminaba de tallar los dientes filudos y la cáscara caía al suelo. — ¡Ahora! —Dijo chasqueando los dedos y dentro apareció una vela — ¡Es perfecto! —Dijo dando palmaditas emocionado.
Tom se frotó la frente —Uhh… ¿gracias? —Dijo casi mareado.
Bill lo ignoró — ¡ahh! —Gritó meneando sus manos por sobre su cabeza — ¡Lápidas! ¡Tom! —soltó más risitas y se dirigió a las lápidas que Tom había colocado.
Algunas de las lápidas que estaban en el patio de Tom estaban hechas de poliestireno y algunas solo de plástico que se iluminaban con algunas luces, incluso había algunas decoraciones de melanina que Tom había usado. Bill estaba recorriendo el patio con asombro y riendo por las inscripciones que estaban escritas sobre las lápidas. Bill rio y señaló — ¡Mira, Tom! —dijo y dio una palmada, Tom sintió como la tierra debajo de sus pies comenzó a temblar y ya que estaba cerca de su auto, se apoyó en este para evitar caer, mientras Bill estaba tranquilamente de pie. La tierra estaba temblando y moviéndose, de pronto parecía como una porción de tierra del césped estaba levantada mostrando una tumba.
Cuando la tierra dejó de moverse, Tom corrió hacia el lugar dónde estaba Bill, y notó que las tumbas lucían realmente escalofriantes…de hecho, lucían reales. Los montones de tierra lucían frescas bajo las piedras, y las piedras lucían de mármol real. Tom se inclinó y tocó una, era piedra sólida. Suspiró sorprendido y miró a Bill — ¿QU-
— ¿Te gusta? —Bill preguntó lamiendo sus labios. Un poco preocupado, Tom notó.
Tom inhaló y sintió el aroma de tierra fresca en su nariz —E-Esto es algo más…Te diré que…—Intentó decir —Bill esto…es un poco abrumador, tengo que admitir.
—Puedo regresarlo…—Bill miró a sus pies y por primera vez Tom notó que estaba usando botas brillantes que tenía sujeta billones de agujetas…o eso parecía.
La declaración golpeó el rostro de Tom, ya sea como una bofetada o no. Parecía que Bill no tenía nada más que buenas intenciones, aunque no dejaba de ser demasiado para Tom. —No…déjalo. Luce bien. —Dijo honestamente.
Bill sonrió y aún más — ¡BIEN! —Dijo — ¿Hay algo más?
—uhh…—Tom dijo —No lo sé…
—Oh…—Bill respondió aun mirando sus botas brillantes.
Tom se suavizó —Adelante…pero si lo odio-
— ¡Lo cambiaré! —Bill asintió y sin ningún aviso, chasqueó los dedos una vez más y Tom tuvo que ver a su alrededor para ver que había hecho Bill.
Vagó alrededor de su patio, intentando no tropezar con el montón de tierra, y después de un momento de no ver nada más que un pequeño patio de tumbas y calabazas dijo — ¿Qué hiciste?
En lugar de que Bill respondiera verbalmente, señaló a la entrada de la casa de Tom. Este echó un vistazo y caminó hacia la entrada. Más se acercaba, más se daba cuenta que las telas de araña que estaban torpemente colgadas con arañas de plástico que había colocado, ahora lucían… ¿reales? Y cada vez que se acercaba notaba que algo estaba moviéndose. Se estremeció al darse cuenta que habían arañas reales bailando a todo lo largo de la red. — ¡UGH! —No pudo evitar sentir un escalofrío.
—No te preocupes…—Bill dijo acercándose a Tom —Las arañas parlanchinas no le hacen daño a nadie. Solo bailan. Y parlotean. —Añadió.
— ¿Arañas parlanchinas? —Tom frunció el ceño al oír como Bill silbaba una melodía y tan pronto eso sucedió, las arañas que bailaban dejaron de hacerlo y comenzaron a hacer…eso. Parloteaban entre ellas, soltando suaves sonidos como “ch-ch-ch”. Como si estuvieran callando a alguien más.
—No irán a ningún lado excepto la red —Bill dijo después de que las arañan parlanchinas se detuvieran.
—Uhh…wow —Tom suspiró —Eso…es algo importante… ¿ellas…hacen más redes?
Bill negó con la cabeza —No, pero son muy comunes en casa. Solo pasan el rato entre ellas y parlotean en los rincones.
Tom observó cómo los muy peludos arácnidos volvieron a bailar un poco más, casi parecía que necesitaban un corte de pelo —Dijiste “en casa” y nunca he visto algo como esto ¿De dónde eres?
Bill suspiró —Es una larga historia ¿de acuerdo? —Dijo y examinó la red de arañas.
Tom cerró sus ojos y tomó unos cuantos y necesitados profundos suspiros —Mira, mi cabeza me está empezando a doler, entremos pero primero déjame traer los cuadros…
Bill chasqueó los dedos —Ya está. Están colgados justo en el lugar dónde pertenecen. Los encontrarás en el lugar perfecto.
— ¿Qué? —Tom estaba confundido y tragó pesado. Se sentía estresado y cansado.
Bill rodó los ojos —Están en el lugar donde debían estar —Dijo simplemente —Entremos, no luces muy bien.
Tom asintió. Quizá esa era una buena idea. Dentro habría algunas pastillas y su sofá, porque ciertamente necesitaba descansar un rato. Después de todo, había sido teletransportado o algo parecido, de varias calles hasta aquí y Bill había hecho algo mágico en su césped. Además, le había introducido unos, probablemente, criaturas desconocidas. Sí, su sofá sonaba como un buen plan.
Continúa…
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